Documentos de trabajo

/ 5 abril, 2017 14:48

El Belén como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad

Pocos se imaginarían que el  Belén fuese reclamado como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Les invitamos a conocer la localidad murciana de Ojós, un lugar en el que la vida cultural, económica y turística gira en torno a este elemento navideño.

El 27 de noviembre del año pasado, se celebró en la localidad murciana de Ojós el XXI Encuentro Regional de Asociaciones de Belenistas. Este encuentro, que albergó numerosas actividades, fue organizado por el Ayuntamiento, el Museo de Belenes del Mundo de Ojós, la Asociación Amigos del Belén Murciano y Casa Mediterráneo.

La temática sobre la que se celebraron estos actos fue la de reivindicar que el Belén sea declarado Patrimonio Cultural Inmaterial por el interés que suscita entre los murcianos y el valor añadido que les aporta este elemento tradicional a la hora de atraer turistas a la provincia. Fueron las conferencias “Tradiciones, conocimientos y técnicas en torno al Belén. Hacia su declaración como Patrimonio Cultural Inmaterial” dirigida por el director de la revista Belén, Ángel Peña Martín, y “El Museo de Belenes del Mundo de Ojós: la importancia de la divulgación de la tradición belenísticia” a cargo del director y conservadora del Museo de Belenes del Mundo de Ojós,  las que de forma contundente reclamaron que el Belén debe estar entre los elementos catalogados como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

El Belén, que es un elemento típico navideño, en Murcia no atiende a tiempos. Muestra de ello son los Museos permanentes de  Salzillo de Murcia, el cual tiene el Belén de Salzillo y el Belén napolitano dieciochesco de los hermanos García de Castro Márquez; o el Museo de Belenes del Mundo de Ojós, que alberga más de 590 belenes. Cabe señalar que este último museo cuenta con la colección de titularidad municipal y con la colección de belenes del Museo de Bellas Artes de Murcia. Esto permite a los vecinos de la localidad y a los visitantes disfrutar de la diversidad de manifestaciones culturales que tiene en los cinco continentes su elemento clave, el Belén. Otro recinto que guarda este preciado elemento es la Casa del Belén de Puente Tocinos, que acoge una muestra de la artesanía belenista murciana actual.

La localidad de Ojós no tiene sólo museos que visitar, también cuenta con importantes talleres artesanos donde se fabrican las figuras protagonistas del Belén, que se encuentran operativos durante todo el año. Estos talleres abren sus puertas a todos los curiosos que quieran conocer el proceso de cariño y cuidado que ponen los artesanos en la elaboración de cada una de sus piezas únicas. Los talleres se han convertido en uno de los motores económicos de Murcia por el gran volumen de exportación y producción que les demandan.

Desde el año 2014, La Federación Española de Belenistas (FEB) encabeza una campaña internacional promovida desde la Universalis Foederatio Praesepistica, para solicitar a la UNESCO la declaración del Belén como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. Esta iniciativa parte de que el Nacimiento se ha convertido en un objeto devocional producto de la suma de nacimientos, tradiciones, técnicas y destrezas que durante siglos se ha realizado.

Hay que señalar que para lograr esta declaración hay que iniciar un largo proceso que implica que dos comunidades autónomas declaren en sus territorios el Belén como Bien de Interés Cultural Inmaterial. Una vez sea declarado, el Gobierno de España, a través del Ministerio de Cultura, puede declarar el Belén como Bien de Interés Cultural Inmaterial de la nación y solicitar a la UNESCO su declaración a nivel internacional. Y para que esta declaración se pueda llevar a cabo, varios países deberían elevar de forma conjunta la petición.

Murcia hace del Belén un elemento identificativo de su tierra y con esta declaración pretende protegerlo, convirtiéndolo en patrimonio para todos.

 

Este artículo se enmarca en el XXI Encuentro Regional de Asociaciones de Belenistas celebrado el pasado mes de noviembre de 2016 en la localidad murciana de Ojós y que contó con la colaboración de Casa Mediterráneo.

/ 5 abril, 2017 14:46

El mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra. Una herramienta eficaz contra la amenaza

Algunas palabras del idioma español han pasado a ser patrimonio de la humanidad, y entre ellas las palabras guerrilla y guerrillero como expresión de la acción de una población contra un invasor. Así, cuando al principio de los años 60 se crean las primeras Compañías de Operaciones Especiales en Asturias, éstas toman el nombre popular de “Compañías de guerrilleros”. Y no estaba mal empleada la acepción, ya que uno de sus cometidos era servir de base para la constitución de un movimiento guerrillero que aglutinara a los restos del Ejército y a la población, en caso de una invasión de las unidades acorazadas del Ejército ruso. Era la época de guerra fría y del miedo al poderío soviético.

Las unidades de Operaciones Especiales evolucionaron como el resto de Ejército español, al compás de la incorporación de España a la UE y a la OTAN, hechos que se producen casi al unísono. Son los años de la caída del muro de Berlín, de los inicios de la globalización y de la creación del Mando de Operaciones Espaciales (MOE) que aglutina todas las Unidades de Operaciones Espaciales del Ejército de Tierra (ET) en Alicante. Y son los años de la proyección del Ejército español allende sus fronteras como una herramienta más de acción exterior del Estado. Así, desde el año 1993, las Unidades de Operaciones Especiales del ET español han participado en operaciones en el exterior en Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Mozambique, Irak, Afganistán, Líbano, Senegal, Mauritania, Mali, República Centroafricana, etc.

 Actualmente Unidades del MOE se encuentran desplegadas en Irak en la Operación A/I de la Coalición Internacional contra el DAESH instruyendo a Unidades del Ejército Iraquí y a milicias suníes implicadas en la recuperación de Mosul; en Mali, en la misión de AM (Asistencia Militar) de la UE de entrenamiento de las Unidades de Comandos Malienses; en Líbano en apoyo a la misión L/H de la ONU, y entrenando a las Unidades de Comandos y de Operaciones Especiales en Senegal y Mauritania dentro del concepto nacional de Seguridad Cooperativa. Y es que la seguridad de España y de los españoles se dirime no solo dentro de nuestras fronteras, sino también allende los mares. Hoy los hombres y mujeres que conforman los Ejércitos, y entre ellos los de las Unidades del MOE, materializan el concepto de “frontera avanzada” como una muestra de que la seguridad de nuestra Patria y de los españoles se juega en ocasiones a miles de kilómetros de nuestras fronteras. España, como fiel aliado de la UE, la OTAN y de la Comunidad Internacional también contribuye con estos esfuerzos y así, unidades del MOE se integran en el European Battle Group, en el Mando Componente de OEs nacional y en las Fuerzas de Respuesta de la OTAN – NRF-18 (Nato Response Force-18) del Mando Conjunto de OE.

El Mando de Operaciones del ET es una unidad joven, que aglutina el 100% de las capacidades de Operaciones Especiales del ET, y que aporta más del 70% de capacidades de Operaciones Especiales totales de las FAS en términos cuantitativos, mientras que en términos cualitativos, aporta capacidades únicas de Operaciones Especiales en las FAS. El MOE dispone de cuatro Grupos de Operaciones Especiales (GOE) y un Grupo de Cuartel General (GCG) que le proporciona apoyo logístico y de combate a la totalidad de las Unidades del MOE.

Es también el Mando de Operaciones del ET una unidad especial en el aspecto de personal, nuestro bien más preciado, y lo es tanto por su alto grado de cobertura de la plantilla, como porque es la única unidad del ET cuyo personal es seleccionado a partir del resto de las unidades del ET, con independencia de su especialidad fundamental, lo que nos permite afirmar que el MOE es la unidad más selecta del ET. El personal pasa unos periodos exigentes e intensivos de formación, que pueden suponer entre dos y tres años, hasta adquirir las aptitudes y capacidades necesarias para formar parte de los Equipos Operativos de OEs.

El futuro se presenta demandante e ilusionante, el escenario actual, donde el conflicto que se desarrolla en lo que ahora se denomina la “zona gris”, por la dificultad de  definir como guerra lo que está ocurriendo, es el ideal para el empleo de las unidades OE. Los recientes conflictos de Afganistán, Irak, Libia, Sahel, etc, han puesto de manifiesto la trascendencia de las Operaciones Especiales como una herramienta versátil, flexible, poco intrusiva y eficaz en la lucha contra el enemigo del siglo XXI, el terrorismo internacional en sus múltiples y variadas formas. Tenemos unas Unidades de OE homologables a las de países más avanzados de nuestro entorno y capaces de asumir las misiones que en salvaguarda de la seguridad e intereses nacionales y de nuestros aliados, nos sean ordenadas, ya sea en Territorio Nacional o a miles de kilómetros de nuestra Patria.

