Documentos de trabajo

/ 6 septiembre, 2017 16:07

“Balkania” en Casa Mediterráneo

Miguel Rodríguez Andreu

 En 2017 se cumplen 25 años de las primeras misiones militares (operativas) por parte de España en democracia y en el extranjero. Aquella intervención comenzó el 25 de julio de 1992, cuando la fragata Extremadura, dentro de la agrupación naval de la UEO, tuvo encomendada la misión de vigilar el cumplimiento de las sanciones impuestas a las repúblicas de Serbia y Montenegro al comienzo de las guerras yugoslavas. Fueron años en los que las Fuerzas Armadas españolas vivieron un repunte de popularidad respecto a los años 80 debido, principalmente, a su buena actuación en las misiones de paz en Bosnia-Herzegovina. Más allá de eso, España tuvo un papel destacado en todo el sudeste europeo. No solo hubo misiones de paz, sino también actividad diplomática, política, periodística, académica y cultural, que unieron a España y a los países de la antigua Yugoslavia, como no se había producido en más de cien años de historia de relaciones diplomáticas.

De aquella experiencia coral surgió una nueva generación de “balcanistas” (periodistas, académicos, cooperantes…) que abrieron una nueva senda de conocimiento entre España y los Balcanes, dos realidades europeas que apenas se conocían. La revista Balkania supuso la ratificación de esa aproximación geopolítica, y fue gracias al impulso del diplomático español Javier Hergueta, que se encontraba de jefe de misión adjunto de la Embajada de España en Belgrado –y que durante su estancia fue el primer director del Instituto Cervantes de la capital serbia–, que este proyecto fue posible. Aquella etapa inicial de la publicación –editada por la Embajada de España en Belgrado– duró dos años y permitió dar salida a la primera y única publicación en español dedicada estrictamente a los estudios balcánicos. Tras un periodo en blanco, que abarca desde 2004 a 2010, la revista resucitó con la vuelta del diplomático español a Belgrado, para seguir una ruta ininterrumpida y marcada por su vocación inicial: divulgar conocimiento sobre el sudeste europeo y forjar una estructura estable donde converjan expertos e interesados.

La publicación ha buscado abordar temas relevantes, aportar conocimiento y una base académica para romper con el tradicional enfoque prejuicioso al que se ve condenada la región, saturada de conflictos de largo alcance durante el siglo XX: las Guerras Balcánicas, la Primera y la Segunda Guerra Mundial y las Guerras de Secesión de Yugoslavia. Desde el año 2010 la revista ha tratado cuestiones muy diversas, ensalzando los nombres de “balcanistas” españoles tan reputados como Carlos Flores Juberías, Francisco Veiga, Carlos Taibo o Ruth Ferrero Turrión. Como también ofrecer una caja de resonancia a los autores locales, traduciendo sus textos del antiguo serbo-croata al español y, por tanto, acercando los estudios balcánicos a más de 500 millones de hispanohablantes.

Cada número se publica de forma anual, diseñado en forma de monográfico, al que están invitados no solo “balcanistas” en términos genéricos, sino especialistas en un área concreta de investigación. La revista busca ofrecer profundidad e información, con un trabajo bibliográfico fundamental –muy útil para futuras investigaciones–. La disolución de Yugoslavia fue objeto de estudio y de alguna manera su impacto ha marcado otras temáticas, como la creación de los nuevos estados y la división policéntrica del antiguo serbo-croata (serbio, croata, bosnio y montenegrino), los conflictos de identidad entre la ciudadanía y el etnicismo, las consecuencias de la transición sobre la democratización de la región y el proceso de integración europeo. Pero también la revista ha buscado tomar el pulso a las posibilidades económicas, con un número especial dedicado a las oportunidades de negocio en la región, volumen realizado con la ayuda de Aitor José Mate, consejero económico y comercial jefe en la Oficina Económica y Comercial de España en Belgrado; igualmente, coincidiendo con la entrada en vigor de la Ley de concesión de la nacionalidad española a los sefardíes originarios de España, Balkania publicó un número coordinado por la jefa del Departamento de Estudios Ibéricos de la Universidad de Belgrado, Jelena Filipović, dedicado a la cultura sefardí en los Balcanes, que, además, no solo fue presentado en Belgrado, sino también en el Centro Sefarad-Israel en Madrid.

Balkania inicia ahora una nueva andadura gracias al impulso y la determinación de Casa Mediterráneo y de su director general, Miguel Oliveros. En esta ocasión con un monográfico en edición bilingüe (español-inglés) consagrado a la historia y actualidad de la Antigua República Yugoslava de Macedonia, y coordinado por el profesor Carlos Flores Juberías, cónsul honorario de la Antigua República Yugoslava de Macedonia en Valencia. El apoyo económico e institucional de Casa Mediterráneo significa mucho para Balkania, una vez permite la continuidad del proyecto y mantiene a la revista como referencia, pero también como incentivadora de nuevas publicaciones y nuevos vínculos intergeneracionales entre los expertos en la materia. Hasta el momento han participado en Balkania más de 70 autores con sus respectivos artículos, un inmenso capital científico que contribuye y contribuirá a que los Balcanes occidentales sean un campo de conocimiento más accesible, pudiendo inspirar múltiples oportunidades de acción para la sociedad civil española y balcánica (www.balkania.es).

Miguel Rodríguez Andreu es director de la revista “Balkania”. Su artículo se enmarca en la presentación del número 7 de la revista, que tuvo lugar en la sede de Casa Mediterráneo el pasado mes de junio.

/ 6 septiembre, 2017 16:03

La economía creativa, ¿instrumento para el fomento del desarrollo local y la innovación territorial?

Antonio Martínez Puche

El término “economía creativa” fue popularizado en 2001 por el escritor y gestor de medios de comunicación británico John Howkins, que lo aplicó a 15 industrias que iban desde las artes hasta la ciencia y la tecnología. Según los cálculos de Howkins, en el año 2000 la economía creativa tenía un valor de 2.2 billones de dólares a nivel mundial y crecía a un ritmo del 5% anual. La noción era, y sigue siendo, muy amplia, porque no sólo abarca bienes y servicios culturales, sino también juguetes y juegos, así como todo el ámbito de “investigación y desarrollo” (I+D). Por tanto, aún cuando reconozca las actividades y los procesos culturales como el núcleo de una nueva y poderosa economía, también se ocupa de manifestaciones creativas en ámbitos que no serían contemplados como “culturales”. Este uso también tiene su origen en la asociación que se comenzó a hacer entre creatividad, desarrollo económico urbano y planificación de la ciudad. Así, recibió un primer impulso muy significativo a través del importante trabajo llevado a cabo por el consultor británico Charles Landry sobre la “ciudad creativa”. Un segundo y sumamente influyente impulso a nivel internacional fue el trabajo de Richard Florida (2009), teórico norteamericano de estudios urbanos que reflexionó sobre la “clase creativa” que las ciudades necesitaban atraer con el fin de garantizar un desarrollo exitoso. En este contexto, planteaba la necesidad de reforzar aspectos como la formación y el talento local, así como la materia prima de la futura revolución del conocimiento, entendida como fuente de desarrollo.

Desde la Geografía Humana, autores como Ricardo Méndez o Inmaculada Caravaca (2012) han aplicado el concepto en ciudades españolas para ver sus efectos reales, sus oportunidades y quizás frustradas expectativas si no se utiliza de forma adecuada. En efecto, las áreas urbanas de la Unión Europea se enfrentan al reto de elevar su capacidad competitiva y su sostenibilidad para hacer frente a las consecuencias derivadas de la crisis económica y, a más largo plazo, del efecto combinado que suponen la globalización de los mercados y el proceso de integración regional. Cobra así creciente importancia la identificación de actividades estratégicas, resistentes a la deslocalización y adaptadas tanto a su trayectoria como a la disponibilidad de recursos específicos para lograr una mejor inserción en la llamada economía del conocimiento. En ese contexto aumenta el interés que suscitan las actividades integradas en la denominada economía creativa, debido a una serie de factores que se refuerzan mutuamente. En una primera parte, aceptar el concepto de economía del conocimiento como aquella que se libera del sesgo tecnológico asociado a la idea de la sociedad de la información, para incluir las actividades asociadas a la cultura, de un alto contenido simbólico y donde los recursos intangibles son pieza esencial para generar valor añadido. Por otra parte, entendiendo la creatividad como capacidad de aportar respuestas nuevas y más eficaces frente a los retos a que se enfrentan individuos, sociedades o territorios, convirtiendo su uso en un concepto cada vez más frecuente en la bibliografía internacional de los últimos años. El interés que suscita la referencia a las industrias creativas, la clase creativa o la ciudad creativa ha multiplicado la bibliografía científica dedicada a estas cuestiones, pese a las frecuentes imprecisiones que acompañan la traslación del concepto al ámbito de los estudios sobre desarrollo territorial.

Más allá de la difusión y delimitación del concepto, Ricardo Méndez et alii (2012), señalan que la importancia relativa de las industrias creativas como generadoras de empleo es aún muy modesta. Los datos de Eurostat correspondientes a 2009 situaban su presencia en torno al 4,4% del empleo total dentro de la Unión Europea, lo que elevaba su participación respecto a estudios anteriores con datos de mediados de la década pasada (KEA, 2006; Power & Nielsen, 2010). En ese contexto, España ocupaba una posición intermedia, ligeramente por debajo del promedio (3,8% del empleo total), que no ha cambiado en exceso, y a mayor distancia de quienes siguen ocupando las primeras posiciones (Finlandia: 6,2%; Suecia: 5,9%; Dinamarca: 5,7%), en un nivel similar al de otros países mediterráneos y claramente por encima de los países orientales. Por tanto, en la actual economía del conocimiento, las industrias culturales y creativas (ICC) son un sector estratégico por su potencial para crear empleo, innovar, reaccionar rápidamente a las necesidades del mercado, movilizar inversión y estimular la economía. Como explica el investigador Pau Rausell Köster (2014), año tras año se suman estudios que apoyan como evidencia empírica la relación causa-efecto entre la riqueza de los países y la potencia e impacto de sus industrias culturales y creativas. En este sentido, la Comisión Europea sigue cifrando la contribución de las ICC a la producción y el empleo en un 4,2% del PIB del conjunto de la UE y les atribuye más de 7 millones de puestos de trabajo, un 3,3% del total del empleo europeo, según se indica en el Plan de Fomento de las Industrias Culturales y Creativas 2016. En este sentido, se cifra la contribución de las ICC en España como responsables del 3,5% del PIB. Un 3,5% del total de las empresas del país se enmarcan en las ICC (107.922 empresas), de las cuales el 9,4 % están ubicadas en la Comunitat Valenciana, que es la cuarta comunidad autónoma en número de ICC por detrás de Madrid (22,4%), Cataluña (20,2%) y Andalucía (12,7%).

