Clara Cabrera: “La igualdad de género es un elemento central en todas las acciones de la política exterior”

Con su política exterior España pretende contribuir al avance hacia la igualdad real entre hombres y mujeres en el plano internacional. En esta línea, el Gobierno acaba de lanzar la ’Guía de Política Exterior Feminista’ con el compromiso explícito de incorporar la igualdad de género como un elemento distintivo de todas sus acciones. Con el fin de conocer los principios y los programas de la política exterior española en materia de igualdad, la nueva sesión del ciclo ‘Mujeres y el Mediterráneo’ contará con Clara Cabrera, Embajadora en Misión Especial para la Igualdad de Género en la Política Exterior del Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación.

Cabrera analizará así mismo las alianzas emprendidas con otros países en este ámbito, con especial detenimiento en la cuenca del Mediterráneo, la situación actual de la mujeres en la región y los principales retos a los que se enfrentan. El encuentro, moderado por la periodista Sonia Marco, podrá seguirse en formato virtual el jueves 18 de marzo a las 19 h. a través de la página web de Casa Mediterráneo.

De forma anticipada a la cita, mantuvimos una entrevista con Clara Cabrera, Embajadora en Misión Especial para la Igualdad de Género desde agosto de 2020.

¿En qué consiste su labor como Embajadora en Misión Especial para la Igualdad de Género en la Política Exterior española?

El puesto de Embajadora en Misión Especial para la Igualdad de Género se creó entre los años 2007 y 2010 y después volvió a establecerse en 2018. En el anterior mandato este cargo aglutinaba dos vertientes: la de las políticas de igualdad en el Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, así como la igualdad de género en la política exterior. Con este nuevo nombramiento y tras la creación de la Unidad de Igualdad en el Ministerio de Exteriores, el puesto de Embajadora en Misión Especial hace alusión a la igualdad de género en la política exterior, de decir, al esfuerzo que está plasmado en la reciente publicación de la ‘Guía de Política Exterior Feminista’ de España de incorporar esta materia como elemento central en todas las acciones de la política exterior.

Mediante la creación de esta figura lo que se pretende es dar una visión global y coordinada a todos los departamentos del Ministerio y otros actores que participan de la acción exterior para conseguir transversalizar el enfoque de género en todas sus acciones y profundizar en las iniciativas de igualdad de género.

¿Qué programas se llevan a cabo desde el Ministerio de Asuntos Exteriores en materia de igualdad? ¿Podría destacarnos algún proyecto de colaboración puesto en marcha con países de la cuenca mediterránea?

Todos los proyectos, los principios y las acciones en materia de igualdad de género en la política exterior están recogidos, como decía en la ‘Guía de Política Exterior Feminista’ que presentó el Presidente del Gobierno el pasado 10 de marzo. En esta guía lo que se recoge es el objetivo de que la igualdad de género sea un elemento identificado de la política exterior, es decir, ponerla en el centro de todas sus acciones y fases, mediante unos principios. Entre esos fundamentos se encuentra un enfoque transformador, porque lo que queremos es que la política exterior sea una política pública transformadora y por eso no sólo se cuenta con programas específicos de igualdad de género, sino que ésta se halla presente en todas sus acciones y en todas sus líneas de trabajo. También incluye un liderazgo comprometido y la apropiación de todos los participantes de esa acción exterior -obviamente por parte de los altos cargos y por supuesto de la Ministra-, una participación inclusiva y el fomento de alianzas. No queremos hacer esto solos, pretendemos ir de la mano de diferentes actores del sector privado y de organismos internacionales, así como de otros tan importantes para la política exterior como las Casas de la Diplomacia Pública, entre las que se encuentra Casa Mediterráneo. Siempre bajo un enfoque de diversidad e interseccionalidad, atendiendo a la pluralidad de las mujeres y las niñas y a las diferentes formas de discriminación que puedan sufrir.