 

Este artículo del General Demetrio Muñoz García, jefe del Mando de Operaciones Especiales, se enmarca en la entrevista-coloquio “Importancia del MOE en la seguridad de España”, organizada el 9 de febrero de 2017 por Casa Mediterráneo.

/ 5 abril, 2017 14:43

Miradas cruzadas, orillas cercanas

Antes que nada, tal vez deba advertir a los lectores que “Argelia, una mirada entre las dos orillas”, publicado por la Editorial Publicaciones UA, no es un libro al uso de los que hoy día pueblan las estanterías de la mayoría de las librerías. Es mucho más y mejor, porque se aleja de la diversión y del entretenimiento o de la mera erudición académica como únicos objetivos, aunque no está exento de todos estos aspectos.

Dicho esto, añadiría que hay infinidad de razones para escribir un libro y ninguna para no hacerlo, o eso creo yo. En nuestro caso, y quizás la que más nos instó a escribir esta obra colectiva, diseñada por su coordinadora y firmada por profesionales y académicos cada uno especialista en su campo, es la de despertar la curiosidad y difundir información de un país vecino y un socio económico importante del que la mayor parte de la población española apenas conoce nada. Deseo destacar que, a pesar de la diversidad de especialistas que han contribuido, el libro tiene una unidad que hace muy amena y atractiva su lectura.

No todos los libros son para todas las ocasiones. O al menos no necesariamente. Este libro es uno de ellos y la única ocasión que aquí se presta es la de despejar las típicas dudas que surgen a la hora de escuchar u oír hablar de Argelia ya sea en los informativos, en el mercado o en la cafetería del barrio.

En la introducción de la obra, se subraya el esfuerzo y la voluntad de coordinación que se tradujo en la participación de más de 20 autores y autoras de las dos orillas. También se incita  a destacar el argumento central de este libro: Argelia, el vecino y el socio económico de ayer, de hoy y de mañana.

Obra colectiva, producto del esfuerzo de académicos y profesionales comprometidos, este libro presenta un balance de las reflexiones de aquellos que, de una u otra manera, creen en la vecindad, en el intercambio económico, social y cultural, en la colaboración y en el respeto mutuo. El saber hacer de cada participante contribuye a difundir un conocimiento sumamente necesario para la convivencia pacífica de dos pueblos con un largo e intenso legado histórico común.

También cabe destacar que el carácter divulgativo de esta obra hace de este mero resumen una maniobra enunciativa; la variedad de la temática abordada nos limita casi exclusivamente al índice de la obra.

Los tres primeros artículos llevan el peso del mensaje que hemos querido transmitir a través de este libro. Leyéndolos, uno se puede crear una idea de los que siguen y la completan con brillantez.

Los artículos escritos sobre la historia, la sociedad civil, el papel de la mujer, el sistema sanitario y la seguridad social, el valioso papel del Instituto Cervantes en Argel y otros temas más, no son más que un mero pretexto para revelar que Argelia y su pueblo merecen que tanto España como otros países cercanos y no tan cercanos, apuesten a visitar, descubrir, conocer, invertir y por qué no, admirar.

Existe una gran preocupación sobre si Argelia y su sistema social, jurídico y económico son alicientes como para emprender la aventura de invertir o simplemente visitar este país vecino. Para ello, la totalidad de los artículos aquí expuestos viene a contestar a muchos de los puntos de interrogación que el lector pueda plantearse.

El artículo de la escritora Dalila Azzi, autora de Les ailes brûlées, sobre el turismo en Argelia, es el mayor ejemplo de que, a pesar de no ser un país eminentemente turístico, el pueblo argelino alimenta el deseo de poder tratar con personas de diferentes culturas.

El conjunto de artículos que componen este libro, independientemente de su extensión o profundidad, constituye claramente una importante contribución a la voluntad de querer romper con los tópicos y acabar con los prejuicios alimentados por unos y por otros y que tanto daño hacen a dos pueblos obligados a convivir y que comparten una intensa memoria histórica.

En síntesis, esta obra nacida en el ámbito académico, pensada y escrita desde el amor por una convivencia ejemplar entre las dos orillas de nuestro Mediterráneo, invita a dejarse llevar y viajar por un país que, a pesar de la cercanía, sigue siendo muy desconocido para los españoles en general y los valencianos y alicantinos en particular.

 

Artículo de Naima Benaicha Ziani, profesora del Área de Estudios Árabes e Islámicos de la Universidad de Alicante, con motivo de la presentación del libro “Argelia, una mirada desde las dos orillas”, el 18 de enero de 2017 en Casa Mediterráneo.

/ 16 enero, 2017 11:14

Las migraciones en el Magreb: evolución y cambios recientes

Desde la instalación hace miles de años de los bereberes, esta región ha recibido diversas poblaciones provenientes del norte, el sur y el este. Muchos pueblos, por lo general, se limitaron a comerciar y a establecer enclaves litorales sin tener, a excepción de los romanos, una penetración realmente significativa en el interior. A finales del siglo VII, los árabes vencen la resistencia bereber y, con el apoyo de una nueva religión y de su habilidad para establecer alianzas, se van instalando en todo el territorio e inician la islamización del Norte de África, proceso que durará varios siglos. La coexistencia de árabes y bereberes desde hace más de trece siglos, es sin duda una de las características más relevantes de la población magrebí. En este sentido, otra dimensión poco conocida, es el comercio transahariano de caravanas; una actividad que toma una gran trascendencia a partir del siglo IX y que permite la llegada de miles de esclavos subsaharianos durante toda la Edad Media y la Edad Moderna.

            En 1415, con la conquista portuguesa de Ceuta, se inicia el periodo de colonización comercial europea a través de la ocupación portuguesa y castellana de numerosos puertos magrebíes. Es una presencia litoral; raras veces las potencias extranjeras tratan de adentrarse en el interior hasta que en 1830 los franceses inician una durísima conquista del Magreb central, de Argelia. Se trata de una ocupación efectiva del territorio, con colonos franceses, y en su defecto, españoles, italianos o malteses, que luego se amplió al resto del Magreb. Todo ello daría lugar a una sociedad europea en el Norte de África que a mediados del siglo XX contaba con casi dos millones de individuos. Aunque la ocupación de Túnez, Libia, Mauritania y Marruecos fue más o menos dramática según las regiones, todo el Magreb ha quedado marcado por la experiencia colonial europea y por los esfuerzos de las potencias industriales por desestructurar los sistemas tribales tradicionales en el nombre de la modernización social y económica.

            El periodo de colonización europea en el Magreb terminó en los años cincuenta y sesenta del siglo XX tras diversos conflictos. Unas décadas en las que casi todos los europeos, muchos de ellos nacidos en el Norte de África desde hacía varias generaciones, fueron arrancados de su tierra natal a través de presiones económicas o del simple temor por sus vidas, para generar sobre todo en el caso de Argelia un auténtico pueblo desterrado: los pieds-noirs.

            Expulsado el poder europeo y gran parte de su población, se inicia en los años sesenta la etapa de independencia marcada por el mito de la homogeneidad poblacional. Se impone la identidad árabe en la administración, en la televisión y especialmente en la escuela en perjuicio de otras identidades que han marcado igualmente numerosas regiones del Magreb. Por su parte la identidad musulmana se refuerza e incluso se instrumentaliza para contener las divergencias en Estados muy centralistas política y culturalmente.

            En esta época aumenta la migración magrebí hacia Europa. Lo que empieza siendo en la primera mitad del siglo XX un ir y venir de militares y de trabajadores entre Argelia y Francia, se transforma en los años sesenta en una migración desde Túnez, Argelia y sobre todo Marruecos hacia Francia, Bélgica y Países Bajos, y desde los años ochenta hacia Italia y España. Este modelo clásico marcado por una diáspora magrebí en Europa empieza a cambiar a finales de los años noventa con la irrupción repentina e inesperada de nuevos colectivos extranjeros en el Magreb.

