‘Sofía’, las trabas a la maternidad fuera del matrimonio   

Éste es un comentario previo y guía de visionado a la sesión de debate del cine-club online de Casa Mediterráneo que sobre este film que se emitirá el miércoles 9 de Junio de 2021 a las 19 horas por las redes sociales y canal de Youtube de Casa Mediterráneo.

Por Luis López Belda.

En ‘Sofía’, una joven marroquí soltera tiene un hijo fuera del matrimonio. Estamos ante una película considerada por la crítica como un ‘thriller social’ donde la última revelación que llega al espectador, siendo potente, tiene menos poder de memorabilia que las razones para mantenerla en secreto. Todo ello nos habla de una personalidad fílmica y de una cosmovisión humana más interesada en mostrar lo terrible de los secretos sordos que en epatar con un gran descubrimiento de la trama al estilo más puramente hollywoodiense.

De esta manera fílmica y narrativa, la emergente directora y guionista marroquí Meryem Benm’Barek (premio al mejor guion en Cannes en la sección de nuevos directores) explora cómo las cuestiones de género, clase y poder interactúan en una sociedad que ejerce un rígido control sobre las relaciones personales y sexuales.

Tal es la vergüenza y la humillación por la terrible experiencia vital y física que le sobreviene a la joven Sofía (Maha Alemi) casi tan pronto como comienza la película que nos propone la directora en su debut en el largo cinematográfico, que por un horrible momento en un callejón oscuro en el barrio humilde de Derb Sultan en Casablanca, a la protagonista se le pasa una idea realmente terrible por la cabeza.

Efectivamente, busca una caja donde pueda poner al recién nacido que acaba de dar a luz para dejarlo allí y abandonarlo a su suerte. Su desesperada necesidad de que su problema desaparezca de su pensamiento y de su realidad, incluso se había manifestado psicosomáticamente en una «negación del embarazo», que había impedido que su vientre creciera y le había permitido no confrontar la verdad ni verse obligada a revelarla a sus padres durante el mayor tiempo posible.

El sexo fuera del matrimonio puede llegar a ser un delito punible en Marruecos, según informa la película al principio, adelantando la temática y las intenciones del film. Y con el honor familiar y social que reposa inevitablemente en el cuerpo de una mujer (según una visión anticuada pero vigente hoy en día en ciertas capas de diversas sociedades), la familia de Sofía se embarca de inmediato en el objetivo cerril de intentar enmendar las cosas, moviendo cielo y tierra con la esperanza de encontrar al padre del niño, cuya apariencia y/o status social posiblemente pueda darle un giro mínimamente respetable a toda la situación. Pero hay mucho más de lo que se ve inicialmente en la película de Benm’Barek que, lenta y delicadamente pero sin detenerse nunca, desentraña los matices en las relaciones entre las diferentes clases sociales. Se trata de un viaje hacia los sutiles pero definitivos detalles que nos hacen entender los entresijos de la sociedad marroquí, aunque sea a través de un trabajo de ficción, a los neófitos y desconocedores del tema.

Fotograma de ‘Sofía’

La estructura jerárquica es tal que facilita un flujo unidireccional de poder, control y corrupción. Sofía está acorralada por las circunstancias, es víctima por ser mujer en una sociedad que es firmemente intolerante con lo que considera un comportamiento inmoral como el suyo, cierto. Pero ella también desempeña su papel en el ciclo destructivo de coerción que se puso en marcha en un momento del pasado. Ciclo que parece irrefrenable y que se asegura de continuar dominando, atrapando a otros, a su vez, en su red de interés propio y oportunismo.

Omar (Hamza Khafif), quien confiesa haber sido cómplice de todo el asunto incluso mientras las lágrimas de protesta y rabia ruedan por su rostro en la oficina del capitán de policía, está decididamente al final de esa cadena alimentaria, de esa estructura de poder tan silenciosa como eficaz. La idea del matrimonio como una oportunidad para garantizar la seguridad, la comodidad y la protección de uno mismo no se limita sólo a esta pareja involuntaria forzada a serlo por mantener las apariencias (sin que ninguno de los dos quiera formar ese vínculo de pareja), sino que también incluye a la tía de Sofía, que admite haberse casado con su rico marido francés por razones muy distintas al amor.

Las diferencias entre los orígenes familiares y sociales de Sofía y Omar son obvias y marcadas y son transmitidas de manera muy efectiva en varias escenas que colocan a las dos familias en lados opuestos de una mesa: la cámara de la directora los enmarca casi como bloques representativos formados por grupos más que como individuos. Hay otra secuencia donde, habiendo arreglado las cosas por el momento, las dos familias salen de la comisaría en medios de transporte sorprendentemente diferentes.

También es interesante el contraste entre la reservada y tímida Sofía y su prima Lena (Sarah Perles), estudiante de medicina, más occidentalizada y francófona. La confiada y extrovertida Lena, que está al lado de Sofía constantemente ayudándola a sortear varias barreras burocráticas, puede parecer la más sofisticada y experimentada de las dos. De hecho es casi un tópico del cine protagonizado por mujeres del Norte de África: la oposición entre la que se quedó allí y la que ha tenido acceso a la cultura europea, cada una representando a un tipo de personaje femenino.

Pero es mérito de la película y, sobre todo, de la directora-guionista el romper las expectativas una vez más al contrastar la practicidad y astucia de Sofía, necesarias para sobrevivir en el ecosistema que le ha tocado en suerte, con el idealismo casi ingenuo de Lena. Cada una es hija de sus circunstancias y sólo conociéndolas en profundidad podemos atrevernos a empezar un tímido análisis de ambos personajes.

[su_highlight background=»#074295″]FICHA ARTÍSTICA[/su_highlight]

País: Marruecos. Título original: ‘Sofia’. Año: 2018. Dirección y guion: Meryem Benm’Barek. Fotografía: Hoang-Son Doan. Duración: 100 minutos. Intérpretes: Maha Alemi, Lubna Azabal, Sarah Perles, Faouzi Bensaïdi, Nadia Niazi.

[su_highlight background=»#074295″]PRINCIPALES MENCIONES[/su_highlight]

2018: Festival de Cannes: Un Certain Regard – Mejor guion.

[su_highlight background=»#074295″]PLATAFORMA DE STREAMING DONDE PUEDE VERSE EL FILM[/su_highlight]

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