La Fuerza de Acción Marítima

José Ramón Vallespín La Fuerza de Acción Marítima (FAM) está especializada en lo que se conoce de forma genérica como misiones de Seguridad Marítima, entendiéndose estas como aquellas que tienen por objetivo proteger los intereses marítimos nacionales y controlar los espacios marítimos de soberanía, además de las zonas declaradas de interés nacional. Estas últimas pueden estar situadas en cualquier lugar […]


José Ramón Vallespín

La Fuerza de Acción Marítima (FAM) está especializada en lo que se conoce de forma genérica como misiones de Seguridad Marítima, entendiéndose estas como aquellas que tienen por objetivo proteger los intereses marítimos nacionales y controlar los espacios marítimos de soberanía, además de las zonas declaradas de interés nacional. Estas últimas pueden estar situadas en cualquier lugar del planeta en donde el Estado español determine que ese interés existe, y actualmente son consideradas como tales áreas del Mediterráneo, el Cuerno de África y el Golfo de Guinea. Estas misiones de Seguridad Marítima se hacen en estrecha colaboración con los diversos organismos de la Administración que tienen competencias en el ámbito marítimo. Todo ello constituye la contribución de la Armada a la Acción del Estado en la Mar que se concreta en una serie actividades definidas como “funciones guardacostas”, en cuyo desarrollo la Armada puede ser actor primario o bien actuar en apoyo de otras instituciones: control de pesca y apoyo a la flota pesquera, supervisión del tráfico marítimo, lucha contra la contaminación marina, búsqueda y salvamento, cooperación en tareas de protección civil, labores de investigación científica e hidrográficas, protección del patrimonio arqueológico subacuático y apoyo en la lucha contra tráficos ilícitos, principalmente.

La estructura de la FAM está encabezada por el Almirante de la Fuerza de Acción Marítima (ALMART), que cuenta en su cuartel General con los órganos de apoyo al mando necesarios para ejercer sus funciones. En particular, con el Centro de Operaciones y Vigilancia de Acción Marítima (el COVAM) donde, a través de distintas fuentes y equipos informáticos, personal altamente cualificado realiza una vigilancia las 24 horas del entrono marítimo, mediante la recepción, fusión, compilación y análisis de toda la información marítima disponible. Este control y la gestión de la información marítima, debidamente clasificada, puede ser puesta a disposición de los organismos oficiales que la requieran. Las comandancias navales son los agentes del ALMART en el litoral y, entre otras funciones, gestionan localmente las responsabilidades que la Ley de Navegación Marítima asigna a la Armada.

Las operaciones humanitarias han supuesto un cambio radical de la concepción del empleo de la fuerza naval, en donde la capacidad de combatir y de operar en escenarios de alta intensidad era casi de forma exclusiva el único rol que se daba a nuestra unidades, y el único en el que se adiestraban. Por ello, los nuevos buques de la Armada se diseñan y construyen teniendo en cuenta un perfil de misión de ayuda humanitaria. Así se ha hecho con los buques de acción marítima (BAM), los buques anfibios o los de aprovisionamiento.

No es de extrañar que sean los buques de mayor tamaño los mejor dotados para colaborar en este tipo de misiones, ya que disponen de mayor capacidad de alojamiento, embarcaciones menores y embarcaciones anfibias para transportes hasta y desde tierra, de medios de helitransporte, de mejores sistemas de mando y control y de modernas y más capaces instalaciones para apoyo sanitario. Por eso son estos buques los que mejor optimizan todos los recursos en las misiones de ayuda humanitaria. En el seno de la FAM, los BAM, por su tamaño, son buques aptos para este tipo de misiones, si bien normalmente lo harán complementando a buques de mayor tamaño de la Fuerza de Acción Naval (buques anfibios, de aprovisionamiento o escoltas).

Los Buques de Acción Marítima (BAM) son los más importantes de la Fuerza de Acción Marítima por las capacidades y prestaciones que proporcionan en cometidos de seguridad marítima. No obstante, la FAM cuenta con unidades especializadas cuyos cometidos no pueden ser realizados por otras (unidades de buceo de medidas contra minas) y por lo tanto de un valor incalculable.

Los BAM han supuesto un salto generacional respecto a los diseños anteriores, y han despertado el interés de otras muchas naciones (entre las que se encuentra EE.UU). Su diseño y sistemas buscan la comunalidad con el resto de unidades de la Armada de última generación, abaratando los costes de obtención y de sostenimiento. Están especialmente diseñados para dar respuesta los desafíos más probables contra los intereses marítimos nacionales, que se producen en escenarios de baja intensidad. Su gran tamaño y autonomía les permiten poder operar alejados del territorio nacional, donde España mantiene intereses marítimos que deben preservarse de riesgos y amenazas. La dotación reducida y su sistema hibrido de propulsión los convierten en un plataforma muy económica y valiosa militarmente.

Aunque en el Cuerno de África en los últimos años se ha reducido considerablemente la amenaza de la piratería marítima, sigue muy latente en diversas regiones del Planeta, especialmente asociada a zonas con países en vías de desarrollo que no disfrutan de estructuras de seguridad consolidadas para hacerle frente, evitarla o perseguirla judicialmente. La aparición de organizaciones criminales da lugar a la aparición de piratas y a las conexiones de éstos con redes de crimen organizado, creándose un círculo vicioso que solo se puede erradicar mediante el compromiso y determinación de organizaciones de defensa o a través de alianzas de cooperación internacionales.

José Ramón Vallespín es Comandante Naval de Alicante. Su artículo se enmarca en la entrevista- coloquio sobre la Fuerza de Acción Marítima de la Armada de España celebrada el pasado mes de junio en la sede de Casa Mediterráneo.

  • Comparte este artículo:
  • Facebook
  • Twitter
  • Delicious

Deja un comentario

— required *

— required *

 
Para votar es necesario registrarse en la página. Disculpe las molestias.