            Desde los años dos mil se aprecia un incremento significativo de extranjeros como los chinos o los refugiados de Oriente Medio (iraquíes, sirios). Es especialmente destacable la presencia de europeos. Se trata de una movilidad ligada tanto al ocio (turismo y jubilaciones) en el caso de Marruecos y de Túnez, como al trabajo en el conjunto del Magreb. A este respecto cabe señalar empresas y trabajadores españoles que se han instalado en la región, y especialmente en Argelia, como consecuencia de la crisis en España y del incremento de la demanda pública y privada magrebí en viviendas y obras públicas.

            Por otra parte está la migración subsahariana; desde el final de la Guerra Fría los planes de austeridad y el desajuste medioambiental han empobrecido a gran parte de la creciente población subsahariana. Ello ha reforzado las tensiones políticas y socio-identitarias y ha desembocado en un agravamiento de los conflictos que ha terminado por debilitar e incluso desestabilizar casi todos los Estados del Sahel y de África del Oeste además de Libia. La migración de subsaharianos fuera de su región, que durante décadas fue bastante limitada, se ha disparado desde los años dos mil. Al no poder cruzar el Mediterráneo debido al blindaje tecnológico, jurídico y diplomático creado por los europeos, cientos de miles de subsaharianos viven en condiciones muy precarias en los países del Magreb. Pese a los esfuerzos de las ONG y a algunas medidas gubernamentales, los subsaharianos llevan una vida muy difícil: nichos de trabajo reducidos y muy precarios, grandes dificultades de acceso a la vivienda y escaso reconocimiento social y administrativo (pocos permisos de residencia, difícil acceso a la sanidad y a la escuela, situaciones cotidianas de racismo…).

            El incremento de la movilidad y de las migraciones es una de las características principales de la globalización. Las sociedades magrebíes, que tras la expulsión de los europeos se definieron básicamente como arabo-musulmanas, se enfrentan medio siglo más tarde a un incremento inesperado y significativo de extranjeros, es decir a la presencia de una diversidad religiosa, lingüística y de personas desconocida desde hacía décadas. Al igual que en muchos países Occidentales o emergentes, gestionar esta creciente multiculturalidad será uno de los retos de los próximos años en el Magreb.

 

Juan David Sempere Souvannavong es profesor en el Departamento de Geografía Humana de la Universidad de Alicante. Participó en el curso “Diásporas e interculturalidad en el siglo XXI” organizado por la Red de Casas en la Escuela Diplomática de Madrid. Participó 4 en el seminario “Las relaciones entre España y el Magreb en la actualidad” en el Aula Magna de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Alicante, que se celebró el pasado 4 de octubre

 

Artículo en francés

Artículo en árabe

/ 29 diciembre, 2016 8:37

“Suite del amor y las ciudades”, veinte poemas de Luis García Montero musicalizados por Txus Amat.

Txus Amat

“Sólo nos salvas, música, si suenas./Sólo nos curas, verso, si nos hablas” 

Carlos Marzal.

Acercarse a la obra de Luis García Montero significa descubrir un lenguaje cotidiano y escenarios reconocibles, lejos de la ideología de la palabra poética. Una apuesta por la reflexión y el realismo estético. La poesía como un ejercicio de inteligencia, un género de ficción con todo su rigor y mecanismos, donde prevalece el yo literario frente al biográfico, donde se crean artificios con apariencia de realidad. Con el propósito de ser una poesía de indagación más que de consolación, de transformación moral más que de descripción de la belleza del mundo.

En el otoño de 2014 fui invitado a interpretar unas canciones en la presentación de su última novela “Alguien dice tu nombre” organizado por CCOO de Alicante a través de la Fundación Primero de Mayo. Fue un auténtico placer aquella tarde de confesiones y literatura,  acompañar a un gran poeta cuya obra, si bien no conocía en profundidad, siempre había sentido muy cercana.

Lo cierto es que, asumiendo el riesgo de convertir un buen poema en una mala canción, se me ocurrió la idea de musicalizar algo suyo para la ocasión. Al comenzar la búsqueda, empecé a sentir algo que no ha dejado de acompañarme durante todo este tiempo: una grata sensación al retomar lo que hubiese dejado pendiente el día anterior. Descubrir en unos textos un idioma que podía entender, que sabía hablar. Más o menos conscientemente.

Pude constatar dos temas fundamentales en su poesía: el amor, la trasformación de los sentimientos, y las ciudades, como escenario y territorio del mundo moderno. Finalmente leí en su libro de poemas “Diario Cómplice” (1987) el “Poema I”, donde ambos motivos se encontraban íntimamente ligados. Sus versos iniciales lo expresan claramente: “Yo sé / que el tierno amor escoge sus ciudades”. Y ahí empezó todo este viaje, pues lo que inicialmente fue un poema, acabó siendo la semilla de un proyecto con vocación de constituir una pequeña colección de poemas musicalizados. Una suite del amor y las ciudades.  

La canción habita en el cruce de caminos de la tradición lírica: canto y escritura. Todos sabemos que lo que en una canción puede funcionar muy bien, puede acabar destrozando un poema. Aún así, con sus particularidades y diferentes mecanismos,  he ido evidenciando multitud de intereses comunes, un lenguaje cómplice entre cierta cancionística y la obra que se abría a mis manos.

Nexos históricos y sentimentales, por ejemplo, con algunas propuestas de la llamada nueva canción española o latinoamericana. Canciones con textos de calidad, fruto de nuevos desafíos, que alumbraron otro camino estético y moral, que dialogaron con la realidad creando otras maneras de sentir, otras conciencias. Ellas también tomaron la historia y la vida cotidiana como material poético.

Montero dice en su poema “Poética”: “Tu descansas la voz en el pasado / y recuerdas el título de un libro, / la noche juvenil de algunos cantautores, / la importancia que tienen / poetas y banderas en tu vida”. Sí, pero además propone hablar “de comas y mayúsculas, / de imágenes que sobran o que faltan / de la necesidad de conseguir un ritmo / que sostenga la historia”. Esas cuestiones de forma y fondo iban dictándome al oído sonoridades que ayudaron a su representación. Cómo dejarse de palabras de amor y de silencios para hablar de poesía.

Dice Luis que a algunos poetas les gusta no escribir para otros poetas, sino para la gente de la calle, gente culta que entra en una tienda, compra un libro, vuelve a su casa y se sienta a leer interesada lo que unos poemas pueden decirles sobre la vida, la muerte, el tiempo, el amor, la historia, el pasado, la soledad y las tensiones que suelen establecerse entre la realidad y la dignidad personal.

La “Suite del amor y las ciudades” propone una colección de canciones y preludios de guitarra donde se alternan la voz cantada con la recitada, donde se especula y trata de establecer un diálogo melódico y armónico con unos versos ya de por sí extraordinarios. Cuento con la participación del poeta y pintor José Luis Rico y la  compañía de los músicos Ivan Mitov al acordeón y Charli Moreno a la mandolina.

Formalmente he intentado ceñirme a los poemas de manera literal, sin reescribirlos ni usar estructuras propias de la canción a modo de “estrofa-estribillo”. Es posible que por esa premisa se hayan ido configurando motivos musicales un tanto particulares, jugando a los contrastes y a variaciones temáticas con los que hilar una textura propia. Con una instrumentación que ha intentado jugar a ese mismo propósito: dibujar un paisaje sonoro a cada tiempo de dudas.

 

Txus Amat, autor de la Suite. Participó en el II Encuentro Internacional de Arte Mediterráneo de Alicante, el pasado viernes 16 de septiembre en Casa Mediterráneo

/ 29 noviembre, 2016 8:19

Informe de las Conclusiones de la I Conferencia Internacional de Diplomacia Preventiva en el Mediterráneo, Alicante 30-31 de mayo de 2016.

Informe de las conclusiones en español

Informe de las conclusiones en inglés

Informe de las conclusiones en arabe

Informe de las conclusiones en francés

/ 17 noviembre, 2016 12:17

Declaración de la Cumbre para la Paz religiosa en Oriente Medio celebrada en Casa Mediterráneo, Alicante

Recalcamos que nuestros dos pueblos son responsables de su destino común, que las tres religiones tienen la responsabilidad de crear una coexistencia pacífica, y que nosotros, en tanto que líderes religiosos, somos responsables de fomentar una vida de respeto mutuo basada en la justicia y la seguridad, con el espíritu de la palabra de Dios transmitida por Sus profetas.

Vivimos en Tierra Santa por la gracia de Dios, y deseamos someternos a Su voluntad. Reconocemos la santidad de la Tierra para las tres religiones.