En un momento en que los destinos urbanos, deben competir, ofreciendo a sus visitantes propuestas cada vez más singulares, las experiencias vinculadas a industrias creativas, pueden encontrar su oportunidad en el contexto del turismo cultural y creativo. El turismo creativo, según Richards (1998), tiene por objeto estudiar la evolución de esta nueva tendencia que está relacionada con la experiencia y las vivencias, con el lugar y sus habitantes, que también se une al subconjunto de “economía creativa o naranja”. Esta modalidad turística, como nueva tendencia que combina diferentes formas de cultura, supera la antigua división entre “alta” cultura tradicional (como museos, monumentos, ópera y galerías de arte) y cultura “popular” (como la música pop, el deporte y los parques temáticos). A medida que el mercado madura, también se va diversificando, creando nuevas oportunidades y retos. Todo indica que hay que revisar la imagen tradicional del “turista cultural” y de las propias ciudades. Por tanto, el turismo creativo significa fomentar la participación e interactividad del turista que suele desear ser viajero o sentirse local, desarrollando su potencial humano a través del aprendizaje, la creación o la exhibición de su talento mediante el formato de experiencias singulares basadas en “lo cultural” (Tresserras, 2013).

Hay que citar, por último, la estructura creada en 2004 por parte de la UNESCO bajo el nombre de “Red de Ciudades Creativas”, que según la actual secretaria general de esta entidad internacional “representa un potencial enorme para recalcar el valor de la cultura como acelerador del desarrollo sostenible, de acuerdo con el undécimo objetivo establecido en la Agenda 2030 (…) cuya vocación es estimular la cooperación internacional entre las ciudades miembros para hacer de la creatividad un motor de desarrollo urbano sostenible, de integración social y de vida cultural”. Las 116 ciudades del mundo provenientes de 54 países que en la última reunión de septiembre de 2016 en Östersund (Suecia), forman parte de la Red, trabajan juntas para alcanzar un objetivo común: posicionar la creatividad y las industrias culturales en sus planes de desarrollo a nivel local y cooperar activamente a través de la asociación entre ciudades a nivel internacional. La Red cubre siete campos creativos: Artesanía y Arte Popular, Diseño, Cine, Gastronomía, Literatura, Arte digital y Música. En este sentido hay que indicar que Denia (gastronomía), Barcelona (literatura) y Burgos (gastronomía) pasaron hace unos años a engrosar esta lista en la que ya se contaban otras tres localidades españolas: Granada en la categoría literaria, Sevilla en la musical y Bilbao en la de diseño. Hace unas semanas se presentó en la Agencia de Desarrollo Local de Alicante “Claves del estudio de los agentes y nodos de emprendimiento cultural y creativo de la ciudad de Alicante”, en la que se pone de manifiesto las grandes oportunidades para la economía local que presentan las industrias creativas y el turismo en la capital de la provincia de Alicante.

 

Antonio Martínez Puche, es profesor del departamento de Geografía Humana de la Universidad de Alicante y director del Máster Oficial de Desarrollo Local e Innovación Territorial (DELEITE-UA). Su artículo se enmarca en el curso de verano “Diplomacia de las ciudades”, organizado por la Red de Casas en el mes de julio, en el que participó como conferenciante en las sesiones propuestas por Casa Mediterráneo.

/ 16 agosto, 2017 15:46

Ecosistemas Mediterráneos

Antonio Pastor-López

 

Los ecosistemas mediterráneos ocupan áreas con características peculiares en diversas áreas de la Tierra. Su déficit hídrico debido al régimen pluviométrico irregular y altamente estacional imperante en el clima mediterráneo, ha hecho que los organismos que constituyen sus comunidades animales, vegetales y microbianas presenten ejemplos de adaptaciones e interacciones para sobrevivir bajo condiciones de estrés ambiental. Además de ello, por el relieve, las características del litoral y otros factores del medio físico se establecen en el ambiente litoral comunidades en ambientes altamente salinos o cambiantes (dunas) con especies únicas adaptadas a dichos hábitats extremos. Sin embargo el factor más determinante en los ecosistemas mediterráneos es la presencia humana. La historia del ser humano en el Mediterráneo está ligada al medio y ha modelado desde hace miles de años el paisaje natural del mismo. Desde hace pocas décadas, hemos sometido a los ambientes mediterráneos una presión antrópica sin precedentes. El turismo, convertido en fenómeno de masas, ha cambiado la fachada litoral del mar Mediterráneo y de los ecosistemas litorales. En muchos casos ha supuesto la destrucción, perdida de hábitats o su deterioro; es el caso de lagunas litorales, sistemas dunares o costas acantiladas invadidas por residencias humanas u obras civiles como puertos y otras infraestructuras. La globalización ha aumentado el comercio y consecuentemente el transporte de mercancías y personas. Este hecho ha supuesto el crecimiento exponencial de especies invasoras muchas de ellas de ambientes más cálidos que el mediterráneo, que al amparo del aumento global de las temperaturas han prosperan y se convierten en plagas, dando lugar a enfermedades animales y vegetales. Por ello es preciso realizar un análisis de la problemática medioambiental mediterránea que permita priorizar la adopción de medidas que solucionen o mitiguen las disfunciones de nuestro medio natural.

 

Plagas y enfermedades en ecosistemas mediterráneos. Globalización.
Ya he comentado que la presión antrópica y el comercio masivo suponen el peligro de introducción de especies que pueden causar problemas en los ecosistemas mediterráneos. Un caso reciente ha sido la epidemia del picudo rojo de las palmeras. Se trata de un insecto de origen ajeno al Mediterráneo, en zonas del medio Este y Asia. En muchos casos la localización remota de palmeras en oasis desérticos o la lejanía geográfica mantenía el insecto controlado. Hace menos de dos décadas se detectó en palmeras de ambientes mediterráneos españoles. Como resultado de la introducción y transporte ilegal de palmeras, se ha extendido por todos los países mediterráneos. En muchos casos, la construcción masiva de urbanizaciones con jardines con palmeras infestadas contribuyó a la expansión de la plaga. El picudo también ha invadido todos los países del mundo con palmerales naturales o plantaciones comerciales. En el Mediterráneo el picudo amenaza el patrimonio histórico, paisajístico y natural asociado a los palmerales.

 

Protección del medio marino y litoral mediterráneo. 
El medio marino y litoral del Mediterráneo presenta una riqueza innegable. Además de contribuir a nuestra seguridad alimentaria, tanto por las especies explotables como cultivables, es sin duda un recurso natural a conservar cuya explotación sostenible es un recurso turístico para los visitantes de la cuenca mediterránea. Investigadores como el profesor A. Ramos, de la Universidad de Alicante, asociados al Máster MAGEM (Master en Análisis y Gestión de Ecosistemas Mediterráneos), fueron pioneros en la constitución de la Reserva Marina de Tabarca, en el litoral mediterráneo alicantino.

 

El medio físico marino. Desarrollo medioambiental. 
Sin duda alguna la presión antrópica y en el litoral mediterráneo ha modificado el medio. En muchos casos la construcción de infraestructuras como puertos o edificios sin estudios del medio físico ha puesto en peligro el mantenimiento de playas de nuestro litoral. Otros factores como el oleaje hacen peligrar la integridad de la costa y suponen un factor de riesgo para las poblaciones. La explotación sostenible de recursos marinos es también una necesidad.

 

Economía medioambiental. 
Es imprescindible incluir nuevos paradigmas en los aspectos que rigen la economía. El concepto lineal de la economía, que considera los recursos ilimitados y el desarrollo económico de espaldas al medio, debe ser abandonado. En su lugar es preciso y posible, por las herramientas y la globalización de las actividades económicas, crear un paradigma que traslade a la economía la estructura circular de muchos de los balances de los ecosistemas.

 

Optimización de la evaluación de impacto ambiental. 
La degradación de los bienes y servicios de los ecosistemas es esencial en el mantenimiento del potencial biológico que la naturaleza regala a las sociedades humanas. El incremento poblacional hace imprescindible identificar y dimensionar correctamente los daños que la intensificación de las actividades humanas tiene sobre el territorio. Alcanzar un desarrollo sostenible es una cuestión multidisciplinar que requiere nuevos diseños en el uso, mantenimiento, explotación, y restauración de los recursos naturales bióticos y sus hábitats afectados. Una correcta evaluación de impacto ambiental es esencial para conseguir este objetivo.

 

Antonio Pastor-López es profesor del Departamento de Ecología de la Universidad de Alicante. Su artículo se enmarca en el Seminario “Problemática Actual de los Ecosistemas Mediterráneos”, celebrado el pasado mes de junio en la sede de Casa Mediterráneo.

/ 28 julio, 2017 16:17

Sabiduría e inspiración cordobesas para el siglo XXI

José Antonio Hergueta

 

Que Al Andalus guardara la clave para resolver lo que algunos han dado en llamar, con escasa finura, el “choque de civilizaciones” parecería una tesis algo aventurada, sobre todo por lo simplista. Y es que, con cierta distancia y tiempo, las lecturas de la Historia se simplifican, a veces exageradamente, y períodos como el de Al Ándalus se convierten en mitos compactos que responden, como buenas leyendas, a lo que el lector/espectador espera de ellas.

Aún así, cuando Jacob Bender me propuso lo que hoy es “Los Sabios de Córdoba” (“Out of Cordoba”, en su versión internacional), me sedujo la inspiración que él buscaba –y había creído encontrar-, incluso con la simplificación que desde fuera de España se proyecta a menudo sobre el período andalusí. El nombre de Al Ándalus y la palabra “convivencia”, de difícil traducción, funcionaban como un bálsamo ante la aspereza con que empezaba a tratarse cualquier aproximación entre religiones a partir del 11 de septiembre de 2001, si no antes.

A Bender ese día le pilló en la isla de Manhattan, donde ha residido muchos años. Al principio sorprendido, luego sobrecogido, finalmente espeluznado cuando algunos asistentes a su sinagoga (no sólo los habituales, pues aquella tarde se reunieron allí decenas de personas, no sólo judíos, de forma espontánea, quizá para sentirse recogidos y acompañados) le llegaron a recriminar por su excesiva proximidad y confianza con el mundo árabe. Toda su dedicación al diálogo entre religiones parecía desvanecerse, al menos ante los ojos de quienes optaban por permanecer en el dolor causado por la agresión, a partir del cual se articularon leyes y decisiones políticas muy graves, cuyas consecuencias aún son evidentes. De esa tarde surgió el motor para este proyecto que aún iba a tardar siete años en materializarse.

Frente al desencuentro que desde entonces se ha ido ampliando y que el documental también explora, me llama la atención la fortaleza que tiene lo que llamamos “inspiración”, pese a su aparente simplismo: una palabra, un nombre que ejerce de tótem o de manantial, un potencial para inspirar, en todos los sentidos, empezando por el propio oxígeno de la respiración. En este caso no hay trampa: detrás de Maimóndes y Averroes, de Ram-bam e Ibn Rushd, hay materia para muchas vidas, inspiración para generaciones pues, ni tratando ese contenido de forma superficial o sintética, como a menudo obliga la narrativa cinematográfica que debe ceñir una historia a un siempre escaso metraje, es susceptible de caber en un único documental por muchas aspiraciones que éste tenga. 

