Marian Albalat, periodista: «Hablar de abejas es hablar de agricultura, biodiversidad, cambio climático y de nuestra propia forma de relacionarnos con el territorio»

En 2017 la Organización de las Naciones Unidas (ONU) reconoció a las abejas como el ser vivo más importante del planeta por la situación de riesgo crítico en la que se encuentran y por su papel esencial para garantizar la seguridad alimentaria mundial.

Inspirada por esto, la periodista Marian Albalat —junto al cámara Hugo Sánchez— realizó un interesante reportaje para el medio comarcal Vistanova Televisión, que fue recientemente galardonado con la Mención Especial en la III edición del Premio Internacional de Periodismo y Turismo Sostenible «Ciudad de Xàbia», certamen impulsado por Casa Mediterráneo y el Ayuntamiento de Jávea para promover la sostenibilidad y la protección del entorno.

Con el fin de poner en valor la relevancia de estos seres vivos polinizadores y la práctica de la apicultura en el equilibrio ecológico local y en el mantenimiento de la economía rural, el próximo lunes 5 de octubre a las 19:00 horas, la autora del reportaje, acompañada por el apicultor Eduardo Fernández (de Miel Montgó), ofrecerá una conferencia en Casa Mediterráneo. La cita podrá seguirse tanto de forma presencial (hasta completar aforo) como en directo a través del canal de YouTube de la institución.

Antes de su intervención en Alicante, hemos hablado con Marian Albalat para conocer los detalles de su reportaje y las claves del futuro de estos pequeños insectos.

El titular del reportaje parte de una idea muy extendida para llamar la atención sobre una realidad mucho más profunda: la importancia de los polinizadores y la necesidad de protegerlos.

¿Cómo surgió la idea del reportaje de televisión «La ONU reconoce a la abeja como el ser vivo más importante del planeta», mención especial en la última edición del Premio Internacional de Periodismo y Turismo Sostenible «Ciudad de Xàbia»?

Marian Albalat y Hugo Sánchez, Mención Especial del Premio de Periodismo «Ciudad de Xàbia».

La idea surgió precisamente de intentar mirar más allá de la imagen que todos tenemos de la abeja como productora de miel. Me interesaba descubrir qué hay realmente detrás de este insecto y hasta qué punto su papel está relacionado con algo tan importante como el equilibrio de nuestros ecosistemas.

Durante la investigación fui descubriendo que hablar de las abejas es, en realidad, hablar de agricultura, de alimentación, de biodiversidad, de cambio climático y también de nuestra propia forma de relacionarnos con el territorio. Y eso fue probablemente lo que más me sorprendió: comprender que la abeja no es importante únicamente por la miel o por la apicultura, sino por todo lo que sucede a su alrededor.

También descubrí que hay muchos mensajes que se han popularizado sobre las abejas que necesitan ser explicados y contextualizados. El titular del reportaje parte de una idea muy extendida para llamar la atención sobre una realidad mucho más profunda: la importancia de los polinizadores y la necesidad de protegerlos.

A menudo pensamos que las abejas son meras productoras de miel, pero su importancia va mucho más allá. ¿Qué papel desempeñan realmente en el equilibrio de los ecosistemas y en la conservación de la biodiversidad?

La abeja es una pieza fundamental dentro de los ecosistemas porque participa en la polinización de una enorme cantidad de plantas. Cuando una abeja se desplaza de una flor a otra está contribuyendo a que muchas especies vegetales puedan reproducirse.

Cuando hablamos de proteger a las abejas, no estamos hablando únicamente de proteger una especie, sino de conservar una red de relaciones de la que también formamos parte los seres humanos.

Y eso tiene una consecuencia directa en cadena. Las plantas son la base de muchos ecosistemas y de ellas dependen otros animales, además de buena parte de nuestra agricultura. Por eso, cuando hablamos de proteger a las abejas, no estamos hablando únicamente de proteger una especie, sino de conservar una red de relaciones de la que también formamos parte los seres humanos.

Creo que ese es uno de los mensajes más importantes que quería transmitir con el reportaje: muchas veces no somos conscientes de la cantidad de cosas que ocurren en la naturaleza y que damos por hechas hasta que empiezan a desaparecer.

El Mare Nostrum es especialmente vulnerable al cambio climático y a la pérdida de biodiversidad. ¿Cómo está afectando esta situación a las abejas y a la apicultura en nuestra región?

Eduardo Fernández, apicultor de Miel Montgó.

El Mediterráneo está experimentando cambios que afectan directamente a los ciclos naturales. Las temperaturas, los periodos de sequía, la disponibilidad de agua y la floración de las plantas están cambiando, y todo eso termina teniendo consecuencias sobre los polinizadores.

En el caso de las abejas, no podemos analizar el problema de forma aislada. Si las plantas florecen en momentos diferentes, si hay menos recursos florales o si los episodios de calor y sequía son más prolongados, las abejas también encuentran más dificultades para alimentarse y desarrollar sus colonias.

Y esto repercute también en la apicultura. En una zona como la nuestra, donde existe una tradición apícola vinculada al territorio y al mundo rural, proteger a las abejas significa también proteger una actividad económica, una forma de vida y parte de nuestro patrimonio.

Por eso me parece importante que cuando hablamos de cambio climático no pensemos únicamente en grandes cifras o en fenómenos que parecen lejanos. También está ocurriendo aquí, en nuestros campos y en nuestro entorno más cercano.

A veces un concepto como biodiversidad puede parecer abstracto. Pero cuando lo explicas a través de una abeja, de un apicultor o del campo se convierte en algo cercano.

Tu reportaje recibió una Mención Especial en el III Premio Internacional de Periodismo y Turismo Sostenible «Ciudad de Xàbia». ¿Qué importancia crees que tiene el periodismo a la hora de acercar las cuestiones medioambientales al público?

Tiene una responsabilidad importante en cuestiones medioambientales. No se trata de decirle a la gente qué tiene que pensar, sino de acercarle información, ponerle delante realidades que quizá desconoce y ayudarle a entender la relación que existe entre determinados problemas.

A veces un concepto como biodiversidad puede parecer abstracto. Pero cuando lo explicas a través de una abeja, de un apicultor o del campo se convierte en algo cercano. Y ahí es donde creo que el periodismo puede aportar mucho.

Para terminar, ¿por qué crees que nadie debería perderse esta conferencia?

Creo que merece la pena asistir porque vamos a intentar mirar a la abeja desde una perspectiva mucho más amplia. No vamos a hablar solamente de miel o de apicultura, sino de biodiversidad, cambio climático, agricultura, territorio y de cómo todo está conectado.

La idea es que podamos disfrutar junto a Eduardo Fernández, el apicultor de Miel Montgó, y trasladar al público algunas de esas historias y conocimientos de una manera cercana, visual y divulgativa, intentando que quien salga de la sala mire a una abeja de una forma diferente.

Además, nos hace especial ilusión poder llevar este tema a una entidad con el prestigio de Casa Mediterráneo. Será un encuentro para cualquier persona que tenga curiosidad por entender qué importancia tiene realmente la abeja y qué nos está diciendo su situación sobre el estado de nuestro propio entorno.

Información sobre el evento

Conferencia: «El papel de las abejas como el ser vivo más importante del planeta», con Marian Albalat y Eduardo Fernández.
Lugar: Casa Mediterráneo (Antigua Estación de Benalúa, Alicante).
Fecha y hora: Lunes, 5 de octubre de 2026 a las 19:00 horas.
Acceso: Abierto al público hasta completar aforo y emisión online.