Esos programas por los que pregunta se enmarcarían en líneas de acción específicas y transversales. Además de los programas específicos que ya se desarrollan, es muy importante que la perspectiva de género esté presente en todas las fases de la política exterior, pero también en nuestra diplomacia bilateral con los países, regional con diferentes organizaciones, en el plano multilateral, así como en el ámbito interno del Ministerio, tanto en las políticas de igualdad como en nuestra acción consular. ¿En qué líneas de acción se concentran estas iniciativas que vamos a llevar a cabo? Estas líneas identifican varias acciones, porque aunque queremos actuar en todos los ámbitos de la política exterior somos conscientes de que existen determinados espacios en los que hay que hacer un esfuerzo mayor y centrar unas acciones estratégicas. Obviamente para ello también contamos con la cooperación internacional para el desarrollo, que es un elemento fundamental de nuestra acción exterior y despliega programas específicos.

Estas líneas de acción están muy alineadas con nuestro trabajo en la esfera internacional, pero también en el ámbito bilateral. Por ejemplo, en países del Mediterráneo se han identificado determinados entornos en los que hay que trabajar más. Uno de ellos es la Agenda Mujeres, Paz y Seguridad, que tiene un especial desarrollo en estos países, otro es la lucha contra la violencia contra mujeres y niñas, también la promoción y la protección de sus derechos -España ya tiene un liderazgo muy consolidado en la política exterior de derechos humanos y vamos a seguir trabajando en ello-, la participación de las mujeres en los espacios públicos de toma de decisiones, la justicia económica y el empoderamiento femenino. A modo de ejemplo, en el marco del Mediterráneo me gustaría destacar en materia de participación un programa de la cooperación española denominado “Masar género”, que se desarrolla fundamentalmente en los países de esta región y del norte de África con acciones específicas en la gobernanza, en los sistemas de justicia y en la intervención de las mujeres en el ámbito de las corporaciones locales.

Dentro de la lucha contra la violencia contra mujeres y niñas, España y Túnez tienen un memorándum de entendimiento para compartir buenas prácticas y fomentar la asistencia técnica en la puesta en marcha de instrumentos e instituciones dirigidos a este fin. De hecho, Túnez es uno de los países con una legislación más avanzada en materia de lucha  contra la violencia contra mujeres y niñas y en 2018 Marruecos también promulgó un ley al respecto.

Otro asunto reseñable en el ámbito mediterráneo es la importancia de las relaciones bilaterales y el apoyo de las organizaciones de mujeres en toda su diversidad. Si habéis seguido recientemente los viajes que la Ministra de Asuntos Exteriores ha realizado a estos países, en todos ellos se ha reunido con organizaciones de mujeres. Lo hizo en Libia y en Túnez, a modo de ejemplo de países del Mediterráneo. En el ámbito de la Agenda Mujeres, Paz y Seguridad un aspecto importante es el apoyo que está prestando España al diálogo político en Libia y al hecho de que 17 mujeres participaran en esa primera mesa de diálogo, nuestro respaldo a ONU Mujeres en este país y a proyectos de mediación que las incorporan.

Otro ejemplo, aunque suponga ampliar un poco el foco, nos lleva a Jordania, donde la cooperación española brinda apoyo al Plan Nacional de Mujeres, Paz y Seguridad. Éstas son algunas muestras de cómo se puede materializar la ‘Guía de Política Exterior Feminista’, con sus principios y sus acciones, en el área del Mediterráneo.

[su_quote]La violencia se erige como la principal barrera para que las mujeres puedan ejercer el liderazgo en el ámbito público[/su_quote]

¿Pese a los obstáculos y los peligros a los que se enfrentan las mujeres involucradas en política en ciertos países, donde son objeto de desapariciones, asesinatos y amenazas, cuál es a su parecer el estado de salud del movimiento feminista en la cuenca sur del Mediterráneo?

