Pilar Sala: «Las ‘texturas vegetales’ tienen gran plasticidad, además de una belleza y una singularidad especial»

La programación de febrero de Casa Mediterráneo arrancó con una charla presencial el día 2 en el que la doctora en Historia del Arte y Patrimonio Cultural, comisaria y crítica de arte Natalia Molinos abordó el sugerente tema de ‘Alquimia y arte. Plantas mediterráneas en la obra de Pilar Sala’, acompañada de la artista multidisciplinar protagonista del encuentro. Quienes no pudieron asistir a la presentación, tienen la oportunidad de verla en redifusión a través del canal de YouTube de la institución diplomática.

Con el fin de profundizar en la importancia de las plantas mediterráneas en la obra de Pilar Sala, que más allá de la belleza encierra un fuerte componente filosófico y de compromiso medioambiental, mantuvimos una entrevista con la artista alicantina, especializada en la técnica del tapiz de alto lizo, escultura textil y fabricación manual de papel para la obtención de texturas vegetales. 

Nacida en Lorca (Murcia), Sala es licenciada en Farmacia por la Universidad de Granada y reside en Alicante desde 1972. En 1979, se inicia en la técnica del tapiz de alto lizo mediante los cursos impartidos por Aurelia Massanet y desde entonces se dedica al estudio de las múltiples posibilidades de esta técnica, y al conocimiento de la panorámica actual del tapiz contemporáneo. Tal como señala Natalia Molinos: “Desde sus inicios en el tapiz de alto lizo, Sala ha conseguido llegar a cotas de originalidad impactantes, que le han supuesto elogios, premios y exposiciones nacionales e internacionales y un lugar destacado en colecciones tan prestigiosas como la del Museo del Tapiz de San Cugat del Vallés. Tras familiarizarse con materiales ancestrales y locales –entre otros, esparto, yute o sisal- y profundizar en técnicas de tejido tradicional, Sala se lanzó a investigar nuevos materiales, llegando a hibridar metal con fibra natural, telas o plásticos”.

Sus investigaciones y ensayos la han llevado a fabricar papel vegetal de origen no arbóreo, con el que realiza collages, libros de artista, instalaciones, cuadros y esculturas cuyos resultados sorprenden por sus juegos de color y transparencias. Toda una muestra de valentía y libertad artística por parte de una creadora que ha sabido conjugar en sus piezas arte, ciencia y naturaleza.

La alquimia es una creencia esotérica vinculada a la transmutación de la materia, practicada por numerosas civilizaciones a lo largo de la historia. ¿Qué es la alquimia vegetal o espagiria, tan presente en su obra?

Es el arte de la transformación de las plantas, madre de la homeopatía y la terapia floral. Paracelso (1493), alquimista, astrólogo y médico suizo, afirmó que el propósito de la alquimia no era conseguir oro, sino la producción de medicamentos. Para él, el término “spagyria”, derivado del griego span y ageiro, significa “separar y combinar” y justamente eso es lo que yo hago. Una vez recolectadas las plantas y elegidas las más adecuadas para la idea que tengo en cada momento, las someto a una cocción para así separar los distintos elementos que las conforman y quedarme con lo mas valioso para mí, que son sus fibras de celulosa.

Ha experimentado con diversas plantas la técnica de confección manual de papel. Se adentró en este método a través de un curso impartido por la artista danesa Ulla Enevolsen, fue becada por el IAC Juan Gil-Albert dentro de su programa de ayudas a la investigación y por su cuenta no ha dejado de investigar y probar nuevas texturas. ¿Qué posibilidades ofrecen las técnicas artesanales de fabricación de papel?

Las posibilidades son infinitas, pues el hecho de poder hacer el papel según lo que quieras expresar en cada momento ofrece muchísimas ventajas. Cuando en el barreño pones distintas pulpas, obtenidas de plantas variadas, para extraerlas gracias a un tamiz y obtener papeles muy texturizados, éstos siempre resultan una sorpresa en la que el azar tiene su protagonismo y a veces recuerdan los dripping del expresionismo abstracto americano.

Estos papeles, que yo llamo “texturas vegetales”, tienen gran plasticidad, además de una belleza y una singularidad especial. Los utilizo para hacer instalaciones, collages, esculturas y libros de artista.

[su_quote]Quiero transmitir el respeto y la admiración por el mundo vegetal que tanto nos ha dado, y nos da continuamente, a la humanidad, en sus distintas formas de utilización: cobijo, vestido, alimento, medicina, fuente de sabiduría y belleza.[/su_quote]

Su exposición titulada “Alquimia vegetal” (2021) muestra el efecto “mágico» de los papeles que se pueden obtener de las fibras de celulosa contenidas en las plantas. ¿Qué pretende transmitir con las piezas de esta instalación?

Pretendo mostrar la belleza de estos papeles obtenidos de diversas plantas, su magia al dejar pasar la luz y poner al descubierto las fibras que lo componen. Con todo ello quiero transmitir el respeto y la admiración por el mundo vegetal que tanto nos ha dado, y nos da continuamente, a la humanidad, en sus distintas formas de utilización: cobijo, vestido, alimento, medicina, fuente de sabiduría y belleza. Quiero que sea una llamada de atención y concienciación para su cuidado, ante una sociedad como la nuestra, consumista y depredadora.

Pilar Sala disfrutando de su jardín de Lorca (2010).

¿Qué tipos de plantas mediterráneas emplea en sus obras?

