Las cofradías de pescadores cuentan con un largo recorrido en el Mediterráneo, donde la pesca artesanal no es solo una actividad económica, sino una herencia cultural compartida. Estas organizaciones -de derecho público y sin ánimo de lucro- representan, organizan y protegen los intereses de quienes viven del mar; también son guardianas de las tradiciones y recursos marinos.
Conscientes de su papel clave en el presente y el futuro del sector, el 5 de junio, representantes de las cofradías de Santa Pola y La Vila Joiosa participan en la mesa redonda «Retos de futuro: adaptación de las comunidades pesqueras» dentro de la segunda sesión de las Jornadas sobre el Presente y Futuro de la Pesca Tradicional en el Mediterráneo occidental en la que se expondrán ejemplos de buenas prácticas y se debatirá sobre los retos del sector.
En este contexto, conversamos con Miguel Solbes, Patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa, municipio alicantino con una historia íntimamente ligada al mar y un fuerte compromiso con la defensa de la pesca artesanal y sostenible.
¿Cuál es la situación actual de la pesca artesanal en La Vila Joiosa? ¿y los principales retos a los que se enfrentan?
La situación de la pesca artesanal en La Vila Joiosa es bastante complicada. Cada vez tenemos menos días para salir a faenar y eso nos está dejando sin medios para vivir. Además, el cambio climático, la competencia de las grandes flotas, las ayudas que llegan tarde, pues no hacen más que agravar el problema. Aun así, seguimos apostando por una pesca sostenible y por mantener nuestras tradiciones vivas. Pero necesitamos apoyo real, no solo palabras.
¿Qué es lo que hace tan único al pescado que se captura en La Vila Joiosa?

Lo que hace único al pescado de La Vila Joiosa es todo lo que hay detrás de cada captura. No es solo el sabor, que ya es especial por nuestras aguas limpias y ricas en vida, es que lo sacamos con nuestras manos como hacían nuestros abuelos, con respeto, con cuidado. Salimos al mar por la mañana y por la tarde ya está en la mesa. No pasa por cámaras ni viaja kilómetros. Es fresco de verdad y lleva dentro toda el alma de este pueblo marinero. Eso no lo encuentras en ningún otro sitio.
Los pescadores de la Unión Europea, y especialmente los del litoral alicantino, estáis viendo cómo se reducen los días de pesca con el objetivo de limitar el arrastre, mientras el mercado se llena de pescado de piscifactorías o importado de terceros países que no cumplen los mismos estándares. ¿Qué alternativas podrían contribuir a la subsistencia del sector en un momento tan delicado?
Nos están quitando los días de pesca diciendo que es por sostenibilidad y mientras tanto el mercado se llena de pescado, de piscifactoría o de países que no respetan ni el mar ni a los trabajadores. Así es imposible competir. Lo que necesitamos son alternativas reales, más apoyo a la venta directa, que nos paguen un precio justo y que se apueste de verdad por el producto local. Pero lo primero es que nos dejen trabajar y que no nos hundan con normas que no se aplican igual para todo.
La cadena de valor de la pesca tradicional no termina en el muelle: incluye a los tripulantes, armadores, cofradías, rederos, pescaderías y restaurantes que apuestan por producto local. ¿Qué se está haciendo desde las cofradías de La Vila Joiosa para poner en valor el patrimonio pesquero?
Desde la Cofradía de Pescadores de La Vila Joiosa estamos trabajando para que la pesca tradicional no se pierda y siga siendo el alma de nuestro pueblo. Colaboramos con la puesta en marcha del proyecto” Pesca Turismo”, donde los visitantes pueden salir a cenar con nosotros, ver cómo descargamos el pescado y luego cocinarlo con chefs locales. Es una forma de mostrar nuestro oficio y generar ingresos adicionales. También participamos en jornadas internacionales como las organizadas por Casa Mediterráneo, donde defendemos la pesca artesanal como modelo sostenible y compartimos experiencias con otros pueblos del Mediterráneo e intentamos recuperar oficios tradicionales como el oficio de rederos. Pero no nos quedamos solo ahí, organizamos exposiciones y colaboramos en la proyección de documentales como «Poble de Peix» para que la gente conozca y valore nuestro patrimonio pesquero. Todo esto lo hacemos porque creemos en la pesca tradicional, que no es solo un trabajo, es nuestra forma de vida, nuestra historia y, sobre todo, nuestro futuro.
«Las cofradías tenemos que seguir siendo mucho más que un sitio donde se subasta el pescado. Somos los guardianes del oficio y del mar»
¿Qué más pueden hacer las cofradías para garantizar la supervivencia de la pesca tradicional y, al mismo tiempo, proteger el ecosistema del Mediterráneo?
Las cofradías tenemos que seguir siendo mucho más que un sitio donde se subasta el pescado. Somos los guardianes del oficio y del mar. Podemos hacer muchas cosas: fomentar la pesca responsable entre los jóvenes, vigilar que se cumplan las normas dentro y fuera y apostar por proyectos de pesca, turismo y educación ambiental para que la gente entienda el valor de lo que hacemos. También podemos colaborar con científicos para mejorar la gestión del recurso, porque nadie conoce el mar como nosotros. Si protegemos el Mediterráneo y cuidamos nuestras tradiciones podemos garantizar que haya futuro para los que vienen detrás.
La pesca de arrastre no es solo una técnica, es una tradición y un modo de vida que ha pasado de generación en generación. ¿Hay un relevo generacional o es un oficio en riesgo de extinción?
La pesca de arrastre no es solo una red en el fondo del mar. Es una forma de vida que llevamos en la sangre, que ha pasado de padres a hijos durante generaciones. Pero ahora mismo ese relevo está en peligro. Los jóvenes no quieren subir a bordo porque ven incertidumbre, poca ayuda y muchas restricciones. Y yo no les culpo, sinceramente. Cada vez nos ponen más trabas y así no hay futuro si no cambian las cosas, si no se reconoce nuestro trabajo y se apoya de verdad, este oficio se va a perder y con él se perderá una parte de nuestra historia y de lo que somos.
¿Qué valor tiene para las cofradías de La Vila Joiosa colaborar y participar en espacios como estas jornadas, donde se reflexiona sobre el futuro de la pesca tradicional en el Mediterráneo?
Para la cofradía de La Vila Joiosa participar en estas jornadas es fundamental. Nos da la oportunidad de compartir nuestra realidad, de aprender de otros pueblos y hacer sentir nuestra voz en decisiones que afectan directamente a nuestra forma de vida. Es un espacio donde podemos defender la pesca tradicional, mostrar que somos parte esencial del Mediterráneo y trabajar juntos para un futuro más justo y sostenible. Además, nos fortalece como comunidad y nos motiva a seguir luchando por lo que creemos.

La sesión del 5 de junio de las Jornadas sobre el Presente y Futuro de la Pesca Tradicional en el Mediterráneo occidental se podrá seguir online en este enlace
Programación:

