Enrique Barón: “Los europeos estamos viendo que nuestro futuro está unido y compartido»

Casa Mediterráneo y el Club Información ofrecen un encuentro sobre “La España federal en la Federación Europea” en el marco del foro ‘+ Europa en el Mediterráneo’ que se celebrará el miércoles 10 de marzo a las 12 h. en la sede del Club Información con la participación de Enrique Barón, ex presidente del Parlamento Europeo y presidente de la Unión de Europeístas y Federalistas de España. Moderará la sesión Toni Cabot, director del Club Información. Los interesados en seguir la intervención telemáticamente deberán inscribirse en la web club.diarioinformacion.com. Con el fin de anticipar algunas de las claves del encuentro, mantuvimos una entrevista con Enrique Barón.

¿Qué promueve la Unión de Europeístas y Federalistas de España?

Como su nombre indica es una organización que forma parte de una red, que es la Unión de Federalistas Europeos, uno de los movimientos que creó el movimiento europeo, la reunión de la sociedad civil, de personas que habían luchado por la libertad y contra las dictaduras en la II Guerra Mundial y que estuvieron en la semidestruida ciudad de La Haya en 1948, presididos por Sir Winston Churchill. Acudieron los Primeros Ministros de Francia, de Bélgica, fue la primera vez que salieron los alemanes… y se reunieron para cambiar la historia de Europa. Los federalistas eran una de las ramas de este movimiento, el movimiento europeo, que ha jugado un papel importante en la democratización de España también. No sé si usted tiene noticia de la reunión famosa de Múnich, lo que se llamó el Contubernio de 1962. 

Desde entonces, en lo que trabaja la Unión de Federalistas en España y en toda Europa es en construir una Europa federal, una Federación Europea que además es lo que propone la Declaración Schuman. Tengo que decir que en la reunión de La Haya estaban registrados al menos cuatro españoles, que participaron evidentemente exiliados. Eran Salvador de Madariaga,  que presidió la Comisión Cultural, Indalecio Prieto, el doctor Trueta y Joaquín Xirau. Esto lo digo porque también hubo una presencia española que además fue activa. 

Volviendo a lo que hacemos, acabamos de aprobar un manifiesto en el mes de diciembre ‘Por una España federal en una Federación Europea’ y no es solamente un sueño. Fui diputado constituyente y lo que llamamos la España autonómica es nuestra manera de hacer federalismo, lo que pasa es que lo estamos haciendo a medias pero estamos avanzando mucho en lo que se llama la cogobernanza, que es una forma de organizarse federalmente. Y en Europa, la Declaración Schuman, que es la que da origen en 1950 a lo que fue la Comunidad y ahora la Unión, también tenía entre sus objetivos la federación europea. Pero por una razón, no hay que calentarse mucho la cabeza. En la historia los europeos hemos inventado muchas cosas políticamente, imperios, monarquías absolutas, dictaduras de todo tipo… Hay un sistema que es el más extendido en Europa que es el sistema de la democracia parlamentaria y teniendo en cuenta además que en el mundo moderno la gente tiene deseos de participar y derecho, eso al final te conduce a una organización de tipo federativo, no a una organización absolutamente centralizada y vertical. Y en eso trabajamos. A mí lo que me produce mucha alegría en esta etapa de la vida es que hay mucha gente joven interesada en eso, que es lo fundamental. 

En estos momentos, la gestión de la pandemia en España está ocasionando fricciones entre algunas comunidades autónomas y el Gobierno central a la hora de aprobar medidas restrictivas en cada territorio, ¿sería necesario delegar más competencias a las autonomías?

El gobierno central no es que tenga demasiadas competencias. Precisamente el gobierno central en este momento lo que ha hecho es dar un salto importante hacia la federalización en el sentido de darle capacidad y responsabilidad a las comunidades autónomas y no sólo a éstas como si fueran repúblicas independientes. Mire, hay un principio fundamental federal del que se habla muy poco en España, que es la subsidiariedad y que está en los tratados europeos, que también son parte de nuestro bloque constitucional. Aquí no hay que partir de las comunidades autónomas ni del Estado, hay que partir del ciudadano. Esto se llama subsidiariedad y es un principio federal básico que lo defiende hasta la doctrina social de la Iglesia. Hay que partir del ciudadano. 

