Rocío Palomares, La Nave Argo: “El teatro clásico aporta tomar conciencia de la vida”

El grupo de teatro clásico grecolatino La Nave Argo escenificará la obra Antígona bajo la arena el próximo martes 3 de octubre a las 19 horas en Casa Mediterráneo, un clásico que aborda temas universales y plenamente vigentes en la sociedad actual. Antígona bajo la arena es una adaptación de la famosa obra de Sófocles, basada en el mito homónimo de la antigua Grecia, que han tratado también otros autores a lo largo de la historia. La versión que nos ocupa está escrita por Pau Vaillo, dirigida por Rocío Palomares Navarro con Carmen Cabello e Irene Gañán, e interpretada por Carmen Cabello, Elena Bronchalo, Blanca Fernández, Ángel Sánchez, Marina Jordá, Rocío Palomares Navarro, Irene Gañán, Lucía López, Mariangel Moreno, Hugo Arenas y Juan Ballesteros. La pieza ha sido reconocida con el Primer Premio en el Concurso Nacional Grecolatino y el Primer Premio Buero Vallejo en la Comunidad Valenciana.

Antígona bajo la arena cuenta que tras una desgarradora guerra civil entre los dos herederos al trono, Tebas intenta dejar atrás el recuerdo del conflicto. Sin embargo, la ley que el rey Creonte impone impidiendo enterrar el cadáver del perdedor imposibilita cerrar viejas heridas. Antígona, hermana de los dos príncipes muertos en el conflicto, se niega a enterrar solamente a uno de ellos (el que era fiel a Tebas), pues va en contra de la tradición. El alma de un cuerpo que no era enterrado estaba condenada a vagar por la tierra eternamente, sin ser admitido en el Hades (antiguo inframundo griego), por ello los honores fúnebres eran tan importantes para los griegos.  El desafío que lanza Antígona al desobedecer la norma pone en jaque a Creonte, quien se ve forzado a elegir entre incumplir la ley que ha impuesto o condenar a muerte a su propia sobrina.

La obra ocupa un lugar relevante en la dramaturgia universal. Esta tragedia se escribió hace más de 2.000 años en Grecia, considerada cuna de la democracia, y su primera representación data del año 441 a. C. Hoy en día, se sigue considerando como una de las obras más relevantes de su autor. La pieza pone el foco en temas universales que siguen vivos en el debate social: la libertad, los derechos del individuo frente a la obediencia de las leyes del Estado o el papel de la mujer en la sociedad.

La Nave Argo trabaja la temática grecolatina con alumnos de edades entre los 16 y los 26 años, ha recibido numerosos premios de ámbito local y nacional, escolar y amateur y ha participado en numerosos festivales de teatro y actuaciones particulares. Entrevistamos a Rocío Palomares, directora artística de Antígona bajo la arena, para conocer más de cerca la propuesta que La Nave Argo traerá a Casa Mediterráneo.

Antígona bajo la arena es una adaptación de la célebre tragedia de Sófocles. ¿Cuáles son las ideas y las emociones más importantes que transmite esta obra?

La idea principal que evoca es la justicia, así como la moral, el deber personal y el respeto. Creo que ése es el gran debate de Antígona: cómo algo que, a priori, puede parecer justo, moralmente puede que no lo sea. Para mí, la gran pregunta de la obra es. ¿Quién tiene razón, Creonte o Antígona? Me parece muy interesante porque constantemente acudimos a los clásicos cuando surge este tipo de dilemas. Siempre que nos paramos a pensar que cuando algo que está establecido nos parece injusto, normalmente se debe a que moralmente nos afecta. En resumen, esa sería la idea central, aunque hay muchas más. La palabra familia también está muy presente.

[su_quote]Si actúas en contra de tu identidad, estás fallando en una parte fundamental de tu ser.[/su_quote]

Antígona se debate, aunque ella lo tiene claro, entre una ley que no le parece justa y sus propios principios, decantándose por no traicionarlos. Cuando alguien no es fiel a sus principios, aunque con ello cumpla la ley, difícilmente puede sentirse bien…

Exacto. Además, en las obras grecolatinas es algo que vemos con frecuencia. Los griegos tenían muy firme el concepto de identidad. De modo que, si actúas en contra de tu identidad, de lo que te representa, no eres tú. Estás fallando en una parte fundamental de tu ser. Ahí también podría entrar el tema del honor. Me parecen conceptos clave.

Esta pieza aborda, efectivamente, temas universales. El profesor y filósofo George Steiner llegó a afirmar que Antígona era el caso más extraordinario de permanencia y reiteración de un tema dramático. ¿Estás de acuerdo con esta afirmación?

