Julián García Valverde, presidente del Grupo Imathia: “La gran ventaja de Egipto es el tamaño de su mercado, que presenta un futuro bastante prometedor”

La próxima sesión del ciclo ‘Economía y el Mediterráneo’ abordará las relaciones económicas hispano-egipcias. El subdirector general adjunto de Países Mediterráneos de la Secretaría de Estado de Comercio, Manuel Mora Pedrinaci, y el presidente de Imathia / Consultrans, Julián García Valverde, participarán en un encuentro virtual el 14 de junio a las 19:00 h. que podrá seguirse a través de la web de Casa Mediterráneo y sus redes sociales.

Con el fin de conocer el panorama que ofrece el país para la implantación de las empresas españolas y en concreto la actividad que desarrolla el Grupo Imathia en Egipto, mantuvimos una entrevista con su fundador y presidente Julián García Valverde. La actividad principal de la compañía es la ejecución de obras civiles, con una alta especialización en obras ferroviarias. Entre los proyectos de Imathia se encuentra el diseño, la promoción y la coordinación de la oferta del consorcio hispano-saudí adjudicatario de la construcción de la línea ferroviaria de alta velocidad que unirá las ciudades de La Meca y Medina en Arabia Saudí.

Julián García Valverde fue Presidente de la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles (RENFE), desde 1985 hasta 1991, etapa de profunda reorganización interna de la compañía y de importantes cambios estratégicos y tecnológicos. Como Ministro de Sanidad en España impulsó de manera decidida la aplicación en el sector público de técnicas de gestión habituales en el sector privado, impulsando la implementación de políticas de control de gasto y descentralización de los servicios. Julián García Valverde ha sido Consejero Jefe de la Oficina Económica y Comercial de la Embajada de España en Reino Unido como máximo responsable, en el seno de la Embajada española, de las relaciones bilaterales económicas y comerciales entre ambos países.  En España desempeñó el puesto de Vicepresidente del Instituto Nacional de Industria en 1982. En el marco de la reconversión industrial española y de los ajustes estructurales para la integración de España en la Unión Europea fue el coordinador de la reestructuración de la industria del acero, los bienes de equipo, los astilleros y la minería de carbón. 

En qué consisten los proyectos del Grupo Imathia en Egipto? 

Los proyectos de Imathia en Egipto consisten en desarrollar las mismas actividades que el grupo lleva a cabo en España y en otros países. Actividades que tiene que ver con estudios de consultoría, con proyectos de ingeniería de detalle o conceptual en el caso de Consultrans y trabajos para la construcción de vías férreas.

¿En Egipto en concreto están trabajando en el trazado de vías férreas?

En Egipto llevamos un par de años, donde hemos creado una filial y estamos trabajando para llevar a cabo tanto trabajos de ingeniería como de construcción del proyecto de vía férrea entre Ain Sujna, una ciudad al sur del Canal de Suez, en el Mar Rojo, y la nueva capital administrativa que han creado, y siguiendo hacia el norte, Alejandría, y después hacia el oeste, Al Alamayn. Ésa es la línea en la que estamos negociando la construcción de un tramo. 

Su empresa sostiene que tiene una firme vocación por la exportación de su know how al extranjero, de manera que establece consorcios y joint ventures para combinar sus conocimientos y experiencias de alto nivel tecnológico con el conocimiento del medio de los socios locales. En este sentido, ¿qué alianzas han creado en Egipto y cómo están resultando?

Egipto es un país suficientemente grande, de manera que tiene unas empresas en el sector de la construcción de un tamaño importante. Por lo tanto, en nuestro caso no se trata de ir a hacer una construcción de obra civil compitiendo con las empresas locales, sino de tratar de complementarlas en aquellas capacidades que no poseen. Estamos interesados en llevar a cabo la construcción de la súper estructura de las vías férreas, donde disponemos de experiencia, el know how del que ellos adolecen, pero que sí tienen en cambio en cuanto a la construcción de obra civil en general. 

¿El país norteafricano ofrece facilidades para invertir a las empresas españolas?

No especialmente. No existen ventajas muy grandes, pero la gran ventaja es el tamaño del mercado, que presenta un futuro bastante prometedor. Desde el punto de vista financiero no ofrece facilidades, al contrario, creo que una de las cosas que pide el mercado egipcio es que le financiemos las obras, al menos en una parte. Tienen una gran cantidad de proyectos que no pueden atender con su capacidad de financiación y gran parte de la negociación se centra en llevar a cabo la financiación de los mismos.

La buena reputación en el exterior de las empresas españolas en el sector de las infraestructuras, ¿ha favorecido la entrada del grupo en Egipto?

Sin duda alguna, la imagen de las empresas españolas en el sector de la construcción y sobre todo de líneas férreas es muy buena. Tienen una calificación excelente y, por tanto, estamos entre los dos o tres países que gozan de una capacidad y unas referencias que garantizan que los trabajos se van a llevar a cabo de forma satisfactoria. Ésa es una garantía y una puerta abierta para entrar en todos los países. 

Según la ficha país que elabora el Ministerio de Exteriores de España, nuestro país y Egipto mantienen unas buenas relaciones económicas bilaterales, pero la presencia empresarial española, aunque creciente, es menor que la que tienen otros países europeos. ¿A qué cree que se debe?

Considero que eso es cierto. Sinceramente, lo que creo es que existe una falta de tradición de presencia española en Egipto. No ha habido una presencia como la que haya podido haber en Marruecos o en Argelia. Y por tanto estamos en los primeros momentos de una presencia de empresas españolas en Egipto. No veo ninguna dificultad para que esta presencia sea menor de la que debería haber, salvo, como decía, la falta de tradición en Egipto de las empresas españolas, excepto algún caso muy concreto. 

Creo que el tamaño de un mercado de 100 millones de habitantes y con la situación geográfica y geopolítica estratégica que tiene no puede dar lugar más que a un crecimiento importante de la presencia española allí. También es cierto que es un tipo de país donde es difícil implantarse, pero una vez que las empresas se han establecido creo que la demanda de sus productos tiene garantía de futuro. Esto puede ser un buen signo.

En los últimos años la amenaza terrorista ha sido uno de los factores que ha contribuido a la contracción del turismo en el país. ¿En estos momentos constituye un riesgo para las empresas extranjeras que operan allí?

Creo que en el momento presente no existe una percepción de inestabilidad, ni de temor ante actos terroristas. Lo cual lo quiere decir nada, naturalmente, pero no existe ese temor como puede haber en otros lugares del mundo. Me parece además que el régimen está garantizando esa seguridad y cada vez más. 

¿Cuál es la situación que actualmente atraviesa Egipto a raíz de la pandemia de Covid-19?

Las noticias que tenemos apuntan a que no le está afectando tanto como a los países europeos, aunque sí existen casos concretos y una limitación de movimientos. De hecho, no hay el número de vuelos ni de conexiones que había antes, que eran bastante buenas y con unas perspectivas incluso de crecimiento.