Usted habla del problema con las comunidades autónomas, pero no de los ayuntamientos. ¿Quién está gestionando básicamente esto? Pues en primer lugar los ayuntamientos. Hay que partir de la ciudadanía, no del Estado o de las autonomías, y eso va a hacia arriba. Precisamente el federalismo lo que dice es que cada uno, de acuerdo con su personalidad, tiene una voluntad de participar con lealtad y cooperación en la resolución de los problemas. Más que fijarnos en los problemas, ¿por qué no nos fijamos en lo que estamos haciendo en España? Por ejemplo, algo que no conseguimos, que hubiera un sistema articular a eso y le puedo incluso recordar enmiendas que presentamos -yo era responsable del grupo socialista- para conseguir que hubiera una conferencia de presidentes, que el Senado fuera verdaderamente autonómico o federal, eso lo estamos haciendo ahora mismo. 

En este año pasado y en el presente, la Conferencia de Presidentes Autonómicos ya es una institución que funciona, afortunadamente, las conferencias sectoriales también. Hay una cosa que en España me llama la atención y es que en vez de fijarnos en las cosas que hacemos y cómo podemos avanzar, empezamos por la queja siempre. Claro que hay problemas, el Covid es un desafío muy importante, que no es español, sino que está afectando a toda la humanidad y hay que buscar sistemas que tengan en cuenta la realidad. Y desde un sistema de tipo federativo y el avance que estamos teniendo en España, ¿por qué no lo consideramos y lo mejoramos? 

La pandemia del Covid-19 está obteniendo una respuesta firme de la Unión Europea con la aprobación del fondo de recuperación para minimizar los efectos de la recesión, poniendo en evidencia también la solidaridad existente en el seno de la institución…

Perdone que la interrumpa. La Unión Europea al principio del Covid se portó muy mal y lo ha corregido, menos mal.

Quería peguntarle si la crisis del Covid-19 puede suponer un punto de inflexión que convierta la desafección a la UE en adhesión y acelere el camino hacia una Europa Federal.

Enrique Barón – © Fundación Frides

Yo no estoy de acuerdo con que haya desafección. Cuando ha habido elecciones europeas en 2019 el porcentaje de votantes ha superado el 50%, que es el promedio de muchos países como Suiza o Estados Unidos. No acabo de entender lo de la desafección. No sé cuánta gente está quemando euros por la calle. Vamos a dejarnos de frases hechas. No digo que estén todos entusiasmados, yo desde luego sí, llevo trabajando muchos años al igual que mucha gente. ¿Pero por qué cuando hemos conseguido cosas como la ciudadanía, como la moneda, como no haber hecho una guerra en setenta años, por qué hablamos siempre de la desafección? Cuando la gente acepta la moneda no es porque te lo diga ni un Banco Central ni un ministro, es porque sabe que eso le sirve. ¿Por qué planteamos siempre las cosas al revés?

El euro sabemos que está actuando en las últimas crisis y que para la Unión Europea es un escudo que nos defiende. Eso configura también una realidad social que entienden hasta los niños que no saben leer, que no digo los banqueros. Ahora mismo por ejemplo en Europa estamos haciendo cosas muy importantes que ha acelerado la pandemia del Covid, pues algo bueno tenía que traer. Pero además también los europeos hemos participado en unas elecciones, hemos elegido una Comisión, sobre todo estamos aprendiendo de nuestros errores y estamos viendo que nuestro futuro está unido y compartido. No sólo respecto al Covid, fíjese en nuestra relación con un socio como Estados Unidos. Al final los europeos, y lo dijo una persona que se retira, la canciller Merkel, sabemos que estamos solos y tenemos que defendernos también. Todo lo que hemos conseguido, que es el mayor mercado interior del mundo o la ciudadanía europea, son las bases de un sistema federal como el que construyeron Estados Unidos, Alemania y algunos países que son de nuestra familia, de los que no hablamos nunca, México, Argentina, Venezuela, Colombia… son Estados federales. Y nuestra tradición ibérica, y lo digo pensando en el Mediterráneo, es mucho más la de reinos que históricamente estaban confederados o federados, como la Corona de Aragón, que la de un sistema centralizado. No estoy hablando de sueños y utopías imposibles.

Ante el actual escenario internacional, con guerras como la de Siria y Libia, amenazas como el terrorismo internacional, las crisis de refugiados y la marcha de Reino Unido de la UE, ¿se constata la necesidad de una Unión Europea fuerte y unida capaz de dar respuesta a estos desafíos?

Seguro que se le ha olvidado alguna guerra.

Desde luego, sólo he puesto unos ejemplos.

