De la medina andalusí al influjo oranés en la Explanada: así es la ruta guiada de Casa Mediterráneo que ha agotado sus plazas

¿Sabías que Madrid está más lejos de Alicante que la propia ciudad argelina de Orán? Apenas 300 kilómetros de mar separan a ambas orillas, en una conexión histórica que va muchísimo más allá del conocido exilio de la Guerra Civil o los pieds-noirs.

En el marco de la Segunda Semana Alicante-Orán organizada por Casa Mediterráneo, la historiadora y doctora cum laude Belén Cuenca Abellán nos invita a redescubrir nuestra propia ciudad a través de una mirada diferente. Para Belén, no se trata solo de hacer un recorrido turístico, sino de un verdadero «paseo sencillo y agradable para contar la historia que jamás nos han contado… y que desearás contar».

Desde el origen andalusí de Alicante hasta cómo el influjo oranés transformó la Explanada en un bulevar al más puro estilo francés —lleno de moda, cafeterías y vida social—, esta ruta guiada de dos horas desmonta fronteras rígidas para recordar que el Mediterráneo siempre ha sido un mar fluido, un espacio de ida y vuelta donde el comercio, la cultura y las personas han tejido una identidad compartida a lo largo de los siglos.

Las dos rutas guiadas por la Alicante oranesa se realizarán el jueves 24 de septiembre a las 18:00 horas y el domingo 27 de septiembre a las 10:30 hora, aunque ambas visitas ya se encuentran con el aforo completo.

Las relaciones entre la costa levantina y la costa norte africana que hoy pertenece a Argelia han intercambiado contactos desde la Antigüedad.

Cuando hablamos de la «Alicante oranesa», ¿de qué historia estamos hablando y por qué ha sido tan estrecha la relación entre Alicante y Orán a lo largo del tiempo?

Generalmente, las personas atribuyen las relaciones de Alicante y Orán, en un plano histórico, a todo lo que conocemos sobre los pieds-noirs, el exilio de algunas familias a Orán durante la Guerra Civil, los contactos comerciales a partir de la colonización francesa de Argelia y la llegada más masiva de europeos al departamento de Orán… Sin embargo, las relaciones entre la costa levantina y la costa norte africana que hoy pertenece a Argelia han intercambiado contactos desde la Antigüedad. Considero que es importante tener en cuenta que la distancia entre Orán y Alicante es mucho más corta que de Alicante a Madrid.

Apenas 300 km nos separan de Orán. Según la historiografía tradicional, Orán pudo haber sido fundada en el siglo X por comerciantes andalusíes -es decir, habitantes de la península Ibérica-, que posiblemente habitaran en el Levante peninsular. Con anterioridad, el flujo de navegación haciendo cabotaje en ciertos puntos del Norte de África y su ruta hacia las costas de Murcia, Alicante o Valencia es conocido desde la época de los Fenicios. Quiero decir con esto que la relación entre «Alicante y Orán» puede retrotraerse hacia los albores del tiempo, hasta donde queramos. Esa es una de las ideas fundamentales que me gustaría destacar: que no es un contacto de los siglos XIX y XX, va muchísimo más atrás, incluso, de la fundación de las propias ciudades tal y como las conocemos hoy día.

Entre ambos territorios había desde la Antigüedad un contacto, un flujo comercial, cultural y humano que teje una red de comunicación que se documenta posteriormente, y del que tomamos consciencia ya en tiempos modernos.

¿Qué recorrido hará la ruta y cuáles son algunos de los lugares, edificios o espacios de Alicante que se visitarán para descubrir esa huella oranesa?

La visita dará comienzo en los alrededores de Casa Mediterráneo, donde se abordará la importancia del puerto de Alicante y su histórica conexión marítima con Orán. Durante el paseo por la Avenida del Almirante Julio Guillén Tato, se repasarán las rutas comerciales que han unido ambas orillas desde la Antigüedad.

A continuación, la ruta se detendrá en la Plaza Canalejas para profundizar en el siglo XIX, un periodo clave en las relaciones entre Alicante y Argelia, así como en la historia del Oranesado, antes de cruzar nuevamente hacia la avenida del puerto.

En el Muelle de Levante, veremos el memorial del Stanbrook, el emblemático buque que partió rumbo a Argelia en 1939. En este punto también se recordará la relevancia del antiguo edificio de Aduanas y la historia del refugio de la Guerra Civil que existió en la zona.

