José Luis Romeu, presidente de la Asociación Española de Paisajistas: “El urbanismo del siglo XXI se debería basar en la arquitectura del paisaje”

Casa Mediterráneo acogerá la Reunión de Primavera MED_NET (Spring Meeting), un encuentro organizado por la Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas de Europa (IFLA Europe) y la Asociación Española de Paisajistas (AEP), que bajo el título ‘Diversidad en el paisaje: todos los paisajes, un paisaje’, reunirá a arquitectos paisajistas de renombre internacional de todo el arco mediterráneo los próximos días 11 y 12 de mayo.

El IV Encuentro IFLA Europe MED_NET tiene como patrocinador principal a VEOLIA, y a los socios patrocinadores de la Asociación Española de Paisajistas, Light Pro, Jardins de Tramuntana, Rain Bird, Urbidermis y Hunter. Todos ellos estarán presentes en el espacio expositivo habilitado a tal efecto en Casa Mediterráneo, dónde mostrarán catálogos, materiales e información de interés para los profesionales y el público general que acuda al evento.

El programa del encuentro puede consultarse en este enlace.

La entrada es libre hasta completar aforo, previa inscripción a través de esta página web (los socios de la AEP tendrán preferencia en la inscripción).

La Asociación española de paisajistas (AEP) pretende divulgar la Arquitectura del Paisaje, el reconocimiento y defensa de la profesión. Denuncia los atentados contra el territorio, los paisajes culturales, los parques y los jardines, esperando que sus actuaciones contribuyan a respetar y valorar el paisaje. Representa a España en la Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas (IFLA) y a la Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas (IFLA-EU).

Con el fin de conocer los pormenores de la Reunión de Primavera MED_NET y el papel del paisajismo ante los retos del siglo XXI, mantuvimos una entrevista con José Luis Romeu, presidente de la Asociación Española de Paisajistas.

¿Cuáles son los objetivos de la Reunión de Primavera MED_NET que tendrá lugar en Casa Mediterráneo?

IFLA Europa, que es la Federación Internacional de Arquitectos Paisajistas de Europa, a la cual pertenece la Asociación Española de Paisajistas, organiza anualmente un grupo de trabajo que incorpora a todos los países de la cuenca mediterránea de la región europea y que este año también va a incluir a colegas paisajistas de otras regiones de IFLA África. Este es el primer grupo de trabajo interregional de IFLA Internacional. Los objetivos de los encuentros de primavera son plantear o exponer desde distintas perspectivas y desde la visión de cada uno de los países participantes, problemas y soluciones que al final son comunes, que afectan a todos los paisajes de la cuenca mediterránea y a todos sus habitantes.

¿De ahí el título del encuentro, “Diversidad en el paisaje: todos los paisajes, un paisaje”?

Sí, de lo que se trata es de que cada lugar tenga un paisaje concreto, pero al final todo se reduce a uno. Además, aquí queremos hacer hincapié en el hecho de que los paisajes que rodean la ciudad se traducen en un único paisaje, porque todo está interrelacionado. Lo que afecta al área periurbana de una ciudad y a las áreas rurales, al final llega a afectar a la propia ciudad. Por eso es importante que las ciudades no vivan de espaldas al territorio que las rodea. Tiene que haber una relación, una conexión de alguna manera entre la propia ciudad y el territorio al que esta pertenece. La ciudad no es una isla; creo que debe respetar y fomentar la integración de ese territorio periurbano con el interior de la urbe.

De hecho, una de las ponencias, que impartirá la arquitecta paisajista Silvia Ribot, versará sobre “Las ciudades y su ‘hinterland’, una relación destruida”. ¿A qué se refiere?

“Hinterland” sería el área de influencia, en este caso de la ciudad. La relación de este espacio circundante con la ciudad, ella la plantea como destruida. ¿Por qué? Porque en muchos casos no hemos sabido aprovechar las ventajas o las posibilidades que ese espacio podría tener desde el punto de vista de lo sistémico, la biodiversidad… A veces planificamos la ciudad y decimos “hasta aquí llega el suelo urbanizable, el resto no lo es” y nos olvidamos de él, sin tener en cuenta que muchas cosas que ocurren fuera de la ciudad le llegan a afectar.

