El sector turístico ha sido uno de los más afectados por la pandemia mundial generada por el Coronavirus, con especial incidencia en un país como España, donde el turismo representa el 14,6% del PIB, una aportación de 176.000 millones de euros anuales a la economía española y más de 2,8 millones de empleos, según un informe de la asociación empresarial World Travel & Tourism Council (WTTC).
En este contexto, una región tan turística como la Comunidad Valenciana se ha visto irremisiblemente arrastrada por los efectos negativos del cierre del sector en los peores momentos de la pandemia en nuestro país y las secuelas de las restricciones impuestas por países como Reino Unido a la llegada de turistas con cuarentena obligatoria a su regreso a su país.
Con el fin de ahondar en los efectos de la pandemia en el sector en España y las posibles previsiones de futuro, Casa Mediterráneo ha organizado la charla titulada Los desafíos del turismo en la era Covid que el lunes 7 de septiembre a las 19:00 horas reunirá en una conexión virtual a través de su web a destacados expertos en la materia, en un acto moderado por Antonio Escudero, catedrático emérito y ex director del Instituto de Economía Internacional de la Universidad de Alicante y enmarcado en el ciclo ‘Economía y el Mediterráneo’. El evento contará con Nuria Montes, Adelaida Lillo y Cristina Rodes.

Como preámbulo a la cita, mantuvimos una entrevista telefónica con Nuria Montes, secretaria general de la Asociación Empresarial Hotelera y Turística de la Comunidad Valenciana (HOSBEC) quien nos hizo un diagnóstico de la situación actual que atraviesa sector, aportando algunas de las claves para su recuperación.
¿Dispone de cifras del impacto económico de la suspensión de la actividad turística en la Comunidad Valenciana por el Covid-19?
Aproximadamente, evaluamos que el coste puede estar alrededor de los 15.000 millones de euros desde el inicio del cierre turístico, aproximadamente el 15% del total de pérdidas del sector turístico español. Y la poca actividad del verano no ha sido suficiente para poder dar la vuelta a las primeras previsiones de pérdidas.
¿Qué incidencia ha tenido la reducción del turismo extranjero? ¿En HOSBEC tienen datos de la afluencia de turistas a la Comunidad Valenciana por nacionalidades durante este verano?
Desde luego, la reducción no, ha sido prácticamente la anulación del turismo extranjero durante este verano. La decisión de Boris Johnson el 25 de julio de imponer una cuarentena obligatoria a todos los turistas que vinieran a España fue un auténtico mazazo para el sector y en la Comunidad Valenciana en particular, porque el británico es el principal mercado y además con una cuota muy importante respecto al resto. Solamente en la provincia de Alicante el mercado británico supone el 40% del total, así que sin británicos es imposible hablar de recuperación.
Este verano, de media, ha habido un 15% de turistas internacionales y básicamente han sido personas que se han podido desplazar en coche. Mucho francés, algo de portugués, algunos alemanes y centroeuropeos que se han trasladado en automóvil, algunos de ellos, obviamente, los que pudieron empezar a desplazarse durante el mes de julio, antes de que empezaran a imponerse las restricciones. Ahora mismo, en la situación actual, prácticamente no existe mercado internacional y Bélgica y Alemania han sido los últimos países del entorno europeo que han anunciado fuertes restricciones para los viajes a España.
El turismo nacional ha sido el responsable de que los niveles de ocupación hotelera en la ciudad de Alicante hayan estado este verano por encima del 50 %, según datos facilitados en una reciente visita del alcalde y la concejala de turismo a diversos establecimientos hoteleros de la ciudad. ¿Este porcentaje de ocupación cree que es suficiente para asegurar la rentabilidad de los establecimientos?
