Los faros de Croacia, construidos entre 1818 y 1899, dan testimonio de una emocionante epopeya marítima y una experiencia humana llena de aventuras, moldeada no sólo por marineros, sino también por arquitectos y trabajadores de la construcción. Como monumentos costeros en riesgo de desaparición, los faros son una herencia cultural, un patrimonio que debe protegerse para las generaciones futuras. Cada faro tiene su historia, forma y maravillas únicas.
La nueva exposición de Casa Mediterráneo invita a descubrir los 48 centinelas que iluminan una de las costas más accidentadas de nuestro continente, junto a una miríada de islas, diseminadas por el Adriático, sin duda el mar más claro del Mediterráneo. La exposición constituye un auténtico viaje por el litoral croata, a través de la mirada apasionada de 60 fotógrafos que han sabido captar con gran acierto las innumerables luces, tonos y paisajes del Adriático de Croacia y de Europa. “Faros de Croacia”, organizada en colaboración con la Embajada de Croacia en España, se inaugurará el lunes 5 de mayo a las 12:30 horas.
Desde que el ser humano comenzó a conquistar los mares abiertos, el faro, que se eleva desde la tierra hasta el cielo, ha tranquilizado al marinero y ha cautivado su imaginación solitaria. La historia de estos inquebrantables guardianes del mar está estrechamente relacionada con la historia de la navegación. Desde las primeras torres de vigilancia de la antigüedad y el extraordinario faro de Alejandría, hasta los actuales faros de alta tecnología y controlados a distancia, estos constantes centinelas han lanzado su mirada aguda y brillante sobre el horizonte. Croacia, con sus más de 1.000 islas y casi 6.000 kilómetros de costa, siempre ha estado abierta al mar.

Abarcando tres cuartas partes del litoral adriático, Croacia es un país con una rica tradición marítima. Según la leyenda, el mítico marino Odiseo, enamorado de la ninfa Calipso, fue prisionero de ella en la isla dálmata de Mljet. En la antigüedad, la cercana isla de Hvar se llamaba Pharos, la palabra griega para faro. Se dice que el navegante Marco Polo nació en la vecina isla de Korčula. Se dice que los marineros más hábiles del Adriático procedían de las islas Elafiti, frente a Dubrovnik, cuya flota mercante competía en el Mediterráneo con la armada de la República de Venecia. En 1827, Joseph Ressel inventó la hélice para barcos en la ciudad de Motovun, en Istria.
En la actualidad, una docena de faros restaurados en Croacia ya pueden acoger a turistas que buscan tranquilidad, aventura o nuevas experiencias. Esta renovación da nueva vida a estos navegantes estacionarios, en un momento en que los últimos faros del Adriático están casi todos automatizados, como en el resto de Europa.
Visitas a la exposición: «Faros de Croacia» podrá visitarse en Casa Mediterráneo desde el 5 de mayo, de lunes a domingo, de 10 a 14 horas.Por María Gilabert Almagro
Responsable de la Revista Casa Mediterráneo.