Pedro Burruezo: «Nuestra música conlleva un mensaje de hondo calado espiritual»

Burruezo & Nur Camerata, la «Camerata de la Luz», integrada por Pedro Burruezo, Berna Jones y Robert Santamaría, ofrecerá un concierto el viernes 11 de junio en Casa Mediterráneo en el que la formación musical recuperará historias y melodías del pasado desde una mirada contemporánea. Su música emana perfumes andalusíes, lamentos sufíes, «quejíos» protoflamencos, aires sefardíes, piezas medievales trovadorescas, sonidos de cristiandad… en un viaje por las diversas culturas que se han retroalimentado a lo largo de la historia en el Mediterráneo.

En su actuación la agrupación interpretará, entre otras canciones «Ibn Arabi», «Allahouma», «La móra d’Aragó», «Qurtuba XXI», «Fermosa e donzeyya», “Larache» y «Aman Aman» en varias lenguas, cuyos versos en muchos casos proceden o están dedicados a figuras como Ibn Arabi, San Juan de la Cruz, Santa Teresa, Ramon Llull o Ibn Khafaja d’Alzira. La mayoría de estos temas forman parte de su nuevo disco, que acaba de vez la luz en formato físico y digital: ‘Al Andalus S. XXI’ (Satélite K). Con este espectáculo, en sus diversos formatos, el grupo ha recorrido la geografía española y ha actuado en países como Argelia, Turquía, Sudán, Egipto, Francia y Marruecos.

Pedro Burruezo, además de estar al frente de Nur Camerata, es director de la revista The Ecologist en su edición para España y Latinoamérica, publicación que promociona la agricultura ecológica, la salud natural y las energías renovables. Su rebeldía ambiental apuesta por volver a ver la naturaleza como algo sagrado. Acaba de protagonizar ‘El lenguaje secreto de las plantas’, un cortometraje que ha recibido el premio a la Mejor Película por votación popular en el Festival de Cine de Naturaleza de Cervelló. En esta entrevista nos habla de Burruezo & Nur Camerata, de las culturas que transitan por música y de su militancia ecologista.

El último disco de Burruezo & Nur Camerata, ‘Al Andalus S. XXI’ (Satélite K), aporta una mirada contemporánea a historias y melodías del pasado. ¿Qué culturas se pueden encontrar en el álbum?

En el disco, y en el espectáculo que vamos a presentar en Casa Mediterráneo, el público encontrará perfumes andalusíes, lamentos sufíes, ramalazos protoflamencos, soniquetes sefardíes, aromas de cristiandad, brisas trovadorescas… Pero, eso sí, con un sabor profundamente contemporáneo. En Al Andalus convivieron cristianos, musulmanes, sefardíes… Y ese legado aún pervive. Incluso en el flamenco, por ejemplo. Todo eso está muy presente en el disco y en el espectáculo. 

Los versos de algunas de sus canciones proceden o están dedicados a figuras destacadas por su pensamiento y su obra. ¿De quiénes se trata, de qué hablan esas letras y en qué idiomas se expresan?

Tanto en el espectáculo como en el disco el oyente encontrará homenajes a poetas y poetisas y místicos y místicas como Ibn Arabi de Murcia, San Juan de la Cruz, Santa Teresa, ‘Itimad Al Rumaikiyya (que fuera reina de Sevilla, esposa de al-Mutammid), Rumi o Ramon Llull. Cantamos en castellano, árabe, italiano, ladino, catalán medieval… Nuestra música conlleva un bonito mensaje de hondo calado espiritual: paz, compasión, serenidad, respeto, búsqueda de la belleza, armonía con la naturaleza… El mensaje de todos esos sabios y sabias es hoy más necesario que nunca porque vivimos en un mundo en descomposición. Su mensaje y su legado no es para museos ni para las telarañas, sino para el hombre y la mujer del siglo XXI que quieren empezar a vivir en armonía con todo aquello que les rodea y también consigo mismos, con sus familias, con sus comunidades. Es un mensaje de amor indómito que poco tiene que ver con el amor sentimental.

[su_youtube url=»https://youtu.be/nvPNC09JeVo»] [su_quote]Es fundamental girar hacia la búsqueda de la belleza y transmitir beldad, serenidad, compasión, paz… [/su_quote]

¿Cómo fueron los orígenes de Burruezo & Nur Camerata y quiénes son sus componentes?