Las tres religiones valoramos el principio de la santidad de la vida, e instamos a practicarla en la vida cotidiana en nuestra Tierra. La violencia perpetrada, supuestamente en nombre de Dios, es una profanación de Su nombre, un crimen contra aquellos que fueron creados a Su imagen, así como una degradación de la fe. Los medios adecuados para solucionar los conflictos y los desacuerdos son únicamente la negociación y la deliberación.

Instamos vehementemente al cese de la incitación, la tergiversación y la distorsión de la imagen del otro y del prójimo. Nos comprometemos a educar a las futuras generaciones para mantener el respeto mutuo. Basándonos en las tradiciones religiosas y en nuestro entendimiento de lo que es mejor para nuestros pueblos y comunidades, enfatizamos la necesidad de encontrar una solución que reconozca el derecho de los dos pueblos a existir con dignidad.

Esperamos que la paz entre nosotros resuene y tenga eco por todo el mundo por el bien de todas las naciones.

Los líderes religiosos tenemos la responsabilidad especial de contribuir a la consecución de la paz tan deseada. Instamos a los líderes políticos de Israel y Palestina a trabajar conjuntamente para llegar a una solución. Sin embargo, esto no nos excusa de nuestra responsabilidad ante Dios ni ante las comunidades de creyentes de avanzar hacia la paz, rezar por ella y luchar incansablemente por su consecución.

Declaramos el establecimiento de un comité permanente que trabajará para llevar a la práctica los principios de este documento. Asumimos la responsabilidad de trabajar conjuntamente con persistencia, reunirnos con otros líderes religiosos y guiar a las generaciones más jóvenes en ese espíritu. Habremos de trabajar juntos para hacer llegar un mensaje religioso de paz en Tierra Santa para el bien de todos sus pueblos, y todos nos habremos de reunir en unidad y con un corazón sincero para llevar a cabo la voluntad de Dios.

Versión francés

Versión árabe

/ 17 noviembre, 2016 12:03

Las tres religiones de Oriente Medio acuerdan en España la ‘hoja de ruta’ por la paz

“La religión puede y debe ser constructora de la paz”, declaró Dastis durante el acto de clausura de la cumbre, que tuvo lugar ayer en el Palacio de Viana. “Éste es el sentido de esta cumbre, que ha reunido por vez primera a líderes religiosos del mayor nivel, cristianos, judíos y musulmanes”, prosiguió. ”Es un honor que esta reunión haya tenido lugar en España. Y, si me lo permiten, tiene todo el sentido que sea así”, añadió el ministro.

“España es Sefarad y España es Al Ándalus”, prosiguió. “La coexistencia de las culturas musulmanas, judaica y cristiana constituyó una experiencia única que ha marcado nuestra personalidad colectiva. Es cierto que en nuestra historia ha habido también periodos de intransigencia, pero la España actual apuesta por el entendimiento y la concordia y, en estos tiempos de convulsa incertidumbre, en España no hay fuerzas políticas relevantes que se sustenten en la xenofobia, el racismo y la intolerancia”, manifestó.

Dastis afirma que “España es Sefarad y Al Ándalus” y una apuesta por “el entendimiento y la concordia”

En la rueda de prensa posterior, el Alto Representante de la ONU para la Alianza de Civilizaciones, Nassir Abdulaziz Al Nasser, instó a los líderes religiosos a“utilizar su influencia espiritual y moral para combatir el extremismo y defender la moderación y la paz”. Por su parte, el obispo William Hanna Shomali, del Patriarcado Latino de Jerusalén, admitió que la cumbre tuvo “momentos calientes” a causa de las “heridas abiertas”, pero al final se cumplió “el milagro” y las comunidades decidieron firmar un “compromiso por la paz”.

En nombre de la comunidad judía, el rabino Michael Melchior, presidente de la Iniciativa para la Paz Religiosa, advirtió de que “los líderes religiosos no deben reemplazar a los políticos, pero sí educar en la paz desde las sinagogas, las mezquitas y las iglesias”. Por parte de los musulmanes, el imán Imad al Falouji, presidente del Centro Adam para el Diálogo de Civilizaciones, advirtió de que, si “fomentamos la paz entre palestinos e israelíes, dejaremos a los extremismos sin materia prima”.

 

Documento en francés

Documento en árabe

/ 15 noviembre, 2016 16:15

Musulmanes, judíos y cristianos apuestan por la vía religiosa para la paz

Esta ha sido una de las principales conclusiones de las reuniones mantenidas entre varias decenas de líderes confesionales congregados entre ayer y hoy en la “Cumbre de Líderes Religiosos por la Paz en Oriente Medio”, que organiza el Ministerio de Asuntos Exteriores y Cooperación y la Red de Casas en la sede de Casa Mediterráneo, en Alicante.
En un tono generalizado de “tolerancia” y “comprensión” hacia las creencias de los dos pueblos, los participantes han afirmado que una de las claves para pacificar el conflicto palestino-israelí es sacar la palabra “odio” de las mezquitas, sinagogas e iglesias.
Los líderes han sostenido que, más allá de sus diferencias, el problema “no es religioso” sino que, por el contrario, la religión debe constituir una herramienta para fomentar el diálogo entre todos los pueblos “hijos de Adán”.
Musulmanes y cristianos han defendido la constitución de “dos estados” e, incluso, el juez de Tribunales Islámicos, Maher Khuder, ha planteado la creación crear un comité con las tres religiones que, patrocinado por el Gobierno de España, sirva de plataforma “para negociar una salida adecuada y una paz religiosa”.
El diálogo no ha estado exento de diferencias y de un intercambio vehemente de acusaciones, como cuando en el debate final el rabino jefe de Ramat Gan y líder del movimiento Nacional-Religioso de Israel, Yaakov Ariel, ha preguntado qué hacer para “interpretar los textos religiosos de manera que éstos no se puedan usar para matar”.
Ha opinado que “en el Islam hay ‘indicios’” que permiten una lectura en el sentido de que “se puede coger un cuchillo” para acabar con la vida de un judío.
Le ha replicado rápidamente el presidente del Centro Adam para el Diálogo de Civilizaciones, el jeque palestino Imán Al-Falouji, quien tras discrepar de aquellos que justifican la violencia en la religión, ha añadido que hay que preguntarse por qué un joven palestino está dispuesto “a salir con un cuchillo sabiendo que va a morir, que le van a matar”.
Ha continuado que hay que ir a la “raíz” del problema, que en su opinión está en la “frustración y desesperación” provocada por el “extremismo israelí”, y ha exigido a los rabinos presentes a “convencer que hay 6 millones de palestinos que tienen derecho a vivir” porque “hay gente en Israel que nos lleva a la catástrofe”.
En tono enérgico, Al-Falouji también ha criticado que el Gobierno israelí proyecte prohibir la llamada al rezo cuando esto sería “una locura” que podría justificar en algunos la idea de “conflicto religioso”, ya que esa llamada a la oración es “parte de la práctica musulmana” que siguen más de 1.000 millones de personas.
Por ello, ha pedido “tener cuidado” y evitar el “peligro” de que un conflicto político se convierta en religioso, una situación que no se da porque, en caso contrario, él “no habría aceptado haberse hecho una foto con rabinos” en la cita de Alicante.
En un tono conciliador, el rabino jefe de Israel, David Lau, ha indicado que este foro no es político sino religioso y ha sugerido que israelíes y palestinos “dejen de hablar de quién fue el primero en atacar a otro” para “iniciar otra dinámica” que permita “vivir en paz en la misma tierra”.
“La paz no puede construirse cuando cogemos una piedra y la lanzamos, y tenemos que hablar en las sinagogas y en las mezquitas sobre el respeto al otro”, ha recalcado antes de pedir al jeque: “Usted confíe en mí”.
El también rabino Michael Melchior, presidente de la Iniciativa para la Paz Religiosa, ha recordado que fue ministro del Gobierno y que decidió abandonar la política al darse cuenta que lo importante es “crear una nueva atmósfera por la paz” mediante personas que tienen una “influencia real” en el proceso, que en su opinión son los líderes religiosos.
Ha valorado el encuentro por el compromiso que supone para los líderes de las confesiones a acercar posturas dentro de un proceso de paz que hoy “prácticamente no existe”.
El Patriarcado Latino de Jerusalén, el arzobispo William Shomaly, también ve “congeladas” las negociaciones y ha apoyado la visión de que sean los líderes religiosos quienes den “nuevos pasos” aunque partiendo de la idea de que “rezar no es suficiente”.
Ha defendido terminar “con el hostigamiento de unos contra otros” y ve como “única solución viable” que haya dos estados.
Tras esta cumbre, está previsto que mañana, día 16, los líderes se desplacen a Madrid para ser recibidos en el palacio de Viana por el ministro de Exteriores y Cooperación, Alfonso Dastis.

