Víctor Rico, funcionario de la Unión Europea: «Europa la construimos nosotros, aquí y ahora»

La próxima sesión del Seminario permanente Casa Mediterráneo-Universidad de Alicante abordará las oportunidades de trabajo que brinda la Unión Europea. Para ello, se contará con la participación de la responsable de Europe Direct Comunitat Valenciana, Ana Alonso, y el funcionario de la Comisión Europea, Víctor Rico. El encuentro, moderado por el coordinador del Grado de Relaciones Internacionales de la Universidad de Alicante, Jorge Urbaneja, se celebrará el 17 de mayo a las 12:30 h. y podrá seguirse a través de la web de Casa Mediterráneo.

Con el fin de anticipar algunas de las cuestiones que se tratarán en la sesión, mantuvimos una entrevista con Víctor Rico, quien conoce las instituciones europeas desde dentro, como funcionario de la Comisión Europea, donde actualmente desempeña el cargo de responsable y experto líder de las evaluaciones del Sistema de Información Schengen.

Licenciado en Publicidad y Relaciones Públicas en la Universidad de Alicante, antes de terminar la carrera estudió chino, lo que le permitió obtener una beca para cursar año y medio en la Universidad de Estudios Extranjeros de Guangzhou (China). La experiencia en Asia y los buenos resultados académicos (Premios Extraordinario Fin de Carrera en la UA y dos menciones como Alumno Ejemplar en la Universidad de Estudios Extranjeros de Guangzhou), le facilitaron conseguir la beca de Excelencia Académica de LaCaixa, con la cual cursó el Máster de Relaciones Internacionales del IBEI en Barcelona. 

Este máster le abrió las puertas para realizar unas prácticas en la Embajada de España en Seúl (Corea del Sur) y posteriormente trabajar en el departamento de ventas de una empresa coreana en el mismo país durante un año adicional, donde logró la distinción de empleado del año. En 2016, ya de vuelta a nuestro país, obtuvo una beca para realizar las prácticas Bluebook en el departamento de prensa de la Representación de la Comisión Europea en España, donde trabajó en tareas de comunicación durante un año más. 

En 2018 aprobó las oposiciones de AD5 Generalistas para entrar en la Comisión Europea y, unos meses después, comenzó a trabajar en el equipo responsable del seguimiento e implementación del Sistema de Información de Schengen (SIS) en la zona Schengen. Tras un año en este puesto, empezó a trabajar en una unidad de nueva creación como responsable y experto líder de las evaluaciones del Sistema de Información Schengen, cargo que actualmente ocupa y que le ha permitido evaluar a ocho Estados diferentes y realizar el seguimiento de otra veintena.

¿Qué tipo de oportunidades de trabajo, tanto temporales como permanentes, ofrece la Unión Europea y en qué instituciones o agencias comunitarias?

En las instituciones europeas existen puestos tanto permanentes como no permanentes, a los que se accede a través de oposiciones organizadas por la Oficina Europea de Selección de Personal (EPSO). Para los puestos permanentes se puede acceder o bien a través de las oposiciones generalistas, para titulados universitarios de cualquier ámbito; o bien mediante oposiciones para especialistas, mediante las cuales se buscan perfiles más concretos y normalmente incluyen requisitos adicionales según la oposición.

Las oposiciones para puestos permanentes, a su vez, se dividen en oposiciones para la categoría de administradores (AD), que desempeñan puestos de mayor responsabilidad, y de asistentes (AST), para realizar funciones de apoyo, categoría para la que no se requiere titulación universitaria. Respecto a las opciones de puestos no permanentes, existen múltiples posibilidades. Los puestos más comunes son los de agentes contractuales, contratos iniciales por un periodo de unos 6 a 12 meses, normalmente con posibilidad de renovación, y a los que se accede mediante los exámenes CAST. Pero existen otras muchas opciones, como agentes temporales en ámbitos altamente especializados; expertos nacionales, que son funcionarios nacionales que temporalmente trabajan para la UE; o prácticas de diferente tipo. Por otra parte, las agencias europeas tienes sus propios procesos con pruebas específicas independientes de las pruebas anteriormente mencionadas.

