Sama Helalli, escritora: «‘Operación Kerman’ es una oda a la equidad»

Sama Helalli

El miércoles 1 de octubre, dentro del ciclo «Escritoras y el Mediterráneo», Casa Mediterráneo acoge la presentación del thriller Operación Kerman, una novela ágil y comprometida escrita por Sama Helalli, autora de origen sirio y experta en inteligencia y seguridad internacional. El acto tendrá lugar en el Ágora de Casa Mediterráneo a las 19:00 horas, con entrada libre hasta completar aforo y se podrá seguir también a través de nuestro canal de Youtube.

Portada de la novela «Operación Kerman».

Helalli, licenciada en Traducción e Interpretación y especializada en mediación intercultural, criminología y terrorismo, ha utilizado sus conocimientos sobre inteligencia y seguridad para ambientar su primera novela. Operación Kerman, publicada por Roca Editorial, es más que un thriller de acción: es una historia de empoderamiento femenino, igualdad y rebelión frente a los abusos del poder de los más ricos.

En Operación Kerman, las protagonistas son dos mujeres corrientes, Vera y Cloe, que, deciden combatir las injusticias sociales robando a millonarios sin escrúpulos. Lo que comienza como una vendetta personal se transforma en una compleja operación secreta liderada por mujeres. En el centro de la trama, una misteriosa alfombra persa y un equipo de espionaje poco convencional.

En esta entrevista, Sama Helalli –que reside en Francia en la actualidad- nos habla del origen de la novela, de su visión del feminismo y del papel de la ficción como espejo del mundo actual.

Sama, el punto de partida de Operación Kerman es bastante original: dos mujeres que pasan del robo a formar parte de una operación de inteligencia secreta. ¿Cómo nació esta idea?

La idea nace de la observación. Aunque sea ficción, me gusta que mis novelas sean novelas espejo. Miraba a mi alrededor, a mis amigas y a otras madres del colegio y veía que daba igual que fuesen enfermeras, policías, abogadas o amas de casa. Todas estaban sobrepasadas por el día a día. El ritmo de vida en París es frenético y enfermizo. Volqué esa frustración en Vera y Cloe, aunque en un entorno corporativo, y les di una forma de vengarse por la dignidad que a ellas les habían quitado, con los medios de los que disponían.

Vera y Cloe, las dos protagonistas, encarnan una versión moderna y feminista de Robin Hood: roban a los ricos como protesta contra el abuso de poder.

Sí, aunque al final no es una cuestión de dinero. Como te digo, a ellas les han quitado la dignidad y la esperanza de abrirse paso en un mundo en el que mandan, en su mayoría, los hombres ricos con un apellido que sirve como llave hacia el poder. Aprenden que la meritocracia en su entorno es una trampa para conseguir más productividad a bajo coste. Al final, ven a las mujeres como un activo que hay que tener en la empresa por imposición o por buena publicidad.

A raíz de uno de sus «golpes», entran a formar parte de un equipo de élite para llevar a cabo un robo de alto riesgo, adentrándose en un mundo de espías y operaciones secretas. Tú tienes experiencia en seguridad e inteligencia, ¿te sirvió de inspiración para desarrollar esta parte de la trama?

La verdad es que sí. Aunque mi experiencia es puramente teórica, he tenido la oportunidad de comprender cómo funciona ese mundillo a través de seminarios, cursos y conferencias, en las que he conocido a profesionales en activo de diferentes nacionalidades.

El preciado tesoro que quieren recuperar es una valiosa alfombra persa. ¿Qué representa? ¿Es un guiño a tu origen sirio?

Elegí la alfombra porque me resultaba fácil encontrar información de primera mano. El Marché aux Puces de Saint-Ouen, el mercado de antigüedades por excelencia, está lleno de expertos de todo el mundo. Mi marido es un gran conocedor de las alfombras, así que me incliné por un objeto que me permitiese introducir Oriente Medio en la historia.

«Las protagonistas son mujeres normales y corrientes que pasan por un periodo de aprendizaje, que les permite evolucionar y comprender mejor el mundo».