Versión en francés

Versión en árabe

/ 13 noviembre, 2016 8:30

CUMBRE DE LÍDERES RELIGIOSOS POR LA PAZ EN ORIENTE MEDIO EN ALICANTE

NOTA DEL DIRECTOR GENERAL DE CASA DEL MEDITERRÁNEO

El Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Casa del Mediterráneo y la Red de Casa celebran la Cumbre de Líderes Religiosos por la Paz en Oriente Medio en Alicante, del 14 al 16 de noviembre. La ceremonia de inauguración tiene lugar en la sede de Casa del Mediterráneo el 15 de noviembre las 11 horas.

La reunión se mantiene con la participación de los líderes religiosos de Tierra Santa, pertenecientes a las religiones judía, musulmana y cristiana, y tiene el propósito de promover el diálogo interreligioso en apoyo de la tolerancia y el respeto, contra extremismos y en favor de la paz en esa región. Los líderes religiosos, como parte de la sociedad civil en Oriente Medio, desempeñan un papel esencial en la construcción de la paz. España está comprometida a nivel internacional con el refuerzo del diálogo y de la reconciliación entre los líderes y las comunidades religiosas de todo el mundo, y especialmente en Oriente Medio, así como con el impulso a la paz y a la coexistencia pacífica en Tierra Santa. Por ello, el Gobierno español alberga esta reunión en Alicante donde los líderes religiosos debaten durante tres días a favor de la paz entre sus pueblos, la promoción del respecto y la reconciliación, y la prevención de la incitación al odio y la violencia.

La cumbre de líderes religiosos cuenta con el apoyo de la Alianza de las Civilizaciones de Naciones Unidas, y su fin es impulsar el papel positivo que los líderes religiosos desempeñan en la construcción de la paz en Oriente Medio.

Para la Casa del Mediterráneo es un gran honor albergar este diálogo interreligioso, pues es una institución profundamente comprometida en ofrecer el marco necesario para que las diferentes sociedades civiles del entorno mediterráneo encuentren un lugar donde establecer vínculos, intercambiar conocimientos, compartir experiencias y dialogar sobre cualquier disciplina, expresión cultural, académica y artística, actividad económica y, por supuesto, relaciones políticas que fundamenten el progreso, la amistad y el entendimiento en la región.

Para la Casa supone un extraordinario placer recibir nuevamente en su sede al Alto Representante de las NNUU para la Alianza de las Civilizaciones, Sr. Al-Nasser, al igual que al Sr. Falougi y al Rabino Melchior, que ya estuvieron presentes en Casa del Mediterráneo el pasado mes de mayo con ocasión de la primera conferencia internacional de diplomacia preventiva en el Mediterráneo, participando concretamente en el panel sobre diálogo intercultural e inter-religioso.

De aquel encuentro, destacan tres afirmaciones:

La primera referida a la Declaración Universal de los DDHH de las NNUU, en favor de la diversidad y de la tolerancia, que indica que la educación es el arma para combatir la intolerancia y que los líderes son quienes deben extender esta educación en su papel de consejeros y profesores, son la conciencia de la comunidad y deben asentar los valores de igualdad y respeto mutuo. Por ello, el diálogo entre los líderes es la llave para la paz duradera.

La segunda se refiere a que las religiones tienen gran influencia para crear la identidad de los pueblos, pero lamentablemente también las religiones crean guerras. Lo importante entonces es lo contrario, que sean creadoras de paz, ya que esencialmente la paz es un dogma en todas ellas.

La tercera indica que el diálogo inter-religioso es sin duda una condición necesaria para la paz, pero igualmente es una obligación para debatir sobre la condición humana y sobre la tolerancia, manifestada a través del respeto a las demás formas de vivir y de pensar.

Por lo anterior, podemos entender que el auténtico líder religioso es aquel que sabe enseñar a respetar a los demás. La premisa de cualquier diálogo es ponerse en el lugar del otro.

NOTA DE PRENSA DE LA OFICINA DE INFORMACIÓN DIPLOMÁTICA

De 14 al 16 de noviembre se celebra en la Casa Mediterráneo en Alicante la Cumbre de líderes religiosos por la paz en Oriente Medio en la que, por primera vez, los más altos dignatarios religiosos cristianos, judíos y musulmanes del área de Israel y Palestina se reunirán para dialogar en apoyo de la paz y de la reconciliación entre israelíes y palestinos. En esta cumbre se reúnen públicamente líderes religiosos que no lo habían hecho antes y que son clave dentro de sus comunidades para la consecución de la paz entre israelíes y palestinos.

La reunión quiere ser una llamada a la tolerancia, la convivencia pacífica y la reconciliación, para evitar que las religiones puedan llegar a ser fuente de conflicto, para prevenir la violencia, la incitación al odio, la radicalización y el extremismo. Con esta iniciativa inédita, el gobierno de España, con el apoyo de la Alianza de Civilizaciones de Naciones Unidas, busca fomentar el papel positivo que los líderes religiosos pueden desempeñar en la construcción de la paz en Oriente Medio.

Tras la Cumbre, el día 16 de noviembre, los líderes religiosos participantes se desplazarán a Madrid, donde serán recibidos en un evento de clausura en el palacio de Viana por el ministro de Asuntos Exteriores y de Cooperación, Alfonso Dastis, con el objeto de recibir directamente de los protagonistas las impresiones sobre los resultados de los encuentros mantenidos en Alicante.

Han confirmado su participación en esta cumbre los grandes rabinos de las principales escuelas judaicas y directivos de centros judíos de estudios religiosos y de diálogo interreligioso en Israel; ulemas estudiosos del islam y del derecho islámico, imanes de las principales mezquitas, promotores de diálogo interreligioso y otras autoridades religiosas musulmanas de Jerusalén y Palestina y las más altas autoridades de las iglesias cristianas en Jerusalén -católica de rito latino, melquita, ortodoxa griega y luterana (véase la lista adjunta).

Los aspectos religiosos y los relativos a los lugares santos para las tres religiones en Jerusalén están vinculados con las identidades de las poblaciones cristiana, musulmana y judía en Oriente Medio y se encuentran entre los más sensibles del proceso de paz. La celebración de esta reunión ahora es especialmente relevante en un momento de paralización en el proceso de paz israelo-palestino y de ausencia de un diálogo constructivo entre las partes.

España ha mostrado de forma constante su compromiso con el proceso de paz en Oriente Medio, del que la Conferencia de Madrid de 1991 es hito fundamental. Asimismo, la promoción del diálogo intercultural e interreligioso como herramienta para la prevención y resolución de conflictos es otra de las prioridades de la política exterior de España. Por ello es copatrocinadora de la Alianza de Civilizaciones y miembro fundador del Centro Internacional Rey Abdullah Bin Abdulaziz para el Diálogo Interreligioso e Intercultural (KAICIID). En Naciones Unidas, España ha apoyado la creación de un equipo de mediadores expertos en cuestiones interculturales e interreligiosas que puedan ayudar en los esfuerzos de mediación y de Naciones Unidas, la inclusión de expertos en aspectos interculturales e interreligiosos en las operaciones para el mantenimiento de la paz y la inclusión del diálogo interreligioso en la agenda de la Comisión para la Consolidación de la Paz de Naciones Unidas. Por otra parte, España organizó en Barcelona con la Unión por el Mediterráneo los días 22 y 23 de julio de 2015 una conferencia de organizaciones o instituciones del ámbito euromediterráneo que trabajan en cuestiones de diálogo intercultural e interreligioso.

España se ofreció albergar esta cumbre de Alicante en el debate del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas sobre la situación en Oriente Medio durante la presidencia española de dicho órgano en octubre 2015. Este ofrecimiento fue reiterado durante la Conferencia sobre Diplomacia Preventiva en el Mediterráneo celebrada el mes de mayo pasado también en Alicante.