Viajar por los legados de estos dos sabios cordobeses tanto a través de la geografía como del tiempo es nuestro hilo conductor: “Out of Cordoba”, no sólo nostalgia de lo lejano, o esfuerzo biográfico de dos vidas que resultaron tan paralelas que a menudo asombra, sino como sensación de vitalidad. En el viaje que supone cualquier trabajo documental, tanto en la investigación como en la preparación, rodaje y postproducción, son muchos los descubrimientos y también aprendizajes, por muchos años que lleve uno en este oficio.

En este caso, un motivo familiar se iba repitiendo en cualquier etapa: las ideas, como las personas que las portan, somos a veces eslabones de una cadena, impulsados a rescatarlas, elaborarlas, adaptarlas a nuestras circunstancias y las de ese momento, pero no necesariamente a poseerlas ni siquiera a tomarlas como propias. Y no me refiero sólo a quienes asumimos hacer esta película. 
Averroes y Maimónides mamaron de fuentes grecorromanas, Aristóteles parece su referencia más clara, y el hecho de que la mayoría sus libros hubieran desaparecido, o el oscurantismo europeo en aquellos siglos, contribuyeron a que desde la Córdoba califal se hilara la conexión con la Grecia clásica, que volvería a perderse hasta ser recuperadas en otros momentos y lugares. Esto es conocido, sí, pero lo llamativo está en la forma en que esos textos, a veces con cierta sensación de capricho del destino, reaparecían o eran re-descubiertos, de forma parcial o por medio de curiosas traducciones. Que los libros de Averroes volvieran al mundo árabe gracias al entusiasmo de Ernst Renan que impulsó su publicación en Francia, y lo hicieran en traducción desde el francés al árabe, es sólo una muestra de cómo el viaje a través de la Historia está lleno de recovecos y curvas, aparentemente caprichosos, que convierten al “emisario” en una especie de eslabón de una misteriosa cadena.

Hasta la grandeza y brillantez de estos dos sabios, que aún hoy son referencia diaria para creyentes de dos grandes religiones, lectores e investigadores del mundo entero, puede verse dentro de ese “gran juego” en que las ideas fluyen, apareciendo y desapareciendo, sin llegar a pertenecernos. Y sería más bien quien las piensa, elabora y acaba plasmando, el que pertenece a ellas… o a esa gran cadena que nos atraviesa a lo largo de la Historia –si queremos verla, claro, como algo “lineal”.

Por eso, incluso en los momentos de oscuridad, cuando el saber es rechazado en pos de supuestas certezas, a veces dogmas, o la violencia que surge del miedo, es aconsejable confiar en ese fluir, el que hace navegar las ideas, a veces sobre el agua, visibles y triunfantes, y otras sumergidas, en aparente oscuridad. Los incendios que han hecho cenizas a tantas bibliotecas, de Alejandría a Sarajevo, y que tan bien describió Umberto Eco en “El nombre de la rosa”, sin dejar de ser trágicos y mostrar un lado estúpido de nuestra existencia, forman parte de ese ciclo del que nos gustaría salir, pero que inevitablemente vuelve a absorbernos, obligándonos a mirar el siglo en que estamos con la misma humildad que cualquier otro anterior. ¿Hay linealidad y progresión en este viaje llamado Historia?

“Los sabios de Córdoba” ha sido un viaje extraordinario, tanto cuando se planeaba como cuando se realizó y, desde luego, ya terminada. Sigue teniendo mucha vigencia, como se ha visto en la reciente presentación en la Casa Mediterráneo de Alicante. También, claro, por la gravedad de los desencuentros, las bombas, los avances y regresiones en los derechos humanos, las leyes discriminatorias, los prejuicios culturales, religiosos, raciales… La riqueza y variedad de este mundo sigue resultando provocadora para muchos, motivo de escándalo. Y la tentación de homogeneizar, sin disfrutar de la variedad, otra de las tareas pendientes en esto que llamamos cultura y civilización.

Desde que rodamos, muchas cosas han sucedido en los nueve países visitados, también a las personalidades entrevistadas, muchas más de las que se pudieron montar en los 80 minutos que dura el documental. No son pocos los que nos han dejado (Mansur Escudero, Mohamed Arkoun, Abdelwahad Meddeb y María Rosa Menocal, así de memoria) y lugares donde se han vuelto a producir explosiones, atentados y también momentos de brillo como la primavera árabe. La universidad Al-Azhar de El Cairo es uno de ellos, sufrió un incendio años después haber oído al presidente de los Estados Unidos citar la inspiración de la Córdoba del siglo XI ante los desafíos del XXI.

“Los sabios de Córdoba” se ha proyectado en buena parte del planeta, desde la ONU hasta el Parlamento alemán y a menudo junto a los elogios, surgen recelos, ribetes comparativos, en los que a muchos espectadores, críticos, les cuesta ser autocríticos con “los suyos”. Y es curioso porque ésa es la reflexión del último personaje entrevistado: el padre Burrell, en la explanada de las mezquitas de Jerusalén: “ninguna creencia ni cultura lo es de verdad si no es autocrítica”, la única posibilidad de avanzar –ahí sí parece haber linealidad- parte de ese ejercicio de cuestionar, pues así se ensanchan tanto la mente como el cuerpo, al convertirlo en una inspiración.

 

José Antonio Hergueta es cineasta y productor del documental “Los sabios de Córdoba”, proyectado en Alicante el pasado 8 de junio de 2017, en la sede de Casa Mediterráneo.

/ 3 julio, 2017 12:25

Los que escriben y los que cuentan. Encuentro de narradores

 

Raquel López Cascales

 

“…tal vez sea necesario contar cuentos simplemente
porque sí, porque hay cuentos y hay quien los cuente.”
Nicolás Buenaventura

Mi abuela sacaba una silla al portal todos los domingos a las seis de la tarde. Se sentaba junto a las vecinas, que no tardaban en llegar, colocaba sobre sus piernas la colcha de ganchillo que había comenzado a principios de verano y empezaba a contar historias.

Yo escuchaba con la admiración de los ocho, quizá nueve años, y le preguntaba, Madre Carmen, ¿por qué cuentas cuentos? Ella sonreía y me decía: para cambiar el mundo.

Unos años más tarde volví al pueblo con mis amigas de la ciudad y ellas también pudieron asistir al ritual de cada domingo. A las seis de la tarde, mi abuela narró lo que sucedió en un lugar muy lejano hacía ya mucho tiempo. Lo hizo en el portal, con las manos diestras enredadas en la colcha de ganchillo que ya iba por la mitad. Madre Carmen, ¿por qué sigues contando cuentos?Para que el mundo no cambie tan deprisa.


Cuando mis hijos nacieron mi abuela ya era muy viejecita. Arrastraba, sin prisa, los pies y la silla desde la cocina hasta el portal y daba los últimos puntos a la colcha de ganchillo que estaba casi terminada. Madre Carmen, ¿por qué todavía cuentas cuentos? No dijo nada, levantó la vista de su labor, me miró con sus ojos pequeños, todavía vivos, y me dijo: Cuento para que el mundo, a mí, no me cambie.

Y puede que haya que seguir contando cuentos porque sí, porque hay cuentos y hay quien los escuche.

Yo también cuento historias, de las de antes y de las de ahora, las que he leído y las que he escuchado, cortas y largas, de risa y de miedo, para niños y para mayores, ante cientos de personas y en familia, en desiertos y en islas, en plazas y en teatros, de día y de noche. Y si me preguntas por qué cuento cuentos, podría buscar respuestas académicas, económicas e incluso filosóficas, pero te contestaría porque me gusta, sin más.

Bueno, a estas alturas tendréis curiosidad sobre «Los que escriben y los que cuentan, encuentro de narradores». Adelante, pasa y ponte cómodo que voy a contarte. Es un ciclo de encuentros con el propósito de ofrecer un lugar común a escritores y narradores, escritoras y narradoras (y todas las combinaciones posibles) para que conversen de forma amena y distendida sobre lo que nos une, el cuento.

Se escucharon diferentes estrategias, diferentes puntos de vista y diferentes formas de abordar un relato:
• el cuento desde quien escribe, imagina o recopila historias para un lector que lee en intimidad con su propia voz.
• el cuento desde quien cuenta a un auditorio, quien narra esta misma historia con un tono, un ritmo y una voz, ajena y propia a la vez.

Este diálogo de saberes se enriqueció con la participación del público que tuvo la palabra en cualquier momento. Y puedo asegurar que intervinieron creando, con sus preguntas y comentarios espontáneos, un clima distendido y cálido.
Hasta el momento se han realizado trece encuentros; siete parejas de cuentistas y escritores que nos han dejado valiosísimas reflexiones.

¿Para qué nacen los cuentos?, le pregunté a Fernando Iwasaki Cautí en la inauguración del primer ciclo. Para soñarnos, para sumergirnos en un mundo abierto a lo fantástico, para explicar el mundo, primero el nuestro, el cercano. Todos tenemos en nuestras familias historias y esas historias son contadas desde la vivencia, la emoción y la cercanía.

Andrés Neuman habló de las ventanas que se le abrieron de pequeño al escuchar las historias que su padre creaba, recreaba y engordaba noche tras noche. Nos confesó que tiene una noción muy auditiva de la narrativa gracias a estos momentos, a los cuentos que escuchaba por el tocadiscos mientras aprendía a leer y a que la música también ha estado presente en su vida.
Pep Bruno recordó sus primeras lecturas y su primer contacto con la narración oral desde su ciudad, Guadalajara. ¿Cómo nos contamos los narradores? ¿Cómo nos llamamos? ¿Cómo nos llaman?

Gracias a Casa del Mediterráneo pudimos escuchar voces y cuentos de otro país. Ifigeneia Kakridoni contó en griego y dio voz a los mitos en su encuentro con Pedro Olalla.

Entre unos y otros hablamos de la tradición oral, del relato actual, de historias que viajan sin fronteras, de la narración como profesión (que no debe sustituir a los cuentos contados por mamá o papá), del trabajo previo, de la memoria, del repertorio, de las historias que elegimos para escribir o contar.

Disfrutamos también con los folkloristas Antonio Rodríguez Almodóvar y José Manuel de Prada Samper, con los escritores Carles Cano, Clara Obligado, Hipólito Navarro, Marta Sanz, José Ovejero, Laura Freixas, Nuria Barrios, Benjamín Prado. También con los narradores Llorens Jiménez, Cristina Temprano, Virginia Ímaz, Ana Griott, Cristina Verbena, Pablo Albo, José Manuel Garzón, Martha Escudero, Paula Carballeira y Victoria Gullón.

La palabra escrita y la palabra dicha fue la protagonista de estos encuentros.