En los años 80 yo lideraba un grupo que se llamaba Claustrofobia. Era un grupo muy mimado por la crítica y por un colectivo muy gourmet. Empezamos con las músicas de vanguardia y fuimos derivando hacia todo tipo de mestizajes. En 1987 Rockdelux nos dio el Premio al Mejor Disco del Año por ‘Repulsión’, un álbum en el que convivían músicas, estilos, culturas… muy diferentes. En aquel disco llegó a colaborar el gran Robert Wyatt. El grupo desapareció a finales del siglo pasado.

En 2004 reaparezco en La Pedrera de Gaudí de Barcelona con una música que sigue bebiendo de diversos estilos, pero que ha cambiado en lo fundamental: el trance ya no está en lo externo, sino en lo interno. Ahora mismo, el ser humano vive en un mundo feo, contaminado, destruido… Y lo peor está por venir. Es fundamental girar hacia la búsqueda de la belleza y transmitir beldad, serenidad, compasión, paz… Se avecinan tiempos muy delicados. Ya los estamos viendo. Son tiempos muy distópicos. Hay que ser capaces de compensar la destrucción del mundo a manos del “homus tec-no-logicus” (que no es lógico) con toda la hermosura que seamos capaces de crear y de recrear. Por el grupo han pasado muchos músicos. En el concierto de Alicante me acompañan el gran Robert Santamaría (kanun) y la no menos grande Berna Jones (violín). En el grupo también militan Maia Kanaan, Jordi Ortega, Jordi Rallo, Teo Larosa… Y por la banda han pasado buenos músicos y compañeros como Iván Lorenzana, Mohammed Yusuf Mayans, Mon Ray, Wafir S. Gibril y Joan Sagristà, entre otros. 

Robert Santamaría, Berna Jones y Pedro Burruezo, ‘Burruezo & Nur Camerata’.

Burruezo & Nur Camerata ha recorrido gran parte de España y diversos países como Argelia, Turquía, Sudán, Egipto, Francia o Marruecos. ¿Qué acogida les han brindado los distintos públicos ante los que han actuado? Destáquenos algún concierto que especialmente le haya emocionado, ya sea por el entorno o por el calor de los espectadores.

En mi vida de artista, pero especialmente en los últimos años, he viajado mucho por esos mundos de Dios. Tengo muchos recuerdos bonitos de muchas actuaciones. Estaría toda una noche contándote anécdotas curiosas, divertidas, extrañas, insólitas… En muchos festivales, desde que actuamos por vez primera, nos siguen llamando cada año o cada dos o tres. Tenemos un público pequeño, pero inmensamente fiel y cariñoso. Los mensajes que me escriben los y las seguidoras son muy hermosos: el público quiere salir de los estereotipos y anhela una música que sea conmovedora, músicos que se arriesgan, que se entregan como si de una batalla a muerte se tratara…

Yo no sólo quiero hacer música bonita: lo que quiero es bailar con los ángeles. Eso me interesa más. Por recordar una escena, te citaré el Festival Entrerritmos de Larache. Allí tocamos en 2009. Dimos tres conciertos. Pero el último fue de aquéllos que no se olvidan. En el hall del Palacio del Sultán, hoy el Conservatorio de Larache. Sin sonorización. A pelo. Para un grupo reducido. Nos lanzamos a la actuación como cazadores en un rito sacrificial. Me hizo mucha ilusión recibir in situ las felicitaciones de los miembros de la asociación de músicos andalusíes local y que entendieran a la perfección nuestra intención artística de fundir pasado y presente un proyecto transversal: eso no tiene precio, cuando el público te entiende y aprecia tu trabajo.

¿Qué le aporta a usted la música y qué pretende transmitir con ella?

La era postindustrial está destruyendo el mundo y, lo es que peor, su alma. Sé que el devenir del planeta y de la Humanidad no sólo está en nuestras manos. La Providencia tendrá que decir algo al respecto. Pero, en cualquier caso, procuro contribuir a la regeneración y no a la degeneración. La vía de la belleza es, en sí misma, una vía de profunda espiritualidad, muy necesaria en nuestros días. Mi música no es exactamente contemplativa, ni tampoco está pensada para el trance inmediato. Soy bastante más prosaico. Yo me conformaría con que mi (la nuestra, la de los músicos que me acompañan también) música fuera, a oídos del que escucha, lo mismo que un buen queso en el paladar de un connaisseur. Algo que produce un placer efímero que, al mismo tiempo, perdura. La música me ha salvado de muchos naufragios. Y ahora soy yo el que va lanzando por ahí, en forma de canciones, botes salvavidas… Jajaja… La música es redentora.

¿Qué repertorio van a interpretar en el concierto de Casa Mediterráneo?

