Espido Freire: «La sociedad continúa encontrando dificultades para escuchar la voz de una mujer»

Como broche a un mes dedicado a la mujer, Casa Mediterráneo ha reunido a tres voces de la literatura actual que forman parte de la Red de Escritoras del Mediterráneo. La activista libanesa Joumana Haddad, la escritora española Espido Freire y la poeta marroquí Nisrin Ibn Larbi mantendrán un diálogo el 30 de marzo moderado por Marina Vicente en el que abordarán la situación de las mujeres escritoras en distintos lugares del Mediterráneo. Un acto que pretende visibilizar a la mujer escritora del siglo XXI, con sus inquietudes, sus dificultades y sus objetivos, tanto individuales como colectivos. El encuentro podrá seguirse a partir de las 19 h. a través de la web de Casa Mediterráneo y sus redes sociales. 

Espido Freire

De forma previa al encuentro, mantuvimos una entrevista con Espido Freire, una de las autoras más interesantes de la narrativa española actual, para conocer su visión sobre la situación de las mujeres escritoras y acercarnos a su prolífica y polifacética trayectoria literaria. Espido Freire nació en Bilbao. Debutó como escritora con ‘Irlanda’ (Planeta, 1998, Premio Millepages), una novela que supuso una sorpresa en el entorno literario de aquel momento. Año y medio más tarde consiguió el Premio Planeta por  ‘Melocotones helados’ (1999), lo que la convirtió con tan solo 25 años en la ganadora más joven en la historia del galardón. Con esta obra obtuvo también el Qué Leer 2000 a la mejor novela española. Entre sus nueve novelas publicadas se encuentran ‘Soria Moria’ (Algaida, Premio Ateneo de Sevilla 2006), ‘Llamadme Alejandra’ (Planeta, Premio Azorín 2017) o ‘De la melancolía’ (Planeta, 2019), a las que hay que añadir varios libros de cuentos, entre ellos ‘El tiempo huye’ (Premio NH 2001).

Su producción literaria abarca también el ensayo, con asuntos que oscilan entre el análisis social (‘Primer amor’, ‘Mileuristas’, ‘Los malos del cuento’), la literatura (‘Para vos nací’) y los viajes (‘Querida Jane, querida Charlotte’, ‘Hijos del fin del Mundo’). Otros tres ensayos (‘Cuando comer es un infierno’, ‘Quería volar’ y ‘La vida frente al espejo’) tratan el tema del cuerpo femenino y los conflictos entre emoción y enfermedad. En febrero 2021 publicó su último ensayo ‘Tras los pasos de Jane Austen’ (editorial Ariel). Y además de otros géneros (poemas, libro ilustrado, teatro…), ha publicado varias novelas juveniles.

Ha sido traductora literaria, colabora con importantes medios de comunicación nacionales y publica en las revistas National Geographic, Harper’s Bazaar e Influencers, además de en la plataforma literaria Zenda. Además es creadora de contenidos para marcas y participa o protagoniza frecuentes campañas de publicidad. Como actriz y autora teatral mantiene en activo las obras ‘Sí’, ‘Cartas de amor y desamor’, ‘Vis a vis’ y ‘Abril en Estambul’. Es directora del Master de Creación Literaria de la Universidad Internacional de Valencia (VIU), que supone la culminación de un proceso que comenzó hace casi 20 años con la creación de su propio método de pedagogía literaria, que ha impartido en las principales universidades españolas y varias internacionales. Se ha especializado también en cursos de expresión oral y escrita y en oratoria para profesionales. A todo ello suma numerosos viajes literarios que organiza desde 2015 con El País Viajes y B the Travel Brand, en los que los viajeros que la acompañan siguen las huellas de autores como Jane Austen, James Joyce, Karen Blixen o las hermanas Brontë.

Para la introducción de esta entrevista me ha resultado difícil hacer un breve resumen de su trayectoria  profesional: novelista, ensayista, poeta, autora y actriz teatral, traductora literaria, formadora, organizadora de viajes literarios… ¿Con el desempeño de estas múltiples facetas trata de que la literatura trascienda de los libros?

Bueno, no todas esas facetas poseen el mismo peso ni han tenido la misma importancia en mi carrera, pero todas ellas han aportado habilidades y conocimientos a quien soy y lo que hago. El eje es siempre la literatura, y en torno a ello gira todo, y en particular el grueso de mi obra, pero siempre he sentido una gran predilección por los distintos formatos: contar historias en ámbitos diferentes me parece no solo divertido sino necesario. Vivimos un momento en el que el peso de lo audiovisual contrarresta la cultura escrita, y si no deseamos que retroceda ante otros contenidos, el cultural debe adaptarse a esos medios.

[su_quote]El objetivo principal de la red es el intercambio de experiencias y el conocimiento mutuo de las autoras que nos encontramos unidas por el Mediterráneo y separadas por diversas lenguas, distancia o grados de visibilidad.[/su_quote]

Usted forma parte de la Red de Escritoras del Mediterráneo, donde ha tenido la oportunidad de compartir experiencias con colegas españolas y de otros países del entorno mediterráneo que progresivamente se han ido incorporando a esta plataforma. ¿Quiénes forman parte de la red y cuáles son sus principales objetivos?

El objetivo principal de la red es el intercambio de experiencias y el conocimiento mutuo de las autoras que nos encontramos unidas por el Mediterráneo y separadas por diversas lenguas, distancia o grados de visibilidad. Ese intercambio resulta particularmente estimulante cuando nos permite descubrir voces relevantes en sus países, pero casi desconocidas en el nuestro, y viceversa. Quisiera destacar entre ellas a las dos autoras con las que dialogaré en Casa del Mediterráneo: Nisrin Ibn Larbi, hispanista y poeta, una erudita  y creadora, y Joumana Haddad, activista y escritora, un referente en el feminismo árabe.