El cuento es imaginación, una puerta abierta que te deja
atisbar lo que hay dentro, un retorno a lo mejor de la infancia.

 

Raquel López Cascales es escritora y narradora. Su artículo se enmarca en el encuentro de narradores “Los que escriben y los que cuentan”, celebrado en la sede de Casa Mediterráneo en Alicante el 4 de mayo de 2017.

/ 26 mayo, 2017 12:02

Chair’s Summary of the I Women, Peace and Security Focal Points Network Meeting

(Alicante, Spain, 26 and 27 April 2017)

Introduction
The Women, Peace and Security National Focal Points Network is a cross-regional forum of representatives from governments as well as regional, and international organizations.
The Network provides space to exchange experiences and best practices on women, peace and security (WPS) from the national and regional perspective and was created as a tool to improve national and regional performance in this field.
In the September 2016 joint communique of the Foundational Meeting of the National Focal Points Network in New York, members affirmed their commitment to advance women’s participation in decision-making about peace and security, as well as women’s
participation in national-level peace and security policies and programs. They acknowledged that member states hold the primary responsibility for integrating WPS commitments into domestic policies and normative frameworks, and reaffirmed their
commitment to promoting the development and implementation of national action plans and strategies on WPS. Recognizing the need to articulate the impact of national action plans more effectively, the focal points decided to continue developing strategies for
enhanced design and implementation of high-impact national action plans .

To further realize this commitment, the first meeting of the National Focal Points Network, held in Alicante (Spain), on 26th and 27th April 2017, focused on National Action Plans (NAPs) for WPS. NAPs are a recommendation generated by UN Security Council
Resolution 1325 (UNSCR 1325) as one tool to systematically integrate gender into national, regional, or international peace and security efforts. Countries are encouraged to develop NAPs to take the larger goals of USNCR 1325 and subsequent resolutions and
contextualize them into national domestic or foreign policy objectives.

The two-day meeting brought together over 100 national focal points, government actors, and civil society representatives from 61 countries. Following plenary sessions on the morning of the first day, participants broke into three working groups on topics of
emerging importance to NAPs: addressing structural barriers to gender equality, civil society engagement in NAP design and implementation, and preventing or countering violent extremism and NAPs. The second day featured discussions with international and regional representatives, a session on high-impact national action plans, and closing remarks centered on actions and next steps for the Network.

Opening Plenary Sessions
The opening plenary featured welcoming remarks from Mr. Miguel Oliveros, Director of Casa Mediterráneo, followed by opening remarks from Mr. Ildefonso Castro, Secretary of State for Foreign Affairs of Spain. Ambassador Roman Oyarzun Marchesi, Permanent
Representative of Spain to the United Nations, then moderated a discussion with:
· Senator Aisha Jummai Alhassan, Minister of Women Affairs and Social Development, Nigeria
· Ms. Diosita T. Andot, Undersecretary for Peacebuilding and Development and Director of the Office of the Presidential Adviser on the Peace Process, Philippines
· Ambassador Selma Ashipala-Musvayi, Permanent Secretary of the Ministry of International Relations and Cooperation, Namibia
· Mr. Yannick Glemarec, Assistant Secretary-General and Deputy Executive Director for Policy and Programme for UN Women

The wide-ranging discussion underscored the continued importance of the WPS agenda, especially when traditional security responses are no longer sufficient to address modern threats and instabilities. Ambassador Oyarzun emphasized how critical NAPs can be toward realizing UNSCR 1325, and encouraged focal points to return to their posts and build support for this agenda, sensitizing ministries such as Interior, Defense, and President’s office who may not be directly working on these issues. The representatives from Nigeria, the Philippines, Namibia, and UN Women then shared national or organizational experiences with NAPs or national gender, peace, or security policies.

Senator Jummai spoke about the Nigerian NAP and noted how the concept of security was expanded in the second revision to include issues of violent extremism, trauma healing, and disarmament and demobilization, as well as the inclusion of local or zonal
action plans to further localize these issues. Ms. Andot reflected on the Philippines experience and the launch of their third NAP in 2017. The latest version also incorporated emerging domestic concerns such as ethnic and intercommunal violence, terrorism and
organized crime, and makes special efforts to support women’s organizations and economic empowerment programs. Namibia’s upcoming NAP, said Ambassador Ashipala-Musvayi, was created through intragovernmental brainstorming sessions. She
also noted that Namibia’s comprehensive gender policies have helped address structural barriers to women’s participation in the security sector. Namibia’s representative offered to host the WPS Focal Points Meeting in 2019. Finally, UN Women’s Mr. Glemarec
touched on the need for NAPs to be flexible to be able to more readily address emerging peace and security concerns.

Following this, a grounding session was held on emerging trends and national action plans. Ms. Adela Díaz Bernárdez, Director of the Human Rights Office, Ministry for Foreign Affairs and Cooperation, Spain, opened the session with context around why these topics were selected and the goals for the day’s working group sessions. Then, Mr. Mirsad Jacevic, Vice Chair of Inclusive Security, provided a bigger picture of the status of NAPs on WPS around the world – more than 65 NAPs created or in process to date, with
more than 20 countries on their second or third plan. Three speakers then introduced the focus topics of the working groups and provided greater context to these issues in their own experiences:
· Structural barriers to gender equality: Ms. Jennifer Wittwer, Policy Adviser and Military Liaison Officer, Peace and Security Section, UN Women
· Civil society engagement in design and implementation of NAPs: Ambassador Mara Marinaki, European External Action Service Principal Advisor on Gender and on UNSCR1325/WPS
· Preventing or countering violent extremism and NAPs: Ms. Mariame Sy, Director of Africa and Asia Division, Ministry for Foreign Affairs, Senegal

While not exhaustive, the following summarizes key points and recommendations from these remarks and working group sessions. There were several trends and recommendations that emerged from across the working groups. In the plenary report out, all rapporteurs noted the need for better collaboration across international and regional bodies, national and local governments, and civil society organizations.

Representatives also stressed the importance of cultivating political will and champions for the 1325 agenda, particularly among security sector institutions, and noted that gender equality and a gender perspective should be seen as a holistic framework across various dimensions including human resource management, operational planning and conduct, special measures to reduce exclusions to women’s participation, and strategic direction in peace and security agencies. One intervention that may persuade these actors is the generation of a larger body of rigorous empirical research, a point championed by focal points and representatives over the course of the two-day meeting. This research, and all NAPs, should also directly consider the diversity of women and girls’ experiences in conflict, both in terms of intersectionalities and underrepresented populations as well as the very different roles women play during conflict. Finally, each working group stressed how critical it is to have civil society engagement throughout NAP creation, implementation, and evaluation.

Addressing Structural Barriers to Gender Equality
The working group was facilitated by Ms. Jennifer Wittwer, with interventions from Ms. Hafida Benchehida, Algerian Senator and CITpax Advisor on Mediation, Ms. Abeda  Osman, Director General for Human Rights and Women’s International Affairs of Afghanistan, and Minister María Luisa Martino, Director of the Women’s Directorate at the Ministry of Foreign Affairs and Worship of Argentina .

Representatives recognized that NAPs on WPS have the potential to address structural barriers that prevent women’s participation in the domain of peace and security. The working group discussed a range of challenges and strategies relating to structural
barriers to gender equality, with a particular emphasis on barriers within the security sector, although some also referred to mediation and diplomacy. The group agreed that key challenges included communication around the WPS agenda, both in terms of the lack of knowledge of 1325 and the lack of effective exchange between diplomats, agencies, and civil society. Another challenge that was noted was the difficulty of integrating a gender perspective into peace and security efforts and its effect on operational outcomes and leadership.

Representatives shared a number of strategies and examples of how nations and organizations were able to address structural barriers. Strategies included the provision of broader and more strategic training within peace and security agencies to help close the
communication and political gaps at all levels. Secondly, the working group felt that WPS measures should be institutionalized within legislation, doctrine, and planning and business processes, and where necessary, include targets, quotas or special measures to
achieve specific goals and eliminate discriminatory practices. Another important aspect of institutionalization was also the need to embed the WPS principles into each government’s approach to human resource management of personnel in the peace and
security agencies, by ensuring equal access to all opportunities regardless of gender.

Representatives also stressed that it is critical that, in addition to mainstreaming within institutional policies, senior leaders need to promote and thoroughly implement WPS principles in their work, demonstrating their commitment through leadership. Also, that
they should promote and implement gender integration and diversity as a way to improve comprehensive approaches and operational effectiveness.

Civil Society Engagement in Design and Implementation of NAPs
The working group was facilitated by María Villellas, Researcher at the Universitat Autònoma de Barcelona, with interventions from Ambassador Patricia Flor, Director- General for International Order, the United Nations and Arms Control at the Federal
Foreign Office of Germany, Ms. Ashmia Sesay, Senior Legal Officer from Sierra Leone, and Mavic Cabrera-Balleza, International Coordinator of the Global Network of Women Peacebuilders.

Participants reaffirmed the importance of identifying and promoting partnerships with civil society and local organizations working on women, peace, and security issues. They welcomed the critical contributions civil society provides to the development and
implementation of high-impact NAPs. The working group acknowledged the benefits an inclusive approach to the design, implementation, and monitoring and evaluation processes of NAPs brings to often limited time and resources. Participants also referred to the importance of the involvement of civil society representatives from the start of a NAP, not just including them via a one-off consultation after drafting. This sustained participation also helps create a sense of ownership among civil society representatives who are often the primary implementers of NAP activities. Inclusive and collaborative approaches of WPS implementation also call for stronger connection of the agenda with a variety of existing monitoring and reporting systems, including the Universal Periodic Review and the CEDAW Committee, using its General Recommendation 30.

The working group on civil society engagement noted significant challenges to sustained civil society engagement and support, such as a lack of dedicated funding for participation and difficulty institutionalizing their contributions throughout a NAP
process. They discussed interventions to address these challenges including measures to formalize civil society representation in NAP committees or working groups, and the importance of civil society’s self-selection. This can help address the perception of “civil
society on demand,” as one participant said, inviting whoever can attend a NAP meeting at last moment. Institutionalizing participation also reduces the reliance on the presence or advocacy of good actors within government to extend an invitation, and instead makes participation part of standard practice. Finally, another challenge highlighted was that most civil society engagement happens at the national level, but implementation is more likely to occur outside the capital. One potential solution is the creation of NAP steering committees at both national and local levels which can both provide input and feedback on NAP activities.

Preventing or Countering Violent Extremism and NAPs
This working group was facilitated by Ms. Ann-Sofie Stude, Ambassador for Women, Peace and Security of Finland, with interventions from Ms. Lori-Anne Théroux-Bénoni, Office Director at the Institute for Security Studies from Dakar, Ms. Véronique Joosten,
Deputy Director for Human Rights and Democracy at the Ministry of Foreign Affairs of Belgium, and Ms. Mary Kaburu, Principal Gender Office at the Ministry of Public Service, Youth and Gender Affairs of Kenya.