Por ejemplo, si no planteamos bosques o zonas que sean capaces de retener el agua de la lluvia, todas esas precipitaciones que se producen fuera de la ciudad le llegan por escorrentía. Las inundaciones que se producen en muchos pueblos se deben a que hemos destruido el hábitat que rodea a la ciudad. Por ello es muy importante que esos espacios naturales, en el caso concreto de las lluvias sirvan de esponja, que retengan y filtren el agua para mejorar los niveles freáticos, pero sobre todo para que esa escorrentía no afecte a la propia ciudad.

Por eso es importante tener muy en cuenta ese “hinterland”, ese espacio de influencia de la ciudad, incorporarlo a través de corredores bio-ecológicos, de manera que puedas salir del centro de la ciudad hacia el exterior. En Alicante tenemos una gran oportunidad que consistiría en plantear un parque central que nacería de la mismísima Plaza de los Luceros y llegaría prácticamente hasta las lomas de Orgegia, a través de las lagunas de Rabasa, Requena y las lomas de Garbinet. Ese espacio periférico y en el que el ciudadano apenas convive, sería muy importante poder incorporarlo a la ciudad.

La existencia de estos espacios naturales cercanos a las ciudades evitaría el uso de medios de transporte contaminantes para poder acceder a ellos, en un momento en el que además la ciudadanía demanda disponer de lugares de esparcimiento cercanos, integrados en la naturaleza…

Evidentemente. La pandemia ha puesto de relieve la importancia que tiene para el ser humano estar en contacto directo con la naturaleza. Durante el escaso tiempo libre en el que podíamos deambular por las calles, los ciudadanos iban buscando el espacio verde, porque este tiene muchos beneficios, no sólo ecológicos, sino también psicológicos, no menos importantes.

En un momento como el actual en el que el uso de ansiolíticos es abrumador en España (es el país del mundo donde más se consumen, según el último informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes), ¿el contacto con la naturaleza puede contribuir al bienestar emocional de las personas?

Sin duda, puede ayudar y mucho. Hay que tener en cuenta que todos estos factores medioambientales que se generan, como la pérdida de biodiversidad, la contaminación o el hacinamiento repercuten en la salud de las personas, provocando problemas respiratorios, cardiovasculares, de obesidad, psicológicos… Por eso es muy importante que tengamos unas ciudades cada vez más renaturalizadas. La ONU advierte de que, en el año 2050, posiblemente más del 70% de la población mundial vivirá en ciudades. ¿Qué queremos? ¿Ciudades que sean habitables o inhabitables? Tenemos que sentar ya las bases para que estas ciudades dispongan de espacios verdes de calidad. No sólo ornamentalmente atractivos sino, sobre todo, teniendo en cuenta los beneficios ecosistémicos que nos genera la infraestructura verde.

Otra de las conferencias programadas, que impartirá el arquitecto paisajista Joan Batlle, se titula “La eco-efectividad de la naturaleza en la arquitectura. Pensando en ciudades biofílicas”. ¿Qué es una ciudad biofílica y cuál es la importancia de la presencia de la naturaleza en los diseños urbanos?

Es justo lo que estoy diciendo. Cuando hablamos de la arquitectura biofílica nos referimos a esa eco-efectividad de la naturaleza en la propia arquitectura. Cada vez se plantean más soluciones basadas en la naturaleza en los procesos urbanísticos dentro de la propia ciudad o se propone que el aislamiento de los edificios se pueda hacer con elementos vegetales, como las cubiertas verdes o los jardines verticales.

Al final podemos recurrir a naturaleza para hacer más habitables las viviendas en las que vivimos y para generar cada vez menos impactos en los procesos constructivos. Además, hay que pensar que esas cubiertas vegetales, aparte de retener el agua de lluvia, de aportar oxígeno o de actuar como sumideros de CO2, también sirven de refugio para esa fauna que existe en las ciudades. Creo que eso es muy importante y hay que tenerlo en cuenta. Nos quejamos de que cada vez hay menos abejas, pero no estamos poniendo las herramientas para que los polinizadores tengan la posibilidad de vivir en sus entornos.

