Teniente Coronel Jorge Mariano Pérez: «El crédito de la UME reside en su factor humano»

Casa Mediterráneo acogió el pasado 31de enero un encuentro con el Teniente Coronel D. Jorge Mariano Pérez, jefe del III Batallón de Intervención de la Unidad Militar de Emergencias, bajo el título “LA UME. Un ejemplo para los países Euro-mediterráneos”. El acto, enmarcado en el ciclo ‘Geoestrategia y el Mediterráneo’ y presentado por el General en la Reserva Demetrio Muñoz, se propuso dar a conocer el trabajo de una unidad que, pese a su juventud (fue creada en 2005), ha intervenido con éxito en numerosas emergencias acaecidas en todo el territorio nacional, como la DANA de 2019 que golpeó las provincias de Alicante y Murcia o la más reciente ocurrida en La Palma con la erupción del volcán Cumbre Vieja, así como en diversas misiones internacionales. El encuentro puede verse en redifusión en el canal de YouTube de Casa Mediterráneo.

Con el fin de acercar la labor de la Unidad Militar de Emergencias (UME)* a la ciudadanía, mantuvimos una entrevista con el Teniente Coronel D. Jorge Mariano Pérez, recientemente nombrado jefe del III Batallón de Intervención (BIEM), quien anteriormente estuvo destinado en el Mando de Operaciones Especiales (MOE), con sede en Alicante, y atesora una notable experiencia.

Desde su ingreso en la Academia General Militar en 1996, ha estado destinado en la Unidad de Zapadores de la Legión y posteriormente ha sido comandante en el Grupo de Operaciones Especiales IV. En su segundo tramo como Oficial Superior, ha trabajado en el Estado Mayor del Ejército (Madrid), el Estado Mayor de la Unión Europea (Bruselas) y el Cuartel General del Eurocuerpo (Estrasburgo). Entre sus cursos, destacan los de Mando de Operaciones Especiales, Unidades Militares de Emergencias y Zapador Anfibio. Es diplomado de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas y Master en Política de Defensa y Seguridad Internacional por la Universidad Complutense. Habla inglés y francés y ha participado en diferentes misiones en el extranjero como las de Kosovo, Afganistán y Mali. Actualmente, desde septiembre de 2021, está al mando del Tercer Batallón de la UME con sede en Bétera (Valencia), asumiendo el cargo de Coordinador Militar de Emergencias en las zonas de actuación preferente de las comunidades autónomas de Murcia, Valencia e Islas Baleares.

¿Cuáles son los objetivos de la Unidad Militar de Emergencias?

La UME es una unidad militar de las Fuerzas Armadas que destaca por dos factores: su alto nivel de preparación y su elevado grado de disponibilidad. Sus objetivos son contribuir, junto con otras instituciones del Estado, autonómicas y locales, a la seguridad de los ciudadanos, sobre todo en situaciones de grave riesgo, catástrofe, calamidad u otras necesidades públicas. La UME, en definitiva, es la punta de lanza de las Fuerzas Armadas y gracias al respaldo de éstas puede sostener los esfuerzos que hace en este ámbito.

Usted ostenta el Mando Tercer Batallón de Intervención con sede en Bétera (Valencia), que cubre los territorios de la Comunidad Valenciana, Murcia e Islas Baleares, y por proximidad Albacete en caso de urgencia hasta que el batallón al que le corresponda llegue al lugar de la emergencia. ¿Cómo se estructura la UME?

La UME está desplegada a lo largo de todo el territorio nacional. Su Cuartel General -al mando del Teniente General que rige sobre los 3.550 hombres que aproximadamente componen la unidad-, su Regimiento de Apoyo e Intervención en Emergencias, su Batallón de Transmisiones y su Escuela están en la Base Aérea de Torrejón de Ardoz. A todo ello, como ha indicado, se suman cinco batallones: el primero se encuentra en Torrejón de Ardoz, el segundo en la Base Aérea de Morón (Sevilla), el tercero -el mío- en la Base Militar Jaime I en Bétera (Valencia), el cuarto en la Base Aérea de Zaragoza y el quinto en San Andrés de Rabanedo (León). 

