Andrea Spinelli: «Los tiburones tienen un rol clave dentro de los ecosistemas, donde no están desaparecen muchas otras formas de vidas»

Originarios de Sicilia y profundamente ligados al mar desde la infancia, Andrea y Marco Spinelli llegan el martes 9 de diciembre a Casa Mediterráneo para presentar Shark Preyed. Comemos carne de tiburón sin saberlo, un documental que arroja luz sobre una realidad desconocida: cada año, millones de tiburones acaban en nuestros platos bajo otros nombres comerciales.

A través de imágenes grabadas en lonjas y mercados, entrevistas exclusivas con pescadores y expertos, Shark Preyed desmonta mitos, revela la magnitud del comercio global —incluyendo capturas accidentales, redes fantasma y el negocio internacional de aletas— y muestra cómo Europa, y especialmente España e Italia, juegan un papel clave en esta cadena.

El trabajo de los hermanos Spinelli – que se presentó en València el pasado mes de octubre- no es solo una denuncia, sino también una invitación a reflexionar porque saber es el primer paso para proteger: comprender qué consumimos y cómo afecta a las poblaciones marinas es esencial para frenar el declive de especies que llevan habitando nuestro planeta más de 400 millones de años.

La proyección tendrá lugar a las 19:00 horas, con entrada libre hasta completar aforo. Una oportunidad única para descubrir un documental premiado recientemente en el CIMASub de Donostia–San Sebastián. Aprovechando su paso por Alicante, hemos entrevistado a Andrea Spinelli, biólogo marino e investigador en el Oceanogràfic de València.

¿Cómo surge la idea de realizar este documental? ¿Encontrasteis dificultades para grabar las imágenes?

    La idea del documental surge porque Marco (hermano de Andrea) y yo nos dimos cuenta de que la imagen que teníamos nosotros de los tiburones era diferente de la que tenía la gente a nuestro alrededor. Nosotros crecimos con los documentales de Jacques Cousteau, crecimos con una imagen de los tiburones bastante distinta de la que tenía la opinión pública: son animales que necesitan protección, están desapareciendo y el ser humano es el principal culpable. Por eso queríamos dar un testimonio real a la gente.

    Respecto a las grabaciones, la verdad es que no hemos tenido muchos problemas. Grabamos mucho por España e Italia, y los pescadores estuvieron disponibles en casi todos los casos, salvo alguna excepción. En Sicilia, sobre todo en Palermo, los pescadores mostraban más recelo a hablar sobre el comercio de pesca. Tuvimos que pedir autorizaciones para entrar en algunas lonjas en España, pero, logísticamente, fue bastante fácil.

    El documental es muy revelador y una de las informaciones más impactantes la vemos ya en el título (comemos carne de tiburón sin saberlo). ¿En qué productos o nombres comerciales que comemos suele ocultarse la carne de tiburón?

      La verdad es que la carne de tiburón no se suele ocultar. El problema es que es totalmente legal hablar de tiburones con nombres comunes comerciales diferentes. En España, como en Italia y en parte de Europa, estos animales, una vez pescados y limpios (sin la cabeza, la cola, las aletas y la piel; lo que queda es su lomo), se venden con diferentes nombres comerciales. Por ejemplo, en España como cazón, pintarroja, tintorera o marrajo… Son todos nombres comunes que esconden, de forma totalmente legal, el nombre de tiburón. Eso es un problema porque a las personas no les llega información real de lo que están comiendo. Ese es el gran problema que alimenta muchísimo la demanda y el comercio de carne de tiburón en toda Europa, sobre todo en España e Italia. España ha sido la primera del mundo en exportación y pesca de carne de tiburón, e Italia está entre los tres primeros. Esto se debe, sobre todo, al desconocimiento por parte de las personas.

      Poca gente sabrá ese dato sobre España.

      España ha sido, en los últimos diez o doce años, el primer país del mundo en pesca, exportación y comercio de carne de tiburón. Uno de los grandes mercados desde donde se distribuye es el de Vigo. Allí llegan la mayoría de los productos de carne de tiburón para luego distribuirse por toda Europa. Hay un gran mercado de aletas de tiburón que se exportan al sudeste asiático; pero la mayor parte de la carne de tiburón se distribuye desde España al resto de Europa. En el caso de Italia también existe una de las mayores importaciones de carne en todo el mundo. Esto sorprende mucho a la gente porque no lo espera y no sabe que en nuestras costas se pesca y se alimenta un mercado tan grande.

      ¿Qué medidas urgentes se deberían tomar para detener la caída de las poblaciones de tiburones?

      Por parte de los gobiernos, en estos últimos años se ha trabajado más en la protección de estos animales, sobre todo a nivel internacional. Hace poco concluyó la CITES COP20 (Conferencia de las Partes de la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres), donde muchas especies, y algunas que ya estaban en uno de los apéndices del texto de la Convención, han pasado del Apéndice II al Apéndice I. Eso significa que van a tener mayor protección en el comercio internacional.

