Joaquín Vegara, Comandante Naval de Alicante: “La importancia del Buque Escuela ‘Juan Sebastián de Elcano’ radica en su doble función como ‘Embajador’ y ‘Navegante’”

El Comandante Naval de Alicante, Joaquín Vegara, ofrecerá una presentación sobre el Buque Escuela “Juan Sebastián de Elcano” el jueves 10 de febrero a las 18:00 h. en Casa Mediterráneo, un evento que precederá la inauguración de una exposición fotográfica en torno a esta particular Unidad de la Armada en la Comandancia Naval de Alicante que podrá visitarse del 10 al 22 de febrero, de 9 a 14 h., con entrada libre.

Ambas actividades coinciden con la proximidad del centenario del buque escuela (fue botado 1927 y entregado a la Marina en 1928) y la celebración del quinto centenario de la primera expedición que circunnavegó la tierra (1519-1522), dirigida por Fernando de Magallanes y Juan Sebastián de Elcano, quien lideró la expedición a la muerte del primero en la isla de Mactán, completando la vuelta al mundo a bordo de la “Victoria”. 

De este marino vasco toma el nombre el buque escuela que, en sus más de noventa años de vida, se ha convertido en la unidad más conocida y representativa de la Armada española, ha recorrido mares y océanos con más de un millón ochocientas mil millas náuticas navegadas y ha entrado en 197 puertos de 70 países.

El acto de presentación del buque escuela en la sede de Casa Mediterráneo será presencial hasta completar el aforo de la sala y también se emitirá de forma virtual en la página web y las redes sociales de la institución diplomática. Con el fin de conocer la historia, la misión y la envergadura de esta emblemática embarcación, mantuvimos una entrevista con el Comandante Naval de Alicante, Joaquín Vegara Jiménez.

El capitán de navío Joaquín Vegara tomó posesión de la Comandancia Naval de Alicante el pasado 7 de julio de 2021. Anteriormente, estuvo destinado como jefe del Órgano Auxiliar de Dirección del Director de Sostenimiento en la Jefatura de Apoyo logístico de la Armada (JAL). Gaditano de Tarifa, el responsable de la Comandancia alicantina ingresó en la Escuela Naval Militar en 1983 y una vez obtenido su despacho embarcó, entre otros destinos, en el “Juan Sebastián de Elcano”, participando como jefe de maniobra en la Regata de Grandes Veleros “Colón 92”. 

Con anterioridad, fue comandante del dragaminas “Tajo”, del Buque de Salvamento y Rescate “Neptuno” y de la fragata “Santa María”. Participó en la “Operación Atalanta” en aguas del océano Índico durante cuatro meses y al regreso, tras su paso por el Estado Mayor del Mando de Operaciones, una vez ascendido a Capitán de Navío, asumió el mando del Centro de Buceo de la Armada (CBA) y la dirección de la Escuela Militar de Buceo.

¿Cuál es la misión primordial del Buque Escuela “Juan Sebastián de Elcano”?

Sin lugar a dudas, la instrucción de los caballeros Guardias Marinas (los futuros oficiales de la Armada). De hecho, el barco se diseñó y construyó con ese propósito. Las características propias del buque le permiten ser también un magnífico embajador de España en los países que visita. Precisamente nuestro libro de cabecera se titula “Juan Sebastián de Elcano. Embajador y navegante”, lo que da una idea de esas dos funciones principales del barco.

¿En qué consiste el “crucero de instrucción” que realizan los Guardias Marinas que embarcan en “Elcano” en su tercer curso de la Escuela Naval?

Se trata de un periplo meticulosamente estudiado que conecta una serie de puertos, normalmente extranjeros, de países con los que España mantiene una especial relación por lazos históricos y culturales. La duración de este viaje es superior a seis meses para que realmente su labor de instrucción cale en los Guardias Marinas y, en su definición, se tienen en cuenta tanto aspectos propiamente técnicos, como son las rutas veleras o las características del propio puerto, como también invitaciones formales por parte de las autoridades nacionales o locales, así como compromisos internacionales. 

Por ejemplo, la celebración del centenario de la Estatua de la Libertad de Nueva York o del quinto centenario del Descubrimiento de América con la salida en Cádiz de la Regata de Grandes Veleros “Colón 92”. Se intenta acomodar el viaje a ese tipo de hitos para dar mayor relevancia al evento y al propio buque. Los puertos no se deben repetir demasiado para que todo el mundo pueda disfrutar del barco. Las características del puerto en sí deben tenerse en cuenta, de tal forma que cuando el buque atraque pueda desempeñar su función de embajador, disponiendo de un lugar preeminente, cerca de poblaciones para que la gente pueda ir a visitarlo…

Maqueta del «Juan Sebastián de Elcano» construida por Joaquín Ballester – © María Gilabert / Revista Casa Mediterráneo

¿Cuál es la dotación propia de la embarcación y cómo es la vida diaria a bordo?