Posteriormente, el itinerario se adentrará hacia el entorno del Hotel Meliá para dar un salto en el tiempo y ver lo que fue la medina andalusí,coronada por el Castillo de Santa Bárbara. Me parece importante comentar y recalcar que lo que hoy es Alicante tiene un origen andalusí.

El paseo continuará al cruzar hacia la Casa Carbonell, donde se dará a conocer la historia del edificio y de la Explanada; y finalizará en la Plaza de Santa Faz.

Una de las cosas más interesantes es cómo cambió el aspecto de la Explanada con la apertura de comercios, sobre todo cafeterías y tiendas de alimentación, por parte de los pieds-noirs.

¿Hay algún dato curioso, historia poco conocida o personaje relacionado con Alicante y Orán que pueda sorprender a quienes participen en la ruta?

Quizá, una de las cosas más interesantes es cómo cambió el aspecto de la Explanada con la apertura de comercios, sobre todo cafeterías y tiendas de alimentación, por parte de los pieds-noirs. Parece ser que era como pasear por un boulevard típico francés, con toldos, escaparates, rotulación de establecimientos y productos que te podrían hacer creer que estabas en Marsella o Niza. También es llamativo cómo el negocio de la moda y la belleza femenina, incluso hablando de prendas y artículos del sector lujo, tuvieron una gran acogida en Alicante, procedentes directamente de ese mismo mercado en Orán. Por ejemplo, no hay que olvidar que el gran diseñador Yves Saint Laurent era de origen oranés.

¿Qué papel tuvieron las migraciones entre Alicante y Orán, especialmente durante los siglos XIX y XX, en la vida social, cultural y económica de ambas ciudades?

Bajo mi perspectiva, es tremendamente interesante el fenómeno de la ida y vuelta de la estacionalidad; personas que iban a Orán cada temporada a trabajar y volvían a sus hogares una vez pasados los meses correspondientes. Durante la segunda mitad del siglo XIX se intensifica poderosamente la presencia de alicantinos -y alicantinas- en Orán, lo cual deja una impronta significativa en la economía, el comercio y el ocio: teatros en español, incluso, lógicamente, en valenciano, presencia de fiestas como las Hogueras, prensa, gastronomía… Después, el significado de la ruta cambia y, más que una oportunidad de prosperar, se transforma en un camino hacia la libertad y la supervivencia hacia 1939. Algunas personas procedentes de Alicante, Valencia o Cartagena huyeron hacia Orán para escapar de la represión fascista y terminan en campos de trabajos forzados, o en la construcción del ferrocarril transahariano.

A partir de los años 60 se invierte el camino y son los antiguos emigrados a Argelia quienes regresan a Alicante. Aquí, es evidente que «el camino de vuelta» trae consigo una impronta de raíces oranesas que se va integrando en la cultura alicantina.

Lejos de pensar en fronteras sólidas, hay que imaginar un mundo mediterráneo de fronteras líquidas, de líneas permeables, de una fluidez comercial, cultural, religiosa y, sobre todo, económica, que permite crecer.

Para quienes participen en la ruta, ¿qué te gustaría que descubrieran o que se llevaran consigo al terminar el paseo?

Creo que el mensaje es el mismo que transmito en todas mis rutas y actividades para conocer nuestro pasado árabe, islámico, andalusí… a la postre, relacionado con una parte de nuestra identidad histórica que nos ha sido negada: y es que la pluralidad cultural es uno de los principales motores que alimenta la riqueza de un territorio. Lejos de pensar en fronteras sólidas, hay que imaginar un mundo mediterráneo de fronteras líquidas, de líneas permeables, de una fluidez comercial, cultural, religiosa y, sobre todo, económica, que permite crecer. Argelia se convirtió para muchas familias en un refugio, en un espacio para poder tener una vida mejor. ¿Por qué hoy día se cuestiona la presencia argelina en nuestra tierra? La motivación es la misma, y es legítima.

Dra. Belén Cuenca Abellán

Doctora cum laude en Historia y Humanidades y especialista en arte islámico, Belén Cuenca Abellán, es la fundadora de Dunya Hanya Patrimonio, un proyecto que concibe el viaje como una experiencia transformadora. Su trayectoria académica, marcada por la investigación sobre la maqṣura de al-Ḩakam II en la Mezquita de Córdoba, se une a una mirada personal que interpreta el legado islámico desde una perspectiva rigurosa y accesible.