Los personajes femeninos que aparecen en el libro forman un equipo de mujeres que toman el control, trazan estrategias y desafían a quienes abusan de su poder. ¿Operación Kerman es también una historia de empoderamiento femenino?

Efectivamente. Su nuevo equipo les da el empoderamiento que sus jefes les han negado. Tenemos infinidad de series y películas en las que los héroes salvadores son inteligentes, graciosos, seductores, incorruptibles y un sinfín de adjetivos que elevan el ego masculino. Luego están las historias de heroínas, siempre explosivas, en las que pasamos una gran parte observando los esbeltos atributos de las mujeres. Sin embargo, te aseguro que las agentes de inteligencia reales, distan mucho de esa imagen. Y es, precisamente, esa imagen con la que he jugado. Las protagonistas son mujeres normales y corrientes que pasan por un periodo de aprendizaje, que les permite evolucionar y comprender mejor el mundo.

En Operación Kerman, hay una inversión de roles muy interesante: mientras las protagonistas se encargan de la acción y la estrategia, los dos miembros masculinos del equipo -Jean-Luc y Adrien- quienes asumen las tareas domésticas y el apoyo logístico.

Sí, porque este libro no trata de una venganza contra los hombres, sino que es una oda a una utópica equidad en todos los ámbitos de la vida. Lo que pasa es que nuestras protagonistas vienen de un ámbito laboral muy hostil y no puedes decirle a alguien que ha sufrido discriminación, que en su nueva vida todo es equidad, porque no se lo va a creer y porque le va a costar aceptarlo. Aunque luego entiendan que es cierto, tienen que pasar por el proceso de vaciado de todo el rencor. Por eso, al principio se les da más poder sobre los hombres. Una vez recobrada la confianza en sus capacidades comprenden que lo que tienen que hacer es cooperar. No es necesario pasar de víctima a verdugo

Hay un momento en la novela en la que una de las protagonistas descubre un libro —El Manual del Recolector— que sirve como punto de partida para reflexionar sobre la desinformación y los ataques a la verdad y la democracia. Suena muy actual.

El Manual del Recolector es el principio de todo. Cuando alguien decide que la sociedad no puede seguir por el mismo camino o se verá avocada a la autodestrucción, pone en marcha un complejo engranaje secreto para redirigir el rumbo hacia una mejor convivencia. Por una vez, el cambio empieza de la mano de los que tienen medios y poder. Por eso funciona, porque son los de arriba los que se ponen las pilas para hacer el bien.

¿Qué otros temas de actualidad se tratan en el libro?

Además de la equidad, de los temas políticos, de la ética ligada al poder, de la desinformación o de la psicología de la sociedad actual, trato el tema de la multiculturalidad. Cada personaje tiene un origen diferente, con su cultura, su religión, sus experiencias y todo su bagaje familiar. En general, creo que toco muchos temas, pero lo hago combinándolo con el humor, el amor o la amistad. Me lo tendrán que decir los lectores, pero pienso que en algún momento se sentirán identificados con uno u otro personaje.

«Aunque esta es una novela para el gran público, creo que gusta más a las personas reflexivas, optimistas o sensibles a las injusticias».

¿Cómo ha sido la acogida del público desde la publicación de Operación Kerman?

Hasta ahora ha tenido más críticas positivas que negativas. Obviamente no puedo gustar a todo el mundo. Todos los escritores sabemos eso. Otra cosa es cómo nos caiga la crítica en cuestión por el tono o las formas. Internet y las redes sociales son un arma de doble filo.

De todos modos, aunque esta es una novela para el gran público, creo que gusta más a las personas reflexivas, optimistas o sensibles a las injusticias. Es un thriller diferente, en el que puedes encontrar muchas nuevas ideas si lo lees con calma y miras más allá. Se trata de una novela zen, para tomarse un respiro del panorama sociopolítico actual.

Por último, ¿tienes pensado continuar la historia con una segunda parte?

Dependerá de cómo funcione Operación Kerman. El final se presta a una continuación, y de hecho, tengo el argumento preparado para la siguiente parte, aunque ya te digo, dependerá de los lectores.


Por Gemma Belén
Técnico de áreas, Casa Mediterráneo