Herminia Puerto: “El regadío es uno de los sistemas de cultivo que la FAO contempla como parte de la solución a la necesidad creciente de alimentos”

La invasión rusa de Ucrania, la pandemia mundial de Covid y el cambio climático han agitado los mercados de productos básicos, suponiendo una grave amenaza especialmente en países del Norte de África y Oriente Medio fuertemente dependientes de los cereales y el trigo. Y el hambre resultante de la confluencia de estos factores es detonante de malestar social, agitación política y migraciones masivas.

Con el fin de analizar esta realidad y aportar soluciones para paliarla, Casa Mediterráneo, PRIMA y CIHEAM organizaron el pasado 29 de junio el encuentro titulado “Seguridad alimentaria: Retos y perspectivas en la región mediterránea” en el contexto de la crisis actual y, en particular, de la guerra entre Rusia y Ucrania. El foro de debate se centró en el papel de la investigación y la innovación para contribuir a mejorar la seguridad alimentaria en la región mediterránea.

Uno de los proyectos expuestos en la jornada fue GOINNOWATER, enfocado en la mejora del uso del agua y la energía en el riego modernizado de frutales, a cargo de Herminia Puerto, profesora de ingeniería agrónoma de la Universidad Miguel Hernández (Elche), institución integrante de este proyecto de carácter supra autonómico.

¿Cuál es el origen del proyecto GOINNOWATER y en qué consiste?

Parte de una solicitud que hicimos al Plan Nacional de Desarrollo Rural, a la convocatoria de proyectos por grupos operativos, con el objetivo era testar una idea que teníamos sobre el desarrollo de indicadores de gestión en comunidades de regantes para mejorar la gestión del riego a escala de parcela, a escala de agricultor y luego incorporando energía solar fotovoltaica a escala de comunidad de regantes en la distribución de los turnos de riego.

¿Qué falla en la optimización de la gestión del riego de superficies agrícolas y qué soluciones ofrece este proyecto?

Más que fallar, yo hablaría de aspectos que son mejorables, como la integración en una sola plataforma de información de distintos sensores o fuentes de información en general. Por ejemplo, para la programación del riego existen recomendaciones de riego que pueden necesitar un pequeño cálculo para ajustarla a la parcela, pero lleva consigo un trabajo que además es repetitivo y aporta relativamente poco valor a la gestión del riego.

En primer lugar, lo que nos propusimos fue automatizar esa recomendación del riego, incorporando el tipo de cultivo, su estado de desarrollo, la configuración del sistema de riego en la parcela particular de cada regante… y que eso se hiciera de forma automática desde el sistema de gestión de la comunidad de regantes. Y, luego, que ese sistema de gestión pudiera incorporar datos automáticamente también de la cooperativa, de producción, de calidad que se ha obtenido en cada una de las parcelas. Por ejemplo, el porcentaje de peso de calibres determinados que son comercialmente más interesantes, y que el agricultor tuviera una serie de indicadores, una relación entre variables que ha adquirido el programa para comprobar si su gestión del riego estaba siendo buena o si se podía mejorar.

¿Cómo se financia este proyecto?

Está financiado con fondos FEDER y con inversión de la comunidad de regantes.

Andrés Perelló, director de Casa Mediterráneo, en la inauguración de la jornada sobre seguridad alimentaria.

¿Este proyecto de optimización del riego sería exportable a países del norte de África, cuya seguridad alimentaria, muy dependiente de los cereales y el trigo de Rusia y Ucrania, se está viendo seriamente amenazada por la guerra en esa región?

Sí. De hecho, el programa que se desarrolló es un programa informático de código abierto, multiplataforma, fácilmente exportable. El código abierto está en repositorios en internet, se puede utilizar por parte de técnicos de estos países y el planteamiento, con sus modificaciones, sería el mismo para un cultivo extensivo que no estuviera en riego por goteo, sino en red por aspersión o incluso en riego por superficie también sería aplicable teniendo un sensor de caudal, por ejemplo a nivel de canal de riego, que últimamente también se está automatizando bastante.

[su_animate type=»bounceInLeft»][su_quote]Los pobres son los que acaban sufriendo los efectos de todo, del cambio climático, de la carestía de los alimentos, de la falta de alimentos…[/su_quote][/su_animate]

¿Qué consecuencias está teniendo la inseguridad alimentaria en poblaciones afectadas por diferentes factores como el cambio climático, la pandemia y la invasión rusa de Ucrania?

Hambre. Y normalmente el hambre lo pasan las personas con menos recursos. Los pobres son los que acaban sufriendo los efectos de todo, del cambio climático, de la carestía de los alimentos, de la falta de alimentos…

La problemática de la dependencia de productos básicos por parte de países en desarrollo se ha puesto en evidencia con la guerra entre Rusia y Ucrania. ¿Cómo se puede romper esta dinámica apostando por cultivos autóctonos?

El regadío es uno de los sistemas de cultivo que la FAO contempla como parte de la solución a la necesidad creciente de alimentos. Tener la posibilidad de conseguir mayor rendimiento del cultivo, aplicando riego, deficitario o deficitario controlado, podría ser una solución al incremento necesario de la cantidad de alimentos.

¿Considera que los líderes políticos de Europa y del Mediterráneo se están tomando en serio el problema del déficit alimentario en el norte de África?

Se están dando cuenta por las circunstancias. Que la agricultura es un sector estratégico en la política de cualquier país no se debe olvidar. Tener un determinado nivel de seguridad alimentaria es fundamental para que un país progrese y que no tenga especiales dificultades. La agricultura es un sector estratégico.

Normalmente, en occidente estamos más preocupados por otra serie de cosas, como el precio de la gasolina y de los artículos de consumo, pero realmente sabemos que cuando vayamos al supermercado, va a haber comida. No obstante, esta percepción cambió durante la pandemia: la sensación de llegar a un supermercado y no tener las estanterías llenas fue bastante inquietante. Eso, día tras día, y además viendo que no alcanza para comer… SEGUIR

En los últimos 20 o 30 años, se han reducido los niveles de pobreza y de hambre a escala mundial, pero ahora es muy palpable que se puede volver atrás y ser causa de inestabilidad social. No es un fantasma; es algo que puede ocurrir.

Las empresas del arco norte del Mediterráneo lo tienen muy claro, van un paso por delante de las administraciones y de la política. Han visto la posibilidad y la necesidad de desarrollar zonas regables con mayor control de la aportación de agua y se están moviendo hacia los países del Mediterráneo. De hecho, los países de la ribera sur del Mediterráneo demandan tecnología y proyectos. Y no solamente hay empresas, sino también técnicos que llevan bastante tiempo aportando allí su conocimiento y su trabajo. Eso también es una forma de diplomacia, de dejar bien el nombre de España. Si la sociedad no es capaz de obtener los beneficios que aporta una tecnología o un sistema nuevo, resulta poco útil.