Obviamente, como decía, España apoya a las organizaciones de mujeres en toda su diversidad: organizaciones defensoras de sus derechos, de empresarias, de profesionales del sector público en el sistema de justicia, parlamentarias… Compartimos la idea de que los movimientos feministas, las organizaciones de mujeres son clave si realmente queremos efectuar esa política transformadora de la que hablamos. Son clave en todos los países y también es fundamental su participación en el ámbito internacional. Es decir, que estas organizaciones de mujeres puedan participar en todas las fases de la resolución de conflictos -como en el caso de Libia- y que tengan voz en la esfera internacional.

En este sentido querría poner un ejemplo que sucedió hace pocos días cuando se inauguró la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer, la principal comisión de Naciones Unidas sobre avances de las mujeres. Se abrió con un acto paralelo que organizaba España acerca de la participación de las mujeres en el ámbito público y precisamente señalaba lo que usted menciona: la violencia como la principal barrera para ejercer ese liderazgo en el ámbito público. Una de las ponentes de este acto era una mujer tunecina, una abogada muy relevante que ponía de manifiesto la necesidad de remover todas las barreras de la violencia que sufren las mujeres en el ámbito público.

Y en esto España ha estado realizando enormes esfuerzos en el ámbito internacional para que se reconozca esa violencia en el espacio público contra las mujeres, no sólo en el sentido físico, sino también en cuanto al acoso online, que últimamente hemos visto que incide mucho en el trabajo de las mujeres defensoras, de las mujeres constructoras de paz, de las mujeres negociadoras, aunque todavía constituyen un porcentaje muy pequeño en los procesos de paz… Y con la pandemia los movimientos de mujeres se han visto más amenazados, su participación en la resolución de conflictos y en todo ámbito público, pero también hemos sido capaces de abrir espacios para hacer escuchar esas voces a través de reuniones en plataformas online. Un ejemplo es el Foro Generación Igualdad sobre Beijing +25, en el que compartimos liderazgo con organizaciones de la sociedad civil. España lidera la Coalición de Justicia Económica y Derechos, donde han participado importantes organizaciones de mujeres de diferentes países del Mediterráneo, y tenemos que seguir trabajando en pro de que estos espacios de participación no se cierren.

Por último, ¿en el marco de la Agenda 2030 cuáles son las perspectivas para la consecución del Objetivo de Desarrollo Sostenible 5, relativo a la igualdad de género?

La Agenda 2030 es uno de los compromisos fundamentales que España ha asumido para avanzar en la igualdad de género. Una de las razones de esta política exterior feminista precisamente es la coherencia con los compromisos internacionales que ha contraído España. Es decir, esta política pretende ser una palanca para aplicar la Agenda 2030 en los Objetivos de Desarrollo Sostenible a los que nos hemos comprometido. En el centro está el ODS 5 dirigido a alcanzar la igualdad de género y el empoderamiento de mujeres y niñas, pero afortunadamente lo que también se consiguió en la Agenda 2030 fue que el enfoque de género estuviera transversalizado en todos los ODS. Ésta fue una de las cuestiones más discutidas a la hora de adoptar la Agenda 2030.

Nosotros trabajamos con el ODS 5 como guía fundamental, pero también con el apoyo en otros Objetivos de Desarrollo Sostenible como el 16 de alcanzar sociedades pacíficas, instituciones de justicia sólidas -para lo cual es imprescindible la participación de mujeres-, o el ODS enfocado a fortalecer las alianzas, ya que creemos que no podemos llevar a cabo estas acciones de manera individual como Ministerio o Administración General del Estado. Tenemos que apoyarnos y aliarnos con el sector privado, con las organizaciones de la sociedad civil, los centros de pensamiento… y dentro de toda la Agenda 2030 existen numerosos objetivos que guían esta acción. Siempre insisto en que el ODS 5 es una guía fundamental, pero toda la agenda es la que tiene que nutrir nuestras acciones en los diferentes ámbitos, como el cambio climático, la sostenibilidad medioambiental o la económica.