Marco Steiner, autor de ‘Ultramar’: “Mi joven Corto Maltés crece y renace en el vientre materno del Mediterráneo como un Ulises moderno”

Oltremare, una trepidante novela de aventuras con el Mediterráneo como telón de fondo, aupó a su autor, Marco Steiner (seudónimo de Gianluigi Gasparini) como ganador del prestigioso Premio Emilio Salgari 2016 que se concede en Italia a las mejores obras del género. La novela llega ahora a las librerías españolas bajo el mismo título en castellano, Ultramar, de la mano de la editorial Confluencias, dentro de su colección dedicada al universo del dibujante Hugo Pratt, creador del mítico Corto Maltés, uno de los personajes de este libro, que Steiner recrea en su adolescencia.

Marco Steiner, acompañado de Paco Linares Micó, director de la colección Hugo Pratt, hablará de la novela de aventuras en el Mediterráneo, un mar plagado de grandes navegantes y comerciantes a lo largo de la Historia, y de Ultramar, que se presentará en primicia en España el próximo viernes 23 de septiembre a las 19h en Casa Mediterráneo con entrada libre hasta completar aforo. El encuentro podrá seguirse también en streaming a través de la web y el canal de YouTube de la institución.

En esta novela aparece un joven Corto Maltés, imaginado en un momento anterior a las historias creadas por Hugo Pratt. Comienza en Sicilia y concluye en Camboya, en una atormentada travesía que le llevará por los puertos de las islas griegas, Venecia o Estambul hasta la isla prisión de Poulo Condor, al sur de China y las aguas del Mekong. Gran parte del fascinante mundo de Corto Maltés, que los libros de Marco Steiner describen con su espíritu más genuino, se encuentra en el hecho de que Corto es contemporáneo de todos los mitos exóticos y las leyendas nacidas en la edad mágica de la marinería europea.

Transformar en escritura las imágenes de ese mundo diseñado por Hugo Pratt tiene el mérito de exaltar al máximo la atmósfera narrativa que crea el escenario para esos personajes.

Marco Steiner (Roma, 1956) vive entre su ciudad natal y Nueva York. Desde 1989 hasta 1995 colaboró con Hugo Pratt en muchos de sus proyectos, ambientando y documentando los escenarios de sus historias. Tras la muerte de Pratt, llevó a término la novela Corte Sconta detta Arcana. Después de un viaje a la Patagonia y a América del Norte siguiendo las huellas de Tango de Hugo Pratt, escribió, en 2006, la novela L’ultima pista (Cadmo Edizioni). Entre 2004 y 2017 viajó junto al fotógrafo Marco D’Anna por Europa, África, Asia, el Caribe y América del Sur, escribiendo los textos introductorios para las aventuras del marino prattiano. Estos documentos quedaron recogidos en el volumen I Luoghi dell’avventura, editado por Rizzoli-Lizard.

Il Corvo di Pietra (2014) es la primera novela en la que se narra una aventura del joven Corto Maltés. Ultramar es el segundo relato sobre la juventud del marino de Malta, publicado en Italia por Sellerio en 2015. En 2016, junto a Marco D’Anna y el maestro de fotografía Gianni Berengo Gardin, realizó para Rizzoli-Lizard Il gioco delle perle di Venezia; en 2018 publicó Miraggi di memoria, con ilustraciones de José Muñoz. Nella Musica del Vento es su penúltima novela, publicada en 2021, y la más reciente La nave dei folli. Un diario di bordo, en 2022.

El Mediterráneo es uno de los principales escenarios donde se desarrolla la historia de Ultramar, un espacio mítico que comparten España e Italia. ¿Este mar, por su dilatada historia y cruce de civilizaciones, era propicio para ambientar una novela de aventuras?

El Mediterráneo es el centro de la cultura, el punto de partida de muchos viajes de descubrimiento, aventura y conquista, y es mi mar favorito; por un lado, se abre a la libertad del Atlántico y, por otro, tiende al misterio de Oriente.

El joven Corto Maltés, que en mis historias idealmente proviene de los mares brumosos del norte de Escocia, participa en el cambio porque cambia junto con los mares que cruza. Corto parte del tráfico comercial entre rebeldes de Escocia e Irlanda, conoce los misterios de Sicilia, tiende a Venecia y luego se aventura hacia los mares meridionales de Ulises antes de ir a las tierras de ultramar.

Mi joven Corto Maltés crece y renace en el vientre materno del Mediterráneo como un Ulises moderno. Su viaje es una deriva que tiende al centro de un imaginario marino.