Participants emphasized the importance of aligning national WPS strategies with any related plans and policies aimed at preventing and countering violent extremism (abbreviated as P/CVE for the purposes of this summary). There was a significant
discussion on the terminology around violent extremism, as focal points noted their countries refer to these strategies or activities using a wide variety of terms – P/CVE, insurgency, counter-terrorism, counter-insurgency, stabilization, etc. While there was no
determinative recommendation on whether and how gender should be integrated into a nation’s P/CVE policy — or conversely, how these topics should be included within a NAP on WPS — focal points emphasized the importance of policy coherence and harmonization between them. An important distinction, one participant noted, is that a P/CVE plan may consider drivers of violent extremism for both men and women, and interventions that address the full community, where the NAP on WPS looks more
conscientiously at women, girls, and gendered approaches. Representatives noted that when plans and strategies do not include a gender perspective they risk gaps in design, implementation, and ineffective use of limited resources. The working group also
discussed the need to cultivate champions within security sector institutions to ensure all of the right actors are at the table during the formulation of these plans. They suggested providing persuasive operational-effectiveness arguments and capacity building for
security actors tasked with drafting or operationalizing policies. Multiple participants noted that the process of creating a NAP can become a productive opportunity to educate and persuade security actors of the importance of including a gender perspective, and provide practical guidance for what that means in the context of policies, plans, and strategies.

The working group recommended conducting or collecting research at national and subnational level to better understand the specific roles of women in the prevention of and participation in violent extremism and ensure responses are localized and contextspecific. While religion was discussed as an important consideration in understanding how to prevent or counter violent extremism, participants also noted important drivers such as limited economic opportunity, insufficient educational systems, political instability, and youth bulges – all of which need to be better understood from a gender perspective. Finally, participants echoed the importance of civil society participation, noting that civil society engagement in the design and implementation of P/CVE
programming was critical to providing timely, ground-tested and community-sensitive responses to violent extremism.

NAPs from the Regional or International Perspective
Focal points can also champion the WPS agenda at regional and international levels. The second day began with a panel featuring international and regional organizations reflecting on regional NAPs, their internal policies, and programs in place to address peace and security. Ms. Carolyn Schwalger, Deputy Permanent Representative of New Zealand to the United Nations moderated a discussion with representatives from ECOWAS, NATO, UN Women, and Union for the Mediterranean, who shared concrete examples of their initiatives and some challenges to fully implementing UNSCR 1325. All speakers reiterated the need for coherence and coordination between international, regional, and national policies on WPS. Ms. Onyinye Onwuka, from ECOWAS, and Ms.
Hildur Sigurdardottir, from NATO, provided details of their regional and organizational plans on WPS , highlighting how these strategies have helped to institutionalize a gender perspective into their work. Ms. Hanny Cueva-Beteta, from UN Women-Asia and Pacific, featured findings from a recent symposium and report reviewing the region’s 9 NAPs for common themes and emerging topics such as violent extremism, climate change, and humanitarian crises. Finally, Ms. Fatiha Hassouni, from the Union for the Mediterranean, spoke about the organization’s upcoming ministerial meeting and dialogue, which will bring together stakeholders from across the region to discuss issues such as coordination on national strategies, research on violent extremism, and policy responses to migration and the refugee crisis.

The Importance of High-Impact NAPs
Throughout the discussions, participants emphasized that national strategies must have direct impact on the lives of men and women around the world. Presenter Mr. Jacevic of Inclusive Security highlighted several key elements as features of high-impact NAPs
including:
· Cultivating political will within all implementing bodies and at all levels;
· Ensuring coordination across responsible government agencies and implementing partners;
· Engaging civil society throughout design, implementation, and evaluation stages;
· Dedicating funding to NAP implementation, including costing measures; and
· Building technical skills and devoting resources to monitor and evaluate

Ms. Paula Molloy, Deputy Director of the UN Coordination and Conflict Resolution Unit at the Department of Foreign Affairs of Ireland, and Ms. Kika Babic- Svetlin, Senior Adviser at the Agency for Gender Equality of Bosnia and Herzegovina, provided examples
of how, after assessing their previous NAPs, they identified improvements for the next iteration of the NAP. Advances included using a theory of change to identify the overall objectives and desired effects, streamlining and reducing indicators to focus on real impact, and making the NAP design process more inclusive by expanding the actors involved in its design beyond traditional peace and security agencies. Mr. Redouane Houssaini, Head of the United Nations Department at the Ministry of Foreign Affairs of
Morocco noted that, although Morocco does not have a NAP on WPS, the government is conducting WPS programs such as those in the framework of the Med-Med initiative in partnership with Spain and other members of the initiative. He agreed that a NAP would be a helpful tool to coordinate activities across the government. Throughout the discussion, participants noted that it is critical that NAPs report publicly and regularly through mechanisms such as parliamentary hearings, shadow reports, or international
fora.

Concrete Actions and Closing
As the meeting closed, participants were asked to consider potential commitments and suggestions they would like to recommend to their governments in regard to NAPs and policies on WPS. After reflecting and discussing with colleagues, participants shared their
thoughts with the full plenary. Commitments included:
· Pledge to continue speaking with our security colleagues and seek coherence on P/CVE policies (Finland)
· Continue working on localization and encouraging donor country partners to look at ways to develop local ownership (Global Network of Women Peacebuilders)
· Review monitoring and evaluation framework to incorporate some of the insights from the meetings, such as fewer but more specific indicators (Kenya)
· Incorporate elements of diversities and differences (Thailand)
· Consider how best to provide a long-term commitment and support to civil society (Norway)
· Institutionalize civil society engagement and relationships throughout the NAP (Canada)
· Incorporate new and emerging themes within next NAP (Norway)

A request was made that the next Focal Points Network meeting includes a session on establishing or re-establishing NAPs for those who do not have an active plan. At the close of the event, Spain’s Director of the Human Rights Office was joined by a
representative from UN Women and a representative from Germany to talk about the next steps for the network. UN Women informed, it will host the secretariat for the Focal Points Network in New York, and mentioned the recruitment process underway of a staff person to support the network. Among other tasks, the Network coordinator will:
· Establish and maintain a database of focal points
· Produce regular newsletters to promote new research, best practices, and funding and capacity building opportunities; and mapping national and regional WPS actions and initiatives
· Provide technical and logistical support for the biannual and expert meetings

UN Women also noted that the secretariat will need sustained engagement and funding from member states moving forward to support these activities. Spain will organize a follow-up Network meeting in New York in the autumn of this year and emphasized the importance of building a real Network through which Focal Points will be able to share information and exchange best practices. The representative from Germany confirmed their commitment to serve as host for the next Focal Points Network meeting, likely to be held in April/May 2018 in Berlin. They intend to build on the strong progress made in Alicante towards exchanging best practices, common challenges, and possible solutions, and will again include a broad set of actors including civil society organizations

/ 11 mayo, 2017 11:36

La ciencia como base para la gestión sostenible de los recursos pesqueros en el Mar de Alborán

Casa Mediterráneo acogió en la ciudad de Alicante entre los días 3 y 6 de abril de 2017 una reunión de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en la que participaron expertos en biología marina, ecología del medio marítimo y gestión de la pesca para discutir y acordar métodos científicos para la delimitación de stocks pesqueros en el Mediterráneo, y en concreto en el área del Mar de Alborán, la zona de transición entre el Atlántico y el Mediterráneo situado entre España, Marruecos y Argelia.

El último informe publicado por la FAO sobre el estado de la pesca en el mundo indica que aproximadamente el 31 por ciento de los stocks pesqueros se encuentran en estado de sobreexplotación, es decir, se está pescando por encima de los límites considerados “biológicamente seguros”. No obstante,  cabe matizar según las regiones, ya que por ejemplo, mientras en el Atlántico Norte y en el Pacífico Noroccidental los porcentajes de sobreexplotación son más bajos -entorno al 28 por ciento- en el Mediterráneo podemos estar cerca del 85 por ciento.

Hablamos de “stocks dentro de los límites biológicamente seguros” cuando su tasa de renovación biológica es superior a la tasa de extracción por la pesca; por lo tanto, para garantizar la sostenibilidad habría que mantener estas dos tasas dinámicas en equilibrio.  Sin embargo, sólo podemos intervenir en la segunda, ya que sobre la primera no tenemos poder de maniobra, al ser la naturaleza la que hace su papel. Los biólogos pesqueros nos encargamos de estimar cuántos peces puede haber en el mar a partir de los datos anuales de capturas y de campañas de prospección, y a continuación tratamos de hacer predicciones de cuánto podemos extraer en el futuro sin comprometer la sostenibilidad del recurso, manteniendo a la vez los beneficios para la sociedad. La mejora en el estado de algunos de los stocks en los últimos años se ha debido a la aplicación de adecuadas medidas de gestión, lo cual demuestra la conveniencia de que las instituciones que dictan las políticas de gestión pesquera recurran a asesoramiento científico.

Los recursos pesqueros tienen características distintas de los recursos naturales terrestres que dificultan su evaluación y gestión. La mayoría de las especies que pescamos pasan su vida en movimiento; por un lado, migran activamente entre áreas de reproducción, alimentación y cría, pero además sus huevos y larvas son transportados por las corrientes marinas. Por ello, en muchas situaciones, los límites de distribución de los recursos no coinciden con las fronteras políticas y la gestión deja de ser una cuestión nacional para tornarse objeto de negociación entro dos o más países. Definir con claridad los límites geográficos de los recursos es por lo tanto una tarea imprescindible, pero no fácil.   

La reunión de Alicante, organizada por el proyecto regional de la FAO CopeMed Fase II, ha servido para poner sobre la mesa las últimas tendencias sobre métodos científicos que nos ayudan en esta tarea. Investigadores de seis países ribereños (Argelia, España, Francia, Italia, Marruecos y Túnez) participaron compartiendo sus experiencias y al final acordaron establecer un plan de trabajo para los próximos dos años que ayudará a delimitar los recursos sobre los que operan las flotas de los tres países del Mar de Alborán.

El Mediterráneo es un mar semi-cerrado y relativamente pequeño para la población que habita sus costas en un total de 21 países. Los recursos pesqueros se comparten entre países vecinos con una gran diversidad cultural, económica y social. Para la sostenibilidad de la pesca y la conservación de los recursos pesqueros es necesario unificar criterios y actuar de manera consensuada y conjunta, tratando de reducir las desigualdades.

El proyecto regional CopeMed Fase II (Coordinación en apoyo de la Ordenación Pesquera en el Mediterráneo Occidental y Central), activo desde 1996, es una iniciativa de la FAO en respuesta a una propuesta española para promover la cooperación pesquera multilateral en el Mediterráneo. Lo financian la Comisión Europea y la Secretaría General de Pesca del Ministerio de Agricultura, Pesca, Alimentación y Medio Ambiente de España, y su objetivo es potenciar las capacidades de los ocho países participantes (Marruecos, Argelia, Túnez, Libia, Italia, Malta, Francia y España) en materia de investigación y gestión pesquera teniendo en cuenta los aspectos biológicos, económicos, sociales, medio ambientales e institucionales.