El papel de España en esta cumbre es de anfitrión y facilitador de encuentros entre los líderes religiosos, que comenzarán en la tarde del día 14. El día 15, a las 11 de la mañana, se celebrará una sesión pública en Casa Mediterráneo inaugurada por el secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Ignacio Ybáñez, y el Alto Representante del Secretario General de Naciones Unidas para la Alianza de Civilizaciones, Nassir Abdulaziz Al-Nasser

Programa de la sesión pública en este link.

Lista de participantes en este link.

Versión en árabe

Versión en francés

 

/ 10 noviembre, 2016 9:59

El eterno Kavafis: “Kavafis, una voz en el mediterráneo”

El acto homenaje a Konstantino Kavafis, organizado conjuntamente por  Casa Mediterráneo y el Colectivo Mediterráneo es un merecido tributo al eterno poeta griego.  Su forma tan directa y a la vez  tan llena de exquisita belleza supo reflejar en sus versos tanto el mundo clásico heleno como su complicada y clandestina sexualidad,  vivida entre el mundo de la orilla griega y turca del Mediterráneo y el de la orilla egipcia.

Tras la presentación por parte de Miguel Oliveros, Director General de Casa Mediterráneo, y Conchi Romero, Presidenta del Colectivo Mediterráneo, se inició el acto con el recitado en griego del poema “Cuanto puedas” en la voz de Konstantina Papavasileiou,  le siguieron ya en español, los poetas Carmen F. Bolaños y José Luis Rico recitando entre otros los poemas “Troyanos”, “Esperando a los bárbaros”, “Para quedarse” “El viejo” y su famoso “Ítaca”. La música corrió a cargo de la chelista Verónica Rubio. El escritor y Doctor en Literatura Española José Luis Ferris presentó y glosó la figura del poeta. Las imágenes proyectadas pertenecen a los artistas miembros del Colectivo Mediterráneo, Isabel Rico, Jaume Marzal, Juan Aís, José Luis Rico, Salvador Galán, Conchi Romero y Pilar Sala.  

Konstantino Kavafis, (Alejandría 1863-1933)  hijo de unos ricos comerciantes griegos originarios de Estambul, nace y reside durante unos años con su familia en Alejandría, pero en 1870 tras la muerte de su padre, los Kavafis  se trasladan a Inglaterra para emprender una nueva vida, donde entre Londres y Liverpool, Konstantino recibe una completa educación inglesa  (Es conocido  que hablaba de forma fluida y escribía perfectamente  tanto  el inglés como el francés, el árabe o el italiano).                                                                                                                      

De viaje a Estambul el joven Konstantino experimenta sus primeras relaciones homosexuales clandestinas, época en la que estas furtivas experiencias harán surgir en él al futuro gran poeta.

De nuevo instalada en Alejandría la familia se sume en la ruina, motivo por el que Konstantino debe acceder a un empleo en el Ministerio de Riegos egipcio, empleo que conservará durante los siguientes 30 años.

Y también de nuevo, en la clandestinidad alejandrina, el poeta sigue escribiendo y con incertidumbre puede perderse en las cálidas noches egipcias por los bares y burdeles de su ciudad natal, en busca de la “delicia y el perfume” del lujurioso amor prohibido, bebiendo “un vino fuerte como sólo los audaces beben el placer”.

Al respecto, son muy esclarecedoras las palabras pronunciadas por José Luís Ferris sobre la experiencia poética y amorosa de Kavafis:

“…Y es que la poesía, para Kavafis, situada a la altura del placer y la belleza, no eran para mostrarse a la luz pública ni estaba al alcance de todos. Era sólo manjar de temerarios estetas hedonistas que la cultivaban y la compartían en peligroso territorios prohibidos.

De esos lugares tiernos y cenagosos aún quedan cafetines y tabernas que los recuerdan, pequeños antros que carecen, como entonces, de mujeres, y que se ven atestados de muchedumbres masculinas que parecen flotar entre aroma de café turco y nubes de humo de los fumadores de shisha. Cualquiera diría que lo que sucede entre esos jóvenes de piel broncínea y tersa y los clientes que los espían, lujuriosos y ávidos, todo es natural; sereno y natural como los hombres y los adolescentes que se aman en los poemas de Kavafis, los efebos y los caballeros que disfrutan del goce de la carne con la buena conciencia de dioses paganos. Sin embargo, nada ocurrió así en vida del poeta cuyos amores debieron ser extremadamente difíciles y sobresaltados, manchados de temor y de ilusiones que se frustraban…”

En 1897 viaja a París y Londres y por vez primera, en 1901 pisa las eternas tierras griegas donde permanece durante dos años y donde publican algunos de sus poemas y su primer libro.

De nuevo en Alejandría a partir de 1907, se instala en un piso de la calle Lepsius hasta su muerte. Después de viajar a Atenas para tratarse un cáncer de laringe diagnosticado en 1932 y por el que pierde la voz a causa de una traqueotomía, es internado en el Hospital Griego de Alejandría, donde un 29 de abril de 1933 al poeta mediterráneo por excelencia se le apaga definitivamente la llama de la vida. Años después, en 1935, ve la luz la primera edición de sus 154 poemas.

Con este acto homenaje a Kavafis, en Casa Mediterráneo, continuamos  con las actividades que iniciamos hace ya dos años y cuya principal motivación es colaborar a tejer relaciones interculturales entre los distintos países de la ribera mediterránea. Mediante el arte esperamos contribuir modestamente a un diálogo que ayude a potenciar y conocer en estos convulsos momentos toda la vasta cultura y tradición común que debería unir, lejos de luchas fratricidas y trágicas muertes, a las milenarias civilizaciones de este nuestro querido Mare Nostrum.

 Jaume Marzal Canós es pintor y Vicepresidente del Colectivo Mediterráneo, y participó en el “Homenaje a Kostantín Kavafis” celebrado el pasado 29 de junio de 2016 en Casa Mediterráneo

/ 19 octubre, 2016 10:07

Intercambios y pueblos alrededor del Mediterráneo: Las excavaciones arqueológicas de Marinesque en Loupian (Francia)

Casa Mediterráneo acogió en Alicante, una exposición dedicada a la arqueología, en particular, a la Via Domitia cuya edificación se remonta al siglo I a.C.  Es el resultado de la política de excavaciones llevada a cabo  estos treinta últimos años por la Asociación francesa  Arqueofactory, con domicilio en Loupian, un municipio situado en el sur de Francia, a unos 35 kilómetros de Montpellier.

Esta exposición ha sido el fruto de una colaboración entre el Liceo Francés de Alicante y el Ministerio Galo de la Cultura cuyo Conservador del Patrimonio se desplazó para poner de relieve la importancia, tanto de la prospección arqueológica, como de la conservación del patrimonio, en interés de la Humanidad. En colaboración con la Universidad de Alicante, se organizó igualmente una mesa redonda entre arqueólogos de ambos países. El encuentro, que tuvo lugar en el Liceo Francés de Alicante, permitió debatir y comparar aspectos tan esenciales en la actualidad como la formación, la protección así como la financiación de la arqueología.

Los visitantes han podido observar la reconstrucción de una posada romana llevada a cabo en Loupian. Los trabajos empezaron en 2004 pero fueron interrumpidos por la cercanía de una mina de bauxita que ponía en peligro la actividad en el terreno, siendo retomadas en  2014. Sin lugar a duda, el mayor descubrimiento en estas excavaciones fue la Via Domitia, vía romana que discurría entre la actual Italia y España, pasando por Francia, vía principal de las grandes corrientes comerciales de la época galo-romana, hecho constatado a partir del estudio de los diversos tipos de cerámicas y de las monedas halladas. Asimismo los visitantes pudieron apreciar el desarrollo del trabajo arqueológico que permitió descubrir una ruta privada, paralela a la vía Domitia, que habría servido como punto de acceso a esta vía principal.

La Asociación Arqueofactory fue creada en 1985 por un grupo de amigos, estudiantes de Arqueología en la Universidad Paul Valery de Montpellier, para desarrollar las excavaciones en el litoral de Languedoc-Rosellón que reúne cuatro provincias, Montpellier, Bézier, Narbona y Perpiñán. Asimismo promueven la participación de voluntarios en aras de difundir y acercar esta ciencia a diversos públicos. El desarrollo de sus actividades está ligado a la evolución de la arqueología preventiva en Francia cuyo objetivo consiste en la búsqueda y protección  de yacimientos arqueológicos amenazados por la construcción, autovías, vías ferroviarias, aparcamientos, inmuebles o movimientos de tierra. Con este fin llevan a cabo sondeos, excavaciones y se encargan posteriormente de su preservación. El origen legal de este tipo de arqueología proviene del Convenio Europeo para la protección del patrimonio arqueológico – Malta, 16 de enero de 1992-. Concretamente en la legislación francesa, debe aludirse al Código del patrimonio creado por una Ley del 17 de enero de 2001 y modificada en agosto de 2003. En 2001, también se creó el Instituto Nacional de búsquedas arqueológicas, un organismo centralizado, pero con ocho direcciones regionales.