Pratt idealmente hizo nacer a su personaje en Malta, el centro geográfico de este gran mar, y yo he tratado de profundizar la pertenencia de este personaje al mundo de los grandes navegantes, pero también al de las «presencias» literarias, naturalistas, a las leyendas, tradiciones, alimentos y sabores.

Están Marco Polo, Magallanes, los Hermanos Caboto, Ibn Battuta, los mapas de Al Idrisi y los de Juan de la Cosa, los viajes de Juan Ponte de León y las atmósferas de Jean-Claude Izzo, hay palmeras, olivos y el azul del cielo y el mar.

Ultramar retrata la época romántica de la aventura que se dio en la primera década del siglo XX, describiendo con detalle los olores, los colores y los sabores de lugares tan pintorescos como Venecia, Estambul, Camboya, las islas griegas… ¿Sus viajes alrededor del mundo le han ofrecido una visión cercana y detallada de estos sitios?

Sí, afortunadamente y por elección siempre he podido viajar mucho y todos estos viajes me han dado la oportunidad de conocer diferentes realidades e historias y personas que me han hecho adentrarme físicamente en esos mundos.

En el viaje, en cada viaje, lo más importante es entrar en el contexto, no observarlo desde la distancia como se podría hacer con una película o un folleto turístico. Para viajar de verdad debemos convertirnos en extranjeros, dejar los amarres de nuestros hábitos y culturas para penetrar en el lugar y estar predispuestos al encuentro. La participación real es un elemento fundamental para describir sinceramente lo que atraviesas y para imaginar e inventar historias que podrían tener lugar o haber tenido lugar en ese entorno.

[su_animate type=»fadeInLeft»][su_quote]Una de las enseñanzas fundamentales que me dio Hugo Pratt se concentra en dos palabras: «Diviértete seriamente».[/su_quote][/su_animate]

El contrabando de obras de arte, de armas y de whisky son algunos de los temas que sobrevuelan en la novela. ¿Eran fenómenos frecuentes a principios del siglo XX?

Una de las enseñanzas fundamentales que me dio Hugo Pratt se concentra en dos palabras: «Diviértete seriamente».

Pero, ¿qué significa? Divertirse seriamente significa, además de visitar y experimentar los lugares descritos, documentarse sobre la historia y los detalles menores que sucedieron en los diversos territorios y en los diferentes períodos históricos.

El comercio de armas y whisky tuvo lugar con frecuencia entre las costas inglesa e irlandesa, pero también lo fue el tráfico de hallazgos arqueológicos orientales. No mucha gente sabe que incluso el gran escritor André Malraux, que también se convirtió en ministro de cultura, había robado restos arqueológicos en Camboya.

Otro elemento histórico importante en este período fue el descubrimiento del «Mecanismo de Anticitera» [una computadora analógica​​​​ de la antigüedad supuestamente construida por científicos griegos entre los años 150 a. C. y 100 a. C], que todavía se considera un misterio.

«Contar la realidad como si fuera una mentira, sólo entonces puedes decir mentiras como si fueran la realidad», agregó Hugo Pratt parafraseando a J. L. Borges.

Marco Steiner

El colonialismo es otro asunto que sale a la luz en el libro, un sistema que Hugo Pratt despreciaba. ¿Cómo aborda este tema en su novela?

Corto es formalmente un súbdito británico, pero en realidad es una persona apátrida, se siente cómodo en la diferencia entre culturas y hostil a cualquier forma de opresión. Parece desconectado y le encanta perseguir diseños personales, de hecho como «caballero de la fortuna» persigue la búsqueda de tesoros, pero a menudo se convierte en un material de apoyo de historias más solemnes que la suya; historias de comunidades que intentan emanciparse: los irlandeses decididos a romper el yugo inglés, los árabes luchando contra el Imperio Otomano, los cangaçeiros que se oponen a los grandes terratenientes y las poblaciones en el cruel vacío del África tardo colonial. Pratt no renuncia a soñar con el heroísmo antirretórico de Corto, su cosmopolitismo generoso y alegre.

En esta historia mía he incluido el tema del colonialismo francés hacia las orgullosas poblaciones en Camboya y, más en general, en lo que se llamó Indochina. En esta lucha desigual está todo el orgullo de aquellos que se oponen a toda forma de abuso; el comandante Kee renunciando a robar un hallazgo arqueológico y, por lo tanto, a la compensación que habría recibido en Inglaterra, para no ofender a sus amigos jemeres, un gesto que sin duda quedará grabado en la memoria del joven Corto Maltés.