Cada batallón tiene un área de actuación preferente. Esto nos aporta fundamentalmente dos cosas: el conocimiento del terreno y, sobre todo, el conocimiento de las personas que trabajan en las instituciones. Esos dos factores son muy importantes. La figura del Teniente Coronel se convierte en el coordinador militar de la emergencia, es decir, aglutina todos los módulos de capacidades que se ponen a su disposición para resolver una situación determinada. Pueden ser orgánicas de su batallón -en Valencia tenemos alrededor de 500 personas, con diferentes tipos de medios-, de otro batallón o de las Fuerzas Armadas. De modo que, en función de la situación a la que se enfrente, se genera una unidad ad hoc denominada grupo táctico, que sale escalonadamente de la base para intervenir en la emergencia. 

En cada base hay un centro de operaciones que hace vigilancia y seguimiento en constante enlace con las direcciones de emergencia de las comunidades autónomas, de forma que nos permite, ya desde el minuto cero, saber cómo van evolucionando las emergencias. Cuando se activa la UME, ya tenemos una idea de a lo que nos podemos enfrentar. Y de forma escalonada ponemos en marcha las capacidades necesarias para intervenir. Tenemos un elemento de reconocimiento que sale en 15 minutos, otro de primera intervención que parte en no más de una hora y así todo el batallón está disponible en seis horas. Somos capaces de poner en funcionamiento a alrededor de 400 personas -algunas se quedan en la base para atender otras posibles necesidades- para dar respuesta a la emergencia.

Dada la rapidez de actuación, ¿podría decirse que la coordinación entre las diferentes instituciones que intervienen en una emergencia es fluida?

Sí, la coordinación es muy buena. Se trabaja no sólo en el momento de la emergencia, sino durante los 365 días del año en base a convenios, ejercicios… Por poner un ejemplo, en nuestro caso somos capaces de visualizar en ambos sistemas la actualización de nuestros medios y la relación personal, como le decía antes, es muy buena. Les invitamos a nuestros cursos, ellos visitan la unidad, nosotros vamos a sus centros e intercambiamos todo tipo de información que nos engrasa el procedimiento de intervención. 

Repliegue de la UME en La Palma – © Imagen publicada en la página web de la UME.

Al poco tiempo de asumir su actual cargo, la UME se enfrentó a la emergencia surgida en la isla de La Palma a causa de la erupción del Volcán Cumbre Vieja, ¿en qué consistió la intervención de esta unidad?

Ése es un claro ejemplo de lo que puede ser una intervención. En este caso, el Coordinador Militar de Emergencia era el jefe del Batallón de Sevilla, que entre su área de actuación preferente tiene las Islas Canarias. Está claro que un volcán en erupción no se puede parar, entonces cuando se activó la UME se diseñó una unidad que fuera capaz de realizar acciones fundamentalmente de vigilancia y monitorización de las coladas, mediciones de aire para detección de atmósferas contaminadas, tareas de retirada de ceniza de cubiertas de las viviendas y de imbornales, vuelos de reconocimiento y tomas de imágenes con RPAS iglas en inglés de vehículo aéreo no tripulado], trabajos de levantamiento del modelo digital del terreno, limpieza de placas solares, apoyo en el manejo de los globos sonda de la AEMET, colaboración con personal del IGME [Instituto Geológico y Minero de España] para pruebas de composición de lava, de acompañamiento psicológico de las personas que en ese momento habían perdido gran parte de sus pertenencias, si no todo en algún caso… Ésas han sido, básicamente, las acciones que se han llevado a cabo en el volcán de La Palma.

¿La rápida y eficaz intervención de la UME, junto con las diversas instituciones que participaron en esta emergencia, fueron determinantes para evitar la pérdida de vidas humanas?

Creo que sí. Estuvo muy bien organizada y además los ciudadanos fueron muy respetuosos con las medidas que se impusieron. Se acotaron zonas, hubo áreas de exclusión fundamentalmente debido a los gases, y atendieron muy bien las indicaciones de evacuación de los diferentes lugares, de recogida de enseres cuando podían hacerlo -se les acompañó también en esta tarea- y en ese sentido fue una labor de todos. La UME estuvo allí con todas las administraciones y las instituciones, bomberos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Guardia Civil… y los ciudadanos, que actuaron de una forma muy madura, algo que no siempre se puede dar por hecho. 

En el Mediterráneo, la DANA de 2019 sacudió buena parte de las provincias de Alicante y Murcia, con un coste de 1.319 millones de euros, que lo convirtió en el desastre natural con mayor impacto económico de la historia reciente de España, y un saldo de vidas reducido pese a su magnitud. ¿En qué consistió el trabajo de la UME a la hora de minimizar los daños?

