Safâa Erruas: «Marruecos está conociendo una nueva dinámica en el mundo del arte, con una gran variedad de experiencias individuales e institucionales»

En el marco del ciclo ‘Arte y Mediterráneo’, la artista marroquí Safâa Erruas ofreció el miércoles 4 de mayo a las 19 h. una charla online titulada “El blanco como hilo conductor”. El encuentro, moderado por Natalia Molinos, historiadora del arte y gestora cultural, puede verse en streaming en el canal de YouTube de Casa Mediterráneo.

Safâa Erruas (Tetuán, 1976) es una artista plástica conceptual que goza de gran proyección internacional. Tras cursar un año de estudios en Ciencias, optó por la formación artística. En 1998 se graduó por el Instituto Nacional de Bellas Artes de Tetuán, ​donde empezó a desarrollar un lenguaje muy personal basado en el color blanco y las texturas suaves, en contraste con elementos cortantes como alfileres o cuchillas de afeitar.

Comenzó exponiendo en su país natal y en 1998 dio el salto al ámbito internacional. En 2009 fue seleccionada como una de las cinco artistas jóvenes más importantes del mundo musulmán para una exposición en Nueva York organizada por el Museum of Contemporary African Diasporan Arts y formó parte de la muestra del colectivo Collectif 212 ‘Arte contemporáneo en Marruecos’ en Casa Árabe de Madrid.

Varias de sus obras se exhibieron en París en 2016 en la Feria de Arte y Diseño Contemporáneo ‘Also known as Africa’ (AKAA). Ese mismo año fue una de las 25 artistas de catorce países seleccionadas para participar en la exposición colectiva ‘El Iris de Lucy. Artistas africanas contemporáneas’ en el Museo Departamental de Arte Contemporáneo de Rochechuart (Francia) y en el Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León (MUSAC). La muestra pudo verse al año siguiente en Las Palmas de Gran Canaria, simultáneamente en el Centro Atlántico de Arte Moderno (CAAM) y en Casa África. ​En 2017 también estuvo presente en una feria anual dedicada al arte contemporáneo del continente africano en Londres.

En 2021 participó con la pieza ‘Brisa’ en la muestra ‘Trilogía Marroquí (1950-2020)’ del Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid. Sus obras forman parte de diversas colecciones como las del Palacio Real Dar al-Majzén de Rabat, la Société Générale, la Caisse de dépôt et de gestion y la Fundación ONA en Marruecos, así como la Fondation Jean Paul Blachère en Apt en Francia o el Centre for Contemporany Art de Lagos en Nigeria.

Cuando estudiaba Bellas Artes ya destacaba por un lenguaje plástico muy personal. ¿Cómo lo describiría?

Desde el inicio de mis estudios en Bellas Artes empecé a desarrollar un lenguaje propio que se caracterizaba por la ausencia del color y el aspecto minimalista. Me interesaba trabajar sobre temas relacionados con el cuerpo, la memoria y los límites entre lo material y lo inmaterial. Esos años me permitieron encontrar esa semilla que es la esencia de mi leguaje artístico y que sigue creciendo al filo de los tiempos.

‘La vie des autres I’ 2017, Safâa Erruas

Su trabajo, abstracto y minimalista, suele estar protagonizado por un solo color, el blanco. ¿Qué pretende transmitir con ello?

El blanco, que caracteriza tanto mis obras, empezó con la voluntad de borrar imágenes, materiales o formas, neutralizarlas para darles otra dimensión y llegar a comunicar a través ellas fragilidad y sutileza, así como contar otras historias o más bien suscitar posibilidades que den pie a nuevas interpretaciones. El blanco se convierte para mí no sólo en un soporte o color de la obra, sino en una sustancia, un espacio, un lugar donde los otros elementos utilizados encuentran una nueva dimensión, algunas veces con evidentes referencias a lo puro y lo sagrado, otras, con la simbología de los propios materiales, como pastillas de medicamentos, algodones o vendas de gasa.