La dotación del barco está en torno a unas 180 personas, que se va ajustando cada año, entre oficiales, suboficiales y personal de marinería; esta última especialmente importante en un barco que no tiene nada automatizado. También tenemos algún civil para realizar tareas que tradicionalmente no efectúa el personal militar.

Durante los cruceros de instrucción, que suponen el 90% del tiempo que el buque está en navegación, los alumnos se integran en la rutina de a bordo formando parte de esta dotación. Se trata de que los Guardias Marinas empiecen a asumir la rutina que seguirán en cualquier otro barco.

La mayoría del personal tiene asignado un puesto de guardia según su especialidad o rotación de instrucción, en el caso de los alumnos, de forma que generalmente cada cuatro horas uno de los cinco grupos en los que se divide el personal se hace cargo del control del barco, siempre bajo la supervisión de los oficiales encargados de cada área. No olvidemos que esta rutina se mantiene incluso de noche con las guardias de prima, media y alba que se integran con “normalidad” en las actividades diarias.

Tenemos guardias de puente, derrota, meteorología, máquinas, cubierta e interior. A pesar de que embarcan algunos profesores de la Escuela Naval Militar, son los propios oficiales de la dotación quienes, como profesores asociados, impartirán materias y dirigirán la instrucción de los alumnos.

El resto del tiempo la dotación lo dedica al mantenimiento de equipos, así como a  limpiezas de compartimentos y exteriores para asegurar una tranquila navegación y que el buque luzca espléndido en las escalas en puerto.

Los Guardias Marinas tendrán sus clases teóricas, deporte y sus prácticas de navegación con observaciones de la meridiana para el cálculo de la latitud con la altura del sol al mediodía y de las estrellas durante el ocaso vespertino para calcular la posición del buque, tarea que deben realizar de manera tradicional con el sextante y entregar de la forma más precisa y rápida posible si no quieren perder horas de sueño. 

En paralelo el barco, como cualquier ciudad, tiene su grupo de servicios funcionando a horas intempestivas como cocineros, panaderos, despenseros, lavanderos…  

Esta rutina perfectamente engrasada se ve alterada cuando, por ejemplo, hace mal tiempo, una eventualidad durante la cual no se realizan trabajos que puedan entrañar un riesgo, y durante los periodos de maniobra general, en los que toda la dotación a modo de zafarrancho acude a sus puestos para ejecutar alguna maniobra compleja como dar/cargar todo el aparejo o realizar una virada para así poder mover todas las velas al mismo tiempo. En estas situaciones el buque demuestra la coordinación existente entre todos los miembros de la dotación.

Se tratan de respetar los fines de semana reduciendo la actividad y, de vez en cuando, incluso se organiza algún evento extraordinario como ocurre durante el paso del ecuador. Como se puede ver, la actividad a bordo es continua y clave para conseguir el objetivo del buque y hacer más “llevaderas” las navegaciones. 

¿Qué embarcaciones fueron las precursoras del “Juan Sebastián de Elcano”?

El concepto de buque escuela se fue consolidando durante finales del siglo XIX. En 1874 la fragata «Blanca» asume esta función hasta 1881, sucediéndole la «Almansa» y después de esta la “Asturias». En 1886 entra a realizar estas labores la Corbeta «Nautilus», predecesor inmediato de “Elcano», y de todos ellos el más emblemático. Realizó su primer viaje con Guardias Marinas en 1888 al mando del Capitán de Fragata Don Fernando Villaamil.

En 1910 la «Nautilus» dejó de ser buque escuela de Guardias Marinas y se desguazó en 1933 en La Graña. Su último Comandante, el Capitán de Fragata Don Manuel de Mendívil Elío, sería el primer Comandante del «Juan Sebastián de Elcano”. Los cuatro barcos inmediatamente anteriores a “Elcano” dan nombre a sus cuatro palos: “Blanca”, “Almansa”, “Asturias” y “Nautilus”.

¿Cómo recibió el buque escuela el nombre de “Juan Sebastián de Elcano”? 

Hay una historia curiosa, ya que el proyecto de buscar un sustituto a la “Nautilus” toma forma en 1923, cuando el 6 de abril el Ministerio de Marina firma un contrato con Don Horacio Echevarrieta y Maruri para habilitar el moto-velero «Minerva» como buque de Guardias Marinas. Pero, afortunadamente, al año siguiente se revisa este encargo y un Real Decreto de 30 de junio de 1924 autoriza a tal Ministerio a proceder a la renovación de dicho contrato en el sentido de construir un nuevo buque destinado a tal fin.