[su_quote]Existe una gran variedad de opciones para trabajar en las instituciones europeas que van más allá de las oposiciones generalistas.[/su_quote]

¿Es posible acceder a un puesto de trabajo por otras vías diferentes a la oposición?

Sí. Existe una gran variedad de opciones para trabajar en las instituciones europeas que van más allá de las oposiciones generalistas. Aunque, naturalmente, todas ellas requieren de algún tipo de examen o proceso de selección.  

¿Se ofrecen contratos de prácticas remuneradas en las instituciones o agencias de la Unión Europea?

Sí. Las diferentes instituciones europeas (Parlamento Europeo, el Consejo, la Comisión, el Servicio Europeo de Acción Exterior, el Tribunal de Justicia, el Tribunal de Cuentas, el Comité Económico y Social, el Comité de las Regiones y el Defensor del Pueblo Europeo) ofrecen posibilidades de prácticas remuneradas a titulados superiores. Estos periodos de prácticas suelen durar entre 3 y 6 meses. 

¿Qué perfiles son los más demandados?

En las instituciones europeas existe una gran variedad de perfiles. En mi experiencia en la Comisión Europea me he encontrado con muchos compañeros con estudios en derecho, pero también con perfiles técnicos o más generalistas, como sería mi caso. Hay que tener en cuenta que las instituciones europeas cubren una amplia variedad de temáticas y dan servicio a países muy diversos, por lo que se intenta buscar esa misma heterogeneidad en las instituciones. 

¿Cuántos idiomas sería necesario conocer y cuáles son los que ofrecen mayores oportunidades laborales?

Para el puesto de funcionario, el requisito mínimo son dos idiomas oficiales de la UE, como pueden ser el español y el inglés, con la obligación de aprender un tercero para acceder a puestos superiores. Los idiomas de trabajo en las instituciones son el inglés, el francés y el alemán, siendo en la práctica el inglés el más utilizado, seguido cada vez más de lejos por el francés. Como en tantos otros ámbitos, el inglés es casi requisito indispensable. Por su parte, el francés, por cuestiones históricas y por estar la mayoría de puestos de trabajo en Bruselas, es un idioma que antes o después la mayoría de funcionarios termina aprendiendo. Respecto al resto de idiomas, es complicado decir. A veces, especialmente para puestos de traducción, idiomas menos comunes pueden abrirte más puertas, pues no siempre es fácil encontrar ciertos perfiles que los hablen. 

¿Qué otros requisitos básicos, además de los idiomas, es necesario cumplir para optar a un puesto en la UE?

Como he comentado, depende mucho del tipo de puesto al que se quiera acceder. Más allá de los idiomas, los requisitos básicos son ser ciudadano de uno de los Estados miembros y tener un mínimo de formación académica, que depende del puesto.

Tras unas prácticas en la Embajada de España en Seúl (Corea del Sur) y trabajar en el Departamento de ventas de una empresa coreana, de vuelta a nuestro país usted obtuvo una beca para realizar las prácticas Bluebook en el Departamento de Prensa de la Representación de la Comisión Europea en España, donde trabajó un año más en tareas de comunicación. ¿Cuál es el cometido de la Representación de la Comisión Europea en España?

La Comisión Europea cuenta con una Representación en cada uno de los Estados miembros. Su objetivo es el de informar a los ciudadanos y a los medios de comunicación en el país sobre la labor de la Comisión Europea. Ejerce, de alguna forma, de puente entre Bruselas y los diferentes países europeos. En concreto, la Representación de la Comisión Europea en Madrid, ofrece además servicios específicos para empresas y un servicio de documentación abierto al público para resolver dudas sobre la Unión Europea.

[su_quote]El funcionamiento de las Instituciones Europeas es complejo y no siempre fácil de explicar, ni tampoco de entender.[/su_quote]

¿Cree la labor de la Unión Europea es lo suficientemente conocida por la ciudadanía española?

Claramente no. Por muchas razones. Una de ellas, es que el funcionamiento de las Instituciones Europeas es complejo y no siempre fácil de explicar, ni tampoco de entender. Por razones históricas y para asegurar que la Unión Europea tuviera en cuenta al máximo número de voces posibles en su toma de decisiones, se fue construyendo un sistema cada vez más complejo. Este sistema asegura que desde los países más pequeños a los más grandes, todos estén representados y que existan siempre mecanismos de control para prevenir un uso despótico de las instituciones. Sin embargo, esto que hace que el sistema sea justo y que ha permitido décadas de paz y desarrollo en Europa, es algo que tampoco se ha sabido explicar.