En el encuentro se hablará del Corredor Verde del Río Monnegre. ¿Cuál es la conexión de este proyecto con el paisajismo?

La conexión es total. Se trata de recuperar un espacio natural que parte del Pantano de Tibi hasta la desembocadura en El Campello. Se parte de la recuperación paisajística de este entorno, dándole también distintos usos y favoreciendo la accesibilidad a la propia ciudadanía. Creo que el río Monnegre está muy al margen del día a día de los ciudadanos y es una joya que se debería de poner en valor.

Se trata de un proyecto muy ambicioso en el que intervienen muchísimas administraciones, que deberían plantearse la importancia de su preservación. Es necesario ponerlo en valor, sobre todo para que las generaciones futuras puedan disfrutar de él y no se convierta en un foco de desidia. Considero que es fundamental y para el paisajismo, evidentemente. Muchas de las actuaciones que se plantean en la recuperación del río Monnegre son paisajísticas. La arquitectura del paisaje es una disciplina totalmente distinta a la arquitectura, pero también es complementaria.

Todo el programa se basa en un proyecto de arquitectura del paisaje. De hecho, el líder del proyecto, Adriaan Geuze, es arquitecto paisajista de un estudio muy importante holandés, West 8. De modo que esta es toda una acción paisajística.

Me da la impresión de que el paisajismo no es demasiado conocido entre la población general. ¿Qué hace un paisajista y qué formación recibe para dedicarse a ello de forma profesional?

Los paisajistas somos titulados universitarios, formados y especializados en paisaje. Se puede estudiar paisajismo en tres universidades españolas que imparten el grado y también un titulado superior se puede especializar en paisaje a través de másteres universitarios. La arquitectura del paisaje es una disciplina que está reconocida en el mundo. Su docencia comenzó en la Universidad de Harvard en el año 1900, de manera que tiene más de un siglo y cada vez goza de mayor importancia a la hora de pensar en el diseño de las ciudades.

Muchas de las soluciones que se deben implantar para dar respuesta a los efectos del cambio climático se basan en la arquitectura del paisaje y hay muchísimas ciudades que ya están haciendo proyectos para paliarlos.

Creo que lo importante es que a los paisajistas se les debe incluir cada vez más en los proyectos. Es preciso tener en cuenta que, frente a lo que ya está ocurriendo y lo que va a ocurrir en el futuro, respecto a los efectos del cambio climático no se puede plantear la misma planificación que se hizo en el siglo XX. Se requieren soluciones imaginativas que no pasan por repetir los modelos urbanísticos del siglo pasado. No se puede tratar de resolver los retos de futuro con los ojos del pasado. Hay que incorporar nuevas disciplinas y la arquitectura del paisaje es una de ellas. Considero que incluso el urbanismo del siglo XXI se debería basar en la arquitectura del paisaje y que esta fuera realmente el motor de los cambios que se produzcan en nuestras ciudades.

El encuentro que se celebrará en Casa Mediterráneo contempla un espacio expositivo. ¿Qué encontrarán en él los visitantes?

Las diferentes charlas programadas se van a desarrollar en la sala habilitada para ello en Casa Mediterráneo. En el espacio expositivo, lo que vamos a poner como elemento central es una exhibición de proyectos de paisaje de IFLA Europa, compuesta por 20 paneles de trabajos seleccionados por cada uno de los países, en los que se plantean distintas alternativas para intervenir en el paisaje.

Esos 20 paneles estarán dispuestos en el área central de Casa Mediterráneo. Todo encuentro de estas características necesita patrocinios. Nosotros contamos con el patrocinio fundamental de VEOLIA que, junto al resto de patrocinadores, dispondrá de mesas para exponer sus productos a los visitantes que nos quieran acompañar.

¿Con qué idea fundamental le gustaría que se quedaran los asistentes a este encuentro?

Creo que lo importante es que la ciudadanía entienda que hay formas de gestionar las ciudades de una manera distinta a como se ha hecho hasta ahora y que los paisajistas pueden ser actores relevantes, capaces de desempeñar un papel esencial a la hora de diseñar las ciudades del futuro.