La próxima reunión de su Comité de Coordinación se celebrará en el mes de octubre de 2017 en Argelia y deberá aprobar el plan de trabajo que han desarrollado los científicos reunidos estos cuatro días en Casa Mediterráneo. El proyecto, que se desarrollará en dos años, tratará de describir mejor las poblaciones de las dos especies más importantes en el Mar de Alborán – la sardina y la merluza-  para ayudar en la toma de decisiones consensuadas sobre su gestión, conservación y control.

 

Mariana Pilar Hernández Hernández es Doctora en Biología Marina, profesora de la Universidad de Alicante y consultora internacional de la FAO para el Proyecto Regional: Coordinación en apoyo de la Ordenación Pesquera en el Mediterráneo Occidental y Central (CopeMed II). Su artículo se enmarca en el Taller de CopeMed II sobre metodologías para la identificación de stocks pesqueros en el mar de Alborán,  organizada del 3-6 de abril 2017 en la sede de Casa Mediterráneo en Alicante

/ 5 mayo, 2017 8:42

Dos Orillas: Encuentro de lenguas, culturas, músicas, letras y emociones

Coincidiendo con el 75 aniversario de la muerte de Miguel Hernández, el pasado 25 de febrero tuvo lugar un concierto que, bajo el título de “Dos Orillas”, reunió al grupo Nakhla con el artista Fraskito como invitado en el Teatro La F.O.L de Casablanca (Marruecos).

El espectáculo, organizado con la colaboración de Casa Mediterráneo, permitió escuchar los poemas más universales de Miguel Hernández cantados en español y árabe, subrayados por una instrumentación ecléctica que nos sitúa en la creencia de la convivencia entre las diferentes culturas. La actuación logró el espíritu de la auténtica fusión y tanto en las presentaciones como en el desarrollo de cada uno de los temas, las dos lenguas parecían fundirse en una misma expresión de clara comprensión para el público asistente desde las dos orillas.

La orquesta de música árabe Nakhla fue fundada en el año 2002 con objeto de divulgar la cultura árabe a través de conciertos y actividades didácticas. Los músicos que la integran, de distintas nacionalidades y con gran diversidad en su formación musical, hacen de ésta una orquesta con sello propio, que se traduce en su particular forma de ejecutar el repertorio tradicional del legado árabe, andalusí y de las diferentes regiones del área mediterránea.

Gran destreza y cercanía con los espectadores por parte de Hicham Malki (eje del grupo y cantante) junto al fluido engranaje de los instrumentistas: Hamid Lux en percusión, Chelo Romero en la batería, Monserrat Salma Vives en cello y laúd árabe, Fernand Depiaggi en el nei, Youssef Hamuda en el kanun y Mohamed Boumergoud en el violín.

En múltiples ocasiones el kanun, familia de la vieja cítara a la que ya aludía Pitágoras en su música de las esferas, esa especie de arpa horizontal que nos traslada a los bosques, a atmósferas vegetales, a espacios imaginarios, atrapaba la mirada de los espectadores sobre las manos de Youssef Hamuda quien hacía danzar sus dedos entre las cuerdas, envueltos en púas que producen el mismo efecto que el carey.

El público, eslabón fundamental en toda puesta en escena, recibió y respondió con todos los sentidos: algarabía, palmas con compás, aplausos, voces y coros en los estribillos, y hasta sucesivas taghridas; sonido que denota aprobación y gusto, felicidad, patrimonio de las mujeres en el que la glotis se impulsa para emitir un agudo grito roto, un aplauso en toda su extensión con las cuerdas vocales.

Por su parte, Fraskito, autor y compositor, verdadero mago de la guitarra, aportó el color del flamenco en combinación con los instrumentos y la percusión árabe. Sobre las letras que se escucharon en el escenario baidaní, se hace imprescindible subrayar el efecto sonoro y la comprensión del valor que desprende cada uno de los poemas de Miguel Hernández. Es una experiencia inaudita, al hablar con el público tras el concierto, concluir que para cualquier espectador extranjero, el idioma no solo no es una barrera sino que en este caso la música y la propia rapsodia flamenca transmiten el germen de cada poema, conduciéndonos a una comprensión de naturaleza sensitiva y emocional.

En calidad de artista invitado, Fraskito contribuyó como es habitual con su maestría con la guitarra, que cala en la emoción del espectador, e impulsó con su repertorio una miscelánea de gran disfrute, en la que coqueteaba el aire flamenco con canciones populares como La Tarara,  Llegó con tres heridas, o Nanas de la Cebolla de Miguel Hernández. Varios fueron los temas que tomaron el escenario del Teatro La F.O.L., pertenecientes a la Gira 2017 “Tierra y Sangre” de Francisco Rodríguez, Fraskito, en un auténtico código de fusión, donde no cabe la traducción, pues en este caso la música se convierte en el propio vehículo para la comprensión.

Todo un lujo cuando, a través del arte, se produce la comunicación, cuando unos y otros  verbalizan desde la escena a platea y viceversa sin traductores ni mediación. Es entonces cuando se produce el auténtico encuentro de culturas. Si hemos de buscar una síntesis para concluir con la experiencia de Nakhla en Casablanca, bastan las palabras. “Dos orillas”: Encuentro de lenguas, culturas, músicas, letras y emociones. Fusión de tantos ingredientes que para sí los quisiera la cocina mediterránea. La apuesta para propiciar la divulgación, el conocimiento, disfrute y participación del público a través de la música y la poesía de las dos orillas está servida.

 

Coral Pastor es actriz y directora de escena especializada en comunicación social. Su artículo se enmarca en el Concierto “Deux Rives” del grupo musical “Nakhla” que tuvo lugar en el teatro La F.O.L. de Casablanca el  pasado mes de febrero con la colaboración de Casa Mediterráneo.

/ 5 abril, 2017 14:48

El Belén como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Pocos se imaginarían que el  Belén fuese reclamado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Les invitamos a conocer la localidad murciana de Ojós, un lugar en el que la vida cultural, económica y turística gira en torno a este elemento navideño.

El 27 de noviembre del año pasado, se celebró en la localidad murciana de Ojós el XXI Encuentro Regional de Asociaciones de Belenistas. Este encuentro, que albergó numerosas actividades, fue organizado por el Ayuntamiento, el Museo de Belenes del Mundo de Ojós, la Asociación Amigos del Belén Murciano y Casa Mediterráneo.

La temática sobre la que se celebraron estos actos fue la de reivindicar que el Belén sea declarado Patrimonio Cultural Inmaterial por el interés que suscita entre los murcianos y el valor añadido que les aporta este elemento tradicional a la hora de atraer turistas a la provincia. Fueron las conferencias “Tradiciones, conocimientos y técnicas en torno al Belén. Hacia su declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial” dirigida por el director de la revista Belén, Ángel Peña Martín, y “El Museo de Belenes del Mundo de Ojós: la importancia de la divulgación de la tradición belenísticia” a cargo del director y conservadora del Museo de Belenes del Mundo de Ojós,  las que de forma contundente reclamaron que el Belén debe estar entre los elementos catalogados como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El Belén, que es un elemento típico navideño, en Murcia no atiende a tiempos. Muestra de ello son los Museos permanentes de  Salzillo de Murcia, el cual tiene el Belén de Salzillo y el Belén napolitano dieciochesco de los hermanos García de Castro Márquez; o el Museo de Belenes del Mundo de Ojós, que alberga más de 590 belenes. Cabe señalar que este último museo cuenta con la colección de titularidad municipal y con la colección de belenes del Museo de Bellas Artes de Murcia. Esto permite a los vecinos de la localidad y a los visitantes disfrutar de la diversidad de manifestaciones culturales que tiene en los cinco continentes su elemento clave, el Belén. Otro recinto que guarda este preciado elemento es la Casa del Belén de Puente Tocinos, que acoge una muestra de la artesanía belenista murciana actual.

La localidad de Ojós no tiene sólo museos que visitar, también cuenta con importantes talleres artesanos donde se fabrican las figuras protagonistas del Belén, que se encuentran operativos durante todo el año. Estos talleres abren sus puertas a todos los curiosos que quieran conocer el proceso de cariño y cuidado que ponen los artesanos en la elaboración de cada una de sus piezas únicas. Los talleres se han convertido en uno de los motores económicos de Murcia por el gran volumen de exportación y producción que les demandan.

Desde el año 2014, La Federación Española de Belenistas (FEB) encabeza una campaña internacional promovida desde la Universalis Foederatio Praesepistica, para solicitar a la UNESCO la declaración del Belén como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta iniciativa parte de que el Nacimiento se ha convertido en un objeto devocional producto de la suma de nacimientos, tradiciones, técnicas y destrezas que durante siglos se ha realizado.

Hay que señalar que para lograr esta declaración hay que iniciar un largo proceso que implica que dos comunidades autónomas declaren en sus territorios el Belén como Bien de Interés Cultural Inmaterial. Una vez sea declarado, el Gobierno de España, a través del Ministerio de Cultura, puede declarar el Belén como Bien de Interés Cultural Inmaterial de la nación y solicitar a la UNESCO su declaración a nivel internacional. Y para que esta declaración se pueda llevar a cabo, varios países deberían elevar de forma conjunta la petición.

Murcia hace del Belén un elemento identificativo de su tierra y con esta declaración pretende protegerlo, convirtiéndolo en patrimonio para todos.

 

Este artículo se enmarca en el XXI Encuentro Regional de Asociaciones de Belenistas celebrado el pasado mes de noviembre de 2016 en la localidad murciana de Ojós y que contó con la colaboración de Casa Mediterráneo.

/ 5 abril, 2017 14:46

El mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra. Una herramienta eficaz contra la amenaza

Algunas palabras del idioma español han pasado a ser patrimonio de la humanidad, y entre ellas las palabras guerrilla y guerrillero como expresión de la acción de una población contra un invasor. Así, cuando al principio de los años 60 se crean las primeras Compañías de Operaciones Especiales en Asturias, éstas toman el nombre popular de “Compañías de guerrilleros”. Y no estaba mal empleada la acepción, ya que uno de sus cometidos era servir de base para la constitución de un movimiento guerrillero que aglutinara a los restos del Ejército y a la población, en caso de una invasión de las unidades acorazadas del Ejército ruso. Era la época de guerra fría y del miedo al poderío soviético.