Interpretaremos, como comentaba, piezas andalusíes, canciones sefardíes, algún aroma trovadoresco, cositas de aquí y de allá, siempre con un sello personal, eso pretendemos. Algunas piezas del repertorio son medievales, pero algo “tuneadas”. Y otras son de mi autoría, pero muy influenciadas por el repertorio tradicional, especialmente andalusí y/o sufí. Algunas de estas canciones se han convertido en pequeños clásicos en nuestros conciertos como “Ebrios de amor divino, al-kauthar”, “’Itimad, Medievalia”, “La Tarara se fue a Istambul”, “Hesiquia”, “Aman Aman”, “Morenika”, “Allahouma”, “Paseo por Al Andalus”… Algunas letras son de poetas medievales como Ibn Arabi o San Juan de la Cruz y otras son de mi autoría. En algunas canciones, incluso, mezclo a poetas diferentes entre sí y en otras añado cosas mías a textos clásicos.

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Además de director de esta formación musical, usted mantiene un firme compromiso con el Medio Ambiente, plasmado, entre otras actividades, en la dirección de la revista The Ecologist y su participación en el cortometraje ‘El lenguaje secreto de las plantas’, mejor película por votación popular en el Festival de Cine de Cervelló 2021. ¿En qué ha consistido su participación en este corto y qué es lo que cuenta?

El director es un chico de 17 años fan de Tarkovsky, Sorrentino, Kurosawa… Nos conocimos a través de mi hija, porque estudian juntos. Cuando vimos que teníamos tantas cosas en común, decidimos hacer algo juntos. El resultado es un filme de 30 minutos que es completamente insólito. No es ficción, ni documental. Un trovador decide dejarlo todo para vivir en armonía con la naturaleza y cuidar de su madre enferma de alzhéimer. Yo hice de protagonista (aunque la verdadera protagonista es la Naturaleza). También me encargué del guion y de la banda sonora. Son 30 minutos en los que un trovador loco, “al-majnún”, muestra su vida en armonía con el mundo natural. Es un filme misterioso. No hay diálogos. Solo las plantas hablan entre sí a través de intertítulos. Es un filme lento. Presupuesto: cero. Todo… muy doméstico. Pero Álex Trincado ha sabido transformarlo todo en unas imágenes que te acaban tocando, que te emocionan. Aquí tenéis el tráiler en castellano.

[su_youtube url=»https://www.youtube.com/watch?v=i5zOySxbrtE»] [su_quote]Los locos son los que no ven poesía en todo aquello que nos rodea. Hay que escuchar a las plantas, a los animales, a los océanos… Nos están gritando, pero estamos completamente sordos. [/su_quote]

La conclusión del filme es que no hay soluciones tecnológicas para los grandes problemas a los que se enfrenta la Humanidad: sólo volver a ver el mundo natural como algo sagrado, como algo teofánico, como dice Vandana Shiva, nos puede devolver a la armonía que algún día perdimos… Los locos son los que no ven poesía en todo aquello que nos rodea. Hay que escuchar a las plantas, a los animales, a los océanos… Nos están gritando, pero estamos completamente sordos.

Háblenos de su vinculación con la ecología y cómo ve la actual situación que atraviesa el planeta.

Milito en la ecología profunda, que significa ver el mundo con los ojos de un/a místico/a, de un/a poeta y/o de un/a niño/a (que son lo mismo). El materialismo ha convertido la naturaleza en una fuente de recursos. Cada vez que alguien hace algo que ensucia la naturaleza, en lo macro y/o en lo micro, el cosmos entero se estremece. Y, al revés, cada vez que alguien muestra compasión por la naturaleza y sus habitantes (sean humanos o no humanos, sean piedras o lo invisible) el universo entero se pone a los pies de esa persona. Ver la luz de lo divino en cada montaña, en cada árbol, en cada pájaro, en los ríos, en los mares, en las nubes… Ése es el camino de la ecología profunda. Las cosas las veo muy mal en el terreno de lo ambiental. Pero no todo está perdido. Se avecina, en el ojo del huracán de la destrucción, un cambio de ciclo cósmico que comportará grandes transformaciones en la cosmovisión de la población global. Creo que vamos a ver de todo en los próximos años, para bien y para mal.

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El concierto podrá seguirse en formato de redifusión en la página web de Casa Mediterráneo y su canal de YouTube el viernes 11 de junio a las 19:00 h.

Burruezo & Nur Camerata ofrecerá otra actuación el sábado 12 de junio a las 20:00 h. en el Jardín de los Expulsos de Ojós (Murcia).