Aunque Europa está presente en nuestro día a día, para el ciudadano medio todavía es algo que se percibe lejano, y las instituciones europeas un organismo inaccesible, cuando no es así. Sigue habiendo cierta percepción de que Europa es algo que sucede más allá de los Pirineos, cuando España es parte fundamental de la Unión. Aunque suene más a un eslogan que a la realidad, lo cierto es que Europa la construimos nosotros, aquí y ahora. Eso es algo que todavía tanto los políticos, como los medios y los mismos ciudadanos, tenemos que asumir y un obstáculo que hace que no participemos lo suficiente en el debate sobre Europa.  

Actualmente, usted es responsable y experto líder de las evaluaciones del Sistema de Información Schengen, lo que le ha permitido evaluar a ocho Estados y realizar el seguimiento de otra veintena. ¿En qué consiste su trabajo? 

Trabajo en una unidad, de unas 20 personas, que se dedica a evaluar el funcionamiento de la zona Schengen. Cuando en Europa decidimos que no queríamos que hubiera más fronteras entre nuestros países, la responsabilidad de controlar las fronteras externas y la movilidad entre estos países pasó a ser compartida. Para ello, se reforzó la cooperación entre los países Schengen y se crearon mecanismos que permitieran tener una zona segura de libre circulación en Europa. Lo que hace mi unidad es asegurarse de que cada una de las áreas necesarias para que podamos movernos libremente y de forma segura dentro de Europa funcione.

En mi caso, yo me dedico a evaluar el funcionamiento del Sistema de Información Schengen (SIS). El SIS es el sistema de intercambio de información más extenso y utilizado para la seguridad y la gestión de fronteras en Europa. Los aeropuertos, puertos, estaciones de trenes y diferentes cuerpos de policía en la zona Schengen lo utilizan para la detección de, por ejemplo, criminales, personas desaparecidas o vehículos robados a lo largo y ancho del continente. Para evaluarlo, dos expertos de la Comisión, junto a un grupo de expertos de diferentes países europeos, acudimos durante una semana a cada uno de los Estados. En estas visitas, acudimos a las diferentes autoridades que utilizan SIS para evaluar si se utiliza correctamente, tratando de identificar tanto los aspectos que se pueden mejorar como aquellos que pueden servir de utilidad para otros países. Posteriormente, proponemos recomendaciones, el país evaluado desarrolla un plan de acción para resolver los problemas identificados y hacemos un seguimiento de la implementación de estas medidas.

¿Qué tipo de información relativa a personas y entidades es la que demandan los Estados miembros a través del Sistema de Información Schengen?

El Sistema de Información Schengen es un sistema de alertas. Lo que significa que las autoridades competentes para utilizarlo sólo pueden comprobar si alguna persona u objeto está en el sistema. Sólo en el caso de que así sea el sistema muestra la información estrictamente necesaria para que la autoridad competente actúe. Una vez una persona ha sido identificada en el sistema, el Estado responsable debe ponerse en contacto con el Estado que introdujo esa alerta para informarle e intercambiar la información necesaria.

Por último, en base a su propia experiencia personal ¿cómo es la vida en Bruselas? 

Bruselas es una ciudad única, para lo bueno y para lo malo. Yo personalmente soy muy feliz aquí. Es una ciudad abierta, con una mezcla muy interesante de europeos, en su mayoría trabajando en temas relacionados con la UE; no europeos, que por razones históricas o actuales vienen a Bruselas a buscar una oportunidad; y de belgas, que aunque son los verdaderamente locales aquí, tienen una actitud bastante receptiva que nos hace al resto, al menos a los españoles, sentirnos como en casa. Pese al clima, que es quizá lo más complicado para los españoles (y más para los que somos mediterráneos), me parece que es una ciudad muy fácil para vivir. Tiene todo lo que pueda tener una gran capital europea en términos de ocio, restauración, etc., en una ciudad relativamente pequeña, con mucha vida de barrio y rincones que vas descubriendo con el paso del tiempo.