Las unidades de Operaciones Especiales evolucionaron como el resto de Ejército español, al compás de la incorporación de España a la UE y a la OTAN, hechos que se producen casi al unísono. Son los años de la caída del muro de Berlín, de los inicios de la globalización y de la creación del Mando de Operaciones Espaciales (MOE) que aglutina todas las Unidades de Operaciones Espaciales del Ejército de Tierra (ET) en Alicante. Y son los años de la proyección del Ejército español allende sus fronteras como una herramienta más de acción exterior del Estado. Así, desde el año 1993, las Unidades de Operaciones Especiales del ET español han participado en operaciones en el exterior en Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Mozambique, Irak, Afganistán, Líbano, Senegal, Mauritania, Mali, República Centroafricana, etc.

 Actualmente Unidades del MOE se encuentran desplegadas en Irak en la Operación A/I de la Coalición Internacional contra el DAESH instruyendo a Unidades del Ejército Iraquí y a milicias suníes implicadas en la recuperación de Mosul; en Mali, en la misión de AM (Asistencia Militar) de la UE de entrenamiento de las Unidades de Comandos Malienses; en Líbano en apoyo a la misión L/H de la ONU, y entrenando a las Unidades de Comandos y de Operaciones Especiales en Senegal y Mauritania dentro del concepto nacional de Seguridad Cooperativa. Y es que la seguridad de España y de los españoles se dirime no solo dentro de nuestras fronteras, sino también allende los mares. Hoy los hombres y mujeres que conforman los Ejércitos, y entre ellos los de las Unidades del MOE, materializan el concepto de “frontera avanzada” como una muestra de que la seguridad de nuestra Patria y de los españoles se juega en ocasiones a miles de kilómetros de nuestras fronteras. España, como fiel aliado de la UE, la OTAN y de la Comunidad Internacional también contribuye con estos esfuerzos y así, unidades del MOE se integran en el European Battle Group, en el Mando Componente de OEs nacional y en las Fuerzas de Respuesta de la OTAN – NRF-18 (Nato Response Force-18) del Mando Conjunto de OE.

El Mando de Operaciones del ET es una unidad joven, que aglutina el 100% de las capacidades de Operaciones Especiales del ET, y que aporta más del 70% de capacidades de Operaciones Especiales totales de las FAS en términos cuantitativos, mientras que en términos cualitativos, aporta capacidades únicas de Operaciones Especiales en las FAS. El MOE dispone de cuatro Grupos de Operaciones Especiales (GOE) y un Grupo de Cuartel General (GCG) que le proporciona apoyo logístico y de combate a la totalidad de las Unidades del MOE.

Es también el Mando de Operaciones del ET una unidad especial en el aspecto de personal, nuestro bien más preciado, y lo es tanto por su alto grado de cobertura de la plantilla, como porque es la única unidad del ET cuyo personal es seleccionado a partir del resto de las unidades del ET, con independencia de su especialidad fundamental, lo que nos permite afirmar que el MOE es la unidad más selecta del ET. El personal pasa unos periodos exigentes e intensivos de formación, que pueden suponer entre dos y tres años, hasta adquirir las aptitudes y capacidades necesarias para formar parte de los Equipos Operativos de OEs.

El futuro se presenta demandante e ilusionante, el escenario actual, donde el conflicto que se desarrolla en lo que ahora se denomina la “zona gris”, por la dificultad de  definir como guerra lo que está ocurriendo, es el ideal para el empleo de las unidades OE. Los recientes conflictos de Afganistán, Irak, Libia, Sahel, etc, han puesto de manifiesto la trascendencia de las Operaciones Especiales como una herramienta versátil, flexible, poco intrusiva y eficaz en la lucha contra el enemigo del siglo XXI, el terrorismo internacional en sus múltiples y variadas formas. Tenemos unas Unidades de OE homologables a las de países más avanzados de nuestro entorno y capaces de asumir las misiones que en salvaguarda de la seguridad e intereses nacionales y de nuestros aliados, nos sean ordenadas, ya sea en Territorio Nacional o a miles de kilómetros de nuestra Patria.

 

Este artículo del General Demetrio Muñoz García, jefe del Mando de Operaciones Especiales, se enmarca en la entrevista-coloquio “Importancia del MOE en la seguridad de España”, organizada el 9 de febrero de 2017 por Casa Mediterráneo.

/ 5 abril, 2017 14:43

Miradas cruzadas, orillas cercanas

Antes que nada, tal vez deba advertir a los lectores que “Argelia, una mirada entre las dos orillas”, publicado por la Editorial Publicaciones UA, no es un libro al uso de los que hoy día pueblan las estanterías de la mayoría de las librerías. Es mucho más y mejor, porque se aleja de la diversión y del entretenimiento o de la mera erudición académica como únicos objetivos, aunque no está exento de todos estos aspectos.

Dicho esto, añadiría que hay infinidad de razones para escribir un libro y ninguna para no hacerlo, o eso creo yo. En nuestro caso, y quizás la que más nos instó a escribir esta obra colectiva, diseñada por su coordinadora y firmada por profesionales y académicos cada uno especialista en su campo, es la de despertar la curiosidad y difundir información de un país vecino y un socio económico importante del que la mayor parte de la población española apenas conoce nada. Deseo destacar que, a pesar de la diversidad de especialistas que han contribuido, el libro tiene una unidad que hace muy amena y atractiva su lectura.

No todos los libros son para todas las ocasiones. O al menos no necesariamente. Este libro es uno de ellos y la única ocasión que aquí se presta es la de despejar las típicas dudas que surgen a la hora de escuchar u oír hablar de Argelia ya sea en los informativos, en el mercado o en la cafetería del barrio.

En la introducción de la obra, se subraya el esfuerzo y la voluntad de coordinación que se tradujo en la participación de más de 20 autores y autoras de las dos orillas. También se incita  a destacar el argumento central de este libro: Argelia, el vecino y el socio económico de ayer, de hoy y de mañana.

Obra colectiva, producto del esfuerzo de académicos y profesionales comprometidos, este libro presenta un balance de las reflexiones de aquellos que, de una u otra manera, creen en la vecindad, en el intercambio económico, social y cultural, en la colaboración y en el respeto mutuo. El saber hacer de cada participante contribuye a difundir un conocimiento sumamente necesario para la convivencia pacífica de dos pueblos con un largo e intenso legado histórico común.

También cabe destacar que el carácter divulgativo de esta obra hace de este mero resumen una maniobra enunciativa; la variedad de la temática abordada nos limita casi exclusivamente al índice de la obra.

Los tres primeros artículos llevan el peso del mensaje que hemos querido transmitir a través de este libro. Leyéndolos, uno se puede crear una idea de los que siguen y la completan con brillantez.

Los artículos escritos sobre la historia, la sociedad civil, el papel de la mujer, el sistema sanitario y la seguridad social, el valioso papel del Instituto Cervantes en Argel y otros temas más, no son más que un mero pretexto para revelar que Argelia y su pueblo merecen que tanto España como otros países cercanos y no tan cercanos, apuesten a visitar, descubrir, conocer, invertir y por qué no, admirar.

Existe una gran preocupación sobre si Argelia y su sistema social, jurídico y económico son alicientes como para emprender la aventura de invertir o simplemente visitar este país vecino. Para ello, la totalidad de los artículos aquí expuestos viene a contestar a muchos de los puntos de interrogación que el lector pueda plantearse.

El artículo de la escritora Dalila Azzi, autora de Les ailes brûlées, sobre el turismo en Argelia, es el mayor ejemplo de que, a pesar de no ser un país eminentemente turístico, el pueblo argelino alimenta el deseo de poder tratar con personas de diferentes culturas.

El conjunto de artículos que componen este libro, independientemente de su extensión o profundidad, constituye claramente una importante contribución a la voluntad de querer romper con los tópicos y acabar con los prejuicios alimentados por unos y por otros y que tanto daño hacen a dos pueblos obligados a convivir y que comparten una intensa memoria histórica.

En síntesis, esta obra nacida en el ámbito académico, pensada y escrita desde el amor por una convivencia ejemplar entre las dos orillas de nuestro Mediterráneo, invita a dejarse llevar y viajar por un país que, a pesar de la cercanía, sigue siendo muy desconocido para los españoles en general y los valencianos y alicantinos en particular.

 

Artículo de Naima Benaicha Ziani, profesora del Área de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Alicante, con motivo de la presentación del libro “Argelia, una mirada desde las dos orillas”, el 18 de enero de 2017 en Casa Mediterráneo.

/ 16 enero, 2017 11:14

Las migraciones en el Magreb: evolución y cambios recientes

Desde la instalación hace miles de años de los bereberes, esta región ha recibido diversas poblaciones provenientes del norte, el sur y el este. Muchos pueblos, por lo general, se limitaron a comerciar y a establecer enclaves litorales sin tener, a excepción de los romanos, una penetración realmente significativa en el interior. A finales del siglo VII, los árabes vencen la resistencia bereber y, con el apoyo de una nueva religión y de su habilidad para establecer alianzas, se van instalando en todo el territorio e inician la islamización del Norte de África, proceso que durará varios siglos. La coexistencia de árabes y bereberes desde hace más de trece siglos, es sin duda una de las características más relevantes de la población magrebí. En este sentido, otra dimensión poco conocida, es el comercio transahariano de caravanas; una actividad que toma una gran trascendencia a partir del siglo IX y que permite la llegada de miles de esclavos subsaharianos durante toda la Edad Media y la Edad Moderna.

            En 1415, con la conquista portuguesa de Ceuta, se inicia el periodo de colonización comercial europea a través de la ocupación portuguesa y castellana de numerosos puertos magrebíes. Es una presencia litoral; raras veces las potencias extranjeras tratan de adentrarse en el interior hasta que en 1830 los franceses inician una durísima conquista del Magreb central, de Argelia. Se trata de una ocupación efectiva del territorio, con colonos franceses, y en su defecto, españoles, italianos o malteses, que luego se amplió al resto del Magreb. Todo ello daría lugar a una sociedad europea en el Norte de África que a mediados del siglo XX contaba con casi dos millones de individuos. Aunque la ocupación de Túnez, Libia, Mauritania y Marruecos fue más o menos dramática según las regiones, todo el Magreb ha quedado marcado por la experiencia colonial europea y por los esfuerzos de las potencias industriales por desestructurar los sistemas tribales tradicionales en el nombre de la modernización social y económica.

            El periodo de colonización europea en el Magreb terminó en los años cincuenta y sesenta del siglo XX tras diversos conflictos. Unas décadas en las que casi todos los europeos, muchos de ellos nacidos en el Norte de África desde hacía varias generaciones, fueron arrancados de su tierra natal a través de presiones económicas o del simple temor por sus vidas, para generar sobre todo en el caso de Argelia un auténtico pueblo desterrado: los pieds-noirs.

            Expulsado el poder europeo y gran parte de su población, se inicia en los años sesenta la etapa de independencia marcada por el mito de la homogeneidad poblacional. Se impone la identidad árabe en la administración, en la televisión y especialmente en la escuela en perjuicio de otras identidades que han marcado igualmente numerosas regiones del Magreb. Por su parte la identidad musulmana se refuerza e incluso se instrumentaliza para contener las divergencias en Estados muy centralistas política y culturalmente.

