Ana Hernández-Sanchiz: “Hemos querido darle un punto festivo al Concierto de Navidad para que la gente se sienta con las burbujas del champán en el estómago»

A las puertas de las fiestas navideñas, Casa Mediterráneo ha organizado un Concierto de Navidad en su sede el sábado 18 de diciembre a las 12 h. a cargo de su orquesta residente, el Ensemble Casa Mediterráneo, que interpretará piezas barrocas, consideradas el origen de las músicas de esta época del año, junto a algunos de los más conocidos fragmentos del ballet «El Cascanueces» de Tchaikovsky y célebres valses de la familia Strauss. La orquesta, dirigida por el maestro Ignacio García-Vidal, estará acompañada de la voz de la actriz y experta en didáctica musical Ana Hernández-Sanchiz, a quien entrevistamos para conocer algunas claves del concierto.

Ana Hernández-Sanchiz es una artista multidisciplinar que realizó sus estudios musicales en el Conservatorio “Pablo Sarasate” de Pamplona, su ciudad natal, donde obtuvo la titulación en la especialidad de Guitarra Clásica. Posteriormente realizó su especialización en Educación Musical en la Universidad Pública de Navarra, obteniendo el Premio Fin de Carrera, y el Máster en Gestión Cultural en la Universitat Oberta de Catalunya.

Compagina su trabajo como actriz con la didáctica musical, colaborando como asesora, creadora de espectáculos, narradora y diseñadora de materiales didácticos en los programas socioeducativos de prestigiosas instituciones musicales y culturales españolas e internacionales: Orquesta y Coro Nacionales de España, Sinfónicas Nacionales de Argentina, Colombia y Perú; Filarmónica de Luxemburgo; Sinfónicas de Tenerife, Sevilla, Navarra, Madrid, Bilbao o Castilla y León; Teatro Real, Teatros del Canal y Teatro de la Zarzuela de Madrid; Gran Teatro Nacional de Lima o Teatro Solís de Montevideo.

Ha grabado varios discos como narradora de cuentos musicales y es autora de guiones para conciertos educativos. Como formadora, realiza talleres creativos en proyectos de carácter socioeducativo con diferentes colectivos y ha impartido seminarios de formación para profesionales de la música, la escena y la educación, tanto en su país como en Colombia, Perú, Brasil o Nicaragua. Es cofundadora e integrante de la compañía teatral Arquetípicas, integrada por artistas y creadoras escénicas de diferentes campos y procedencias, con la que ha protagonizado la obra «Las Boulangers» de Laura Rubio Galletero, estrenada en noviembre de 2020.

Compagina su faceta como actriz con la didáctica musical, disciplina en la que se ha formado en profundidad y en la que tiene amplia experiencia. ¿Cómo surgió su inclinación por la didáctica musical y en qué consiste su trabajo en este terreno?

Mi acercamiento o inclinación a este terreno de la didáctica musical viene desde la época de estudiante en el conservatorio. Siempre me había atraído el mundo de la escena, cantaba en un coro de ópera, en un momento determinado conocí a la gente que hacía teatro, que venía a hacer figuración, y me metí en ese mundo. En ese momento, en el que tenía 18 o 19 años, empezaron a buscar personas que estuvieran dedicadas al mundo de la música y de la actuación para hacer un grupo de narradores y de diseñadores de conciertos educativos en Navarra. Entonces, comencé a formarme, me interesó mucho y en la universidad estudié Educación Musical. 

Mi madre es maestra y creo que de alguna manera también de ahí me viene la vocación de enseñar. Una cosa fue llevando a la otra. La música me llevó a la escena, la escena al ámbito divulgativo y educativo y ahí he seguido durante todos estos años; primero como narradora contando historias o presentando proyectos diseñados por otras personas y poco a poco elaborando yo mis materiales, creando mis guiones hasta encontrar un lenguaje propio para desarrollar estos proyectos. 

Mi trabajo es bastante variado y difícil de definir. Por una parte, me encargo de subirme a un escenario y presentar un concierto, contar una historia a través de la música, hacer un cuento musical, o un espectáculo en el que se presenta la música a públicos diversos de una manera diferente a un concierto al uso, pero también conlleva un trabajo previo de diseño, de escritura, de elaboración de materiales didácticos para el aula. Y por otra parte, también hago formación para jóvenes músicos o para músicos profesionales que hoy en día tienen que tener más herramientas que sólo las interpretativas, porque cada vez los proyectos sociales y educativos están más presentes en las orquestas y las instituciones, por suerte. Las facetas son bastante heterogéneas: atención a públicos diversos, formación de jóvenes y músicos profesionales y diseño y desarrollo de proyectos socioeducativos.

Entre esos proyectos se encuentra el programa ‘Adoptar un músico’, que fue introducido por la Orquesta Nacional (OCNE) en 2005 y se desarrolló durante una década. ¿En qué consistió?