Sí y no. Creo que tiene esa capacidad de alcance, pero no que sea el máximo exponente. Hay muchas otras obras que poseen esa cualidad. Por ejemplo, Las Troyanas de Eurípides refleja perfectamente las consecuencias de una guerra, que podemos ver ahora con la invasión rusa de Ucrania, un conflicto que resulta ser el que más cerca nos toca desde hace dos años. Me parece bestial los testimonios que Eurípides escribió sobre Las Troyanas, esas mujeres que están devastadas por la guerra. Yo diría que es la obra más potente y que, hoy en día, sigue vigente. Al mismo tiempo, Antígona trata asuntos que es imposible no relacionar con lo que está pasando actualmente en el mundo.

Escena de ‘Antígona bajo la arena’

¿Qué aportaciones ha hecho Pau Vaillo en su adaptación teatral a la obra de Sófocles?

Lo primero que hizo Pau sobre los textos de Sófocles fue un estudio sobre su esencia. Creo que su aportación máxima ha sido, con un lenguaje muy poético, volver a transmitir esa historia. Se ha inspirado en todos los textos que hay escritos sobre Antígona, no sólo en la obra de Sófocles, aunque ésta sea la base que lo sustenta. Pau Vaillo la ha versionado y considero que ha logrado transmitir de una forma muy bella un mensaje muy potente.

El título de la obra es evocador. ¿Por qué Antígona bajo la arena?

Porque Antígona quiere enterrar a su hermano. Cómo escarba en la arena para poder darle sepultura no deja de ser un símbolo. Ya te he dicho que el lenguaje es poético, hasta en el título. Ése es el sentido.

Arena que también puede acabar cubriendo a la misma Antígona.

Por supuesto. De hecho, acaba suicidándose.

El título da pie a varios significados.

Sí, muchos. Entre otros, que al final todos acabamos bajo la arena. Y la obra cuando concluye lo dice: Una vez más, todo es un ciclo.

La representación que se realizará en Casa Mediterráneo forma parte de las actividades del intercambio escolar que desarrolla la compañía teatral La Nave Argo con la formación artística del Liceo Trubar Gregorčic de la localidad italiana de Gorizia. ¿En qué consiste la colaboración entre ambas agrupaciones?

La Nave Argo forma parte de ese programa de intercambio. Ellos interpretaron otra obra de la agrupación teatral, Ifigenia, y si no recuerdo mal, el año pasado llevaron Las Troyanas, de Alberto Conejero. La compañía italiana viene aquí unos días, representa una obra de teatro y nosotros hacemos lo mismo allí. De alguna forma, se trata de acercarnos el teatro, aunque no estemos en un mismo código de lenguaje, pero hay algo que permanece y se transmite. Sobre todo, creo que la esencia es conocer, abrir tu mirada al mundo.

¿Cómo nació Nave Argo y quiénes forman parte de la compañía?

Surgió hace muchos años, en 2010. Pau y yo somos egresados de esa Nave Argo.  Pertenezco a una de las primeras generaciones del grupo, cuando llevaba funcionando unos cinco años. Esta agrupación digamos que es La Nave Argo mater, los egresados que queremos continuar haciendo teatro y llevarlo hacia donde se nos permita, y funciona en paralelo al grupo escolar, que se llama igual.

La Nave Argo surgió porque un profesor de historia, una profesora de filosofía y un profesor de cultura grecolatina estaban enamorados del teatro grecolatino y su gran pasión y sueño siempre había sido montar una obra de teatro. Entonces, se comentó en las aulas de primero y segundo de bachillerato la posibilidad de hacerlo. Se comenzó a formar un elenco y se creó la primera obra que estrenaron, Medea de Eurípides. Y desde ahí todo fue subiendo. A raíz de entonces fueron surgiendo nuevas obras, algunas de las cuales se presentaron a festivales nacionales e internacionales. Sobre todo, representamos teatro grecolatino. De hecho, el nombre del grupo, La Nave Argo, es la nave construida bajo la dirección de Atenea [en la que navegaron desde Yolco en busca del vellocino de oro, Jasón y sus compañeros argonautas].

También hemos representado algunas obras de teatro contemporáneo, como La casa de Bernarda Alba, del siglo XVII con Shakespeare hicimos Macbeth y piezas más contemporáneas, que yo misma he interpretado y codirigido, como Juicio a una zorra de Miguel del Arco, con temática grecolatina porque cuenta toda la historia de Helena de Troya, pero es un texto actual. Esa es, en resumen, la historia del grupo.

Ya, por último, ¿qué valores consideras que aporta el teatro clásico a la juventud del siglo XXI?

Es una pregunta tan compleja que podría desarrollarla de forma muy extensa, pero de manera concisa diré que aporta la vida, tomar conciencia de ella y poder reflejarla como un espejo en el que poder mirarse.

La pausa es muy necesaria. Hace tiempo leí una cita que decía que la gente creativa necesita estar sentada, tomarse su tiempo y no hacer nada. Cuando te paras a observar la vida es cuando surgen las ideas, la reflexión.