Es el propio constructor Echevarrieta el que solicita al General Primo de Rivera que se le asigne el nombre del insigne navegante Juan Sebastián de Elcano, propuesta que es aceptada y elevada al rey Alfonso XIII, quien dio su visto bueno.

[su_quote]El buque lleva el nombre del navegante que circunnavegó por vez primera la tierra, estando próxima la fecha en la que se cumplirán 500 años del regreso de la “Victoria” a Sanlúcar de Barrameda, tras una dura travesía de tres años.[/su_quote]
Cartel de la exposición fotográfica que podrá visitarse en la Comandancia Naval de Alicante.

La presentación del buque escuela en Casa Mediterráneo y la exposición fotográfica en la Comandancia Naval conmemoran dos hitos importantes: el quinto centenario de la primera circunnavegación a la tierra y la proximidad del centenario del “Juan Sebastián de Elcano”.

Sí, el barco fue botado en 1927 y en 1928 se entregó a la Marina, de modo que se aproxima a los cien años, que esperamos que cumpla con total normalidad. A pesar de tener cierta edad se encuentra en buen estado; de hecho, acaba de dar la vuelta al mundo recientemente sin problemas. El buque cumplirá los cien años en 2027 y la Armada lo sigue cuidando con el fin de que alcance su centenario y continúe siendo una plataforma marinera y segura. Digamos que hoy comenzamos a calentar motores para celebrar esta efeméride. 

Pero efectivamente, estos eventos se realizan ahora porque el buque lleva el nombre del navegante que circunnavegó por vez primera la tierra, estando próxima la fecha en la que se cumplirán 500 años del regreso de la “Victoria” a Sanlúcar de Barrameda, tras una dura travesía de tres años. Elcano tuvo la pericia, el arrojo y la fortuna de decidir continuar el viaje desde la Tidore [Islas Molucas], directamente hasta Sanlúcar de Barrameda por la ruta portuguesa, unos nueve meses sin apenas tocar tierra. La hazaña daría para hacer varias películas y las características de este navegante hacen impensable que la Armada no disponga de un barco con su nombre.

[su_quote]El espíritu del marino realmente lo forja la permanencia y el contacto con la mar. Conocer los principios básicos permite una serie de destrezas que no se aprenden en los libros.[/su_quote]

¿Por qué los Guardias Marinas realizan su instrucción en un buque escuela tradicional como “Elcano» frente a otras embarcaciones de la Armada más modernas?

Los Guardia Marinas adquieren los conocimientos tecnológicos necesarios desde el primer día que ingresan en la Escuela Naval. “Elcano» no deja de ser una prolongación de esa escuela, facilitando su formación integral. El espíritu del marino realmente lo forja la permanencia y el contacto con la mar. Conocer los principios básicos permite una serie de destrezas que no se aprenden en los libros o no están relacionadas con la tecnología. Además, la tecnología a veces falla y entonces hay que tener claro los fundamentos de la navegación.

“Elcano” lo que busca es la permanencia y que los Caballeros se habitúen a trabajar en un medio hostil que conlleva circunstancias como la separación de la familia o la necesidad de apoyarse en sus compañeros y no sólo ante un temporal. Se trata de un entorno muy reducido, parecido al que se encontrarán en el futuro cuando embarquen en las unidades de la Flota. De esta forma, esos conocimientos calan mucho más rápido. 

Aparte, podríamos considerar que el barco es, hasta cierto punto, ecológico ya que su consumo de combustible es muy escaso. Para ello se procura que el buque siga rutas veleras que tengan en cuenta la circulación normal de los vientos -en los océanos existen unas tendencias habituales que se repiten año tras año-. Con lo cual podemos estar navegando a vela entre un 60 y un 70% del tiempo. 

Yo lo he vivido como Guardia Marina y también como Oficial y me parece un acierto que un curso de la Escuela Naval Militar se haga a bordo de “Elcano”. Por supuesto, los nuevos Guardias Marinas y Oficiales son del siglo XXI, conocen perfectamente las nuevas tecnologías, pero este primer contacto básico y duradero con la mar los marcará para bien.

¿Hasta la fecha, cuántos cruceros de instrucción ha llevado a cabo el buque y cuántas vueltas al mundo?

El crucero que está a punto de comenzar, el próximo 12 de febrero, será el nonagésimo cuarto. Y el crucero recientemente finalizado el pasado verano corresponde a la undécima vuelta al mundo, que será recordada como la del V Centenario y supongo que, tristemente, como la del Coronavirus.