Como buena obra de aventuras que se precie, además de la acción y la intriga, el amor está presente, un amor romántico e inalcanzable. ¿Este ingrediente confiere humanidad al carácter duro del protagonista, el comandante Kee?

En Ultramar hay varias figuras femeninas, una es parte de la vida y los sueños de Kee, las otras son encuentros importantes para el joven Corto Maltés; hablo específicamente de la niña camboyana Ai Van y de un dramático aunque breve encuentro con una niña armenia en el puerto de Atenas.

En Ultramar traté de hablar de diferentes figuras femeninas, pero toda la historia, después de todo, está dedicada a la mujer con mayúsculas. Porque «es la mujer la que hace nacer y renacer», dice el personaje de Midleton. Puede ser una mujer que ha marcado una experiencia inolvidable en la vida como Morrigan, la pasión de Kee, o una figura pasajera que aún representa algo importante; en este caso la niña armenia cuenta una historia de dura violencia sufrida, mientras que Ai Van es la mujer que expresa fuerza, coraje, resiliencia y su poesía silenciosa.

Personalmente, Kee ha tenido una experiencia familiar traumática y en esta historia tendrá que enfrentarse a otro duro golpe. Kee ha cerrado su corazón en una armadura de protección y con su continuo viaje busca el desapego del sentimiento, el suyo es una elección de soledad, es una defensa frente a más dolor, pero todos pueden y deben cambiar…

 

Corto Maltés aparece en Ultramar por segunda vez en su obra. Anteriormente ya lo hizo en Il Corvo di Pietra. ¿Qué le hizo incluir en sus novelas a un joven Corto Maltés, que en Ultramar tiene un papel secundario? Corto tampoco fue el protagonista de la primera novela gráfica de Pratt, La balada del mar salado

En este caso, la mía es una elección de respeto, Corto Maltés es un personaje de Hugo Pratt; por lo tanto, traté de contar cómo un joven marinero puede convertirse en el Corto Maltés que Pratt contó. La vida de cada uno de nosotros es una mezcla de genética y encuentros.

En el caso de Corto, genética, en el sentido de que el padre es un marinero de Cornualles lleno de fantasías celtas y a veces botellas de whisky, la madre, en cambio, es una adivina gitana cordobesa que conoce muy bien la Cábala y la importancia de las diferentes culturas, pero luego están los encuentros que vienen por el camino de la vida.

Kee puede entenderse como un maestro de la navegación, mientras que Bertram y Riley son amigos con sus diferentes aspectos y personajes, pero luego están las mujeres, en primer lugar Ai Van y las tierras extranjeras, los diferentes mares y los hechos que suceden a lo largo de esta odisea.

¿De qué modo retrató Hugo Pratt al joven Corto Maltés?

Pratt describió a Corto muy brevemente en algunas imágenes junto a su barbudo padre y su madre y luego contó una situación en la que se encontraba en China en el momento de la Guerra de los Bóers en 1900, una revuelta nacida contra las potencias colonialistas extranjeras, por lo que había un espacio temporal ideal dentro de la biografía de Corto imaginada por el propio Pratt.

¿Qué pudo haber pasado desde 1901 hasta el momento en que Corto aparece junto a su amigo-enemigo Rasputín en el período de la guerra ruso-japonesa en Manchuria de 1904-05 de la que Pratt habla en La Giovinezza? Traté de entrar en ese espacio temporal que había permanecido «libre».

¿Qué vínculos profesionales mantuvo con Hugo Pratt, cómo surgieron y qué destacaría de su figura, como dibujante y como persona?

Hugo Pratt es un genio de la «literatura ilustrada». Todo el mundo conoce el inmenso valor de Pratt como dibujante y como acuarelista. Personalmente conocí a Pratt y, sólo después, a su personaje Corto Maltés, por lo que supe de su obra en la edad adulta, quizás también por esta razón además de mi predisposición literaria, inmediatamente aprecié su forma de contar historias.

Mi vínculo y amistad con Pratt provino de muchas conversaciones sobre viajes, música, cine y libros. Teníamos muchos puntos en común y de ahí surgió la idea de colaborar con él en la escritura e investigar datos y temas juntos. Fue Pratt quien inventó mi seudónimo para iniciarme en la escritura, nunca dejaré de agradecérselo.

[su_animate][su_quote]Corto Maltés es un Ulises moderno, es un pasaporte al mundo libre de la fantasía.[/su_quote][/su_animate]

¿Por qué considera que Corto Maltés despierta tanta fascinación entre los lectores de varias generaciones?