Las plantas utilizadas son muy diversas según lo que me planteo hacer con ellas. A veces utilizo hojas enteras de palmera o palmito e incluso los pedúnculos para tejerlos con la técnica de alto lizo y obtener así lo que llamo «tejidos primitivos». Otras veces, cuando lo que quiero es hacer papel, procuro elegir las plantas que tienen la fibra de celulosa más larga y resistente como son las gramíneas con sus extensos tallos, tanto silvestres como cultivadas en los jardines. Uso ramas de los árboles (morera, jacaranda…) y arbustos como la adelfa, cuando quiero obtener fibras liberianas muy largas que dan como resultado unos magníficos papeles. También empleo hojas de palmera y otros árboles: olivo, algarrobo, encina, olmo… y acículas de pinos.

Tejido con palmera y palmito (1996) – Pilar Sala.

¿En qué consiste la técnica de tejido alto lizo y cómo se introdujo en su aprendizaje?

Esta técnica necesita muy poco para ser practicada, simplemente un marco en el cual se incluye la urdimbre, consistente en hilos verticales en los que luego se introduce la trama. Mi incursión en esta técnica fue a través de unos talleres que ofrecía la artista Aurelia Masanet, que había estudiado en la escuela Massana de Barcelona. Para mí fue una época de descubrimiento de todas las posibilidades que llevaba dentro.

En el propio proceso de tejer está intrínseca la geometría. ¿Qué le llevó a representarla en la exposición de 1991 titulada “Geometrías”? 

La exposición “Geometrías» fue precisamente el tema propuesto por los artistas que conformábamos “Tramant la trama” [grupo activo en los años 90 en Alicante y dedicado al arte textil], todos amigos y alumnos del taller del tejido de alto lizo. Me di cuenta de esa geometría que constituía el propio tejido, conformada por la trama y la urdimbre, puesta muy de manifiesto al tejer las hojas de palmera en la obra de “Tejidos primitivos”. Pero además observé que el simple hecho de envolver un palo o un pedúnculo de palmito era como una espiral continua. Así inicié un cambio para realizar obras con técnicas muy libres y personales.

Ha llegado a afirmar que la forma de utilizar el tejido, la elección de los materiales o los temas expresados le han descubierto una visión optimista de la vida, un deseo de libertad y alegría de vivir. ¿Concibe el arte como una forma de expresión poética y filosófica?

Efectivamente, el arte es una expresión de uno mismo, que siempre reflejará lo que sienta y piense.

¿Cree que somos conscientes del valor de nuestro entorno natural cotidiano? ¿El arte puede ser un vehículo para conocerlo, valorarlo y querer preservarlo?

Sí, yo creo que el arte es un vehículo estupendo para ello y una llamada de atención sobre el valor del mundo vegetal que tanto nos ha dado y nos da de manera continua. Mi deseo es que mis obras animen a su preservación y cuidado, ante amenazas ya presentes como la desertización o el aumento de los monocultivos, que van en contra de la biodiversidad natural.

‘Muros personales’ (1994) – Pilar Sala.

Su obra encierra una gran simbología. En concreto, ¿qué pretendió transmitir con su exposición “Muros personales”, una instalación hecha con texturas vegetales, cañas y bambú?

‘Muros personales’ es una obra realizada cuando comencé a aprender la técnica de fabricación de papel con plantas. Realicé una enorme cantidad de papeles poniendo en el barreño distintas plantas y se me ocurrió la idea de colocarlos de esta manera, como si fuesen muros que se pueden romper fácilmente en el momento en el que somos conscientes de nuestros miedos.

‘El Corralito’ (2002) – Pilar Sala.

Por su parte, “El Corralito” (2002) es una instalación formada por 200 hojas de palmito ensartadas en una trama de tela metálica. En ocasiones, encerramos la naturaleza en lugares como jardines o terrazas, ¿en cierto modo, los seres humanos también estamos recluidos en nuestros espacios urbanos, alejados del medio natural?

Los seres humanos también estamos encerrados en nuestros corralitos, muchas veces sin darnos cuenta de que nuestras ideologías y prejuicios nos recluyen en ellos.

No sólo me refiero a que vivimos en espacios urbanos alejados de la naturaleza, que también, sino al corralito al que nos encierran a veces nuestras ideas preconcebidas.

“Naturaleza domeñada” (2002) reflexiona sobre los límites de lo natural y lo artificial, mediante 20 columnas de tela metálica y elementos naturales. ¿Se trata de otra metáfora del mundo actual?

Efectivamente, esta instalación reflexiona sobre los límites entre lo natural y artificial, porque con frecuencia creemos que los jardines son naturales, cuando en realidad los hemos creado nosotros mismos. Encerrarlos en columnas es una metáfora de esa realidad.

‘Palmigotes’ (2017-2018) – Pilar Sala.

Entre las plantas que utiliza en sus obras abundan las hojas de palmera. ¿En concreto, qué representan los “Palmigotes” (2017-2018)?

Me divierto mucho convirtiendo las hojas de palmera palmeada en una especie de monigotes, de ahí la ocurrencia de su nombre, cada uno distinto. En su conjunto, quiero expresar la idea del hombre masa que se deja llevar por las modas e ideas que circulan, sin reflexionar sobre ellas ni observarlas con un sentido crítico, con tal de ser aceptados y pertenecer a una comunidad. No les importa, o desprecian, la singularidad.

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Más información sobre la trayectoria y la obra de Pilar Sala:
En la web: pilarsala.net
Instagram: instagram.com/artexturaspilar/
Facebook: facebook.com/pilar.salavallejo