Es un programa que procede de Inglaterra que empezaron a desarrollar orquestas como la de Birmingham con Simon Rattle. Se trata de programas que van más allá del concierto final, porque requieren de un proceso previo de trabajo y conllevan la participación activa de los estudiantes o quienes intervengan. Son proyectos implicativos, es decir, hay que implicarse en la creación y en la interpretación. ¿En qué consistía? Tomando como referencia una obra del repertorio de la orquesta que lo organizase, en este caso la Orquesta Nacional, aunque luego también se desarrolló por parte de orquestas como la de Bilbao, Sevilla o Valladolid, se hacía un trabajo de creación en diferentes aulas de Primaria o Secundaria.

Cuatro o seis centros participaban en el proyecto y dentro del aula, con el profesorado de música y los alumnos, íbamos la directora o el director del proyecto con un músico de la orquesta -de ahí lo de “adoptar un músico”- y los estudiantes exponían sus ideas. A través de ritmos, melodías o argumentos extraídos de la obra original ellos creaban sus propias obras. Todo concluía con un concierto conjunto en el que los alumnos tocaban sus obras con los solistas de la orquesta. Se trataba también, al final, de hacer una obra colectiva entre diferentes centros, con lo cual no solamente se favorecía la relación de los alumnos con músicos profesionales que de alguna manera sirve para vencer la barrera del tópico de los músicos encerrados en su teatro o en su escenario de cristal, inaccesibles. Por una parte, se relacionaban los jóvenes y los niños con músicos profesionales; y por otra parte, también había un afán de colaboración entre diferentes centros educativos. 

¿Este tipo de acciones propicia un mayor acercamiento de los jóvenes a la música e incluso es capaz de despertar vocaciones musicales?

Sí, musicales y artísticas en general, porque una de las cosas que me parecen importantes de los proyectos y las acciones educativas es que no sean cerradas, sino interdisciplinares y que se muestre la relación entre los diferentes lenguajes artísticos. En este sentido, se favorecía que la música se relacionase con otros lenguajes como la escena, la poesía, las artes plásticas o la danza. Me ha sucedido encontrarme después con alumnos que me han dicho que están en un grupo de teatro o en un coro o que componen sus canciones. Aunque sea un pequeño porcentaje el de personas que participan en estos proyectos, obviamente esto cala y al ser un proceso de varios meses se queda más que con la asistencia a un solo concierto.

[su_quote]Uno de los problemas que todavía no está visibilizado es el de tratar temas femeninos en las dramaturgias.[/su_quote]

Es cofundadora e integrante de la compañía de creadoras escénicas Arquetípicas, que trata de dar visibilidad a las actrices y las dramaturgias femeninas contemporáneas. ¿Con qué obstáculos se encuentran actualmente las mujeres en las artes escénicas?

Quiero pensar que poco a poco se van resolviendo algunos de los problemas, pero todavía sin duda hay mucho por hacer. Por ejemplo, a partir de cierta edad no suele haber papeles interesantes de mujeres. Un hombre, por muchos años que vaya cumpliendo, se sigue considerando que puede hacer cualquier tipo de papel, mientras que una mujer a partir de los 40 se encasilla de papeles de madre o de abuela; no hay más que ver la publicidad. Progresivamente esta situación va cambiando, gracias al movimiento feminista y a las acciones que se están emprendiendo en este sentido. Pero también hay una cuestión más allá, que he comentado con compañeras dramaturgas y colaboradoras en Arquetípicas: uno de los problemas que todavía no está tan visibilizado es el de tratar temas femeninos en las dramaturgias. Es decir, no hay dramaturgias que afronten de una manera seria los problemas de la maternidad en todos sus sentidos, la falta de ella o las decisiones en torno a la misma…

Otro tipo de problemas que envuelven a la mujer no se tratan en las dramaturgias como un tema en sí, sino que a lo mejor aparecen de refilón dentro de una historia. En ese sentido, se está trabajando por hacer dramaturgias que hablen de los temas de la mujer. Y otro asunto es la visibilización de los grandes personajes femeninos, que es también lo que estamos intentando hacer en Arquetípicas, por ejemplo con la obra de “Las Boulangers” (Nadia y Lili) a las que poca gente conoce pese a haber sido dos personajes muy importantes en la música del siglo XX. Ésa es también una labor que podemos emprender: visibilizar los papeles de los grandes personajes y hablar de las cosas que les pasan a las mujeres, de temas con una perspectiva en femenino. 