En Francia, desde 2001, la actividad arqueológica y la investigación, se ejercen fundamentalmente en el marco de la arqueología preventiva o en el de la arqueología programada, organizadas bajo los auspicios del Ministerio de Cultura y Comunicación así como del Ministerio de Educación Superior e Investigación. En efecto, cuando se acondiciona el espacio para fines públicos o privados (para construir una carretera o un edificio, por ejemplo), el suelo y el subsuelo se examinan de forma automática. Antes de que comiencen las obras, y para asegurarse de que no sean interrumpidas accidentalmente por descubrimientos arqueológicos,  se realizan estudios previos con el fin de averiguar si el terreno contiene rastros o testimonios de ocupaciones humanas anteriores; es la fase de diagnóstico. Su objetivo es detectar, caracterizar, aislar y fechar posibles restos arqueológicos, realizando sondeos con una excavadora sobre un 5 a 10% de la superficie del suelo afectado por el proyecto urbanístico. Esto conduce a un informe cuyo resultado puede conllevar la realización efectiva de las obras proyectadas o la modificación del proyecto. Actualmente, la participación del sector privado en estas actividades es del 25%.

Las excavaciones y los diagnósticos están sujetos a una tasa arqueológica que debe abonar cualquier sujeto, de derecho privado o público, que esté planeando la realización de obras que afecten al subsuelo. El constructor, además, debe soportar los costes derivados de los sondeos y las excavaciones.  Es cierto que la tasa es simbólica y que la normativa prevé numerosas posibilidades de exención, por lo tanto puede peligrar el futuro de la arqueología preventiva en Francia, de ahí la importancia de la financiación.

 Sènakpon Gbassi es Cónsul Honorario de Francia en Alicante e Irene Calero Cerqueira es estudiante de la Universidad de Alicante y ex alumna del Liceo Francés de Alicante. Ambos participaron en la inauguración de la exposición “Intercambios y pueblos alrededor del Mediterráneo:la aportación de la arqueología” el pasado mes de junio en Casa Mediterráneo.

/ 28 septiembre, 2016 11:42

El vino en el arte y en la literatura

El hispanista J. B. Trend, al encontrarse un día en Mallorca ante un camino pedregoso y una viña en pérgola, se detuvo y exclamó: “He aquí la civilización!” Así es. El vino no es un don inmediato de la naturaleza, como la cerveza o el aceite, sino el resultado de un largo y minucioso proceso de cuidado y elaboración en el transcurso del cual unas generaciones aprenden de las otras el arte de someter lo natural a una idea. ¿Y qué otra cosa es la civilización? Así que no andaban muy desencaminados los romanos cuando consideraban que comer sin vino era comer como los perros (caninum prandium). Tiene esta expresión más sentido de lo que parece, porque el vino y la comida de cada país se han ido haciendo en un proceso de lenta maduración y diálogo. Pensemos en la liebre, las carrilleras o el civet de jabalí al vino tinto.  

Sin el vino, Europa no puede entenderse a sí misma. El tema es suficientemente complejo como para no pretender agotar con pocas palabras la importancia de lo que Baudelaire denominó “vegetal ambrosía” y Georges Brassens “jugo de octubre”. Me limitaré a trazar un esbozo que, ya que no puede ser exhaustivo, espero al menos que no sea aburrido. 

Simbólicamente el vino está asociado a las figuras paganas de Dioniso y Baco, el dios que dio a conocer el vino a los hombres. Buena parte de nuestro imaginario vinícola está relacionado con bacanales, sátiros, ninfas, etc. Pero al lado de esta tradición –y a veces mezclado con ella- se encuentra la tradición iconográfica cristiana. En el Antiguo Testamento el vino aparece 173 y la viña, 114, y en el Nuevo Testamento, el vino es mencionado 41 veces y la viña, 32. 

Disponemos de abundantes argumentos para afirmar que la conservación de la viticultura en Europa se debió al cristianismo. Obispos y abades han tenido un papel fundamental en la configuración de nuestros viñedos y en la formación de nuestros grandes pagos y no olvidemos que el cisterciense Dom Pérignon fue el inventor del champán. La historia de la literatura está plagada de anécdotas sobre la apasionada relación entre el clero y el vino. Me gusta la de aquel cardenal que sólo consagraba vino de prestigio como, por ejemplo, un Meursault y se justificaba diciendo que obraba así por piedad eucarística, ya que quería poner siempre la mejor cara delante del Señor. 

La cultura del vino es una de las diferencias más visibles entre el cristianismo y el Islam. De esto eran muy conscientes los cristianos que vivían en tierras musulmanas. Así, Al-Ajtal, un cristiano del siglo VIII, que fue uno de los más grandes poetas de la época Omeya, escribe: “No quiero ayunar en Ramadán. / Jamás me levantaré como los demás / a la llamada de la oración / sino que seguiré bebiendo vino 

El vino recorre las venas de la literatura cristiana con tal ímpetu que se ha hablado de una “teología de la libación”. 

Pero, excepto –quizás- en misa, cuando bebemos no pretendemos hacer teología, sino saciar un deseo que suele presentarse adornado con razones que ennoblecen nuestra sed: nos gusta beber en compañía.   

En una de sus comedias, Aristófanes nos muestra a un campesino que está viendo caer mansamente la lluvia desde su casa y siente que no hay nada mejor que este espectáculo. El dios –piensa- está trabajando por él. No puede ni podar ni cavar la viña porque la tierra está empapada. Todo lo que tiene que hacer es llamar a sus vecinos para que vengan a beber a su casa. Su mujer tostará habichuelas y granos de trigo y cubrirá la mesa de higos secos. Unos traerán tordos y pinzones y otros calostro y algún pedazo de liebre y todos disfrutarán mientras llueve, porque “estas horas son bellas” ya que “el cielo trabaja por nosotros y favorece nuestros campos”. 

Bebemos también porque en una taberna nos encontramos a veces más en casa que en nuestra propia casa. Por algo aseguraba Samuel Johnson que “no hay creación humana que haya producido tanta felicidad como una buena taberna”.  

Bebemos porque el vino es un magnífico compañero del amor, porque amar es siempre urgente y amando espantamos a la muerte. “Una mujer y un vaso de vino”, dice Goethe, “curan todo mal. Y el que no bebe y no besa, está peor que muerto”. 

Bebemos, porque nos entusiasman los aromas del mundo. El húngaro Béla Hamvas lo dice así: “Sueño con la fragancia que exhala el lóbulo de la oreja de las mujeres, adoro las piedras preciosas, vivo en poligamia con todas las flores y todas las estrellas y bebo vino.” 

 Gregorio Luri es Doctor en Filosofía por la Universidad de Barcelona y participó en la conferencia “El vino en el arte y la literatura. De Eufronios a la actualidad” el pasado 28 de abril de 2016 en Casa Mediterráneo.

/ 8 septiembre, 2016 9:15

Los otros ricotes que no describió Cervantes

La razón por la que Miguel de Cervantes bautizó al personaje morisco por antonomasia de nuestra literatura del Siglo de Oro con el nombre de Ricote, continúa hoy discutiéndose entre diversos expertos en el mundo morisco. Parece seguro que una buena parte de los nombres y rasgos de los  protagonistas de El Quijote, incluidos los propios Alonso Quijano y Sancho Panza, fueron tomados de sus vecinos de carne y hueso de Esquivias, en Toledo, donde residió durante unos años el matrimonio de Don Miguel y Catalina de Salazar  Palacios y donde recientemente se han publicado las actas bautismales y otros registros de los Libros sacramentales que atestiguan la historicidad de ese grupo de futuros prototipos de la literatura cervantina. 

Así, tenemos situado en Esquivas a Bernardino Ricote y su familia,  moriscos de origen granadino, pero muy bien integrados en la sociedad de su pueblo manchego de acogida. 