Obviamente, no, es claramente insuficiente para asegurar ninguna rentabilidad. Los establecimientos, con estas cifras de ocupación trabajan a pérdidas, pero es imposible que podamos tener tantos meses las empresas cerradas y en el mínimo momento en el que podamos tener algo de actividad preferimos abrir puertas y empezar este dinamismo. La sombra del turismo es muy alargada; no solamente da empleo o genera actividad económica para los propios establecimientos, sino que además hay que tener en cuenta todo lo que se genera alrededor de un destino turístico. Por lo tanto es fundamental que los hoteles abran.
La apertura de la planta hotelera aproximadamente ha estado en algo más del 60% en el conjunto de la provincia de Alicante, por encima de las perspectivas que teníamos inicialmente, pero por debajo de la cierta recuperación que vislumbrábamos a principios de julio. Podíamos pensar que se llegaría a un 80% de planta hotelera abierta, pero finalmente no fue así por el cierre del turismo extranjero.

HOSBEC puso en marcha un sistema para reconocer y acreditar a aquellas empresas que han adaptado y se han comprometido a cumplir con los requisitos establecidos por las autoridades sanitarias, implantando la Guía de reapertura pos Covid19. ¿Esta medida ha contribuido a generar confianza entre los clientes de los establecimientos hoteleros y alojamientos turísticos de la Comunidad Valenciana?
Desde luego, lo que ha contribuido a generar confianza es a las propias medidas. Un patrón de comportamiento muy importante que hemos detectado ha sido que muchos clientes reservaban sólo para una noche. Es cierto que se podía percibir cierto temor, miedo, precaución a la hora de viajar y una vez que estaban alojados en los establecimientos veían con claridad que se cumplían todas las medidas de seguridad y que eran tremendamente seguros y, por lo tanto, iban ampliando sus estancias. Así que el sello lo único que ha servido es para acreditar precisamente a estos establecimientos que hacen las cosas tan bien y que se preocupan mucho por la seguridad y la salud de sus clientes, de sus trabajadores y de su propia estructura y ha sido una herramienta con la que creo que fuimos rápidos, eficaces, pero a la vez rigurosos en su puesta en marcha y que hemos dado una respuesta a una necesidad que tenían nuestras empresas. Además, en el ámbito de una organización como HOSBEC lo hemos hecho de forma completamente gratuita para nuestros asociados.
¿Cómo afronta el sector del turismo la llegada del otoño en la Costa Blanca?
La verdad es que lo afrontamos con una tremenda incertidumbre. Pensamos que a partir del mes de septiembre se sucederá de nuevo una gran parte de cierres de establecimientos hoteleros. Las capacidades de operación van a estar muy muy muy limitadas. Las cifras de ocupación que ahora mismo se manejan para la semanas finales del mes de septiembre e incluso octubre no llegan al 10%, con lo cual con estas circunstancias y si no logramos recuperar el mercado internacional será tremendamente difícil operar, teniendo en cuenta además que durante el otoño-invierno y el principio de la primavera en la actividad vacacional el cliente mayoritario es extranjero, por un lado y, por otro, mayor de 60 años. Ambos son dos tipologías de clientes: unos, que tienen prohibido su viaje a España, y los mayores de 60 años son los primeros a los que se considera población de riesgo, y por lo tanto se auto-excluyen para cualquier tipo de viaje que no sea absolutamente esencial o imprescindible.
El mercado de negocios de empresa también es una plaza que está tremendamente paralizada. Salvo aquellos desplazamientos por motivos profesionales que sean absolutamente necesarios, todo lo demás relacionado con congresos, convenciones, reuniones de empresa, presentaciones, etcétera no existe ni va existir en los próximos meses, así que el modelo de turismo urbano también estará tremendamente afectado. Con lo cual no será un otoño ni un invierno fácil para el sector.
En las actuales circunstancias, ¿el sector turístico debería centrar sus esfuerzos de promoción en el mercado interno y nacional?