¿Qué problemáticas tienen en común las mujeres escritoras del siglo XXI?

El cuestionamiento de nuestra obra y nuestro discurso, las dificultades para obtener la independencia económica, los prejuicios literarios y personales, el acceso a premios o puestos institucionales, la visibilidad, siempre parcial, la lucha contra lo establecido, las bases de una sociedad que continúa encontrando dificultades para escuchar la voz de una mujer, y luego las propias de la creación: la búsqueda del tema y la palabra exacta, el desánimo, las dificultades para publicar…

Hablemos de su carrera literaria. ¿Cómo fueron sus inicios? ¿Le costó publicar su primera obra?

Fueron precoces y de una aparente facilidad. Publiqué mi primera obra a los 23 años y siguieron varias en rápida sucesión. No, no me costó publicar, si bien yo tenía la percepción de haber esperado mucho tiempo y de haber recorrido un camino muy largo desde la adolescencia.

El hecho de conseguir el Premio Planeta con su segunda novela y con tan solo 25 años, lo que la convirtió en la escritora más joven en obtenerlo en la historia del galardón, ¿supuso un acicate para seguir escribiendo o le puso el listón muy alto para su siguiente obra?

Ninguna de las dos cosas: fue una excelente oportunidad para abrir el abanico de publicaciones, y aprovechar la visibilidad obtenida. Ya había escrito algunas de las obras siguientes, lo cual me quitaba cierta presión. Mi preocupación era la de no desaparecer tras un premio tan conocido y tan relevante.

Sus ensayos abordan temas sociales, literatura, viajes, el cuerpo femenino… ¿Cómo escoge las temáticas y profundiza en ellas?

Por pura y simple preocupación personal. Cuando me interesa hasta el punto de rozar la obsesión (literaria, me refiero, cuando me absorbe lecturas, tiempo y pensamiento), es tiempo de escribir sobre ello.

Su último ensayo, ‘Tras los pasos de Jane Austen’ (Ariel, 2021), recorre los paisajes y lugares que marcaron la vida de la afamada escritora británica, que más allá de escribir ingeniosas historias de amor, supo reflejar los usos y costumbres de su época y se convirtió en un modelo de independencia para las mujeres. ¿Qué revela este libro sobre la autora?

Mi visión personal sobre una autora que conozco bien y que no siempre ha sido bien explicada, por mucho que sea tan famosa y tan relevante. Recorro sus espacios, contextualizo sus obras y desmitifico (a veces para decepción de algunos lectores) algunas creencias que han perdurado siglos, o que el público lector sigue creyendo, aunque el especializado ya haya desmentido. Es una mirada no exenta de humor y de cercanía, como los viajes que organizo para conocerla mejor.

‘De la melancolía’ (Planeta, 2019) es la última novela que ha publicado. Un título muy apropiado en estos tiempos de pandemia en los que la soledad y la tristeza se han adueñado de muchas personas. ¿Qué nos enseña esta historia a la hora de afrontar y superar la desdicha?

Sí, por desgracia no podía imaginar que sería tan adecuada para estos tiempos… yo hablo de la depresión como una enfermedad y una percepción del mundo enormemente solitaria y subjetiva. Y del regreso al mundo y a lo colectivo como parte de la curación. No resulta tan sencillo, obviamente, pero en el caso de la protagonista el nuevo concepto de amor (compañerismo, amistad, piedad, empatía, comprensión… y también romance, claro) resulta clave para dejar atrás la melancolía.

[su_quote]Todo artista parte de unos dones específicos, que en el caso del escritor son relativamente comunes.[/su_quote]

Tiene su propio método de pedagogía literaria, que imparte en universidades de España y del extranjero. ¿Un escritor nace o se hace? ¿O es una combinación de talento y trabajo?

Todo artista parte de unos dones específicos, que en el caso del escritor son relativamente comunes (eso suele soliviantar a muchos escritores y aspirantes, porque deseamos creernos únicos y especiales… y la realidad es que dentro de las artes somos los más comunes). Desde ese momento, la formación y el estudio son básicos para entender esas cualidades, orientarlas y escribir. Muy a menudo se ha llevado a cabo de manera autodidacta, lo cual sigue siendo una opción. Ahora no tiene por qué ser así. En el Máster que dirijo en la VIU nos esmeramos en acompañar al alumno y mostrar atajos en ese camino, que puede ser muy largo.

Otro de los muchos quehaceres que ocupan su tiempo es la organización de viajes literarios, siguiendo las huellas de autores como Jane Austen, James Joyce, Karen Blixen o las hermanas Brontë. ¿Qué se encuentran las personas que asisten a estos itinerarios?

Magia. Y no por mí, sino porque lo que se genera solo puede ser calificado así, un espacio de encuentro en el que viajamos, aprendemos, disfrutamos, y que para muchos viajeros es una oportunidad de evolución. Regresan diferentes, y lo digo orgullosa porque el mérito es del grupo y de la conexión que se crea con un paisaje y unas historias. Yo solo soy la anfitriona, soy lo de menos. Lo cierto es que estamos deseando retomar esos viajes cuando se puedan llevar a cabo en condiciones seguras…

[su_button url=»https://www.espidofreire.com/» target=»blank» icon=»icon: book»]Más información sobre la autora, aquí.[/su_button]