En el imaginario occidental, la imagen de Palestina está inexorablemente asociada a bombas, sangre y destrucción. En este discurso dominante que se prolonga ya más de 75 años, las voces palestinas han sido relegadas, fragmentadas y descartadas. Esta opresiva imagen se ha intensificado tras la guerra de devastación en Gaza como respuesta israelí a los ataques de Hamás del 7 de febrero 2023. Ante semejante y limitada representación, urge mostrar otra realidad más acorde con la vida cotidiana en los territorios palestinos, a través de quienes mejor conocen el día a día de Palestina: las voces de sus propios habitantes. El cómic, como medio visual y textual, emerge como una herramienta poderosa mediante la cual los artistas palestinos pueden documentar experiencias de ocupación, desplazamiento y resistencia. Se trata de uno de los géneros artísticos que más se ha desarrollado en los últimos años, con trabajos de enorme calidad, diversidad y profundidad, creados por jóvenes autores y autoras palestinos repartidos por medio mundo.
Con el propósito de acercar una visión más ajustada la realidad, Casa Mediterráneo y la Fundación Al Fanar han organizado una exposición sobre el cómic palestino, titulada “Voces propias, grito colectivo”, que podrá verse en el Salón del Cómic de Valencia del 28 de febrero al 2 de marzo. La muestra cuenta con la colaboración de Fundació Finestres, Cátedra Estudio del Cómic SM-UV, IEMed y Casa Árabe y está abierta a iniciar su itinerancia a los espacios que así la demanden.

Comisariada por Mohamed Sabaaneh y Pedro Rojo Pérez, la exposición tiene como objetivo mostrar el pujante mundo del cómic palestino a un entorno donde el protagonista es el arte, donde el público podrá apreciar trazos, colores y unas historias con las que conectarán a través del lenguaje común de las viñetas. Será una oportunidad de presentar a los y las palestinas como artistas, como personas creativas, delicadas, vinculadas al mundo a través del noveno arte, una oportunidad en definitiva de sacarles de su rol de mera incógnita en la ecuación de la violencia que asola sus vidas desde 1948.
A través de estas obras gráficas, los artistas palestinas rechazan el silencio impuesto, utilizando sus trazos para alterar las representaciones coloniales. El intelectual palestino Edward Said sostenía que negarle la voz a alguien es negarle la existencia y desde esa perspectiva estas narraciones exigen ser leídas no como recuerdos pasivos, sino como intervenciones activas y dinámicas contra la amnesia histórica. Aquí, los dibujantes reivindican sus historias, sus voces y su futuro, revelan las luchas cotidianas, la resistencia y la vitalidad cultural palestina. Esta exposición es más que una muestra artística: es una afirmación de la existencia, un desafío a la hegemonía y un testimonio del poder duradero de la narrativa palestina. En cada trazo de tinta y en cada viñeta de la narración, estos cómics son un rechazo al olvido, una declaración desafiante de que las historias palestinas seguirán contándose, dibujándose y compartiéndose como un grito colectivo hasta que se haga justicia.
Más información: En la página web del Salón del Cómic de Valencia.Por María Gilabert Almagro
Responsable de la revista Casa Mediterráneo