Yo creo que lo que deberíamos hacer es centrar todos los esfuerzos en controlar la situación sanitaria, que está descontroladísima desde finales del mes de julio. Han pasado ya siete semanas desde que el gobierno británico anunciara sus restricciones y las cifras no sólo no han ido a mejor, sino que han ido muy a peor. Después de siete semanas tenemos que determinar medidas que se tienen que tomar, que deberían haber hecho sus efectos y no lo han hecho. Obviamente, nuestros esfuerzos ahora mismo, en lo poco que se pueda pescar en el mercado turístico, desde luego que tienen que estar en el nacional, pero no creemos que sea el momento de gastar o de invertir demasiado dinero en esta campaña de promoción porque el mercado está en una posición tremendamente débil. Creemos, como he dicho, que los esfuerzos deben de centrarse en controlar la situación sanitaria.
La prórroga de los ERTE, la protección de los trabajadores del sector es la clave, la pieza fundamental sobre la que tiene que pivotar todo el resto de medidas protectoras.
¿Qué medidas reivindica el sector para salvaguardarlo mientras dure la pandemia, además de la prórroga de los ERTE?
La prórroga de los ERTE, la protección de los trabajadores del sector es la clave, la pieza fundamental sobre la que tiene que pivotar todo el resto de medidas protectoras. Por supuesto, ella y una protección, además amplia y generosa, para que ni los trabajadores sufran especiales consecuencias restrictivas en sus ingresos ni las empresas tengan una especiales contribuciones a este sistema porque, de otra manera, optarán por medidas mucho más drásticas y sistemas de extinción de relaciones laborales más que suspensión de las mismas.
Por supuesto, tienen que ir acompañadas de medidas de tesorería acordes a los gastos ordinarios que siguen teniendo las empresas cuando su nivel de ingresos va a ser cero. Y desde luego, todas las medidas de apoyo, algunas de las cuales ya se han tomado, a la ampliación de plazos o a la suspensión en periodos de cadencia de plazos para préstamos hipotecarios y cualquier otro tipo de instrumento bancario que haga este escenario de hibernación del que nosotros hablábamos que tiene que tener el sector durante al menos 12 meses. Y ya incluso tenemos que ampliarlo a un periodo de 18 meses si somos capaces de operar con cierta normalidad en el verano de 2021.
En Benidorm, ha habido hoteles, restaurantes y locales de ocio nocturno que se han visto abocados a no abrir sus puertas durante el verano ante las bajas previsiones de llegada de turistas extranjeros. ¿Hay estimaciones de las pérdidas económicas y de puestos de trabajo? Una ciudad que vive de forma significativa del turismo foráneo, ¿cómo va a hacer frente al otoño y al invierno?
De las pérdidas económicas, si hablábamos de esos 15.000 millones de euros que se han perdido en el turismo de la Comunidad Valenciana, fácilmente más de la mitad, unos 8.000 o 9.0000 millones de euros corresponden a Benidorm. Han sido muy cuantiosas en una ciudad como ésta, cuya contribución al PIB se dice que es el 30%, pero nosotros nos atrevemos a aventurar que el 70% del PIB de esta ciudad depende del turismo exclusivamente. Desde luego, no está siendo un escenario fácil, sino absolutamente inédito en toda la historia.
Afrontaremos el otoño y el invierno de la mejor manera posible. Es fundamental tener esta protección de los ERTE porque una gran parte de la población de Benidorm trabaja en hostelería y necesita esta salvaguarda para sobrevivir. Ya no estamos diciendo vivir, sino intentar procurarles la supervivencia y la conservación de su puesto de trabajo hasta que pudiera llegar una situación de normalidad en la próxima primavera. Éste será el único escenario en el que nos podemos mover. En Benidorm las autoridades lo tienen muy claro, creo que han dado pasos firmes y seguros y han sido atrevidos, osados y han mantenido posiciones con muy buenos criterios, que han tenido sus frutos durante este verano. Pero hay otras situaciones de escapan de su capacidad de actuación, que están en manos de otras autoridades y que tendremos que esperar ahora mismo a ver cómo se solucionan.