      Lo que ocurre es que, en Europa y en países como España e Italia, esos animales —y muchas otras especies— se pueden pescar de forma accidental. Entre ellas, sobre todo, las tintoreras y el cazón, que, al poder pescarse accidentalmente, pueden comercializarse.

      Hoy en día este es un negocio muy difícil de parar. Lo que podemos hacer cada uno de nosotros, cada persona, es estar más informados. Nosotros, con nuestro documental, queremos informar a quienes no saben que están comiendo carne de tiburón y concienciarlos. Queremos cambiar sobre todo la demanda, porque sabemos que a nivel gubernamental es más complicado. Hay intereses comerciales globales que alimentan este mercado.

      Imagen del documental.

      En el Mediterráneo, ¿cuáles son las especies de tiburón más amenazadas? ¿Qué consecuencias ecológicas tendría su desaparición para el Mare Nostrum?

      En nuestro mar Mediterráneo hay muchas especies de tiburones que están a punto de desaparecer. En general, en los últimos 50 años, las poblaciones de tiburones del Mediterráneo han disminuido o se han reducido entre un 70 y un 90 % en algunas especies, entre ellas el tiburón zorro, por ejemplo, y el tiburón martillo, que ha desaparecido casi totalmente de nuestros mares.

      Hoy en día hay muchas especies muy amenazadas, entre ellas el marrajo y la tintorera. Estas dos especies son de las que más se pescan en nuestro mar. Los tiburones grises también están desapareciendo, así como otros muchos como el Centrophorus —especie que encontramos a mayor profundidad— y el Galeorhinus galeus (cazón). Son animales que, aunque están en parte protegidos, se siguen pescando accidentalmente y se siguen comercializando. Ahí está el gran problema: la protección total de estos animales es bastante difícil de consolidar, porque la pesca accidental, desafortunadamente, seguirá existiendo, sobre todo por la sobrepesca de las últimas décadas.

      La desaparición de estos animales genera grandes desequilibrios ecosistémicos en nuestros mares. En los océanos de todo el mundo hay zonas donde ya no hay tiburones y han desaparecido los arrecifes de coral. Al ser animales situados en la cima de la cadena trófica (o alimentaria), tienen un rol clave dentro de los ecosistemas: donde no están ellos, desaparecen muchas otras formas de vida, desde organismos marinos hasta hábitats enteros. Todo está conectado en nuestro mar y, donde no hay tiburones, probablemente se pueda llegar a no tener vida.

      Shark Preyed ha sido recientemente premiada en el Ciclo Internacional de Cine Submarino de Donostia–San Sebastián (CIMASub). ¿Cómo valoráis este reconocimiento?

      Estamos muy contentos de haber ganado el premio al mejor documental y al mejor trabajo de concienciación ecológica en el CIMASub porque sabemos que es uno de los festivales internacionales de cine subacuático que más voz da al mar y que más visibilidad tiene en todo el mundo. Es uno de los más antiguos que existen; tiene casi 50 años. Sabemos que el nivel cada año es muy alto, pero estamos muy orgullosos, muy contentos y agradecidos porque sabemos que, a través de festivales como el CIMASub, podemos llegar a muchas más personas y dar voz al problema que tienen ahora mismo los tiburones. Sobre todo, nos emociona y nos da mucha energía para seguir trabajando en documentales como Shark Preyed, para poder contar lo que está pasando en nuestros mares y en nuestro planeta.

      Para finalizar, vuestra vida y vuestra profesión están profundamente ligadas al mar y estáis muy comprometidos con su conservación. ¿De dónde nace esta conciencia y cómo influye en vuestros proyectos?

      Los hermanos Spinelli, Andrea (izquierda) y Marco (derecha).

      Es cierto que nuestras vidas están directamente relacionadas con el mar, y esto es gracias a nuestra familia, que nos ha transmitido el amor por la naturaleza, pero sobre todo por el mar. Nuestro padre es buceador y su sueño era ser biólogo marino. Él nos transmitió desde pequeños este gran amor por el mar. Nuestros recuerdos son en barco junto con nuestros padres, haciendo snorkel y, luego, poco a poco, acercándonos más al mundo marino con botella.

      Por este amor que se nos transmitió durante nuestra infancia y adolescencia decidimos estudiar biología marina (en mi caso) y documentar lo que está pasando bajo nuestros mares, como hace Marco. Esto ha influido muchísimo en nuestra vida profesional, porque nos dimos cuenta de que tenemos una obligación moral de intentar transmitir a las personas un mensaje real del compromiso que tenemos como especie para convivir con otras que llevan en nuestro planeta más de 400 millones de años. Por este motivo, cada año, junto con Marco, decidimos dar voz al mar y, sobre todo, al planeta, para que la gente pueda conocer más y estar más concienciada.


      Por Gemma Belén
      Técnico de áreas, Casa Mediterráneo