En su obra contrastan la suavidad, la fragilidad y la pureza de ciertos materiales con la dureza, la frialdad o la agresividad de otros. Hay elementos blancos o transparentes, como plumas, algodón, papel e hilo y materiales cortantes, como cuchillas, alfileres y espejos rotos. ¿Qué quiere plantear con el uso de objetos contrapuestos?

En algunas de mis obras la presencia de elementos contrapuestos es evidente y esencial como en ‘Brisa’, compuesta por alfileres envueltos en bandas de gasa o la pieza ‘Ipazia’, donde aparecen agujas metálicas dentro de un ramo de gypsophila. De esas simbiosis y antagonismos nacen nuevos mensajes que como artista me permiten comunicar una realidad diferente.

‘This world is mine 1’, Safâa Erruas

Sus obras se adentran en su universo interior, pero también muestran el mundo exterior como ocurre en su serie ‘Imago Mundi. This World is Mine 1’ de 2020. ¿Cuáles son los temas que le preocupan y plasma en sus obras?

Desde mis inicios en el arte siempre me interesé por la condición del ser humano y su existencia en el mundo desde varios puntos de vista: físico, espiritual, social, cultural… Me interesan desde los temas que giran en torno a las memorias personales y colectivas, las historias y las narraciones compartidas y condicionadas, hasta las cuestiones territoriales, geográficas y políticas, también como identidades permanentes, inventadas o variables. Son algunas de las preguntas que me animan y me ayudan a entender las sociedades en las que vivimos, siempre a través del arte.

Ha impartido diversos talleres con mujeres. ¿Qué destacaría de esas experiencias?

Los talleres generalmente siempre han sido una ocasión para compartir y aprender nuevas cosas con los y las participantes. Cuando se trata de trabajar con mujeres particularmente, el encuentro en sí mismo me parece interesante en el sentido en el que la obra o la práctica de arte permiten una comunicación profunda y el intercambio de expresiones que van más allá del lenguaje verbal, con lo cual entre todas llegamos a identificarnos.

‘Directions’ 2021, Safâa Erruas

Usted es una de las artistas marroquíes con mayor presencia internacional, muchas veces ligada al arte de las mujeres o al arte africano. ¿El arte femenino y el africano considera que tienen la suficiente visibilidad internacional o todavía es necesario reivindicarlos?

Es una pregunta pertinente, creo que algunas exposiciones o bienales de mujeres artistas o de arte africano tienen el mérito de existir y seguir siendo plataformas para darles mayor visibilidad. La historia del arte contemporáneo todavía carece de información y documentación sobre esos temas. Pero al mismo tiempo esas reivindicaciones se pueden hacer de maneras diferentes, creando nuevos modelos de igualdad y de visibilidad que se liberan de permanentes etiquetas.

¿Qué situación atraviesa el arte marroquí contemporáneo en su propio país y cómo se recibe en España y en el resto del mundo?

En los diez últimos años, Marruecos está conociendo una nueva dinámica en el mundo del arte, con una gran variedad de experiencias individuales e institucionales. A pesar de la proximidad con España, creo que pocas cosas se conocen (o se conocían) sobre nuestra joven historia del arte hasta que recientemente se celebró la exposición ‘Trilogía marroquí (1950-2020)’ en el Museo Reina Sofía de Madrid. Se trata de la primera exposición que muestra una gran parte de la expresión artística de Marruecos de manera cronológica y en relación con el contexto social y político de cada época. Pero queda mucho por mostrar y compartir.

Respecto al arte español contemporáneo, ¿este es apreciado en Marruecos?

Desde un punto de vista histórico, muchos artistas españoles son referencias ineludibles, desde Goya, Velázquez, Picasso, Miró o Tàpies hasta Juan Genovés, pero se conoce menos la actual escena contemporánea de España. De vez en cuando hay exposiciones con proyectos específicos, pero no es suficiente, como la colección del Banco de España que se presentó en el Museo de Rabat en 2018 titulada “De Goya à nos jours”.