En 2020 se auguraba un nuevo récord de viajeros en el aeropuerto de El Altet, pero la irrupción del Covid-19 lo ha impedido. ¿Cree que se podrá recuperar la confianza del turista extranjero para volver a los destinos de la Costa Blanca?
Sí, sin duda, no pensamos que pueda haber un escenario distinto, ni que se cambie; lo que pasa es que tardaremos en recuperar los niveles de 2019. Las últimas previsiones que manejamos hablan de que no se recuperarán estos niveles hasta 2023, aproximadamente. Pero los turistas tenemos muy poca memoria, olvidamos con facilidad las situaciones difíciles y complicadas. Y además, la situación del Covid-19 no es una circunstancia ha afectado especialmente a los destinos de la Costa Blanca, no hemos sido realmente señalados en el mapa como zonas significativamente castigadas por la enfermedad; con lo cual una vez que esta pandemia se solucione para el mundo global, también se solucionará obviamente para la provincia de Alicante. Y los turistas volverán a viajar exactamente igual que como lo hacían antes.
Una de las cosas que nos ha mostrado esta pandemia es que este criterio que nosotros manejábamos de que el turismo, viajar, forma ya parte de la cesta básica de la compra de los ciudadanos europeos es una realidad y una certeza.
Una de las cosas que nos ha mostrado esta pandemia es que este criterio que nosotros manejábamos de que el turismo, viajar, forma ya parte de la cesta básica de la compra de los ciudadanos europeos es una realidad y una certeza; es decir, hemos visto cómo en el momento en el que se han podido abrir las fronteras, las puertas, y se ha permitido a las personas poder desplazarse, todo aquél que ha podido hacerlo, obviamente con las medidas de seguridad y con las garantías necesarias lo ha hecho, no se ha quedado en casa. Ha habido algunos que se han quedado en casa, poblaciones de riesgo o por circunstancias personales y particulares, pero adaptándose a las diferentes condiciones, los viajeros han seguido saliendo.
En el momento en el que se elimine la amenaza del Covid volveremos otra vez a viajar de la misma manera o quizá incluso de una manera algo más intensa, porque existirá muchísima demanda estancada, muchísima necesidad de salir. Mira, un dato, lo hemos visto hace poco: uno de los pocos países que se libraron o a los que se les levantaron las restricciones por Reino Unido, que ha sido Portugal, ha recibido una auténtica avalancha en estas últimas semanas por parte de turistas británicos, lo cual quiere decir que en el momento en el que se levanten estas restricciones nosotros también estaremos en disposición de volver a recibir a los 82 millones de turistas internacionales que visitan España. Y ése debe ser -respondiendo a la última pregunta que me has adelantado que me ibas a plantear- el mensaje de optimismo para el sector: No estamos en una situación difícil, hay que hacer todo lo posible por resistir, por aguantar y esperar que la parte sanitaria nos dé la solución a este problema. Siempre lo hemos dicho.
Creemos que desde el minuto cero el sector hotelero ha mostrado una tremenda responsabilidad en la gestión de esta pandemia y sabíamos que solamente la parte científica, la parte sanitaria, era la que nos podía dar la respuesta definitiva; así que vamos a confiar en que todas las iniciativas que existen de vacunas, curas y minimización de la actividad del virus se confirmen. Como decimos siempre, no pueden estar mintiendo tantas personas e instituciones en un mismo sentido tantas veces. Cierto es que la vacuna puede ser una realidad a principios de 2021 y actuará no sólo ya desde el punto de vista sanitario de las personas, sino también como una propia vacuna en la sociedad y en la economía mundial y, en especial, en la de España. Y en eso confiamos para que el turismo pueda resetearse en este 2021 y volver a construir lo que nunca debió pararse. Debemos aprender muchas cosas que esta lección que nos ha dado para próximas situaciones y confiar en la pronta recuperación.
Por María Gilabert Almagro
Responsable de la Revista Casa Mediterráneo.