Plan de conservación y mantenimiento de la isla de Tabarca: “La acción de este año ha sido un éxito, aunque triste por la cantidad de residuos extraídos”

Un año más y como continuidad al programa de acción directa para la conservación y mantenimiento del mar Mediterráneo, Casa Mediterráneo se ha implicado en una actividad de conservación y limpieza en la isla de Tabarca (Alicante) realizada el pasado 2 de octubre. Desde las 8 hasta las 10 de la mañana, un grupo de buzos procedentes de diferentes instituciones y entidades como la Armada Española, la asociación de actividades subacuáticas Crocodive, Centro de Buceo La Sal de Alicante y la empresa Hempel  efectuaron una limpieza del fondo marino del área portuaria de la isla de Nueva Tabarca, especialmente afectada por la acumulación de todo tipo de residuos, llegando a extraer en un corto espacio de tiempo hasta 575 kilos de desechos.

El proyecto se propone para favorecer la conservación de la reserva marina tras la temporada estival en particular y alcanzar las dos toneladas en un año de recogida de residuos en los diferentes emplazamientos que se lleva a cabo en puertos, diques y espacios marinos con mayor riesgo de degradación, lo que también implica concienciar tanto a las administraciones públicas y privadas como a la sociedad civil de la necesidad de preservar uno de los lugares más sensibles al cambio climático como es el mar Mediterráneo. Pocas actuaciones comunes de complejo desarrollo técnico logístico dan una respuesta tan directa a las necesidades reales contra la degradación de un medio tan sensible como el mar Mediterráneo.

Es por ello necesario destacar el trabajo altruista de colaboradores y voluntarios de tan diversa procedencia profesional como buzos, científicos, funcionarios y voluntarios de instituciones públicas y privadas que ejemplarizan los valores sociales y el esfuerzo de un bien común a través de la coordinación y transversalidad de todos ellos, cuyo principal objetivo es el bien común. Por ello, el Programa de Actuación Directa ha permitido que, en diferentes fechas, se hayan llevado a buen término los trabajos de conservación, mantenimiento y limpieza de fondos marinos en espacios donde existía mayor concentración de residuos no orgánicos como la zona portuaria de la isla de Nueva Tabarca o los diques del puerto de Alicante. La acción llevada a cabo destaca por la complejidad del trabajo subacuático y la coordinación del esfuerzo común, constituyendo un ejemplo de colaboración interadministrativa.

José Martínez Martínez, miembro de la empresa náutica Hempel y buceador profesional oficial del Centro de Buceo de la Armada en la reserva, explica que las acciones de limpieza de los fondos marinos de la Reserva de Tabarca se están llevando a cabo desde hace nueve años y los tres últimos se están centrando en el puerto, al ser la zona que concentra mayores niveles de contaminación de la isla. Para ello, tal como relata, “hemos contado con el apoyo del Centro de Buceo La Sal, la asociación Crocodive de actividades profesionales subacuáticas y el Mando de Operaciones Especiales, que aportaron personal para ayudarnos a extraer los restos, así como con la patrullera de la Guardia Civil para acotar el acceso al puerto y poder trabajar con seguridad”.

“A las 8 de la mañana unas veinte personas entramos en el agua en una franja horaria de trabajo que se prolongó hasta las 10, tiempo durante el cual se extrajo mucho. De hecho, cada año sacamos más residuos; este año 575 kilos, una barbaridad”, lamenta José Martínez. “Lo que me llama la atención es que cada vez que realizamos este tipo de acciones en lugar de encontrar menos basura, hay más. Algo está pasando”. El exceso de visitantes a Nueva Tabarca en la época estival tiene algo que ver. Un estudio del Instituto de Ecología Litoral calcula que la isla (la más pequeña poblada de España), con poco más de medio centenar de habitantes, recibe alrededor de 300.000 turistas al año, y en un solo día puede llegar a los 7.000 visitantes.

“La isla en verano es un caos. Es una zona de gran turismo, del que viven los negocios de la isla; cada día puede haber 200 barcos fondeados y las tabarqueras no paran de llevar gente. Yo siempre enfatizo la importancia de concienciar a las personas en el trayecto de la tabarqueras hacia la isla desde Santa Pola, Alicante o Benidorm sobre dónde depositar los residuos, que se guarden las botellas… Lo deseable sería que llegara un punto en el que cada año extrajéramos menos kilos de materiales”, afirma.

Pero además de sensibilización, este profesional demanda mayor apoyo institucional en cuanto a la simplificación de los trámites burocráticos para poder desempeñar los programas de labores de limpieza. “Cuando pedimos permisos nos encontramos con muchas trabas. Necesitamos que Capitanía Marítima, Puertos y el resto de las instituciones implicadas apoyen este tipo de iniciativas e incluso las pongan en marcha. Para nosotros es un gran trabajo, que realizamos altruistamente con un coste económico que asumimos en equipos, embarcaciones, etc., que se complica con interminables trámites burocráticos que nos llevan mucho tiempo y nos desaniman”, señala.

“La acción de este año ha sido un éxito, aunque triste por la cantidad de residuos extraídos. No obstante, estamos muy agradecidos a Casa Mediterráneo, que ha sido el motor de la iniciativa, y siempre nos apoya y anima a la hora de realizar esta labor en la que es la primera reserva marina de España”, destaca.

Por su parte, el 2º Jefe del MOE del Ejército de Tierra, explicó en qué ha consistido la participación de las Fuerzas Armadas en esta acción directa: “En esta edición, el Mando de Operaciones Especiales del Ejército de Tierra, ha participado en la limpieza de  fondos de la zona portuaria de la Isla de Tabarca, contribuyendo con una embarcación semirrígida de dotación en este Mando, así como con un pequeño grupo de cinco buceadores dado que el ritmo de actividades y ejercicios de nuestro personal no ha posibilitado una participación de mayor entidad”.

A la pregunta de si este tipo de iniciativas coincide con los valores de las Fuerzas Armadas, el 2º Jefe del MOE no lo duda. “Por su puesto de coinciden, el Espíritu de Servicio permanente que llevamos en nuestro ADN nos anima a apoyar cualquier tipo de iniciativa de este tipo. Además, el compromiso del Ministerio de Defensa en cuanto a protección medioambiental es absoluto, abarcando áreas no sólo referidas a nuestros campos de maniobras, sino en otras actividades como lucha contra la contaminación, reducción de emisiones y protección contra incendios, entre otras, en una constante labor de formación y divulgación para obtener la necesaria concienciación”, afirma.

Pero ha habido más resultados. “Por otro lado, el participar en este tipo de actividades nos ha permitido estrechar aún más los lazos con nuestra sociedad civil y seguir cultivando ese ‘compañerismo’ por una causa común tan importante como ha sido esta”, añade.