Laura Pugno: “El diseño es una manera muy creativa de abordar el aprendizaje de la poesía»

Laura Pugno.

La escritora italiana Laura Pugno y el profesor de la Facultad de Diseño de la Universidad de Navarra Carlos Chocarro han concebido un proyecto que invita a mirar la poesía italiana actual mediante la confluencia de elementos poéticos, artísticos y académicos para dar voz e imagen a textos de poetas italianos contemporáneos. Ambos hablarán de esta iniciativa desarrollada con estudiantes de diseño de la Universidad de Navarra, en un encuentro organizado por Casa Mediterráneo el jueves 3 de diciembre a las 19 h.

La charla, que se enmarca en el ciclo ‘Poesía del Mediterráneo’ estará moderada por la poeta Rosa Cuadrado y podrá seguirse a través de la web de la institución diplomática y sus redes sociales. Previamente al encuentro, mantuvimos una entrevista con Laura Pugno para que nos ofreciera unas pinceladas del proyecto y nos diera su opinión sobre el estado actual de la poesía italiana contemporánea.

Laura Pugno nació en Roma en 1970. Es autora de novelas, poesía, ensayos y obras de teatro. Ha publicado cinco novelas: La chica salvaje (Marsilio, 2016), La caza, (Ponte alle Grazie, 2012), Antártida (Minimum fax, 2009), Cuando vengas (Minimum fax, 2011) y Sirenas (Einaudi, 2007); y el volumen de relatos Sleepwalking (Sironi, 2002). Entre sus libros de poesía se encuentran Nácar (Huerga y Fierro, 2016, edición bilingüe), Blanco (Nottetempo, 2016), La mente paisaje (Perrone, 2010) y El color oro (Le Lettere, 2007). Ha sido incluida en numerosas antologías, como Nuevos poetas italianos 6 (Einaudi, 2012) y codirige la colección I domani de la editorial Aragno.

Ha recibido varios premios, como el Dedalus, el Frignano y el Libro del Mare, Campiello Selezione Letterati, el Frignano de ficción y el Scrivere Cinema al guion. Ha sido profesora de Traducción en la Universidad La Sapienza y ha traducido una docena de novelas y ensayos del inglés y el francés. Desde agosto de 2015 hasta agosto de 2020 dirigió el Instituto Italiano de Cultura en Madrid.

El titulo del encuentro que se va a celebrar en Casa Mediterráneo, ‘La poesía italiana a través del diseño’, se centra en un proyecto que aúna lo poético, lo artístico y lo académico. ¿En qué consiste esta iniciativa?

Desde hace mucho tiempo he estado trabajando en un proyecto que se titula ‘El mapa imaginario de la poesía italiana contemporánea’, que empezó como una reflexión mía y se convirtió en colectiva durante dos ediciones del Festival de Poesía Quattro Elementi que organizamos en la época en la que yo era directora del Instituto Italiano de Cultura de Madrid en 2018 y 2019. Luego  tuvo largo recorrido con varios grupos de investigación que colaboraron en este proyecto, varias universidades y artistas, en la búsqueda de esa representación ideal de la poesía italiana contemporánea, de la percepción de un grupo de poetas intentando representarla en imágenes. Es un discurso muy largo en el que no me voy a extender ahora, ni tampoco en el encuentro virtual que vamos a celebrar, donde lo que vamos a hacer es una especie de spin off del proyecto.

En esas investigaciones del proyecto del mapa imaginario, que saldrá el año que viene en un libro del que soy la comisaria, con intervenciones de varios poetas y profesores académicos del grupo de investigación, en un momento dado se involucró la Universidad de Navarra. Como tenían que hacer un trabajo de fin de curso los estudiantes de segundo año de la Facultad de Diseño, Carlos Chocarro y el grupo de profesores que trabaja con él decidieron que trabajaran sobre los textos de unos poetas italianos que se habían traducido al español previamente en eventos literarios organizados por el instituto e intentaran traducir en imágenes de diseño y artísticas la poesía de esos autores, pero no de una forma meramente subjetiva, sino intentando centrarse en algunos parámetros comunes de representación.

La poesía es algo muy actual, muy vivo, y uno se puede acerca a ella a través de los métodos clásicos pero también mediante otros métodos más novedosos.

¿Qué poetas se han escogido para el proyecto?

Los poetas escogidos son seis: Corrado Benigni, Maria Borio, Mario De Santis, Luigi Severi, Italo Testa y Sara Ventroni. Son poetas de edades variadas, entre los 36 y los 55 años, que proceden de distintas partes de Italia, su poética es distinta, es decir no son un grupo homogéneo. Los estudiantes leyeron sus textos  e intentaron buscar una clave visual para intentar representar esa poesía, centrándose en los temas más fuertes. Nosotros intentamos valorar a los poetas según unos criterios comunes para poder reducir la variedad de su poesía a alguna forma de parámetros comparables y ellos han trabajado en esa dirección.

La idea es trabajar de una forma creativa sobre un material que puede parecer menos frecuentado como la poesía, en particular la poesía italiana contemporánea porque nació en el marco de la citada colaboración. Nada impide intentar traducir en imágenes por ejemplo la poesía de un autor español. El espíritu de este proyecto es que la poesía es algo muy actual, muy vivo, y uno se puede acerca a ella a través de los métodos clásicos pero también mediante otros métodos más novedosos y, podríamos decir, aventureros. La experiencia ha sido muy interesante porque han participado muchos estudiantes y en el encuentro vamos a presentar una selección de los mejores trabajos.

