Hajar Azell: «Mi Residencia Creativa en Alicante me ayudó mucho a anclar mi novela en el Mediterráneo»

‘L’envers de l’été’ (Gallimard, 2021) (‘El reverso del verano’, en castellano) es la primera novela de Hajar Azell (seudónimo de Hajar Chokairi). Esta joven escritora franco-marroquí radicada en Francia participó en las Residencias Creativas de Casa Mediterráneo en el verano de 2019 y ahora acaba de publicar con una gran editorial francesa el libro que entonces escribió, en parte, durante su estancia en Alicante. La novela, con una marcada esencia mediterránea, está escrita también a caballo entre Argelia e Italia, e inspirada en su país natal, Marruecos. La propia autora la presentará en un encuentro virtual el 22 de julio a las 19 h. en el marco del ciclo ‘Escritores y el Mediterráneo’, que podrá seguirse en la página web de la institución diplomática. 

Con el fin de conocer el proceso de creación de la novela y la historia que cuenta mantuvimos una entrevista con Hajar Azell, consultora en el ámbito de las tecnologías cívicas y cofundadora de la revista y la agencia cultural onorient.com, movimiento creativo de África del Norte y Oriente Medio.

[su_button url=»http://www.gallimard.fr/Catalogue/GALLIMARD/Blanche/L-envers-de-l-ete» target=»blank» background=»#1b6bc3″ icon=»icon: book»]Sinopsis de ‘L’envers de l’été’[/su_button]

 

En la gran casa familiar a orillas del Mediterráneo, Gaïa acaba de morir. May, su nieta, que creció en Francia, siente la necesidad de pasar unos meses en la casona antes de que ésta salga a la venta, fuera de la temporada de verano. Allí descubre, junto con la realidad de un país que creía familiar, el pasado de las mujeres de su linaje. En particular, el de Nina, la hija adoptiva de Gaïa, excluida de la herencia.

El paraíso de su infancia se revela lleno de heridas que se mantienen en secreto. Detrás de la sensualidad del entorno, Hajar Azell revela la extrema violencia de las relaciones familiares y las prohibiciones sociales que pesan principalmente sobre las mujeres. También describe lo que se esconde tras los bastidores de la felicidad, el soleado paréntesis de las vacaciones familiares que dejarán en el corazón de los que se van una profunda nostalgia y de los que se quedan, un dolor palpitante.

[su_quote]Todos los años antes de las despedidas, Nina organizaba el reparto de higos del mes de agosto. Decenas de dedos diminutos se aferraron a las ramas, sintieron la pulpa blanda de la fruta antes de arrancarla. El suelo estaba cubierto de púrpura. Llegaba a casa con la savia blanca en los dedos y ese sabor dulce y granulado en la boca que marcaba el final del verano.[/su_quote]

¿Cuándo empezó a escribir y qué le impulsó adentrarse en el mundo literario como autora?

Empecé a escribir cuando era pequeña. Me encantaba inventar mundos en los que pudiera sumergirme. Mi práctica de la escritura se ha desarrollado especialmente gracias a un medio que cofundé hace ocho años: onorient.com.

¿Cuáles son los objetivos de este proyecto?

Con Onorient, nuestra visión es dar a conocer a los jóvenes artistas que no tienen voz, que no son escuchados, poco o mal. Onorient intenta crear un diálogo entre las culturas del Norte de África, de Oriente Medio y la francofonía, promoviendo las expresiones culturales múltiples y sus entrelazamientos, acelerados por la tecnología digital y la globalización. Así, esta agencia mediática y cultural -creada en 2013 en Marruecos- celebra las culturas y los artistas emergentes a través de contenidos editoriales, audios, eventos y exposiciones.

En el verano de 2019 usted participó en las Residencias Creativas de Casa Mediterráneo. ¿De qué manera le sirvió esta experiencia en el desarrollo de su novela ‘L’envers de l’été’?

Hajar Azell – © Francesca Mantovani – Editions Gallimard

La experiencia de la Residencia Creativa de Casa Mediterráneo fue muy importante para finalizar mi novela. Estuve en la residencia con una amiga fotógrafa, Imane Djamil, y nos inspiramos mucho mutuamente.