¿Fueron estos Ricote de carne y hueso, conocidos personalmente por Cervantes, su referencia a la hora  de buscar un nombre con que bautizar a su personaje?  Otros autores  han defendido la hipótesis de que, siendo la segunda parte de El Quijote escrita después de las expulsiones generales de 1609 y 1610, estaba todavía candente la cuestión de la excepción de los bandos de expulsión, de la que inicialmente habían disfrutado los habitantes moriscos de muchos pueblos murcianos, moriscos antiguos o mudéjares.  

No cabe duda de que la cuestión de las resistencias moriscas del valle de  Ricote debió ser motivo de un escándalo público, pues en cierta medida, ponía en cuestión el carácter universal y tajante con  que defendió el Duque de Lerma la medida de Felipe III. Lo cierto es que Cervantes debió estar muy al tanto de la polémica de si era lícito  expulsar a los habitantes del Valle que hacía más de un siglo se habían convertido al cristianismo voluntariamente y gozaban de tal privilegio desde el reinado de los Reyes Católicos. Cervantes era un muy buen conocedor del problema. Su cautiverio en Argel le debió poner en contacto directo con numerosos moriscos emigrados, antiguos granadinos huidos después de la guerra de las Alpujarras, moriscos valencianos que fueron saliendo mucho antes de 1609 por su propia voluntad, renegados de toda Europa y antiguos linajes andalusíes. 

¿Resultó el impacto de los acontecimientos del Valle en los mentideros de la Villa y Corte  el factor determinante para ejemplificar en el morisco Ricote la desgracia de todos los moriscos expulsados? 

Es difícil saberlo. Lo cierto es que Bernardino Ricote y sus descendientes eran granadinos de origen, pero su apellido puede delatar muy bien un todavía más antiguo origen valricotí. 

Pensamos, aunque siempre nos moveremos en este punto en el campo de las suposiciones, que cuando  se puso de actualidad en la Corte la cuestión del Valle de Ricote, pudo Cervantes recordar a la familia de Bernardino, su convecinos, entre ellos el  tendero amigo de Sancho.Tendero como miles de sus compatriotas granadinos, manchegos de adopción, expulsados a Castilla. 

Lo dibuja Cervantes, por lo tanto, como  el “morisco bueno”, por contraposición a los “moriscos malos”. Mientras Ricote es padre y esposo de moriscas muy católicas, crítico con sus congéneres más reacios, merecedores por ello del castigo de la expulsión, existen otros moriscos, “los de las Alpujarras”, “los irreductibles”  de Valencia y Granada, que Cervantes retrata en su Diálogo de los Perros. 

La descripción de las relaciones entre cristianos y moriscos en  la sociedad de Esquivias, en las Cinco Villas del Campo de Calatrava o los pueblos moriscos en el Bajo Ebro, evidencian unas reconexiones intergrupales que no siempre fueron crispadas ni violentas, lo mismo que ocurría en el propio Valle de Ricote. 

Pensamos que el IV Centenario de la muerte de Don Miguel de Cervantes, bien vale la pena volver de nuevo a destacar el valor literario e histórico del singular personaje del morisco Ricote, fiel representante de una época y un grupo humano cuya peripecia no debe ser olvidada. 

Enrique Pérez Cañamares es director del CEMM y participió en las “Jornadas de debate sobre Cervantes y el morisco Ricote” los pasados 7 y 8 de mayo, organizadas por Casa Mediterráneo y el Ayuntamiento de Ojós (Murcia).

/ 10 agosto, 2016 10:29

Actualidad del derecho diplomático

El Derecho diplomático es un concepto generalmente desconocido para el gran público, que acostumbra a ignorar que los informativos abren frecuentemente con noticias vinculadas con esa rama del Derecho Internacional. El caso de Julian Assange, el fundador de Wikileaks asilado en la Embajada de Ecuador en Londres desde hace unos años, es un buen ejemplo. Más recientemente hemos visto como Arabia Saudita e Irán rompían relaciones diplomáticas. O cómo Cuba y EE.UU reabrían sus embajadas.  

Todas estas situaciones se gestionan con el Derecho diplomático. Podríamos decir que, de alguna manera, es el derecho procesal de las relaciones diplomáticas. ¿Cómo se negocia un tratado de paz?; ¿Cómo se relacionan entre sí dos Estados tras la ruptura de relaciones diplomáticas?; ¿Es posible detener a un jefe de Estado en viaje oficial?; ¿Cómo se expulsa a un espía? 

Por lo general estas cuestiones están reguladas por tratados internacionales, como la “Convención sobre relaciones diplomáticas” de 1961, negociada en plena Guerra Fría, en una Viena, como la de “El tercer hombre”, trufada de espías. Pero el Derecho diplomático es una disciplina muy antigua, con más de dos mil años de antigüedad, en el que la costumbre tiene gran peso como fuente de derecho. Plutarco, en sus “apotegmas”, nos refiere el caso de cierto Embajador de la Isla de Samos que habiéndose extendido demasiado con motivo de la presentación de sus cartas credenciales en Esparta, fue reprendido por el soberano con estas palabras: “Embajador, su discurso ha sido tan largo que del principio no me acuerdo; tan complicado, que la parte de en medio no la he entendido; y tan aburrido, que al final me he dormido”. 

Más allá de las anécdotas, conviene no olvidar que en todos los conflictos entre Estados – incluso en las guerras -, las partes enfrentadas deberán, siempre, en algún u otro momento sentarse a negociar. Sea el intercambio de prisioneros, la prohibición de usar determinado tipo de armas, o los términos de la paz. Durante las conversaciones de París que pusieron fin a la guerra del Vietnam, los beligerantes estuvieron negociando durante meses algo aparentemente menor como la forma de la mesa, a la espera de que finalmente se diesen las condiciones para acordar la paz. Pero para que todo eso pueda suceder, es imprescindible que existan canales y mecanismos de diálogo entre los adversarios que únicamente el Derecho diplomático garantiza. 

El cine ha sido un excelente cliente del Derecho diplomático. Alfred Hitchcock en “El hombre que sabía demasiado” plantea la cuestión de qué es lo que sucede cuando se comete un delito (un secuestro en este caso) en el interior de una Embajada. ¿Puede entrar la policía en la sede diplomática?; ¿Es posible juzgar a los presuntos culpables? En la película “Con la muerte en los talones”, Hitchcock aborda de nuevo la comisión de un posible delito, pero en este caso no en una Embajada, sino en un organismo internacional: la sede de la ONU en Nueva York ¿Puede intervenir la policía local?; ¿Qué sucede si el autor del crimen tiene inmunidad diplomática?. En la actualidad, una serie televisiva de éxito, “Madam Secretary”, aborda con frecuencia estas y otras cuestiones clave del Derecho diplomático desde la más rabiosa actualidad. ¿Es posible enviar tropas para proteger una Embajada amenazada?; ¿Cómo se regula el asilo diplomático?

También la literatura se ha ocupado con frecuencia de estas cuestiones. En “El jardinero fiel” John LeCarré plantea una cuestión polémica. ¿Es posible ampararse en la inmunidad diplomática para investigar la presunta comisión de delitos en el Estado receptor?. En “La alternativa del Diablo” Frederick Forsyth plantea, en el marco de la Guerra Fría, la posible utilización de una valija diplomática para introducir clandestinamente en otro país material nuclear destinado a armar una bomba atómica. 

Es frecuente la asociación de la palabra diplomacia con recepciones y cócteles, ignorando que ésta – y muy particularmente el Derecho diplomático – revela su verdadera eficacia no cuando las cosas van bien, sino cuando van mal… Sobre todo cuando van realmente mal… Los viejos tiempos de estabilidad que garantizaba la Guerra Fría se fueron, y no volverán. Al contrario. Todo parece indicar que vamos hacia un mundo cada vez más multipolar e inestable, en el que los conflictos de todo tipo entre Estados proliferarán, y en el que las artes de la diplomacia serán tanto o más necesarias de lo que lo vienen siendo desde hace más de dos mil años. 

Carlos Pérez-Desoy es Subdirector General de Cancillería en el Ministerio de Asuntos Exteriores y de Cooperación, y participó en el seminario sobre las relaciones diplomáticas contemporaneas en la Universidad Miguel Hernández de Elche, en el marco del acuerdo de colaboración de esa institución con la Casa Mediterráneo.

 
Para votar es necesario registrarse en la página. Disculpe las molestias.