Ahora mismo el escenario internacional está dominado en primer lugar por la lucha contra el cambio climático. En el caso del Mediterráneo, ya que hablamos en Casa Mediterráneo, lo que sí es cierto es que el Mare Nostrum no es un mar de paz. La mayor parte de los conflictos abiertos que nos afectan están en torno al Mediterráneo, desde Ucrania hasta Libia y Oriente Medio. Eso supone que la Unión Europea tiene que ser un gestor de paz con una presencia activa, no sólo para hablar de nuestros problemas. Conscientes de que unidos somos más fuertes tenemos que tener una presencia de pacificación y de ayuda, y no lo digo como un deseo. Lo digo porque hay que leerse de vez en cuando lo que hemos firmado y en el artículo tercero del Tratado de Lisboa decimos que para nosotros, por ejemplo, la Carta de las Naciones Unidas es algo fundamental, trabajar por la paz lo es. Y luego además en el mundo actual las cosas no se resuelven con un G-2 de enfrentamiento entre Estados Unidos y China, nosotros somos un interlocutor muy importante que tenemos que contribuir a una cosa fundamental.

A parte de la defensa, la instrumentación y la búsqueda de la paz, también debemos conseguir una globalización con normas. Fíjese lo que está pasando ahora mismo con las vacunas. Ése es un tema en el que la Unión Europea de momento es la única que ha dicho que tenemos que conseguir las nuestras, pero tenemos que crear un fondo para aquéllos que no pueden. Eso es fundamental, la globalización con normas. Y la que lo defiende en este momento, la que ha hecho bandera de eso desde su propia creación es la Unión Europea. Nosotros en la agenda internacional podemos contribuir, podemos ser un protagonista global y tenemos que tener voluntad de hacerlo. Eso también exige ganas y voluntad política. 

¿Para alcanzar esa meta sería necesario avanzar hacia una unión política, con el establecimiento de un marco constitucional?

El marco lo tenemos, lo que pasa es que quizás haya que ordenarlo un poco más. Tenemos el Tratado de Lisboa, que es fundamental porque integra la Carta de Derechos Fundamentales, que es nuestra declaración de derechos. Tenemos un sistema jurídico que funciona y una comunidad de derecho con un Tribunal de Justicia independiente. Si usted de fija en los criterios, por ejemplo por poner un caso clásico, de Estados Unidos, la Unión Europea no es que tenga que empezar a trabajar. De lo que es un sistema federativo ha construido el 80% por lo menos. Lo que tenemos que hacer es rematarlo y sobre todo contar con la voluntad de hacerlo. Creo que en esta legislatura, no sé si ha visto el debate de investidura de la Presidenta von der Leyen y luego el informe del primer año que ha hecho, que está en inglés en streaming e impreso… todos estos temas que usted plantea no son cosas de desiderátum, sueños imposibles o utopías, eso está sobre la mesa.

Por último, Jean Monnet, redactor de la Declaración Schuman, dijo en sus memorias: “Los hombres sólo aceptan el cambio resignados por la necesidad y sólo ven la necesidad durante las crisis”. ¿La actual crisis sanitaria mundial puede ser una oportunidad para adoptar nuevos modelos de trabajo y de colaboración que lleguen para quedarse?

Pues sí, lo que decía Jean Monnet era muy sensato y no es que lo comparta, es que lo he vivido. Las crisis no es que sean los desastres absolutos, son problemáticas muchas veces; las crisis son los momentos en los que hay que tomar decisiones frente a cambios en la situación. Por poner un ejemplo, para entendernos. Usted habrá oído hablar de la crisis de la pubertad y no quiere decir que uno se vaya a morir, sino que no te vale la ropa que tenías y además te cambia el cuerpo, la voz… La madurez es eso. Yo ya estoy más en el otro ala, en la senectud, pero me defiendo con la gimnasia. Lo que decía Jean Monnet estaba muy puesto en razón y además lo había vivido. Él era un vendedor de coñac, no había ido a la universidad. Vivió las dos guerras mundiales y fue absolutamente fundamental en el esfuerzo aliado en lo logístico. Cuando fue comisario del Plan en Francia lo que hizo fue añadir una mesa de comedor. Y lo que hacía con su equipo en vez de dar órdenes era sentarse, poner el problema en medio de la mesa y ver cómo lo resolvían juntos. Luego les daba de comer, pero de una manera parca, para que no se durmieran.

Imagen superior destacada: Enrique Barón – © UEF España