Ya había escrito un primer borrador de la novela, pero lo perfeccioné en Alicante mediante sesiones diarias de corrección. Mi residencia también me ayudó mucho a anclar mi novela en el Mediterráneo. Intentaba identificar los contornos de una experiencia mediterránea común: la relación con la familia, la naturaleza, la intensidad de la vida…

¿Además de escribir, qué hizo durante su estancia en Alicante?

Mi estancia en Alicante fue un momento excepcional gracias a las personas extraordinarias que he encontrado y con las cuales he descubierto la ciudad y sus alrededores: el personal de Casa Mediterráneo, el Refugio Arte y Utopías de Alicante, el artista visual Omar Arráez, la baloncestista Zineb Manfalouti, Marina y su librería 80 Mundos… 

He pasado mucho tiempo escribiendo en la plaza Gabriel Miró con sus árboles, pero también en Altea, Moraira, el faro del Albir…

[su_quote]Mi novela es una despedida de los mitos de la infancia. Con este libro he querido deconstruir una relación idealizada con la tierra de los orígenes, pero también con la familia.[/su_quote]

La novela está ambientada en un lugar indeterminado del Mediterráneo y cuenta la realidad de un país y el pasado de una familia, en concreto de la sus mujeres, que no eran como la protagonista inicialmente creía. ¿Qué ha pretendido mostrar con esta historia?

Mi novela es una despedida de los mitos de la infancia. Con este libro he querido deconstruir una relación idealizada con la tierra de los orígenes, pero también con la familia. La protagonista, May, que creció en Francia, redescubre a su familia, pero también el pueblo de sus veranos, Tephles -«niño» en árabe- que aparece bajo una cara oscura.

¿Qué relación guarda su novela con las fotografías de Imane Djamil, con quien, como ha comentado, participó en la Residencia Creativa de Casa Mediterráneo?

El vínculo entre las fotos de Imane y mi novela radica en que ella trabaja mucho en territorios fantásticos y mitológicos. En este caso, se trata de Terfaya, una ciudad sahariana marroquí que inspira las fotos de Imane, en la frontera entre el documental y la ficción. Imane pone su objetivo en esta ciudad llena de vestigios (antiguo puesto comercial, ciudad donde se alojó Antoine de Saint Exupéry y escribió ‘Courrier Sud’), carcomida por la desertización y abandonada por las autoridades. Imane tiene una mirada nueva y poética, dispuesta a luchar contra los mitos.

 

[su_quote]Lo que quería mostrar -y que he sacado de mi propia experiencia en Marruecos, pero también en Francia- es la dificultad para las mujeres de elegir libremente su modelo de vida.[/su_quote]

Como marroquí asentada en Francia, ¿cómo percibe usted la situación actual de la mujer en Marruecos? 

Mi novela es muy matriarcal: son las mujeres las que construyen y destruyen también. Lo que quería mostrar -y que he sacado de mi propia experiencia en Marruecos, pero también en Francia- es la dificultad para las mujeres de elegir libremente su modelo de vida. Las mujeres que escogen la comunidad, el honor, la familia, la maternidad (Gaïa y Nina en la novela) se oponen a quienes desean vivir su vida de otra manera: Rita y Camelia. Es esta imposibilidad de elegir libremente su propia vida la que crea sufrimiento, palabras no dichas, secretos. Los círculos colectivos congelan tanto a las mujeres como a los hombres en una imagen distorsionada de lo que son.

¿Le resultó difícil publicar esta primera novela?

Tuve mucha suerte porque recibí rápidamente una respuesta positiva cuando envié la novela a las editoriales. Pero ya estaba preparada para esta experiencia porque había enviado otra historia antes y fui rechazada. ¡No hay que rendirse nunca!

¿Tiene previsto publicarla en español para así llegar a los lectores de lengua castellana y en otros idiomas?

Me encantaría que mi novela se tradujera al castellano. Es una lengua que me parece muy hermosa y musical. Me haría muy feliz que un día una de mis novelas se tradujera al árabe, al portugués o al italiano. Todos éstos son idiomas que me gustan y que disfruto escuchar.

¿Tiene en marcha un próximo libro?

Sí, tengo dos ideas, pero aún están en proceso de elaboración.

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Fotografía superior destacada: Hajar Azell – © Francesca Mantovani – Editions Gallimard.