            En esta época aumenta la migración magrebí hacia Europa. Lo que empieza siendo en la primera mitad del siglo XX un ir y venir de militares y de trabajadores entre Argelia y Francia, se transforma en los años sesenta en una migración desde Túnez, Argelia y sobre todo Marruecos hacia Francia, Bélgica y Países Bajos, y desde los años ochenta hacia Italia y España. Este modelo clásico marcado por una diáspora magrebí en Europa empieza a cambiar a finales de los años noventa con la irrupción repentina e inesperada de nuevos colectivos extranjeros en el Magreb.

            Desde los años dos mil se aprecia un incremento significativo de extranjeros como los chinos o los refugiados de Oriente Medio (iraquíes, sirios). Es especialmente destacable la presencia de europeos. Se trata de una movilidad ligada tanto al ocio (turismo y jubilaciones) en el caso de Marruecos y de Túnez, como al trabajo en el conjunto del Magreb. A este respecto cabe señalar empresas y trabajadores españoles que se han instalado en la región, y especialmente en Argelia, como consecuencia de la crisis en España y del incremento de la demanda pública y privada magrebí en viviendas y obras públicas.

            Por otra parte está la migración subsahariana; desde el final de la Guerra Fría los planes de austeridad y el desajuste medioambiental han empobrecido a gran parte de la creciente población subsahariana. Ello ha reforzado las tensiones políticas y socio-identitarias y ha desembocado en un agravamiento de los conflictos que ha terminado por debilitar e incluso desestabilizar casi todos los Estados del Sahel y de África del Oeste además de Libia. La migración de subsaharianos fuera de su región, que durante décadas fue bastante limitada, se ha disparado desde los años dos mil. Al no poder cruzar el Mediterráneo debido al blindaje tecnológico, jurídico y diplomático creado por los europeos, cientos de miles de subsaharianos viven en condiciones muy precarias en los países del Magreb. Pese a los esfuerzos de las ONG y a algunas medidas gubernamentales, los subsaharianos llevan una vida muy difícil: nichos de trabajo reducidos y muy precarios, grandes dificultades de acceso a la vivienda y escaso reconocimiento social y administrativo (pocos permisos de residencia, difícil acceso a la sanidad y a la escuela, situaciones cotidianas de racismo…).

            El incremento de la movilidad y de las migraciones es una de las características principales de la globalización. Las sociedades magrebíes, que tras la expulsión de los europeos se definieron básicamente como arabo-musulmanas, se enfrentan medio siglo más tarde a un incremento inesperado y significativo de extranjeros, es decir a la presencia de una diversidad religiosa, lingüística y de personas desconocida desde hacía décadas. Al igual que en muchos países Occidentales o emergentes, gestionar esta creciente multiculturalidad será uno de los retos de los próximos años en el Magreb.

 

Juan David Sempere Souvannavong es profesor en el Departamento de Geografía Humana de la Universidad de Alicante. Participó en el curso “Diásporas e interculturalidad en el siglo XXI” organizado por la Red de Casas en la Escuela Diplomática de Madrid. Participó 4 en el seminario “Las relaciones entre España y el Magreb en la actualidad” en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante, que se celebró el pasado 4 de octubre

 

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/ 29 diciembre, 2016 8:37

“Suite del amor y las ciudades”, veinte poemas de Luis García Montero musicalizados por Txus Amat.

Txus Amat

“Sólo nos salvas, música, si suenas./Sólo nos curas, verso, si nos hablas” 

Carlos Marzal.

Acercarse a la obra de Luis García Montero significa descubrir un lenguaje cotidiano y escenarios reconocibles, lejos de la ideología de la palabra poética. Una apuesta por la reflexión y el realismo estético. La poesía como un ejercicio de inteligencia, un género de ficción con todo su rigor y mecanismos, donde prevalece el yo literario frente al biográfico, donde se crean artificios con apariencia de realidad. Con el propósito de ser una poesía de indagación más que de consolación, de transformación moral más que de descripción de la belleza del mundo.

En el otoño de 2014 fui invitado a interpretar unas canciones en la presentación de su última novela “Alguien dice tu nombre” organizado por CCOO de Alicante a través de la Fundación Primero de Mayo. Fue un auténtico placer aquella tarde de confesiones y literatura,  acompañar a un gran poeta cuya obra, si bien no conocía en profundidad, siempre había sentido muy cercana.

Lo cierto es que, asumiendo el riesgo de convertir un buen poema en una mala canción, se me ocurrió la idea de musicalizar algo suyo para la ocasión. Al comenzar la búsqueda, empecé a sentir algo que no ha dejado de acompañarme durante todo este tiempo: una grata sensación al retomar lo que hubiese dejado pendiente el día anterior. Descubrir en unos textos un idioma que podía entender, que sabía hablar. Más o menos conscientemente.

Pude constatar dos temas fundamentales en su poesía: el amor, la trasformación de los sentimientos, y las ciudades, como escenario y territorio del mundo moderno. Finalmente leí en su libro de poemas “Diario Cómplice” (1987) el “Poema I”, donde ambos motivos se encontraban íntimamente ligados. Sus versos iniciales lo expresan claramente: “Yo sé / que el tierno amor escoge sus ciudades”. Y ahí empezó todo este viaje, pues lo que inicialmente fue un poema, acabó siendo la semilla de un proyecto con vocación de constituir una pequeña colección de poemas musicalizados. Una suite del amor y las ciudades.  

La canción habita en el cruce de caminos de la tradición lírica: canto y escritura. Todos sabemos que lo que en una canción puede funcionar muy bien, puede acabar destrozando un poema. Aún así, con sus particularidades y diferentes mecanismos,  he ido evidenciando multitud de intereses comunes, un lenguaje cómplice entre cierta cancionística y la obra que se abría a mis manos.

Nexos históricos y sentimentales, por ejemplo, con algunas propuestas de la llamada nueva canción española o latinoamericana. Canciones con textos de calidad, fruto de nuevos desafíos, que alumbraron otro camino estético y moral, que dialogaron con la realidad creando otras maneras de sentir, otras conciencias. Ellas también tomaron la historia y la vida cotidiana como material poético.

Montero dice en su poema “Poética”: “Tu descansas la voz en el pasado / y recuerdas el título de un libro, / la noche juvenil de algunos cantautores, / la importancia que tienen / poetas y banderas en tu vida”. Sí, pero además propone hablar “de comas y mayúsculas, / de imágenes que sobran o que faltan / de la necesidad de conseguir un ritmo / que sostenga la historia”. Esas cuestiones de forma y fondo iban dictándome al oído sonoridades que ayudaron a su representación. Cómo dejarse de palabras de amor y de silencios para hablar de poesía.

Dice Luis que a algunos poetas les gusta no escribir para otros poetas, sino para la gente de la calle, gente culta que entra en una tienda, compra un libro, vuelve a su casa y se sienta a leer interesada lo que unos poemas pueden decirles sobre la vida, la muerte, el tiempo, el amor, la historia, el pasado, la soledad y las tensiones que suelen establecerse entre la realidad y la dignidad personal.

La “Suite del amor y las ciudades” propone una colección de canciones y preludios de guitarra donde se alternan la voz cantada con la recitada, donde se especula y trata de establecer un diálogo melódico y armónico con unos versos ya de por sí extraordinarios. Cuento con la participación del poeta y pintor José Luis Rico y la  compañía de los músicos Ivan Mitov al acordeón y Charli Moreno a la mandolina.

Formalmente he intentado ceñirme a los poemas de manera literal, sin reescribirlos ni usar estructuras propias de la canción a modo de “estrofa-estribillo”. Es posible que por esa premisa se hayan ido configurando motivos musicales un tanto particulares, jugando a los contrastes y a variaciones temáticas con los que hilar una textura propia. Con una instrumentación que ha intentado jugar a ese mismo propósito: dibujar un paisaje sonoro a cada tiempo de dudas.

 

Txus Amat, autor de la Suite. Participó en el II Encuentro Internacional de Arte Mediterráneo de Alicante, el pasado viernes 16 de septiembre en Casa Mediterráneo

/ 29 noviembre, 2016 8:19

Informe de las Conclusiones de la I Conferencia Internacional de Diplomacia Preventiva en el Mediterráneo, Alicante 30-31 de mayo de 2016.

Informe de las conclusiones en español

Informe de las conclusiones en inglés

Informe de las conclusiones en arabe

Informe de las conclusiones en francés

/ 17 noviembre, 2016 12:17

Declaración de la Cumbre para la Paz religiosa en Oriente Medio celebrada en Casa Mediterráneo, Alicante

Recalcamos que nuestros dos pueblos son responsables de su destino común, que las tres religiones tienen la responsabilidad de crear una coexistencia pacífica, y que nosotros, en tanto que líderes religiosos, somos responsables de fomentar una vida de respeto mutuo basada en la justicia y la seguridad, con el espíritu de la palabra de Dios transmitida por Sus profetas.

Vivimos en Tierra Santa por la gracia de Dios, y deseamos someternos a Su voluntad. Reconocemos la santidad de la Tierra para las tres religiones.

Las tres religiones valoramos el principio de la santidad de la vida, e instamos a practicarla en la vida cotidiana en nuestra Tierra. La violencia perpetrada, supuestamente en nombre de Dios, es una profanación de Su nombre, un crimen contra aquellos que fueron creados a Su imagen, así como una degradación de la fe. Los medios adecuados para solucionar los conflictos y los desacuerdos son únicamente la negociación y la deliberación.

Instamos vehementemente al cese de la incitación, la tergiversación y la distorsión de la imagen del otro y del prójimo. Nos comprometemos a educar a las futuras generaciones para mantener el respeto mutuo. Basándonos en las tradiciones religiosas y en nuestro entendimiento de lo que es mejor para nuestros pueblos y comunidades, enfatizamos la necesidad de encontrar una solución que reconozca el derecho de los dos pueblos a existir con dignidad.

Esperamos que la paz entre nosotros resuene y tenga eco por todo el mundo por el bien de todas las naciones.

Los líderes religiosos tenemos la responsabilidad especial de contribuir a la consecución de la paz tan deseada. Instamos a los líderes políticos de Israel y Palestina a trabajar conjuntamente para llegar a una solución. Sin embargo, esto no nos excusa de nuestra responsabilidad ante Dios ni ante las comunidades de creyentes de avanzar hacia la paz, rezar por ella y luchar incansablemente por su consecución.

Declaramos el establecimiento de un comité permanente que trabajará para llevar a la práctica los principios de este documento. Asumimos la responsabilidad de trabajar conjuntamente con persistencia, reunirnos con otros líderes religiosos y guiar a las generaciones más jóvenes en ese espíritu. Habremos de trabajar juntos para hacer llegar un mensaje religioso de paz en Tierra Santa para el bien de todos sus pueblos, y todos nos habremos de reunir en unidad y con un corazón sincero para llevar a cabo la voluntad de Dios.

Versión francés

Versión árabe

 
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