¿Desde su primera salida al mar como crucero de instrucción el 19 de abril de 1928, la labor del buque ha sido ininterrumpida?

Hay años en los que no se hizo crucero y otros en los que se realizaron dos. Dejó de navegar en los años 1937, 38 y 39 a causa de la Guerra Civil española, y en 1956 y 1978 debido a la realización de obras de gran carena. Durante la Segunda Guerra Mundial sí lo hizo, luciendo una gran bandera de España en el costado para identificarse como neutral y evitar que lo confundieran los contendientes. 

Otros años también se han llevado a cabo obras de gran envergadura, pero por fases, de manera que pudieran realizarse los cruceros. Y ha habido ocasiones en las que se han hecho dos cruceros en un mismo año, de tal forma que prácticamente coinciden la edad del buque y su número de travesías.

La promoción que debía hacer su crucero de instrucción en 1978 en “Elcano” lo hizo a bordo del Transporte de Ataque “Galicia”. Y me consta que algunos componentes de esa promoción pudieron “resarcirse” de esta mala fortuna embarcando posteriormente en “Elcano” ya como Oficiales.

Itinerario de la «Gran Regata Colón 92» – © María Gilabert  / Revista Casa Mediterráneo.

Tal como ha mencionado anteriormente, aparte de como buque escuela de la Armada española, el “Juan Sebastián de Elcano” actúa también como embarcación de apoyo a la política exterior del Estado, lo que le merece el apelativo de “embajador flotante”. ¿Qué acciones lleva a cabo en este sentido?

Como decía antes, muchas de las escalas han sido indicadas por el Ministerio de Asuntos Exteriores, el cual supervisa el diseño del crucero en general para que la presencia de este buque de la Armada (buque de Estado) apoye las actuaciones que en ese momento se estén llevando en curso.

La participación del buque en celebraciones realza el evento y son muy agradecidas por los países anfitriones, a la vez que ponen de manifiesto los lazos de amistad entre estos y España.

No olvidemos que no se trata de un buque de guerra, sino de un barco de Estado de la Armada, y su color curiosamente es blanco, lo cual facilita en ocasiones la visita a países con los que se quiere establecer o relanzar relaciones. Son habituales las visitas de dirigentes de los países en los que recala y, por tanto, constituye una magnífica plataforma para mantener conversaciones formales e informales, dando una inmejorable imagen de nuestro país. No olvidemos que el buque está acreditado como Embajador Honorario de la “Marca España” desde 2009.

¿Qué se van a encontrar las personas que visiten la exposición fotográfica que se va a inaugurar en la Comandancia Naval de Alicante y a donde viajará posteriormente?

Lo que podremos ver es un viaje visual en el tiempo, desde la construcción del buque hasta nuestros días, con una serie de eventos que marcaron de alguna forma su vida. Desde la botadura del barco, la visita de Alfonso XIII o de sus Majestades los Reyes de España hasta algunas estampas de la vida a bordo o acaecimientos desconocidos por el público en general que creo recrean la esencia de Elcano. Muchas de esas imágenes, obviamente, son en blanco y negro. Las fotografías tienen un gran atractivo; no obstante, he de decir que los compañeros de audiovisual están haciendo un trabajo magnífico que puede verse en YouTube con vídeos que reflejan muy bien cómo es la vida en el “Juan Sebastián de Elcano”.

La exposición se inaugura oficialmente el día 10 de febrero en la Comandancia Naval de Alicante (Muelle de levante s/n) tras la conferencia en Casa Mediterráneo y se mantendrá abierta en horario de 9 a 14 horas; por las tardes, estará a disposición de grupos y asociaciones que así lo soliciten. La muestra permanecerá en Alicante hasta el día 22 de este mes para trasladarse a continuación a Valencia y de allí a Barcelona, donde se embarcará en el propio Buque Escuela durante su escala en esa ciudad.

¿Cree que la población en general, a pesar de que se trate de la embarcación más célebre de la Armada española, conoce realmente la labor del buque escuela, su historia y la proyección que brinda de nuestro país en el exterior?

El buque, sin lugar a dudas, es muy querido por la población, como atestigua la gran afluencia de visitantes cuando llega a un puerto nacional. Si bien es verdad que la belleza del barco es la que atrae principalmente a nuestros conciudadanos, es tarea nuestra trasladarles la importancia que tiene esta unidad con actos como la conferencia de Casa Mediterráneo o la propia exposición fotográfica. Importancia que diría es tanto para la Armada en particular como para España en general, gracias a esa doble función de “Elcano» como “Embajador y Navegante”.