Por ejemplo, la poesía de Corrado Benigni, un poeta que en su vida personal es abogado, se centra mucho en el tema de la justicia, de la ley. Concibe la poesía como un idioma que comparte características con el lenguaje jurídico porque habla desde una posición de mucha fuerza, casi con el poder que tendemos a relacionar con el ámbito de la ley. Un estudiante ha transformado el libro de poesía de Corrado Benigni poniendo sus poemas dentro de una copia de la Constitución italiana, que así se va transformando en un texto poético para darle relieve a ese tema de la conexión y la comparación que él hace en su trabajo entre las cualidades que pueden tener la lengua y la poesía y el lenguaje jurídico. Se trataba de encontrar una forma de transformar y dar una existencia visual a los temas y las características de los textos poéticos traducidos a los que los estudiantes habían tenido acceso.

Hay otra poeta, Maria Borio, que trabaja mucho el tema de las relaciones, y una estudiante ha estado produciendo una especie de librito rojo, el color que solemos asociar a los sentimientos, a la pasión, al amor, conectando las páginas con unos hilos cuyos números se corresponden al número de veces que ciertas palabras que son más comunes y relevantes en el trabajo poético de Maria Borio aparecen en los versos que ha leído. Son visualizaciones muy creativas del trabajo de esos poetas que han podido conocer a través de las traducciones que les hemos brindado junto con los originales y tienen en sí también algún valor artístico, ya que son producto de la fantasía, la imaginación y la creatividad. Creo que en el momento en el que un estudiante intenta transformar una forma de arte en otra tiene que entrar dentro de los mecanismos del texto poético, tiene que acercarse y tratar de adentrarse en profundidad en su intención, y de esta forma llega a una compresión más profunda del mismo y desarrolla su sensibilidad a la hora de aproximarse al poema.

Al mismo tiempo, se demuestra cómo se puede dialogar a través de las disciplinas. Eso se podría hacer también al revés, es decir, transformar obras de diseño en poesía. Ha sido un interesante experimento de diálogo entre las artes visuales, aquí concretamente el diseño, y las formas que han adquirido estas visualizaciones son muy variadas.

Luigi Severi ha presentado un texto que hace referencia a la Odisea de Homero, pero ese tema se contamina con la actualidad de las migraciones en el Mediterráneo y un estudiante lo ha transformado en un pequeño barco de papel que hace referencia a rutas de las migraciones. Es interesante ver la forma concreta en la que se han visualizado estos proyectos, muy libres por cierto, que han supuesto la expresión de la creatividad. Los poetas y los estudiantes estaban distanciados y no se conocían, por lo que ha sido un ejercicio muy libre, no orientado por una información previa. Creo que es una manera muy creativa para abordar el aprendizaje de la poesía o de otras artes. Se puede intentar “traducir” una obra en otra y de esa forma lo que es interesante es que el estudiante entra en profundidad en los mecanismos del texto y aprende algo que quizás no aprendería a través de la simple lectura o del análisis, que son instrumentos por cierto válidos, pero eso añade una dimensión más de relacionar la creatividad del lector, que entra en un juego con el texto que puede ayudar a que uno se acerque más a la poesía, con menos prejuicios, con menos temores.

En los últimos años en España ha habido un boom de poetas jóvenes, muchos de los cuales se han dado a conocer a través de las redes sociales. ¿Se ha dado un fenómeno similar en Italia?

Fenómenos de ese tipo los hay en Italia también. Luego hay que ver los textos, más allá de los medios a través de los cuales se difunden. En Italia, por ejemplo, en los últimos años los jóvenes poetas se dedican mucho a la poesía performativa, eso también depende de la coyuntura; en un momento de crisis de la distribución editorial los festivales se han convertido en una forma de difusión. La poesía se ha difundido mucho mediante la fórmula de la lectura pública, que siempre ha existido y seguirá existiendo, pero eso no significa necesariamente que ese tipo de poesía sea performativa de por sí, que se cree expresamente para este formato. Quizás la lectura pública pueda ser la ocasión de difundir la poesía, pero son dos conceptos muy distintos. Claro que vivimos en una sociedad del espectáculo, de la performance, y eso nos afecta a todos, más a las nuevas generaciones que nacen y crecen en ese mundo. Cada uno difunde la poesía a través de los medios que son preponderantes en la época en la que le toca vivir. Considero que es importante que se perciba la actualidad de la poesía, que no sea sólo algo que pertenezca a una época pasada o a los libros de texto.

Leyendo a esos poetas creo que los estudiantes se han dado cuenta de que la poesía, por ejemplo la de Sara Ventroni, que habla de la condición de la mujer, del patriarcado, de violencia de género…, puede tratar temas que son actuales. Eso no quiere decir que la poesía tenga que ser política, pero tampoco es algo que se quede en un vacío y no tenga nada  que ver con el mundo en el que vive y desarrolla su vida el autor. Por ejemplo, dentro de la poesía de Maria Borio, que es una poeta bastante joven, de 30 años, entran temas muy contemporáneos como la comunicación digital a través de pantallas y cómo todo eso influye en las relaciones humanas. Son poetas muy variados entre sí, pero que escriben en la Italia  de hoy, que es un país muy parecido a España, con dinámicas similares. Eso creo que es muy interesante, acercarse a la poesía de una manera creativa y al mismo tiempo darse cuenta de que la poesía sigue hablando de nosotros. Cada uno a su manera y persiguiendo su calidad individual, pero la poesía sigue siendo algo muy vivo, en Italia, en España y en el mundo actual. Y ésa es la enseñanza que se puede derivar de la participación en un proyecto como éste.

Más información sobre Laura Pugno: en su página web (en italiano): laurapugno.it


Por María Gilabert Almagro
Responsable de la revista Casa Mediterráneo.