Las mujeres se pueden sentir en cierto modo acompañadas o comprendidas si ven reproducidas sus inquietudes sobre las tablas de un teatro, en el cine o en un libro, especialmente si sus artífices son mujeres preocupadas por mostrar esos temas poco tratados…

Exactamente. Además, muchas de las cosas que quizás no se entiendan, impresiones que sentimos o momentos difíciles que nos tocan vivir, quizás si se evidencian en una ficción alguien se puede dar cuenta de que está sucediendo y nunca lo había visto desde esa perspectiva. Otras fórmulas son el teatro documental, otra forma de plantear experiencias. Hay obras que se han hecho en los últimos tiempos bastante duras, como las que abordan agresiones de género -por ejemplo, una obra brutal que hubo sobre “La Manada”-. Hay piezas de teatro documental muy interesantes. El espectro de las posibilidades es amplísimo. Creo que hay que estar ahí, hombres y mujeres, pero a mí me gusta cada vez más trabajar y apoyarnos entre nosotras; me siento muy cómoda con mis compañeras.

En cuanto a su participación en el Concierto de Navidad junto al Ensemble Casa Mediterráneo. ¿En qué va a consistir su intervención como narradora?

Es una presentación en la que voy a ir hablando brevemente de las obras para luego poder seguirlas y de su relación con las fechas y las fiestas navideñas. Por qué se ha elegido este programa, qué tiene que ver con los días que estamos viviendo, y también en alguna de las piezas voy a recitar algunos poemas relacionados con el origen de las músicas o con el Mediterráneo. 

En muchas ocasiones, el público no experto echa de menos no conocer la historia de las piezas que se interpretan, de modo que si se dan unas pinceladas sobre ellas se pueden apreciar y disfrutar más. 

Sí, exactamente, simplemente es suficiente con que te den un par de claves. Yo lo suelo hacer mucho con el público infantil, juvenil o familiar, pero hay mucha gente que se acerca de nuevas a un concierto de este tipo y te dice que esta fórmula es muy buena para todos, no sólo para los más jóvenes. Ésa es un poco la idea y, de hecho, Ignacio García-Vidal, que es el director del Ensemble y quien me ha invitado a participar (trabajamos a menudo juntos tanto en España como en otros países) lo suele hacer en muchos conciertos. Y por darle un toque especial en este concierto me propuso este tipo de colaboración. Se trata de guiar, compartir e invitar al público a sentir y comprender mejor lo que estamos haciendo.

En este concierto el Ensemble Casa Mediterráneo va a interpretar música barroca, algunos fragmentos muy conocidos de “El Cascanueces” y varios valses célebres de la familia Strauss. El público va a conocer muchas de las piezas que se van a interpretar, a las que se les va a conferir una nueva dimensión con su intervención.

Exactamente, trataré de hacer de hilo conductor. Por ejemplo, la primera pieza, que es el Concierto Grosso de Corelli para la Noche de Navidad, se va a interpretar todo seguido; son piezas bastante breves y explicaré en qué consisten. Por qué los instrumentos ocupan el lugar que ocupan, tocan de una determinada manera como solistas o como conjunto ripieno. Indicaré cómo el compositor ha creado la obra y por qué la ha hecho así. En cambio, en las piezas de “El Cascanueces”, como son breves, entre una y otra haré algún comentario. Creo que le da una nueva perspectiva y de alguna manera redondea todo el repertorio. Y en estas fechas navideñas en la mente de todo el mundo y en el imaginario está el Concierto de Año Nuevo con sus valses vieneses, de modo que hemos querido darle ese punto festivo para que la gente se sienta con las burbujas del champán en el estómago.

En esta época de pandemia, la música y la cultura en general se han convertido en un refugio ante la soledad y la desesperanza. ¿Cómo lo ve usted?

Sin duda, por eso, de hecho, hay tantas reuniones familiares y de amigos. Antes de irnos a nuestros hogares necesitamos vernos, saludarnos y compartir. Ésta es una manera de hacerlo. Además del concierto presencial del sábado por la mañana, se celebrará de nuevo por la tarde para su retransmisión en directo por YouTube, convirtiéndose en una forma de llegar a los hogares de la gente que no pueda desplazarse por la razón que sea, por estar confinada o por la imposibilidad de acercarse física o geográficamente. De modo que ésta es una buena forma de compartir desde los hogares o desde donde nos encontremos. 

[su_divider]

La música de la Navidad
Ensemble Casa Mediterráneo

Ana Hernández-Sanchiz, narradora
Ignacio García-Vidal, director artístico y titular
Violines I: Herminio Ortega (solista), Celia Varo, Jun Xie
Violines II: Elena Berenguer (solista), Daniel Jover
Violas: Francisco Serra, Tulia Espinosa
Violoncellos: Javier Masià (solista), Isabel Hidalgo
Contrabajo: Alfonso Lozano.

El concierto tendrá lugar el sábado 18 de diciembre a las 12 h. en Casa Mediterráneo, con entrada libre hasta completar aforo. El concierto podrá seguirse en directo el mismo día a las 18:00 horas en streaming, a través del canal de YouTube de Casa Mediterráneo.

[su_gmap address=»Casa Mediterráneo, Plaza de l’Arquitecto Miguel López, Alicante (Alacant)»]