Cabalgata de Reyes en el Camí Real, tras la DANA

Cabalgata de Reyes celebrada por las poblaciones valencianas afectadas por la DANA.
Una de las carrozas integrantes de la Cabalgata.

Se tardará muchísimo en olvidar la emoción de repartir a manos llenas las chocolatinas doradas de Marcos Tonda a los niños que esperaban, Noche de Reyes, el paso de la Cabalgata… Porque hace apenas unas horas ha terminado una Cabalgata de Reyes que ha recorrido algunos pueblos del sur de la ciudad de Valencia, todos afectados por aquella DANA, y todos a lo largo del antiguo Camino Real de Madrid que todavía conecta la ciudad con lo que fueron las huertas del Sur, hacia la fértil Ribera del Júcar. El recorrido fue desde Llocnou de la Corona, Sedaví, Benetússer, Alfafar, Massanassa y Catarroja hasta Albal.

Casa Mediterráneo se sumó casi inadvertidamente a una sorprendente iniciativa solidaria de alicantinos y leoneses y los militares que están allí. Lo organizaron las Cámaras Territoriales de la Comunitat Valenciana (las cinco: Alcoy, Alicante, Castellón, Orihuela y Valencia) que armaron seis carrozas. Que iban cruzando lentas un paisaje raro, entre vacío y caótico, en reconstrucción, y que sirvieron como bandejas móviles desde donde los voluntarios de Alicante Gastronómica, pajes reales esa noche, repartían tabletas de turrón de Jijona y Alicante, chocolatinas doradas, palotes y gominolas. Y juguetes.

Productos típicos alicantinos repartidos en la Cabalgata.

Es sorprendente descubrir que existe la capacidad de creer. Agazapada, asoma sin duda en las caras y los brazos de pequeños espectadores brillando ante el paso del inmenso elefante africano que transporta al Rey Gaspar. Justo cuando eso ocurre se suspende el tiempo, y las sonrisas agitadas se dirigen a buscar la atención de quien desde lo alto responde a sus gritos con saludos. Los padres todavía más emocionados… porque todos alguna vez creímos. Llegamos a creer… Las conversaciones con quienes estaban a ambos lados del Camino Real fueron inevitablemente esperanzadoras. Es Noche de Reyes, no toca otra cosa.

Se terminó tarde. La llegada a Albal fue a la hora que, efectivamente, la chavalería ha de recogerse y los proveedores han de distribuir todo aquello que vaya a descubrirse la mañana del 6… Así que el camión de Ale-Hop vació sus existencias y el sargento Montaña, de la UME, que se puso un turbante y había escalado al elefante africano cuando más falta hacía, dejó de ser Gaspar para volver con el resto de su unidad. Quienes, ordenadamente, plegaron muy pasada la medianoche.

Militares participantes en la Cabalgata.

También llegó el autobús y la comitiva regresó a Alicante. Seguramente fue un trayecto cansado y largo. Pero que permitiría a algunos, quizá los sentados en ventanilla, a descubrir en el cielo varias estrellas. Hay muchas. Apuntan hacia varias direcciones, todas distintas: podían dirigirse a Belén, al Camí Real bajo la DANA, o a tantos otros sitios…

Va a ser un año magnífico. Nos vamos a esforzar para que así sea.