Corto Maltés es un Ulises moderno, es un pasaporte al mundo libre de la fantasía, es un personaje capaz de actuar como un puente para conectarnos sutilmente con diferentes universos literarios y permitirnos recorrer los más variados contextos históricos y geográficos.

Hay muchos matices en el personaje de Corto, en su encarnación del espíritu del viaje como un deseo de aventura, pero también de desapego, deriva, liberación o profundización desencadenada por la curiosidad o, a menudo, por la aleatoriedad. Seguramente existe la idea romántica de salir del límite de la Ilustración que impone una explicación a todo a través de la razón.

En Corto se apodera la creación de la duda, la tensión psicológica que se enfrenta con la corporal, hay individualismo y ganas de sacudirse cualquier tipo de esquema y luego está la ligereza y la ironía que hacen de cada viaje y cada búsqueda una «diversión seria».

Corto es el amigo que a cada uno de nosotros nos gustaría tener que dejar a bordo de un velero o a pie, en bicicleta, en el desierto, entre las islas del Pacífico o por los interminables caminos de la Pampa argentina. Te sientes bien junto a Corto, incluso en silencio, mirando las nubes.

En este viaje a España le acompaña su mujer, Patrizia Zanotti, amiga y albacea de Hugo Pratt. ¿Qué labor está llevando a cabo con el legado del dibujante?

Patrizia Zanotti fue el viento para mis velas y lo que ha hecho y está haciendo por el trabajo de Hugo Pratt es magnífico.

Lo digo sinceramente, creo que, tanto en lo que respecta a los proyectos expositivos, las reediciones de libros, la continuación de las historias y, sobre todo, la supervivencia del «espíritu» prattiano no podría haberlo hecho mejor.

El secreto está contenido en la mezcla de pasión, conocimiento, profesionalidad y respeto por la obra de Hugo Pratt.

¿Qué supuso para usted ser reconocido con el prestigioso premio Emilio Salgari 2016 por Ultramar?

Ese premio fue la verdadera realización de un sueño.

Leí las novelas de Emilio Salgari a una edad temprana y fueron esas novelas las que comenzaron a abrir mi imaginación. Mucho tiempo después llegaron otras lecturas, muchos viajes antes y después del conocimiento de Hugo Pratt y Corto Maltés, pero el comienzo de la verdadera Aventura comenzó desde Salgari, por lo que digo que el honor de ganar ese premio fue la máxima satisfacción, un verdadero sueño, de hecho.

¿Tiene previsto escribir nuevas novelas donde aparezca el personaje de Corto Maltés?

Sí, el proyecto es completar la trilogía de historias que comenzó con El cuervo de piedra y continuó con Ultramar, pero esta vez no será una novela de cierre, sino algo completamente diferente, un punto de vista alternativo que me dará la oportunidad de contar historias que entrarán y reabrirán nuevos puntos de vista sobre todo el escenario.

Después de todo, para cada historia, hay muchas verdades posibles…

[su_box title=»Sinopsis de ‘Ultramar'»]El comandante Kee, el mejor amigo del padre de Corto Maltés, está en la cubierta de su barco, el Daedalus. Con él viajan su hijo Bertram y el joven Corto, compañeros fraternos. Zarpando de Sicilia, el viento meltemi lo aleja de su destino, Venecia, y lo obliga a encontrar un lugar de desembarco en Anticitera, la isla griega del Egeo. Aquí un viejo conocido involucra al comandante Kee en una nueva aventura. Experto pescador, el griego ha visto en el fondo del mar un antiguo barco que esconde revelaciones inesperadas.

«Parecían un montón de cadáveres goteando del barco. Hombres, caballos, cajas, ánforas, objetos. Todos estaban sembrados en el suelo fuera de esa grieta en la madera. Me estaba quedando sin aire, pero me acerqué aún más, y me di cuenta de que eran estatuas, muchas estatuas». Y entonces el Dédalo pone rumbo a Estambul, donde esa preciosa y antigua carga podría encontrar el más ventajoso de los destinos. Pero la acción da lugar a la reacción y en el tablero de aventura unos pocos movimientos de apertura preparan la batalla.

Kee, Bertram y Corto se moverán por los océanos llevados por una sucesión de eventos. Se reunirán con el duque en Venecia, con quien harán un pacto, cruzarán el mar de China, el Mekong, para llegar a la tierra de los jemeres, Camboya, y finalmente entre los templos de Beng Mealea, en los bosques al noreste de Angkor.[/su_box] [su_divider]

Más información:
En la página web marcosteiner.it
Y en el sitio de la Editorial Confluencias