Intervención de la UME en la DANA de 2019 – © Imagen obtenida de la web de la UME.

Ahí creo que la clave del éxito radicó en el buen enlace que había con la comunidad de emergencias, que permitió al batallón desplegar sus medios y llegar a las zonas antes de que fuera imposible hacerlo. En un primer momento, se evacuó gente en base a los medios que teníamos, embarcaciones, autobombas… y se realizaron búsquedas de personas que no estaban localizadas. La parte primera de una inundación de este tipo consiste en búsqueda y rescate, básicamente. En un segundo momento se acometieron tareas de achique, empezando por los edificios más críticos necesarios para el normal funcionamiento de la sociedad, como hospitales o juzgados. Y posteriormente se emprendieron tareas de limpieza que ayudaron a iniciar la reconstrucción de la zona, que ha sido una de las más caras de España.

Desde su creación en el año 2005, la UME ha intervenido en emergencias en todo el territorio nacional, como usted ha señalado, y en diversas misiones internacionales. ¿Qué operaciones destacaría de las llevadas a cabo fuera de nuestras fronteras?

La primera y una de las más duras fue la del terremoto de Haití en 2010, donde hubo más de 200.000 fallecidos. La UME participó durante 20 días, con 37 militares con equipos de búsqueda y rescate, fundamentalmente. Luego en 2015 intervino en el terremoto de Nepal, en 2016 en el seísmo de Ecuador, en 2017 en los grandes incendios declarados en Chile, cuatro en Portugal y otro terremoto en México -fue un año terrible en el terreno de las emergencias-. En 2018 y 2019, participó en los incendios forestales de Grecia y Portugal, fundamentalmente. Y en 2021, en la lucha contra los incendios forestales de Turquía y Grecia. 

Tenemos un equipo calificado por INSARAG [Grupo Consultor de Búsqueda y Rescate Internacional] con un certificado de Naciones Unidas para la capacidad de búsqueda y rescate urbano. La principal aportación de la UME en este sentido es que se trata del único equipo de habla hispana que actualmente está certificado, lo que lo pone en valor para toda Hispanoamérica. 

Intervención de la UME en el terremoto de México de 2017 – © Imagen extraída de la web de la UME.

La experiencia obtenida por la UME desde sus inicios y su constante entrenamiento la han convertido en un referente internacional. ¿Se han creado unidades similares en otros países, inspiradas en el modelo español?

Han sido 57 países los que han visitado España interesándose por el modelo y la organización de la UME. Se podrían destacar Chile, México, Brasil, Colombia… la mayoría son hispanoamericanos y se encuentran en diferentes estadios de creación de unidades similares. Hay unidades parecidas, de las que nosotros en su día aprendimos, como en Francia, y es algo a lo que los Estados tienen que enfrentarse porque la seguridad es necesaria.  

[su_quote]La UME, como parte de las Fuerzas Armadas, debe sentirse orgullosa del reconocimiento que la sociedad le brinda, tanto cuando trabaja en el territorio nacional como cuando lo hace en el extranjero.[/su_quote]

Los posibles recelos que pudiera haber cuando se creó la UME, tanto por parte personal civil del ámbito de las emergencias como por parte de militares, ¿hoy por hoy están superados a la vista de los logros y el reconocimiento de esta unidad?

Creo que esas suspicacias se han superado ampliamente, no sé si en base a los logros de la unidad o al mayor conocimiento mutuo. Una vez que uno se conoce está en disposición de apreciarse más. Y el mundo de las emergencias, en general, es muy generoso porque la tarea que se tiene que asumir trasciende cualquier personalismo. Recientemente, una encuesta del CIS refleja que las Fuerzas Armadas es una de las instituciones más valoradas por los españoles. En ese sentido, la UME, como parte de las Fuerzas Armadas, debe sentirse orgullosa del reconocimiento que la sociedad le brinda, tanto cuando trabaja en el territorio nacional como cuando lo hace en el extranjero. Y además cuando operamos aquí con los nuestros es mucho más fácil porque, como decimos los militares, la satisfacción del deber cumplido crece exponencialmente. Considero que la UME es muy querida y nos sentimos muy orgullosos de que así sea.

