El inmueble contará con un espacio central abierto y dos naves en las que se ubicarán un auditorio para 400 personas y un espacio para oficinas
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La futura sede de Casa Mediterráneo, que se ubicará en el inmueble que ocupa la antigua estación de Benalúa, será el primer edificio institucional de la provincia de Alicante que asuma los compromisos del siglo XXI. Así han coincidido en su explicación la directora general de Casa Mediterráneo, Yolanda Parrado, y el arquitecto ganador del Concurso de Anteproyectos para rehabilitar la estación de Benalúa, Manuel Ocaña, durante el acto de presentación del anteproyecto “Malditos Modernos” hoy lunes, 29 de marzo.

Manuel Ocaña ha explicado que la futura sede de Casa Mediterráneo cumplirá con su compromiso patrimonial, social, tecnológico y energético. “Patrimonial porque no se trata sólo de salvar un edificio, sino de recuperar un espacio; social porque se convertirá en un espacio abierto a la ciudadanía; tecnológico y energético, porque va a utilizar los últimos avances disponibles en materia tecnológica y en aprovechamiento energético”, ha expresado Ocaña, quien ha añadido que en cuanto a los motivos decorativos, el edificio pretende rendir un homenaje a la decoración de la historia y cultura mediterránea.
Tal y como recoge el anteproyecto “Malditos Modernos”, la futura sede de Casa Mediterráneo respetará la estructura externa actual de la estación, pero innovará en su estructura interna, punto esencial donde incide el anteproyecto ganador. Tal y como ha manifestado Manuel Ocaña, el edificio contará con un amplio espacio central y dos naves adosadas en las que se ubicarán un auditorio con capacidad para 400 personas y un espacio para oficinas. “Casa Mediterráneo es un edificio llamado a albergar a pocos empleados pero a muchos ciudadanos interesados en participar de las actividades programadas por esta Institución en un espacio abierto de 3.000 metros cuadrados”, ha apuntado. El proyecto incluye dos naves monovolumen para configurar los límites definitivos de la propiedad donde se instalarán un restaurante y un almacén.
Así, el proyecto ganador entiende que la única manera de que Casa Mediterráneo trascienda es su capacidad de convocatoria pública. “Entendiendo que esta nueva Institución necesita de grandes espacios versátiles para gestionar exposiciones, conciertos y todo tipo de eventos, pretendemos actuar en diversos niveles: atomizar, embalsamar y sofisticar”, ha subrayado.
Para la recuperación de las fachadas, se pretende abujardarla, sanearla y barnizarla, empleando técnicas más sofisticadas que el picado y el enfoscado.
Sofisticación.- Respecto al nivel de sofisticación, Manuel Ocaña ha indicado que este elemento se ceñirá a la cubierta del edificio, que incorporará cuatro capas técnicas: una celosía de aros metálicos electrosoldados para homogeneizar la textura; una estructura romboidal plementada con placas de policarbonato macizo azulado, una cortina de agua y una capa textil motorizada. De hecho, lo que realmente interesa a la propuesta de Ocaña es el gran espacio central. “Se pretende que sea configurable en programas y que su aire se licúe y sea el interfaz con las prestaciones termodinámicas del conjunto edificado”, ha expresado el arquitecto.
Manuel Ocaña ha señalado que la primera impresión del interior del edificio será la de “un gran espacio azul” para la acogida de la ciudadanía y de eventos. “El suelo de terrazo se parecerá al de una mezquita en Estambul”, ha añadido.
La directora general de Casa Mediterráneo ha expresado que el jurado ha tenido muy en cuenta la viabilidad y adaptación a la construcción final del anteproyecto.
Por su parte, la directora de la Oficina de Concursos de Arquitectura de Alicante (OCOA), Carmen Rivera, ha destacado que el fallo del concurso ha sido difícil. “Era sobrecogedor ver tantos trabajos y de tan buen calidad”, ha expresado. No obstante, ha afirmado que el anteproyecto de Ocaña gustó desde un primer momento por recoger las demandas de Casa Mediterráneo: “Ocaña ha hecho un proyecto dirigido a acoger a la ciudadanía y recoge elementos que tienen mucho que ver con las nuevas tecnologías”, ha apuntado Rivera.
Casa Mediterráneo recuerda que está previsto que el arquitecto ganador del Concurso desarrolle el proyecto final en seis meses para dirigir entonces el inicio de la ejecución de las obras. Previamente, saldrá la licitación de la empresa constructora. En el año 2012 se espera que finalicen los trabajos de rehabilitación de la estación de Benalúa.