La UME, al fin y al cabo, lo único que hace es apoyar a los dispositivos que ya están sobre el terreno, que cumplen su trabajo con mucha profesionalidad y muy bien dirigidos. Sólo cuando necesitan algún tipo de ayuda estatal complementaria les apoyamos y, evidentemente, lo agradecen. Como nosotros les agradecemos que sean los primeros que muchas veces se enfrenten a las emergencias.

¿Cómo funciona el sistema de reclutamiento de esta unidad y qué formación específica reciben sus miembros?

El crédito de la UME reside en su factor humano, que podría agruparse en tres grandes pilares: la selección del personal, la formación y el adiestramiento posterior -todo lo que se aprende, si no se entrena finalmente cae en el olvido- y la búsqueda de procedimientos. En cuanto a la selección de personal somos una unidad afortunada. Las personas que optan a una vacante en la UME deben contar ya con una experiencia previa en las Fuerzas Armadas. En el caso de nuestros miembros de tropa -soldados, cabos, cabos primeros- deben tener una trayectoria de cinco años y el compromiso de larga duración, como norma general, con lo cual conocen los valores de la milicia, gozan de formación previa en sus unidades y eso, indudablemente, constituye un valor añadido. En cuanto a los cuadros de mando, los suboficiales pueden optar después de su primer empleo y los oficiales en los segundos tramos de cada empleo, lo que también facilita mucho la selección de personal. Hay muchos peticionarios por cada vacante, es normal encontrarse 40 solicitantes para un solo puesto. En base a su Curriculum Vitae, a su experiencia y a ciertas entrevistas se valora la idoneidad y el resultado es todo un éxito.

Respecto a la formación, contamos con un centro formativo, la Escuela Militar de Emergencias, ubicada en Madrid, que además ofrece cursos descentralizados en las diferentes bases. La formación es exigente. Hay desde un curso básico de emergencia hasta cursos de rescatadores en inundaciones, de rescates urbanos y terrestres que manejan búsquedas en grandes desniveles, entre otras condiciones. También está el curso de mando de unidades, donde se pone en valor el empleo táctico de las mismas y cómo distribuir y adiestrar al personal bajo las órdenes, así como un curso de gestión de catástrofes. Hay diferentes niveles en función de la audiencia objetivo: los cursos orientados a la tropa, que al final es la responsable de usar el material en la resolución de la incidencia que se le presente; los orientados a los mandos intermedios, al empleo táctico de las unidades, como decía antes; y los dirigidos a los oficiales superiores para la dirección de la emergencia y el empleo de las unidades fundamentales, las más grandes.

De forma adicional, hay que seguir trabajando día a día en las unidades, lo cual es muy importante, a todos lo niveles, y buscando sobre todo renovar los procedimientos de empleo que se tengan en cada una de las operaciones en función de los nuevos materiales, el desarrollo de la tecnología y la evolución del riesgo al que nos podamos enfrentar. 

Entre las nuevas tecnologías que se están incorporando a las intervenciones, supongo que se encontrarán los drones.

Sí, los drones aportan mucha capacidad. Sus cámaras térmicas, por ejemplo en operativos de búsqueda, son elementos muy importantes. Pero esa información hay que transmitirla a tiempo al órgano encargado de redirigir los activos que sean capaces de, en este caso, rescatar a tiempo a la persona a la que se esté buscando. En fin, hay una gran cantidad de tecnología que se puede utilizar en favor de la resolución de la emergencia. No obstante, en todo caso, creo que el factor clave es el humano. Como decía antes, el crédito pertenece a los hombres y mujeres de las Fuerzas Armadas que están en la unidad y trabajan todos los días con mucha ilusión y vocación de servicio.

Más información sobre la UME en su página web: defensa.gob.es/ume/ 

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* La UME fue creada el 7 de octubre de 2005 por acuerdo del Consejo de Ministros para mejorar la respuesta del Estado a las emergencias, convirtiéndose en la unidad de primera intervención de las Fuerzas Armadas en estas situaciones. Pertenece al Sistema Nacional de Protección Civil, de modo que está integrada en los sistemas de protección civil y emergencias a nivel nacional, autonómico y local. La UME depende directamente del titular del Ministerio de Defensa, pero sus actuaciones pueden quedar bajo la dirección de Ministro del Interior según lo establecido en la Ley 17/2015 del Sistema Nacional de Protección Civil.